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lunes, 11 de febrero de 2019

El hombre y la mujer en la Historia y en la Vida. (Segunda parte)

El machismo es un defecto perdurable, en larga lucha contra el feminismo.

En ningún momento he dudado que las mujeres
son tontas. Al fin y al cabo el Todopoderoso las
creó a imagen y semejanza de los hombres.
- George Eliot, novelista inglesa-


Machismo es 'actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres'. Y como segunda acepción: 'Forma de sexismo caracterizada por la prevalencia del varón. Aún no ha sido erradicado plenamente, pero, acertadamente, tiende a ser arrancado de raíz. ¿Permitirá un día nuestra Iglesia cursar a la mujer el sacerdocio? El Ejército le ha dado entrada, méritos bélicos hay en ellas, recordemos, entre otras, a Juana de Arco, heroína francesa. Juana Juárez de Toledo, esposa del general de los Reyes Católicos, Juan de Rivera, defensora del paso de Montemayor contra los portugueses; Agustina de Aragón, en la guerra de la independencia; la heroína gallega María Pita. Seleccionaré como broche de oro de esta lista, y en el ámbito de las Comunidades, a María Pacheco, esposa de Juan de Padilla, que tras la decapitación de él defendió Toledo heroicamente. Para no seguir la suerte de su esposo hubo de expatriarse.


Vemos también en el diccionario de la Real Academia Española cómo define la palabra 'feminismo': '1. Principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre. 2. Movimiento que lucha por la realización efectiva en todos los órdenes del feminismo'. Si pasamos al Diccionario de la Literatura, tomo I, términos, conceptos, "ismos" literarios', determina el vocablo como 'doctrina social favorable a la condición de la mujer, para la que pide la igualdad de derechos con el hombre'. Reitero en esta segunda parte de mi artículo, que nada más justo, imparcial, razonable, que equiparar al hombre y a la mujer. Entre uno y otra no existe otra notable diferencia que la fisiológica, y no mucho más allá de lo que al aparato reproductor se refiere.

Según aduce Sainz de Robles tal vez fue el autor de 'La dama de las camelias' -1872- quien dio a esta -feminismo- el significado que hoy día tiene.

El feminismo, como tal movimiento social, data de 1878, fecha en que se celebró en París un Congreso feminista internacional. Sin embargo, su carácter orgánico lo alcanzó -1888- en el Congreso reunido en Washington, donde se constituyeron el Consejo Internacional de las Mujeres, la Federación de Consejos Nacionales y de Uniones femeninas existentes en varios países. En el Consejo celebrado -1893- en Chicago fueron redactados los Estatutos del Consejo Internacional. 

La mujer había de reivindicarse en varias facetas, y sobre este particular anota nuestro historiador de la literatura que el filósofo Stuart Mill presentó éstas, en ---' que pueden ser reducidas a:

1ª De carácter económico. (Derecho a ser admitida la mujer en cualquier profesión). / 2ª De carácter jurídico (Igualdad de derechos con el hombre). / 3ª De carácter político (Derecho a votar y a ser elegida para desempeñar cargos políticos).

Es obvio que no se puede tratar minuciosamente la larga y compleja lucha de este movimiento en un artículo ni en dos, entonces vamos a seguir la trayectoria a través de este vídeo.



Españolas paladines del feminismo.

El feminismo es una protesta valerosa de todo
un sexo contra la positiva disminución de su
personalidad.
- Clara Campoamor-


Citaré tres relevantes: Concepción Arenal, Clara Campoamor y Victoria Kent.

La primera, licenciada en Derecho, periodista y escritora, no solo luchó a favor de la mujer, sino también, y como visitadora de prisiones, del hombre. Fue pionera en el feminismo español. Entre sus obras en lo que al feminismo se refiere están: 'La mujer de su casa', 'La educación de la mujer', 'Estado actual de la mujer en España'. Entre otras que atañen a ambos sexos están: 'Manual del visitador del pobre', 'Cartas a los delincuentes'. Es en 'La mujer del porvenir' donde estampa estas líneas:

Desde la cuna hasta el sepulcro, en todo el camino de la vida, va recogiendo el hombre las tristes consecuencias de la inferioridad intelectual de la mujer. Es preciso que así sea. Aunque no la mirase más que como instrumento de placer, claro está que le dará más cuanto sea más perfecto. El día que se ilustre bastante para aprender a ser razonablemente egoísta, la educación intelectual de la mujer no tendrá impugnadores.

