jueves, 23 de septiembre de 2021

ALFONSO XIII - Primera parte

No hay un rey que, teniendo fuerza suficiente, no esté siempre dispuesto a convertirse en absoluto.  - Thomas Jefferson. Político  estadounidense -

Aunque en la monarquía parlamentaria el rey reina pero no gobierna, continuó la prepotencia de la Corona. Actualmente bastante queda de ello. Pensemos en el aparato y cuantioso gasto a que sometió al país la boda de morganática del príncipe Felipe (hoy rey) con la señora Ruiz Rocasolano.Sólo los abusos, en términos generales, han sido frenados aun cuando la Carta Magna convierta en tabú al monarca.

Los hijos de Alfonso XIII con la gran actriz Carmen Ruiz Moragas han tenido una suerte diametralmente opuesta a los de Alfonso XII con la cantante Elena Sanz.Pero dejemos a la más conocida amante del padre y paremos mientes en la del hijo.  Había sido discípula la Moragas de la insigne María Guerrero; se casó  con el torero mexicano Rodolfo Gaona , de gran prestigio taurino en aquella época de Gallito, Machaquito y Bombita, pero su matrimonio duró muy poco, y entonces reinició su anterior relación con el Rey, la cual desde el principio conocía la reina Victoria Eugenia, amén de que en seguida alcanzó total notoriedad, por lo que le vejaba más que la habituales y "admitidas" aventuras.  

Con dicha amante oficial tuvo dos hijos: María Teresa, en 1925, y Leandro Alfonso, en 1929, Éste tras venir batallando por y para ser reconocido como hijo natural del Rey, lo consiguió a la edad de setenta y cuatro años, ya que el 21 de mayo de 2003 un Auto judicial le dio paso en el Registro Civil como Leandro Alfonso Luís de Borbón Ruiz Moragas. En 2002  había aparecido su libro El Bastardo Real, prologado por Jaime Peñafiel, editado por José María Solé Mariños, quien en 2003 publicó a través de la editorial 'La Esfera de los Libros. S. L.' su obra Los pícaros Borbones - de Felipe V a Alfonso XIII. Leandro de Borbón Ruiz Moragas publicó un segundo libro titulado De bastardo a infante de España.

No conozco ninguno de estos dos libros del hijo de Alfonso XIII en los que sin duda ha de hablar de su padre con cariño. Solé Mariños cita, describe,las siguientes líneas del libro de memorias citados -El Bastardo Real-: 'Hasta el momento de su muerte estuvo aguardando confiado la comunicación o telegrama de Franco en que le dijera que le esperaba para que volviera otra vez a España para ocupar en Trono. Como todo el mundo sabe, eso nunca llegó y él murió en aquella esperanza. La verdad, y así lo vería su hijo, que motivo no tenía para concebirla, Franco no estuvo nunca dispuesto a dejar de ser el mandatario. 

A pesar del apoyo moral y económico del Rey y de algunos de sus familiares -no entro ahora en ello pero Juan Balansó lo ha detallado muy buen- el general los mantuvo siempre a distancia. En  Los pícaros Borbones podemos ver que Franco se guardaba mucho de hacer promesa alguna en ningún sentido e incluso llegó a escribir a Alfonso XIII haciendo memoria de que, en aquel abril de 1931 la Monarquía se había hundido carente de defensa alguna  y 'entregada por los propios monárquicos'. No dejaba de ser un ultrajante recordatorio para el destronado, al tiempo que daba largas para el futuro de España, al que afirmaba ver "tan lejano aún que no le vislumbramos". Sabido es que la familia del Rey,, incluida su ex esposa que también pensó volver a reinar en España, llegó a odiar a Franco, considerándole brutal, egoísta y ególatra. Victoria Eugenia nunca le llamaba por su nombre, sino "el cerdo". 

Entre los biógrafos de Alfonso XIII, incluido Ricardo de la Cierva de tradición monárquica, cuenta este monarca con antipatía general. En Roma tuvo, no obstante, un espectacular entierro presidido por el rey Victor Manuel y su jefe de Gobierno Mussolini. Cuenta Solé que muy poco antes el dictador había apuntado a un alto gerifalte franquista:'dígale al Generalísimo que no instale la Monarquía, que el rey será siempre su enemigo- A mí me pesa mucho no haberme desprendido de la Casa de Saboya cuando las camisas negras avanzaron sobre Roma..'. 

Alfonso XIII monarca nefasto. 


