| Iñaki Urdangarín Liebaert (58 años) |
Su concepto de la infanta Cristina de Borbón.
Cristina de Borbón y Grecia desbancó a su novia, Carmen Cami, de ella se dice que era su pareja de "toda la vida" -principios de los años 90-, hija de un camionero, con la que estaba a punto de casarse. Cristina y Urdangarín se conocieron en los Juegos Olímpicos de Atalanta 1996. Durante un tiempo alternó con ambas a todo nivel. De Cristina se enamoró, como ella de él. Fue Cristina obviamente la que dio el primer paso y sabiendo que tenía novia, pues él nunca se hubiera atrevido, dada la abismal distancia social que había entre ellos. De ella habla elogiosamente pero no oculta la intimidad existente entre ellos desde el primer momento. Así manifiesta a sus padres:
--- Tú sabes que esto es muy complicado, ¿no?
--- Sí papá -le respondí-. Pero sé lo que siento. No es un capricho Y quiero intentar sacarlo adelante. Por supuesto, ambos se alegraron de verle ilusionado, pero tampoco es que mostraran un entusiasmo desbordante. Me parece que estaban en shock y que no acababan de asumir lo que acababa de contarle. Yo solté la bomba... y me tuve que marchar enseguida. [...] Tranquilos, llegaré por Nochebuena, eso seguro, pero antes me voy unos días con Cristina, para despedir el año juntos aunque sea por anticipado.
Carlos García Revenga fue la celestina de ellos. Leamos: "Así después del torneo de Santander me fui a Madrid con Cristina y pasamos unos días en casa de Carlos García Revenga su secretario personal. Carlos era una figura muy cercana a ella y una persona clave en nuestra historia [...] Cristina sabía que si quería que aquello saliera adelante tenía que conocerme y, en cierto modo, dar su aprobación. Así que me presentó. Y yo pasé el filtro. A partir de entonces, Carlos fue quien nos ayudó a encontrar espacios seguros donde poder vernos sin levantar sospechas.
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No desliza nada contradictorio contra Cristina, la presenta así: "Quiero dejar claro que yo me declaré a Cristina muy enamorado, convencido de que era la mujer con la que quería construir un proyecto familiar y pasar el resto de mi vida. Nuestra historia abarca veinticinco años de una relación profunda y sincera que no me veo capaz de describir en un solo libro, y que, seguramente, no quedará suficientemente reflejada en estas páginas. [...] Pero nosotros sabemos lo que fuimos. Y fuimos todo. Fuimos pareja, fuimos familia, fuimos equipo, fuimos compañeros. / Y aunque ya no estamos juntos, Cristina sigue siendo muchas cosas para mí: es la madre de nuestros cuatro maravillosos hijos, es una parte importantísima de mi vida, es alguien a quien quiero, admiro y respeto. De hecho, ambos seguimos preocupándonos el uno por el otro, nos deseamos lo mejor, intentamos apoyarnos no solo como padres, sino como amigos".
Presenta como motivo de su divorcio el distanciamiento que del hace la realeza, ya antes de su prisión, ya después, No deja de recordar amargamente la invitación que hizo al matrimonio Fernando Almansa, jefe de la Casa Real, en cuanto a que se divorciaran. Le dijo de modo tajante: "Mira Iñaki , creemos que es mejor que te divorcies de doña Cristina". Expone así el impacto de esta salida: "El silencio que se hizo en aquella mesa pareció que podría durar eternamente. Yo, desde luego, no encontraba las palabras para responder a algo así.
--- Algo tan frío, tan .quirúrgico. Tan infame -el subrayado es mío-. Recordamos que Cristina se opuso; según Urdangarín le dijo:
--- ¡¿Pero tú te estás oyendo?! ¡¿tú no sabes lo que estás diciendo?! -le gritó-, Iñaki no ha hecho nada malo. ¡Nada! ¡Y ni siquiera está imputado! Pero vosotros os ponéis nerviosos enseguida por la prensa y, en lugar de contestar con pruebas y argumentos, defendernos, venís aquí, ¡a pedir la cabeza de mi marido!
Rechaza Urdangarín y censura de plano la llamada telefónica que le hizo su cuñado. Dice "mi cuñado, mi amigo, mí amigo, o eso creía yo". En ella le expone -Iñaki,por favor considera la situación. Es lo mejor para todos. Creo que te vas a defender mejor solo. La Casa no puede hacer nada por ti ahora. Es mejor que te apartes. Piensa que en ciertos círculos no te beneficia estar relacionado con la Corona. Y, por otro lado hay que proteger la institución.
Se lamenta: "Era todo tan inhumano, algo diametralmente opuesto al concepto de familia que yo conocía, a los valores en los que yo había sido educado, que realmente me sentía como si estuviere entre extraterrestres". Sí, ya dice David Rocasolano respecto a la moral de las monarquías, que son: "La conciencia de un mundo sin conciencia, el de la realeza donde todo vale y la vida gira a impulsos de capricho y apariencias". La única defensora de la familia del Rey fue la infanta Pilar de Borbón, sobre cuyo particular escribe David Rocasolano: "la vi en televisión defendiendo a Urdangarín, y acusando a los periodistas de haber urdido gratuitamente el escándalo Nóos".
Si en este artículo presento la exposición que hace de su relación con la infanta Cristina, en otro lo haré de lo que atañe al caso Nóos del que se defiende astutamente.
¿Qué pensará de este libro David Rocasolano? De lo que piensa el ex juez Castro ya lo hemos visto en el canal 6, programa _Xtirpa y de ello hablaré -repito- en otro artículo.
Cristina e Iñaki vistos por David Rocasolano
"Cristina es maja, agradable, dicharachera, ágil, cercana, cariñosa, nada clasista (especificación creo que necesaria, conociendo a su padre). Al igual que Urdangarín . Iñaki es un tío normal. De trato. [...] Lo que le sucedió a Urdangarín es algo que nos pudo haber ocurrido a Telma, a Erika o a mí. El ambiente que se respira, esa sensación de placidez y seguridad que transmiten estas personas con la vida solucionada, las servidumbre que los rodea, la fantasía real en la que viven, te hace sentir inmediatamente que tú no eres más que un pobre desgraciado. Por mucho que Sofía, Felipe o Cristina intenten tratarte como un igual (Juan Carlos, jamás; por supuesto).