Por ello clama su coetáneo Severo Catalina en su libro 'La mujer'. en el que dedica su primer capítulo a 'La educación'. Termina Arenal este capítulo VI -'Consecuencias para el hombre de la supuesta inferioridad de la mujer'- de la citada obra de que hemos transcrito estas líneas, con las siguientes preguntas:

¿Se concibe dignidad en un hombre cuya esposa, cuya madre y cuya hija sean viles? ¿Se concibe libertad en un hombre cuya esposa, cuya madre, cuya hija sean esclavas? ¿Se concibe idea de derechos en un hombre que no reconozca deberes para con su esposa,, su madre y su hija?¿Se concibe dicha en un hombre que haga desdichadas a su esposa, a su madre y a su hija? La ventura es mutua, el bien es armonía, y por la justicia de los hombres se mide su felicidad.

Clara Campoamor, madrileña, también abogada y escritora, con mayor injerencia en política, segunda mujer que se incorporó al Colegio de Abogados de Madrid, siendo la primera Victoria Kent, defendió los derechos de la mujer consiguiendo el del voto.

Como diputada por la circunscripción de Madrid (1931) consiguió establecer el no ser discriminado por razón de sexo, la igualdad jurídica de los hijos e hijas habidos dentro y fuera del matrimonio, y el divorcio. Fracasó en cuanto al voto femenino, por cuanto la izquierda en general se oponía, ya que por lo influida que estaba por la Iglesia votaría a favor de la derecha. Enfrentada con la diputada Victoria Kent, en el debate del 1 de octubre vencedora Clara se aprobó el artículo 36 que posibilitó el sufragio femenino al lograrse 161 votos a favor por 121 en contra. En las Elecciones de 1933 las dos perdieron sus escaños. Campoamor disgustada con el Partido Radical por su sumisión a la CEDA, así como por considerar que excesiva la represión de la revolución de Asturias, le abandona. En ese año intenta unirse a la izquierda Republicana y le es denegada la admisión. Dolida, escribe 'Mi pecado mortal. El voto femenino y yo', donde se reflejan sus luchas parlamentarias.

Al surgir la Guerra Civil se exilió en París, de París pasó a Buenos Aires, y sin dejar de escribir -biografías-, haciendo traducciones -de Víctor Hugo y Emilio Zola- y dando conferencias, todo ello para pane lucrando. Hacia 1950 intenta regresar a España, mas hubo de abstenerse por estar procesada al pertenecer a una logia masónica.

Victoria Kent, malagueña, ciudad en la que estudió magisterio. Luego hizo el Bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros, instalándose en la Residencia de Señorita de Madrid, que dirigía María de Maeztu. En 1920 ingresa en la Universidad Central para estudiar Derecho, licenciándose cuatro años después, no tardando en colegiarse, ejercer. Se creó fama al defender ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina a Álvaro de Albornoz, detenido por la Sublevación de Jaca, y logró su libertad. Por tal hecho fue la primera mujer que ha intervenido en un tribunal de guerra. Su labor como abogada fue amplia y variada, siendo elegida en 1931 miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación; en 1933 lo fue de la Asociación Internacional de Leyes Penales de Ginebra.

Fue nombrada por el presidente Alcalá Zamora Directora general de Prisiones, y como tal las humanizó, siguiendo la labor que emprendió Concepción Arenal a la que con la retirada de grilletes y cadenas, fundiéndolos, mandó hacer una estatua. Creó el Instituto de Estudios Penales, que dirigió su ex profesor Jiménez Asúa, y la Cárcel de Mujeres de Ventas.