 
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Mal político -eso sí, como Borbón gran experto hombre de "negocios. Entusiasta por jugar los soldaditos, militarista y belicista. Según refiere Juan Balansó, en Las perlas de la Corona, y pone en boca de una de sus hijas: - Mi padre nos ponía todos firmes y nos mandaba : 'en su lugar descanso'. Luego al son de 'Los voluntarios' desfilábamos todos, saliendo siempre con el pie izquierdo, y el que se equivocaba se ganaba bronca. Muchas veces mamá salía en aquel momento y decía: ¡Alfonso, por Dios, las chicas desfilando y con fusil! ¡Una cosa tan poco femenina! Incuestionablemente era un tanto infantil. Y encima se sentía tan ... rey. El ser tan rey fue generando que dejara de serlo, pues se fue a su acoso y derribo. 'Acoso y derribo de Alfonso XIII' escribe como título de su biografía sobre este rey el ya citado historiador Ricardo de la Cierva.                                           

Alfonso XIII y Victoria Eugenia

Meses después de su exilio, las Cortes Constituyentes de la República entablaron un proceso en el que fue declarado culpable de alta traición, procediéndose a la incautación de su bienes personales radicados en España. Fue privado de toda seguridad jurídica y se le aseguró la detención caso de que regresase. En tal Acta de actuación contra Alfonso XIII se examinó su intervencionismo político y su responsabilidad en la guerra de Marruecos, en la Dictadura de Miguel Primo de Rivera y de su propia corrupción económica. En el proceso el único que le defendió fue el conde de Romanones, a quien no extrañaría su donjuanismo, puesto que consideraba que 'los reyes atraen como el imán al hierro al elemento femenino, y las mujeres acuden a ellos como las mariposas a las luz. Ya dijo lord Byron que 'a las señoritas se las caza como a las  mariposas: deslumbrándolas'. A las señoritas y a las mujeres en general. Sí, les es fácil ser un donjuán y apenas los hay que desaprovechen "Real" -de realeza y realidad- ventaja.

Amargo pero lujoso exilio.

En el exilio se dedicó preferentemente a viajar. Había colocado en el extranjero un gran capital y ello le permitió  vivir siempre magníficamente. Los problemas que le sobrevinieron no fueron de índole económica sino familiar, incluidos los altibajos del matrimonio. A la hora de su muerte se negó a ver a su esposa. y, por ende, ésta no pudo pasar a su habitación hasta que murió. En vida sí se veían, nunca dejaron de verse, salvo que se hallasen el localidades distintas, se reunían aquí o allí, mas como mujer le interesaban otras más, siguiendo él hasta última hora con sus aventuras Emanuela Dampierre siempre creyó que terminarían viviendo juntos.Y sabido es que de haber vuelto a reinar uno y otro se hallaban dispuestos a ello, la Corona bien valía a reconciliación.

Donjuanismo hasta el final.

Una de sus últimas amantes conocida fue Julia Fons ; no todas habían de ser actrices de la categoría de la Moragas, también le satisfacía el cuplet, sus letras equívocas, las mujeres provocadoras del género ínfimo, y así a la mencionada cupletista oyó cantar en el Teatro Eslava la canción titulada La regadera:

Tengo un jardín en mi casa              


que es la más de rebonito;

pero no hay quien me  lo riegue

y lo tengo muy sequito...

No se asuste si le invito

a que venga a trabajar ;

porque como es tan chiquito

tiene poco que regar.  

El Rey se dedicaba ante todo a regar estos jardines, pero tras el exilio tuvieron que ser otros jardines, se olvidó de favoritas y sicalípticas, adiós a Carmen Ruiz Moragas,y Julia Fons. También ellas fueron ingratas con él. La Moragas  que había instalado en un lujoso chalet de la Avenida del Valle, volvió a los escenarios a la caída de la Monarquía y se declaró ante la prensa fervorosa republicana; ante su postura es de suponer que hubiese sido respetada en Madrid a partir del 18 de julio, pero en ese año de 1936 murió en junio. Julia Fons, a decir de Juan Vallarín, dejó su pasión monárquica, aunque se dedicó a un marqués famoso, para terminar cruzándose de estas aristocracias a la acera de republicanos furibundos. En 1934 declaró que llevaba un amuleto engarzado en brillantes sobre el diseño revolucionario del gorro frigio. Otra mujer de teatro contó en su vida: conforme refiere Juan Eslaba Galán, en su Historia de España contada para para escépticos, "Alfonso XIII se encaprichó también de la conocida vedette Celia Gámez, a la que se beneficio en el propio Palacio Real.

Alfonso XIII, aparte su fea cara -reproche que que le espetó un día su esposa: estoy harta de ver tu fea cara-, sufría una tremenda halitosis que, obviamente, molestaba sobremanera, pero a pesar de todo su lista de mujeres "conocidas" es interminable, asimismo su hijos. Por supuesto que la inmensa mayoría están en el anonimato. Como escribe Balansó, ap. Trío de príncipes, 'siguiendo la tradición de los últimos Borbones, y criado entre el halago y la adulación, Alfonso XIII tuvo todas las mujeres que le vino en gana. Las ninfas de la corte le bailaron el agua [...] Una anciana y desenvuelta duquesa confesó muchos años después con desparpajo: A la mayoría de las mujeres nos resultaba que ir a la cama con Su Majestad era algo interesante. Pero sólo por una vez. 

Fuera de su desmedida afición a los "negocios", a ser empedernido mujeriego y de su militarismo llevado al ridículo, ya visto, no se preocupaba por nada, incluida la cultura como veremos en la continuación de este artículo, por lo que descuidó la de sus hijas. En fin, auténtico ejemplar de rey 

              

miércoles, 8 de septiembre de 2021

DE MI PREDICAR 'IN DESERTO'.

Nada más lejos de mi intención primigenia que injuriar a persona  alguna, trato exclusivamente de ir a los hechos y me abstengo de expresión injuriosa innecesaria para la relación de ellos. Como digo en un comentario en facebook  sobre la mentira de este sepulcro: 

                El blog de Manuel López Peralta: Santa María la Real de Nieva (Segovia) y  su pretensión de hacer perenne la mistificación que practica de la  Historia. (Segunda parte)  

"ESTO ES INJURIOSO. La mentira suele implicar injuria, y la injuria, mentira.Mintiendo se injuria uno a sí mismo".  

La verdad de este falsa tumba, como viene denominada en Wikipedia, no es ya que pueda yo probarla, es que esta científicamente probada y harto estoy de decir cuándo y cómo. Pero absurdamente se adopta la postura de hacer caso omiso al estudio genético verificado por el Equipo Poblet, el cual, como es sabido urbi et orbi, dio por resultado que los supuestos restos del Príncipe de Viana en el monasterio de Poblet y los igualmente supuestos de su madre , en la iglesia de Santa María de Nieva (Segovia) no corresponden a ellos.    Este mentís a la pertinencia  de los restos mortales a la reina medieval de Navarra puso fin al lite existente entre Navarra, que los reclamaba, y Castilla y León que se negaba a entregarlos. Obviamente ya no había razón, motivo, causa para ello. 

Solicitó Mariona Ibars i Puga, directora del Proyecto Poblet que se tapara la inscripción del arcosolio, exponiendo que no lo harían los frailes del monasterio catalán por cuanto no hay acceso a los que se suponían del Príncipe pero sí a los de su madre. Contra lo que tiene de lógico y natural a quienes correspondía, y corresponde, efectuarlo, por un  oído les entró, y entra, y por el otro les sale. El que yo rechace de plano esta impropia, improcedente, inadecuada, indebida, infundada, discordante, actuación, no supone ofensa para nadie. Me hallo a años luz de querer injuriar a tal o cual persona. Injuriar es, conforme la definición de la RAE, 'agravar, ultrajar con obras o palabras, dañar o menoscaba. Ya he expuesto más de una vez que yo no voy ad hominem, a la persona, a lo personal, sino ad rem, a la cosa, a los hechos.

No puedo entender que desde la presentación del estudio genético,   coincidiendo con la festividad de Nuestra Señora de la Soterraña, continúe igual el hecho del sepulcro. 

                                                                               

Fue el 9 de septiembre de 2008, 
 

Coincidió, y ahora se conmemora el decimotercero aniversario, con la festividad de la Virgen de la Soterraña en el pueblo, que otras iguales advocaciones marianos existen.

                                                

Imagen realizada por el escultor Aniceto Marinas



 

 ¿Llegará día en que deje de escamotearse la verdad. 

Como nada es más hermoso que conocer la verdad, nada es más vergonzoso que aprobar la mentira y tomarla por verdad.  - Cicerón - 

Dios lo quiera; mientras tanto por defenderla he sufrido más de una contrariedad y disgusto. Una de las etiquetas de mi blog es 'Falso sepulcro de Blanca I de Navarra'. Aquí refiero todo lo referente al mismo. En cuanto a la variante sufridas está la de no obtener respuesta a correos enviados,conozcan o no sus destinatarios este aserto de Nietzche: 'la  palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio'. Esta realidad que encuentro, este  comportamiento, no se me alcanza, no le concibo, es un verdadero enigma.  El Sr. Mazarías Pérez, delegado territorial  de la  Segovia | Junta de Castilla y León me afirma que se mantiene en la postura adoptada. Ésta, en definitiva, es obviar la prueba científica. Me lo manifestó a través de un tercero, y no entra a dilucidar la cuestión conmigo, limitándome ya al silencio. 

Por muy mandamás que se sea, y desaparecido el rey absoluto, no se puede ir contra la razón y la verdad, pasó el tiempo de 'hoc volo, sic iubeo, sit  pro ratione volutas': lo quiero, lo mando, sirva mi voluntad de razón. Verso de Juvenal (Sátiras, 6, 223). Citase al hablar de una voluntad arbitraria. Pero por extemporánea que sea le está resultando válido a la persona que se haya propuesto impugnar el ADN, e incluso el ADN mitocondrial, con vistas a este determinado caso, ya que por lo demás es prueba respetada como inequívoca, cual se considera en los Tribunales de Justicia. Ha resuelto incógnitas de la historia e igualmente temas jurídicos. 

Pienso, creo, es de suponer, que el aferrarse a no tapar la falsa inscripción del sepulcro es motivado por vanidad y/o pecunia numerata.¡ay del turismo!