Su exilio fue en París hasta la Segunda Guerra Mundial que es ocupado por los nazi (Wehmachl), teniendo que refugiarse en la embajada mexicana, luego la Cruz Roja le proporcionó un piso en el barrio del Bosque de Bolonia, y se ocultará bajo el nombre de 'Madame Duval'. En 1948 pasó a México donde fue directora de la Escuela de Capacitación para el Personal de Prisiones, a la vez impartía clases de Derecho Penal en la Universidad. En 1950 pasó a Nueva York colaborando en la Sección de Defensa Social; abandona este cargo y de 1951 a 1957 fue ministra sin cartera del Gobierno de la Segunda República. De 1954 a 1974 fundó y dirigió la revista Ibérica, financiada por su amiga la filántropa Louise Crane, dirigida a todos los exiliados. En 1977 visita España pero vuelve a Nueva York donde muere diez años después. A sus noventa y ocho años le fue concedida la medalla de San Raimundo de Peñafort.


Es indubitable que la mujer no es de inferior inteligencia al hombre. Ni en cosa alguna, buena o mala.

Ha quedado evidente a la vista de las mencionadas, mas puede mencionarse innumerables casos de superdotadas; mencionaré hic et nunc, aquí y ahora, a Ana María Schuman, que conocía la música la teología, historia sagrada, filosofía, geometría, poesía, grabado, y componía poesías en doce lenguas. De ella manifestó un autor tan sabio como Feijóo que <no se coció hasta ahora capacidad más universal en uno ni en otro sexo.> Ya no hablemos de Leonor de Fonseca, gran botánica, fundadora del periódico el monitor Napolitano, duro atacante de la familia real, y que fue ahorcada al triunfar el cardenal Ruffo. Ella ayudó a Spallanzani en el descubrimiento de los vasos linfáticos.

Y tantas otras grandes cerebros: Cornelia, de la que dice Cicerón que debió ocupar el primer puesto entre los filósofos. Incluiré en esta selección que improviso a la celebérrima Eloísa, amante de Abelardo, que en plena juventud sabia latín, griego, hebreo, era docta en filosofía y casi en teología. Juana Dumee, que publicó en París las Pláticas de Corpénico sobre la movilidad de la tierra. Beatriz Galindo, La Latina, al servicio de Isabel la Católica, y que escribió las obras: Comentarios a Aristóteles, Nota sobre los antiguos y Poesía latina. Francisca de Lebrija, hija de Antonio de Lebrija, retórica, que suplió a su padre en la cátedra de Alcalá de Henares. Constituye una lista sin fin.

En todo y por todo hay paridad entre el hombre y la mujer, tanto en lo bueno como en lo malo, y así se pone también de manifiesto en el Prólogo de 'Don Quijote de la Mancha'.

... Si de mujeres rameras, ahí está el Obispo de Mondroñedo, que os presentará a Lamila, Laída y Flora, cuya anotación os dará gran crédito. Si de crueles, Ovidio os entregada a Medea. Si de encantadoras e hechiceras, Homero tiene a Calipso, y Virgilio a Circe. Si de capitanes valerosos, el mismo Julio César os presentará a sí mismo en sus 'Comentarios', y Plutarco os dará mil Alejandros.

Se ha censurado a la mujer de debilidad, Shakespere dice: 'Fragilidad, tienes nombre de mujer'. Y Miguel de Cervantes en la novela que encaja en el capítulo XXXIII de la primera parte de 'el Quijote', 'el curioso impertinente', donde Anselmo quiere poner a prueba la fidelidad de su bella esposa Camila, rogándole a su íntimo amigo. Lotario, que la seduzca, escribe:

Es de vidrio la mujer, / Pero no se ha de probar / Si se puede o no quebrar, / Porque todo podría ser. / Y es más fácil el quebrarse, 7 Y no es cordura ponerse / A peligro de romperse / lo que no puede soldarse. / Y en esta opinión estén / Todos, y en razón la fundo, / Que si hay Dánaes en el mundo, / Hay pluvias de oro también.

Si la mujer es de vidrio, ¿qué decir del hombre? En ellas las hay con furor uterino -¡ay de las Mesalina!-, y en ellos verdaderos erotómanos, valga como ejemplar Napoleón III a quien de manera férrea Eugenia de Montijo, condesa de Teba, hizo pasar por el himeneo como único medio de entregarse a él.