Todo mi respeto a quienes adopten rechazar el diálogo conmigo y, en definitiva, atenderme en mi solicitud de que se respete  la HISTORIA, CIENCIA, VERDAD -en el tema de referencia la ciencia ha demostrado la verdad de la historia-, otra cosa es que no pueda dejar de lamentar no ser atendido y que con olímpico desprecio se me sitúe en el silencio, mas aquí,  con todos mis respetos, me rebelo y expongo que sostengo con Alejandro Jodorowsk que 'el silencio no tiene limites para mí, los límites los pone la palabra'. Por otra, y esto es, como en música de cámara, una variante más sobre el mismo tema, repito este aforismo de Séneca: 'nunca es demasía decir lo que es necesario que se sepa'. 

Concluyo felicitando a la Soterraña de Santa María de Nieva desde Guadalajara, que el segoviano de sentimiento Enrique IV de Trastámara elevó a ciudad.

                                                                 

sábado, 21 de agosto de 2021

Delirio político con anclaje en la historia

Silencio improcedente,  NO;  yo no estaré en silencio.

 

El silencio no tiene límites para mí,

los límites los pone la palabra.

- Alejandro Jodorowsky, actor -

 

Ha de curarse esta fiebre y se entrará en la realidad; yo en vano vengo pidiendo que no se digan ni hagan disparates ni despropósitos con referencia a la crónica mentira del sepulcro que en su día constituyó una cuestión batallona. ¿Por qué o para qué esta falacia, esta pretensión de engañar sobre este punto de la historia, no tiene nombre esta mistificación que en la Comunidad de Castilla y León se hace. Cae, además, de plano en el absurdo más ridículo el aferrarse a esta sinrazón. Se me quiere tapar la boca con el silencio, lo que es aunar una imperfección de urbanidad, ya que, como dice Nietzche, ‘la palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio’. También expone: ‘Yo llamo mentira a no querer ver  algo que se ve’. Es evidente, sí, la de este arcosolio que se erigió  sin ton ni son, motivo y causa plenamente ilusoria. No sería por la pujanza económica en que el alcalde de illo tempore tenía al Ayuntamiento el cual, después de cinco legislaturas en el cargo dejó exhaustas las arcas municipales, al extremo de que su sucesor hubo de solicitar un préstamo al Estado, detalle este que comenté en un artículo de mi blog.

 

Desquiciamiento por doquier.

 

Negar la verdad es un adulteriodel corazón,    - San Agustín -

 ¡Y de qué modo! Se llega al extremo de ir contra el avance de la ciencia en nuestros días que atañe al estudio de la genética. No se trata de razón de investigación documental, que también, sino de inequívoca prueba científica, y cuando la ciencia habla hay que acatar ipso facto su dictado. ¿Por qué no se acata? En esta estamos. Ni en Wikipedia se explica esta anomalía:

 

‘Esta prueba fue presentada en Poblet el 9 de septiembre de 2008. Su resultado demostró que eran falsos los restos del príncipe y por consiguiente los de su madre.

A día de hoy ni la Iglesia ni el gobierno local y autonómico ha corregido lo que al principio fue craso error’.

 

Ya no es que me obvien, desatendiendo mi solicitud de que se proceda como demanda de consuno la razón y la honestidad, seguir un procedimiento, razonable, equitativo, justo, sino que como intención primigenia se está a sideral distancia de ello. En cuanto a mí, someterme a trafulcar los hechos o reducirme –reitero- al silencio, y ya que he citado a Unamuno, consignaré lo que piensa respecto al mismo: ‘a veces, el silencio es la peor mentira’. Con el silencio defienden la mentira, y ya dice Cicerón que ‘la verdad se corrompe tanto con la mentira como por el silencio’

 Ante mentiras que se me han notificado como subterfugios, cínicas evasivas, y que por supuesto he desbaratado, he recordado al comunicante el siguiente aserto de Alexander Pope: ‘el que dice una mentira no se da cuenta del trabajo que emprende, pues tiene que inventar otras mil para sustentar la primera’.  Así, pues, he comprobado las mentiras que se ha sacado de la manga quien me contestó para engañarme, dejando de molestarse en ello cuando él, a su vez, comprobó la imposibilidad de fracasar conmigo. .

 Mistificar la historia es el más vituperable de los falseamientos.

 A cualquier amante de Clío le hiere que la historia se corrompa, adultere, desnaturalice. Nuestro Príncipe de los Ingenios tiene las más duras recriminaciones para los que tal verifican. Abrimos el Quijote, leemos y transcribimos:

 

→ Ninguna historia es mala como sea verdadera.

 → Deben ser los historiadores puntuales, verdaderos, y no nada apasionados y que ni el interés ni el miedo, el rencor ni la afición les haga torcer el camino de la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo porvenir. 

→ Las acciones que ni mudan ni alteran la verdad de la historia no hay para qué escribirlas si han de redundar en deprecio del señor de la historia.

 

Entre otros asertos, selecciono dos, porque en ellos fulmina a los que vulneran la historia:

 

→ Los historiadores que de mentiras se valen habían de ser quemados, como los que hacen moneda falsa. 

→ La historia es como cosa sagrada, porque ha de ser verdadera, y donde esta la verdad está Dios en cuanto a verdad.

 

Cultura y Política.

 Notorio es que la polaca cubre todo oficialmente, que tiene ministerio de cada cosa -y digo cosa porque la salud, por ejemplo,  no es una actividad-, que hay diversos cargos que se ocupan de la cultura. En los Ayuntamientos, excepción de los pueblos modestos, existe el llamado concejal de cultura; lo fue en Segovia –lo diré, ya que  estoy refiriéndome a una localidad segoviana- la actual alcaldesa, Clara Luquero –natural de un pueblo que corresponde a la cabeza de partido donde radica la mentira de referencia- y actualmente lo es Clara María Martín García. Al pié del cañón se encuentra también Alberto Espinar del Barrio, dicho señor en cuanto a la Concejalía de Cultura, ubicada en calle Judería Vieja, número 12 Esto en cuanto al municipio, pues hay otros cargos representantes de la cultura en la Comunidad Autonómica castellano leonesa. Como en las restantes dieciséis. Por ejemplo, Educación y Turismo.  Cada uno lleva la ocupación asignada, su destino, pero la jerarquía máxima controla, dirige y manda globalmente. Y, por supuesto, de lo que entiende y de lo que no entiende.

 Me gustaría saber quién ordena y manda la continuación de la mentira del sepulcro contra viento y marea, incluso aunque exista el insalvable obstáculo de una prueba de ADN mitocondrial. Cabe a tal personaje  aplicarle el adjetivo de omnipotente [¡ya serían dos!]. Ahí es nada decidir, aunque sólo sea en este caso, la impugnación del estudio genético de referencia. Ha supeditado a su vasallaje a todo quisqui, total confabulación. Pero he aquí lo que de tales secuaces opina el ex juez José Castro Aragón: ‘Cuando la lealtad a un hombre, sea a un rey, sea al ordemandante de la India, pasa por encima de la lealtad a la justicia y a verdad, esa lealtad se convierte en lealismo servil’. En efecto, es visible servilismo.

 Cuál mi postura, actitud, ante el abuso tiránico que combato.

La soberbia es una discapacidad que suele afectar a Pobres Infelices Mortales, que  se  encuentran  de  golpe  con  una miserable cuota de poder. – José de San Martín –

 Yo participo de alguna manera de aquella composición de Quevedo; me refiero a la ‘Epístola censoria contra las costumbres presentes de los castellanos, escrita a don Gaspar de Guzmán, conde de Olivares, en su valimiento’, la cual empieza así:

‘No he de callar, por más que con el dedo, / ya tocando la boca o ya la frente, / silencio avises o amenaces miedo. / ¿No ha de haber un espíritu valiente? / Siempre se ha de sentir lo que se dice? / ¿Nunca se ha de decir lo que se siente?  

 

Creo que mi postura se halla realmente definida por los varios años que vengo rechazando de plano la escandalosa mentira que hic et nunc, aquí y ahora, vuelvo a atacar. No me acobarda comprobar que mi esfuerzo hasta la fecha ha sido inútil, ‘para vencer –Larra  dixi – fuerza es pelear, por más que muchos que pelean no venzan’. La victoria no se la pongo fácil a mis adversarios, si bien no ignoro que ellos tienen la fuerza, en tanto yo no tengo otra que la infundida por la razón, ésta apoyada por la ciencia, puesto que hasta aquí incluso la prensa provinciana está de parte de la mentira del sepulcro. Sabido es cuan mermada de libertad se encuentra; como dice Albert Camus, ‘una prensa libre puede ser buena o mala, pero sin libertad la prensa nunca será otra cosa que mala’.

 Y acabo esta parte última de mí artículo recordando esta aserción del asesinado presidente estadounidense Abraham Lincoln: ‘la probabilidad de que podamos fracasar en la lucha no debería detenernos de apoyar una causa justa en la que creemos’. ¡Cómo no voy a creer en ella estando demostrada por la ciencia!         

martes, 3 de agosto de 2021

CARLOS III y su única esposa, MARÍA AMALIA DE SAJONIA


El reformador de Madrid.

Ha pasado a la historia como un gran reformador, pero yo diría que las innovaciones se deben a la fuerza de la inercia, a que, como dice José María Solé, 'la sociedad española cambiaba rápidamente al son de los nuevos tiempos'. Tuvo la suerte de disponer de tres grandes ministros: Aranda, Campomanes y Florirablanca.
 