Y en el fondo de todo: DIOS. Recordemos 'Oscura rebelión de la Iglesia', de Ricardo de la Cierva. Sus líneas siguientes:

Una tesis sobre el concepto de Dios tendrá sin duda en cuenta la descripción de Umbral. <Que Dios no admite términos medios ni viaja en papamóvil> La religiosidad queda perfectamente descrita: <El espíritu español a quien adora de verdad es al monstruo, y por eso ha procurado monstruizar sus religiones , hacer de Cristo una pieza de caza y del Espíritu Santo un pichón de tiro de pichón.> / Son los materiales para una gran tesis doctoral según Comillas, y no, como habrá imaginado el lector indocto, una simple antología de la blasfemia.

Pues claro, Deo volente, volveremos a hablar de Dios, creador de la Vida del ser humano y de todo.

lunes, 4 de febrero de 2019

El hombre y la mujer en la Historia y en la Vida. (Primera parte)

Después de crear Dios el cielo y la tierra, colocó a Adán en el Paraíso terrenal , 'formó, pues, el Señor Dios al hombre del lodo de la tierra , e inspiróle en el rostro un soplo o espíritu de vida y quedó hecho el hombre viviente con alma racional (cap. 2, vers. 7.del Génesis). Pero como si el Paraíso no fuera tan paradisíaco para el hombre hallándose solo, pensó el Señor: 'No es bueno que el hombre esté solo, hagámosle ayuda y compañía semejante a él. Por tanto el Señor Dios hizo caer sobre Adán un profundo sueño, y mientras estaba dormido le quitó una de las costillas y llenó de carne aquel vacío. Y de la costilla aquella que había sacado de Adán formó una mujer, la cual puso delante de Adán (2: 18 al 22). Al verla este primer ser humano, exclamó: 'Esto es hueso de mis huesos, y carne de mi carne: llamarse ha, pues, varona, porque del varón ha sido sacada. Por cuya causa dejará el hombre a su padre y a su madre, y estará unido a su mujer, y los dos vendrán a ser una misma carne. (2: 18, 24).

No deja de resultar raro que Adán, aún no padre, entendiera tanto de parentesco. Ella no se llamó Varona, sino Eva, que en hebreo significa vida. No obstante por ella, como inductora del pecado original, perdimos el Paraíso y entramos in hac lacrimarum valle, en este valla de lágrimas, como la Salve define este mundo, sufriendo, asimismo, otros castigos, cual el de la muerte. Ya éste es de por sí tremendo, tanto más por cuanto ignoramos si implica, significa o conlleva el destino, meta o punto de llegada, a nuestra desaparición.

Llena de dolor María Bashkirtseff ante su patética existencia de tuberculosa estampa en el 'Diario de su vida': 'Creo o no creo; cuando razono no puedo creer. Pero en los momentos de calamidad o de alegría, muy en el fondo, el primer pensamiento es para ese Dios que es tan duro conmigo'. Lo es, evidentemente, para muchos. Y para todos el dolor de la muerte, de la que ella dice: 'Cuando pienso que vivimos una sola vez y que cada minuto nos acerca a la muerte, me siento enloquecer'. Ella estaba predestinada a muy corta vida, ¡y era tan fructífera por sus producciones de artista polifacética. Viendo su vida truncada a corto plazo, desliza este lamento: '¡Vivir, tener tanta ambición, sufrir, llorar, combatir, y al fin ... el olvido!... Como si yo nunca hubiera existido'. Se debate intensamente ante la idea de Dios, su divina voluntad y nuestra necesidad de ÉL.

Yo no soy sabia, pero todas mis reflexiones tienden a esto: el Dios que nos enseñan es una invención. El Dios de la religión o de las religiones de ese no hablemos. / Pero el Dios de los hombres de genio, el Dios de los filósofos, el Dios de la gente de simplemente inteligente, como nosotros, ese Dios es injusto, si n o nos escucha, y si es malo, no veo qué es lo que tiene que hacer. / Pero si no existiese, ¿por qué esa necesidad de adorarlo en todas partes, en todos los pueblo y en todos tiempos? ¿Será posible que nada responda a estas aspiraciones, que son innatas en todos los hombres; a este instinto que nos lleva a buscar el Ser Supremo, el gran Maestro, Dios?