La gran labor de su padre en cuanto a la transformación de Madrid, por ello ha quedado identificado en la historia con el sobrenombre de 'el mejor alcalde de Madrid'. En su tiempo se creó el alcantarillado; las obras de urbanización motivaron una gran metamorfosis de la ciudad de la corte española. Todo ello lo expone el citado autor de esta forma:
El Paseo del Prado jalonado con sus monumentales fuentes -Cibeles, Apolo y Neptuno- fue el paradigma de esta actuación y obligado lugar de cita y paseo de la población. La iluminación de las oscuras calles, la normativa para la construcción de viviendas y la obligación de enumerar cada casa, fuero, entre otras, medidas que realmente modificaron la vida de sus habitantes. Surgían monumentales edificios, erigidos tanto al calor del progresivo espíritu de la época como a mayor gloria de la Monarquía'.
Estas obras son el Museo del Prado, (Museo de Historia Natural entonces), Observatorio Astronómico, la desaparecida Fábrica de Porcelanas del Buen Retiro, y el Jardín Botánico.

Abundando en que pese a las creaciones de su tiempo, Carlos III no se interesó como sus padres por la cultura, vuelvo a citar a Solé.

El punto de las artes, para él, formaba parte de un monarca del tiempo que le había tocado vivir y por ello se implicaba, pero solamente de una manera mecánica, sin goce ni disfrute añadidos. 

Para ponerlo de relieve acude este biógrafo a un conocido, aunque durante bastante tiempo ocultado, episodio que patentiza la estrecha mente que tenía, asimismo su intransigente moralismo y su absoluta falta de percepción de la belleza artística. Se trata de que ordenó a su pintor de cámara, Antón Mengs, que quemase las pinturas de la colección real en las que hubiese figuras desnudas, Entre Mengs y el todopoderoso Esquilache evitaron la salvajada que hubiera privado a la posteridad de algunas de las más importantes telas que hoy se conservan el el Museo del Prado.

Como en España, hizo también durante su reinado en Nápoles reformas. En lo que atañe a la arquitectura mandó construir los palacios de Portici a los pies del Vesubio; el complejo palaciego de  Caserta -que es de los mayores de Europa- y los reales sitios de Capodimonte. Aquí montó una fábrica de porcelanas que se trajo a Madrid cuando vino a reinar , y que como he dicho instaló en el Buen Retiro. Fomentó las excavaciones de las ruinas de Pompeya y Herculano, dos ciudades sepultadas por la lava del Vesubio. Pero sus necios principios morales le llevaron a impedir su difusión y estudio, por lo que había en las piezas que aparecían de bellísima recreación de escenas eróticas, salvándose milagrosamente las maravillas conservadas hasta hoy. Recalco que este rey del desnudo en el arte no quería saber nada., lo que es decir de arte. Mejor que de rey, y bajo este prisma, hubiera estado de cura de aldea como aquel del Quijote que destruye, quema, libros del ingenioso hidalgo, verdaderas joyas literarias.              

La extremada moral. Viudedad.

Se ha comentado mucho en su tiempo y en todos los tiempos, que tras morir su esposa no quisiera volver a casarse, algunos lo califican de "ejemplar enamorado recuerdo", otros de "excepcional y perfecta castidad", mantenida ya para el resto de la vida. Al parecer comentó al prior de El Escorial: 'Gracias a Dios no he conocido nunca más mujer que la que me dio, a ésta la amé y estimé como dada por Dios y después que ella murió, me parece que no he faltado a la castidad aun en cosa leve...


Mala nuera le tocó en suerte a la Farnesio, y, recíprocamente, mala suegra a María Amelia, y naturalmente se llevaron mal. 'La Sajona', que despectivamente así la llamaba el pueblo, era extremadamente irritable, malhumorada, desdentada y enferma permanentemente. De España disfrutó poco, ya que murió el 27 de noviembre de 1760 , a los treinta y siete años de edad, ante el gran dolor de su marido, pero la indiferencia de los españoles que sabían -'desde el más alto cortesano hasta el más humilde pordiosero'- el desprecio que la reina sentía hacia sus súbditos y que, para inri, lo exteriorizaba constantemente. En su correspondencia reniega de su nueva patria y e sus habitantes a los que describe como 'engreídos, hostiles, agresivos, huraños y recelosos de todo lo que pueda llegarles de fuera'. Le desagrada el aire y el alma de Madrid.


Pero Carlos III estaba enamorado de su basilisco; ante su lecho de muerte exclamó: este es el primer disgusto que me ha dado en los veintidós años de nuestro matrimonio. Los demás no debió tomárselos en serio. Los muchos embarazos, las consecuencias de una caída de caballo, sus problemas pulmonares generados por el tabaco, dieron fin de su vida. Por muy satisfecho que estuviera de su esposa, ella no era un dechado de feminidad, que digamos. Ambos fumaban como coraceros, haciéndose enviar desde América grandes cajones de tabaco. Un aviso decía: 'remito cuatro cajones de tabaco rotulado a la reina de las Dos Sicilias ... cada uno de tabaco exquisito y de lo más fuerte por ser éste de su real agrado.


La mejor biografía que de esta reina existe es la de María Teresa Olivares, y al hilo del vestuario de la biografiada expone: que no era abundante su ropa interior, porque lo habitual era mudarse una vez al mes. Por su parte Francisco González-Doria, en 'Reinas de España'. afirma que doña Amalia 'no debía ser muy destrozona en cuestión de calzado, pues le duraron varios años tres pares de zapatos verdes, dos de nuaré blancos, uno de color rosa con encaje, dos pares de chinelas rosas, un par de botines y otra par de sandalias'. También nos habla de que la distraía ver pescar peces. Como su esposo, también era de muy limitado intelecto. 
 