Dios creó al hombre y le castigó implacablemente, y el hombre no entiende esta severidad.

Frente al creacionismo del Génesis bíblico está el evolucionismo. Federico Carlos Sainz de Robles, en su tomo sobre 'ismos' de su Diccionario de la Literatura, lo define como 'nombre dado al sistema -metafísico, psicológico, cosmológico, que defiende la creación 'ex ni hilo', de la nada. Y, por su parte, el diccionario de la RAE lo hace así: ' 1. En teología, doctrina según la cual Dios creó el mundo de la nada e interviene directamente en la creación del alma humana en el momento de la concepción. / 2. Teoría que, en contraposición a la de la evolución, defiende que cada una de las especies es el resultado de un acto particular de creación'. Hay una tercera acepción, pero afecta a la literatura. En suma, la ciencia rechaza de plano la historia bíblica de la creación, mera literatura, aun concediéndole belleza poética y poder metafórico. Por un lado va la historia bíblica de la creación (religión), y por otro la teoría de la evolución (ciencia).

Aunque la creación no sea tal como la presenta la Biblia, puede tener Dios íntima relación con el ser humano. Y que Él existe es incuestionable; otra cosa es el entenderle. Cada religión le interpreta a su manera. Lo evidente es que no puede existir creación sin creador, obra sin autor.


Visión del hombre y de la mujer.

Creacionismo o evolucionismo aparte de ellos, uno y otra existen en nuestro planeta; desconocemos a ciencia cierta si hay vida en algún otro. Tiene muy mala prensa. Ha poco, en cuanto a la visión del ser humano, recordé a Gracián:

Si los hombres no son fieras es porque son más fieros, que de su crueldad aprendieron muchas veces ellas. [...] Advierte que entre los leones y los tigres no había más de un peligro, que era perder esta vida material y perecedera, pero entre los hombres hay muchos más y mayores: y a perder la honra, la paz, la hacienda, el contento, la felicidad, la conciencia y aun el alma. ¡Qué de engaños, qué de enredos, traiciones, hurtos, homicidios, adulterios, envidias, injurias, detracciones y falsedades que experimentarás entre ellos! Todo lo cual no se halla ni se conoce entre la fieras.

Y muy machista el autor de 'El Criticón', sigue exponiéndole a su interlocutor Andrenio:

... ¿y ves cuan malos son los hombres? Pues advierte que aún son peores las mujeres y más de temer: ¡mita tú cuáles serán!

Los sacerdotes de nuestra Iglesia, digamos mejor en general, hablan mal de la mujer, Nuestro novelista y economista José Luís Muñoz Sampedro lo sostiene y explica así:

Los cleros de las distintas religiones tienen tradicionalmente miedo a la mujer. ¿Y por qué tienen miedo a la mujer? Porque la mujer representa la pasión vital, está más cerca de la vida que el hombre. Lo malo que tienen miedo a la mujer tienen miedo a la violencia de la pasión y del sexo, porque ellos quieren controlar siempre. Ellos dicen que quieren salvarnos, pero lo que quieren es controlarnos.

Ya empieza la Biblia por hablar mal de la mujer; en el 'Libro del Eclesiástico', (42: 12, 14) leemos: 'No quieras fijar tus ojos en la hermosura de persona alguna, ni estar de asiento en medio de las mujeres. Pues como de las ropas nace la polilla, así de los halagos de la mujer, la maldad del hombre'. Seguidamente proclama algo inconcebible, inimaginable: 'Porque menos te dañará la malignidad del hombre que la mujer suave, la cual acarrea la confusión e ignominia'. Menos mal que en el 'Libro de los proverbios' admite la existencia de la mujer buena al decir: 'Quien halla una mujer buena, ha hallado un gran bien, y recibió del Señor un manantial de alegría'. (18:22). Ya antes ha expuesto: 'La mujer prudente edifica o realiza su casa, : la necia, aun la ya edificada la destruirá con sus manos'. (14:1). En el 'Eclesiastés' podemos leer otro dicterio contra la mujer: 'Después de purgar todas las cosas, he comprendido que la mujer es más amarga que la muerte, la cual es un lazo de cazar. Aquello que sea agradable para Dios podrá salvarse de ella, pero el pecador caerá en ella'. (7: 27, 28).