Sobrevivió Carlos III a su amada -al parecer ella le correspondió en amor- veintiocho años, muriendo en el palacio Real el 14 de diciembre de 1788. A él precisamente se debe su terminación. En su viudedad no tuvo otro placer que el de la caza, pues ya queda visto que era nulo a los placeres intelectuales, gran cinegético fue toda su vida. 
 
 
Como vemos era un hombre feo, y era llamado <el rey carnero>, por lo que su rostro tenía de arietino.
 
Céntrase su buena política en el orden arquitectónico, siendo su más destacado arquitecto Francisco Sabatini. Un monumento símbolo de Madrid es este:

                                      

Puerta de Alcalá, situada en dicha calle, que va de Puerta del Sol a las Ventas.
 


A los ya mencionados cabe añadir el ministerio de Hacienda. Academia de San Fernando, Colegio de San Carlos (Medicina), Banco San Carlos.

                                      

Se halla ubicado en la confluencia de la calle Alcalá y Paseo del Prado.

Hizo posible el imprevisto reinado de Carlos III, Hijo de Felipe V y de su segunda mujer Isabel de Farnesio el hecho de que los dos hijos que tuvo con la primera, María Luisa de Saboya,  o sea, Luís y Fernando, tuvieron un reinado corto; efímero fue el de Luís I al que sucedió su hermano Fernando VI, que sólo duró trece años y que, casado con Bárbara de Braganza, no tuvo hijos. No pudiendo, por tanto, ser enterrados en el Panteón de Reyes del Monasterio de El Escorial, determinó doña Bárbara la construcción del convento de Las Salesas. En él está enterrado el matrimonio. La reina falleció en Aranjuez el 27 de agosto de 1758, y fue seguidamente trasladada a las Salesas. E igualmente el rey, que falleció un año después, en Villaviciosa de Odón, concretamente el 10 de agosto de 1759. 
 
Entre las magníficas obras arquitectónicas creadas en el del madrileño Carlos III no dejaré de citar el templo de San Francisco el Grande, tan próximo al Palacio - catedral.
                                             
Ahora Real Basílica, inaugurada en 1761 

Carlos III nombró como patrona de España a la Inmaculada,  advocación que se halla vinculada a San Francisco el Grande.

Creó la Orden de Carlos III.para premiar la virtud y el mérito. 
 
Última pincelada.
 
En cuanto a castidad, este monarca ha sido la excepción de   toda la dinastía Borbón, ya que todos ellos  han sido muy dados a practicar el donjuanismo; tanto, como por otra parte, el ser un 'chorizo', Era este rey incluso modesto en vestir, aprovechaba mucho la ropa. El canciller alemán Konrrad Adenauer asegura: 'Es costumbre monárquica robar, pero los Borbones exageran'. Es, pues, la excepción de la regla.  
 
Ya en política internacional no resulta su reinado tan brillante, pensemos en su "Pacto de familia", tan comprometedor para España, y algunos otros errores de él y/o su buenos ministros. En su época se creó algo tan dañino como es el servicio militar obligatorio. (De lo conveniente o inconveniente que se le pregunte a Antonio Gala). Bueno fue, empero, la ayuda a la emancipación de los Estados Unidos.

sábado, 24 de julio de 2021

Estrambótico proceder de la provincia de Segovia.

Así como la constancia no deja que el hombre se
pervierta, la pertinacia no permite que se corrija.
- San Agustín -

Que cerrazón en cuanto a la segunda acepción de la palabra: ‘incapacidad de comprender algo por ignorancia o por prejuicio’. También en la tercera: ‘obstinación, obcecación’. Ello es lo que existe  respecto al tema que voy a tratar por milésima vez con loable constancia.

Es, por supuesto, una ignorancia afectada, ya que no hace falta estar ducho en esta franja de la historia medieval para conocer que se hizo un estudio genético a los supuestos restos de don Carlos Évreux Trastámara, Príncipe de Viana, enterrado en el Monasterio de Poblet, dando por resultado tales pruebas la inautenticidad de ellos, y por extensión los que en la iglesia de Santa María de Nieva se tenían –gratuitamente- como pertenecientes a su madre, en cuyo pueblo segoviano murió y fue enterrada provisionalmente y contra su manda testamentaria de ser sepultada en Santa María de Ujié. Obviamente su enterramiento se verificó en el templo como el de cualquier vecino al no existir in illo tempore los cementerios.