No son únicamente los escritores clericales quienes hablan despectivamente de la mujer, pero los padres de la Iglesia muestran una feroz misoginia, así, por ejemplo, Clemente de Alejandría: 'Cada mujer debe estar llena de vergüenza por el pensamiento de que es una mujer... La conciencia de su propia naturaleza debe evocar sentimientos de vergüenza'. Santo Tomás, San Agustín y otros lanzaron otras excentricidades.

Y si del criterio de la iglesia pasamos a sus hechos, sus errores son múltiples. Valga de paradigma el evento de Galileo y el aserto emitido por el cardenal Bellarmino en el juicio: 'Afirmar que la Tierra gira alrededor del Sol es tan erróneo como proclamar que Jesús no nació de una virgen'. ¡Y él qué sabía de astronomía! Pero el clericalismo imperante unido a fanatismo religioso motivaba 'in illo tempore' estos desafueros. Como dice Nietzsche, 'mientras permaneció el sacerdote como tipo superior, los hombres de valía de todas clases fueron despreciados'. Ejemplo principal: la Inquisición. Fanatismo al canto, y del peor. 'Hay -dice Federico Carlos Sainz de Robles, en su Ensayo de un Diccionario de la Literatura- fanatismo literario, artístico, político, religioso... En todos los casos, el fanático piensa, juzga a impulsos de su pasión y no de la razón, que es, en general, la única y más segura guía del hombre'. Subraya que el religioso es el fanático por antonomasia. Ya dice Unamuno: 'Muchos creen que es buen camino para llegar al cielo romperle la cabeza al hereje aunque sea con el mismo crucifijo'.

Como sostiene Fernando Montaña Lagos, en 'Adiós a dios. Un manual para pensar en libertad':

La medicina y la astronomía fueron miradas siempre por Roma con sospecha e inquietud, como algo contingente y ajeno a la suprema verdad revelada. La condena de la cirugía por el Papa Inocencio III con el chistoso pretexto de que Ecclesia abhorret sanguina, mientras se enzarzaba en guerras de conquista, perseguía con saña a los albigenses y tomaba la iniciativa de la cuarta cruzada, y lo sucedido cuatro siglos más tarde primero a Giordano Bruno y luego a Galileo, quien abjuró de sus malignos conocimientos para no perecer también en la hoguera, revelan con elocuencia la contradicción insoluble entre la fe religiosa y la y la verdad científicamente demostrable.

La Iglesia no desiste de ninguno de sus dogmas, continuando creyéndose infalible, mas afortunadamente ha sido obligada a suprimir la Inquisición; como dice nuestro autor, 'ahora el principal cambio es que ya no puede quemar a la gente en la hoguera'. Ha de sufrir, por grande que sea su animadversión a la filosofía y la ciencia, la especulación filosófica y la prueba científica. Espectaculares mentís les han dado ambas. Como señala Montaña Lagos.

La teoría de la evolución de las especies de Darwin y los avances de la ciencia en los dos pasados siglos asestaron un golpe definitivo a la presunta infalibilidad eclesial. La condena a quienes difunden "doctrinas y prácticas inaceptables", esto es, de todo el progreso del conocimiento que contradice sus dogmas en vez de creer "en el misterio de la Redención" y en "la anticipación del Paraíso y prenda de la gloria futura" por Juan Pablo II, no convencen sino a los convencidos.

Y en cuanto a la visión que se tiene de la mujer en el ámbito religioso es de enorme miopía mental -algo he sacado a la palestra- y de tremenda injusticia. En todas las épocas y pueblos ha sido la mujer subyugada por el hombre por la sola razón de ser éste más fuerte físicamente. Se ha dado esta bestialidad, que ya dice Cicerón que 'la fuerza es la razón de las bestias'. La mujer no ha sido durante muchos siglos para el hombre sino mero instrumento de placer, incluso llegó a prostituirla. E incluido en ello la religión. Y de religiosos y laicos con referencia a la sociedad versaré en la segunda parte de este artículo.

domingo, 25 de marzo de 2018

ACEPCIONES DEL AMOR ( * )

El amor puede ser, como de la verdad ha dicho un célebre moralista, múltiple en su forma, pero uno en su esencia. Tiene dos formas propias. Ya Platón, en el Banquuetepone en boca de Pausanias <hombre maduro al que la edad y la filosofía han enseñado lo que no saben los jóvenes>, estas palabras: <Hay dos Venus, la una, antigua, hija del cielo, y que no tiene madre, es Venus Urania o celestial, la otra, más joven, hija de Júpiter y de Dione, es la Venus popular Hay, pues, dos amores correspondientes a las dos Venus : el primero sensual, popular, no se dirige más que a los sentidos ; es un amor vergonzoso que es necesario evitar. El otro amor se dirige a la inteligencia, y por esto mismo al sexo que participa de más inteligencia, al sexo masculino.> Veremos luego que se equivoca , que es precisamente en la mujer en la que más numerosamente se da este amor.

El amor que se dirige a la inteligencia, a la idea, se ha dado en llamar platónico , y el que se dirige a los sentidos, aristotélico , según los nombres de los nombres de los sustentadores de las dos teorías, Platón y Aristóteles. Hay amores que pueden catalogarse en uno y otro extremo , pero los más frecuentes son aquellos que participan de ambos, con más o menos dosis de uno o de otro según predomine en sus protagonistas el sentimiento o la sensación. Este será el amor completo.

Para Freud no existe más que la libido dominando nuestra vida psíquica y motivando, por insatisfacciones, extravagancias y neurosis. No hay, para él, más punto de partida que el instinto, que puede, eso sí, espiritualizarse  "fijándose" esta fuerza del instinto sexual , fuerza de lo genital y del y de la esfera física, en obras del espíritu Aparte de los errores de su doctrina, de fondo materialista, aportó luz a la Ciencia, tratando abierta y valerosamente las relaciones de lo sexual con lo psíquico , el acto sexual como algo más que una estricta función fisiológica. Así lo proclama hoy día la Psiquiatría, que ha descubierto que en muchos casos la impotencia masculina viene de un estado psíquico patológico ; lo corrobora el Doctor Marañón al considerar que <si una biografía pretende penetrar en la vida psíquica del héroe, no puede pasar en silencia , como suele ocurrir por discreción o mojigatería , las característica sexuales del biografiado>.. No solo se relaciona la función sexual con el espíritu, también con las distintas vísceras y su fisiología; pero dejemos la Fisiología.

Antes que la Medicina viniera a aclarar estas cuestiones, y desde tiempo inmemorial, se distinguían el apetito sexual y el amor, Pero nadie ha sabido deslindar ambos amores tan exactamente como San Agustín. Su doctrina distingue dos puntos de partida del amor: el cuerpo y el alma; Sexus o instinto sexual, apetito sexual, concupiscencia. Eros o amor puro y espiritual. A la persona se la puede captar fácilmente viendo cual de estos dos amores domina en ella. Ortega también cree que por el amor se puede conocer al amante; ahora bien, no admite pueda conocérsele por el objeto de su amor, como el autor de La ciudad de Dios, el cual estima adquirimos una personalidad de acuerdo con lo amado. <Cada uno es -nos dice- según aquello que ama. ¿Amas la Tierra? Tierra eres. ¿Amas a Dios? ¿Qué diré? Dios eres>  No existe discrepancia en este punto, aunque, a primera vista, al poco enterado de una y otra obra de ambos pensadores puede parecerle. Ortega, al decir objeto de amor, se refiere a la calidad de la persona que haya despertado ese amor, y el obispo de Hipona a la que conmueva nuestro corazón  elevados o bajos ideales.

Las bellas almas no pueden hallar total satisfacción en el Sexus, no podrá llenar el vacío de Eros, vacío que un alma vulgar ni siquiera notará. El auténtico amor humano, como el divino, nace del alma y al alma se dirige, ; "el amante -dice Platón- debe amar el alma, y el alma, la virtud".