Es mi intención primigenia en este artículo  comentar la ya indicada obstinación, obcecación, que existe a mantener la mentira del sepulcro de referencia por parte del pueblo, de Segovia y en general de la Comunidad Autónoma. En Wikipedia, y con vista a lo que yo vengo combatiendo años ha, podemos leer: ‘a día de hoy, ni la Iglesia, ni el gobierno local y autonómico han corregido lo que al principio fue craso error’. No es que la enciclopedia Wikipedia. en la que escriben personas expertas en tal o cual materia, y otras que no lo son tanto, sea infalible, sino que es la ciencia la que hizo patente Ello que queda dicho. Y también como pie de la fotografía que introduce:                             

Nada tengo contra el centro cultual San Quirce, pero no puedo dejar de exponer que me deja estupefacto la aberración de afectada ignorancia y la inh que me da con lo que implica su silencio a mi comunicación: Recientemente escribí al director de  El Adelantado de Segovia este correo electrónico:

 

Buenos días.

El motivo de que ha publicado recientemente un artículo a Felipe Molinero sobre este tema y darse el hecho de tratar yo a posteriori este asunto publicándolo en Internet, me induce a remitirle mi escrito- Incluyo en él alusión, con lo que pueda tener de digresión, al caso bochornoso, vituperable, que originó el hallazgo de aquel esqueleto de mujer al realizarse unas obras de albañilería en la iglesia de Santa María de Nieva (Segovia), el cual motivó y no deja de motivar una conducta verdaderamente insensata, necia, demencial, cuanto evidentemente arbitraria. Vengo durante bastante tiempo rechazándolo de plano, y, tristemente –a la vista está- de manera ineficaz, estéril.

Ello es indefectiblemente de vergüenza ajena, sin dejar de incluir mi ruptura con el periódico como asiduo colaborador a causa de que éste no quiso acatar la prueba científico que dio  mentís a la pertenencia de los restos. Para Colmo continúa su postura.

Por hoy no le molesto más.

Un saludo.

 

Comenté ayer en facerbook este acontecer, empezando con esta cita de Antonio Gala: ‘hay periodistas  que son zotes, manipuladores, falsarios, vendidos y trepas (también políticos así); son mentes aldeanas que nunca pasarán de animales domésticos o alimañas carroñeras’.

En las pequeñas capitales de provincia el intrusismo está a la orden del día. Desde Fernando Ganuza Laita, con el cual debuté como colaborador, no ha habido otro  director profesional; bueno, del actual no lo sé.  Le echó el editor del periódico al ser  jubilado en  su profesión; después llevó la dirección de la publicación un tal Jesús Martínez Calle, persona arraigada en Segovia y, según referencias, procedente de la Diputación, a quien relevó una hija del Sr. Cano Herranz, y a ésta el director actual.  A los tres últimos afecta cronológicamente tapar la mentira del sepulcro. Ha bastantes años que no estoy de hecho en Santa María de Nieva y, por ende, no conozco de visu a los últimos directores. Si tengo la triste experiencia de que la anterior directora me negó publicar la verdad, y lo hizo no contestándome. El actual ha seguido la misma actuación, tan amante de la verdad y de la elegancia ética.

 

Y de oca a oca, y tiro porque me toca. Esto es más bien la reoca.

Si la política y la prensa se aferran en mantener, apoyar, la mentira -en la primera puede pasar, pero la prensa ha de amar la verdad, ser depuradora-, he visto una vez más que, en lo que a Segovia se refiere, se aúna a ellas la cultura

‘En atención al centro cultural que dirige, le remito este artículo relacionado con la historia d la localidad de Santa María de Nieva, dado que entiendo implica interés para usted. No tiene otra finalidad, créame, puesto que se ha abstenido de intervenir en la mistificación que de la historia se hace en el referido pueblo, y que puede partir de él pero resulta apoyada por todos. 

No dejé de exponerle que esta cuestión –en su día batallona entre castellanos y navarros- fue difundida urbi et orbe, ‘por lo que puede decirse que es notoria, conocida más allá de los amantes de Clío’. La inactividad  del director de la Academia de San Quirce, antigua Universidad Popular en cuya creación mucho se esforzó Antonio Machado, me dejó defraudado en este tema, que no en otros, pues incluso tengo cuadernos de ella. Contacté mediante correo electrónico y se me respondió que ignoraban el caso pero se documentarían y actuarían. Yo les dí pelos y señales en balde, ya nunca me escribirían. Ahora, después de muchos años, en esta nueva comunicación, y no respuesta del director, queda evidente que lo ofrecido antaño ha sido relegado a calendas graecas. Cabe preguntarse, y me pregunto, ¿actúa per se o recibiendo orden? La confabulación es palpable con todos sus sinónimos, evidente, palmaria, notoria, axiomática.

Otro día volveremos a la brecha, en opinión de Abrahan Lincoln, ‘la probabilidad de que podamos fracasar en la lucha no debería detenernos de apoyar una causa justa en que creamos. No es justo lo que ocurre con el falso sepulcro; no sé a quién es debido, pero creo firmemente en este aserto del ex juez José Castro: ‘cuando la lealtad a un hombre, sea a un rey, sea al ordemandante de la India, pasa por encima de la lealtad a la justicia y a la verdad, esa lealtad se convierte en servilismo. Tal se está practicando con quien haya determinado no corregir la metedura de pata.