El deseo puede existir sin el amor, pero éste no sin deseo, o dicho con palabras de Ortega, "lo que se desea puede alguna vez llegar a amarse; lo que amamos, porque lo amamos, lo deseamos".

Esta supremacía del espíritu sobre la carne no debe significar desprecio para el cuerpo ; <la corporeidad es santa porque tiene una misión trascendente : simboliza el espíritu>. Agustín de Foxá define el cuerpo como el andrajo del alma. ¡Terrible irreverencia a la belleza plástica! Hay cuerpos que efectivamente son el andrajo que cubre un alma bella, mas hay también almas de andrajo revestidas de un cuerpo hermoso; ironías de la anatomía artística, que no le importa que las cabezas no tengan seso para hacerlas hermosas, ni que los corazones están disecados para formar un busto bello . Bueno es también poseer belleza física , y lo ideal, reunir, como Apolo, junto a su belleza corporal, que de él recibió el nombre de apolínea , la del alma. 

El amor aristotélico, de raíz en lo físico, está condenado al fracaso o a la fugacidad, que tantos confunden con la fugacidad del amor. <No se repita, pues, tan tranquilamente, como diciendo cosa clara y sencilla -advierte el autor de Estudios sobre el amor-, que el hombre se enamora de la mujer "físicamente" , o viceversa, y que luego sobreviene el choque con el carácter  de quien amábamos. Lo que sí acontece es que algunas personas de uno y otro sexo se enamoran de un cuerpo como tal; pero esto revela precisamente su modo de ser específico>. Revela, sí, su modo de ser específico, y no que el enamoramiento en el hombre o en la mujer prenda exclusivamente en el lo físico; más fácil es prenda exclusivamente en el alma. <Es el carácter sexual del amante -sigue diciéndonos- quien sugiere esta preferencia. Mas es preciso agregar que esta preferencia se da con mucha menos frecuencia de lo que suele creerse >. De todos modos, "¡Ay infeliz de la que nace hermosa!". ¡Ay infeliz de la que nace fea!, por aquello tan 'verborroteado' de que todas tienen algo, y que sería exacto si dijera casi todas. Seguidamente nos afirma Ortega que <quien haya observado con algún cuidado el alma femenina pondrá en duda, como suceso normal, el entusiasmo erótico de la mujer por la belleza masculina>. Apunta a continuación las clases de mujeres excepción de esta regla, que muestra <es menos frecuente que en el hombre la disociación entre el placer sexual y el afecto o entusiasmo> . Podemos decir que la mujer desea aquello que ama, porque lo ama, y el hombre desea siempre, ame o no ame. El entusiasmo erótico del hombre  por la belleza física de la mujer es visible a todas luces aun por los que menos vean. Se da este entusiasmo en primer lugar en el tipo eminentemente erótico, que puede ser peligroso o inofensivo  según le acompañe o no otros rasgos  del carácter y cualidades espirituales y físicas que facilitan la conquista . Se equivocó, pues, Platón -insisto- al creer que el amor de Venus corresponde principalmente al hombre, por dirigirse a la inteligencia y participar de ella en mayor grado. Sea su capacidad intelectiva menor, igual o superior a la mujer, el hombre es por naturaleza, y en sentido erótico, sensual, independientemente de la calidad de su espíritu que, alcanzando elevado nivel de cultivo , llega a domeñar la naturaleza. 

El amor que cala en el alma no puede morir, en concepto de la mayoría de los autores ; yo no me atrevo a encuadrarme en esta opinión; el amor, el verdadero amor, puede morir. Al afirmarlo no rechazo de plano el concepto orteguiano según el cual >un amor pleno, que haya nacido en la raíz de la persona, no puede verosímilmente morir >. De lo que no cabe duda es que en muchos casos vive enfermo y que su enfermedad más grave es la del monólogo. El amor puede morir por ingratitud del amado, y digo puede, porque hay casos en que sobrevive  a este dolor. Depende la persona; nunca se extinguirá la casta de los héroes.

Todos los autores están de acuerdo, en cambio, en la fugacidad del... otro amor, desde Plutarco, a Castelar, pasando por Cervantes, por no citar anteriores y posteriores, . El creador del género biografía se expresa así: <Como si suprimís el amor de la unión de los sexos, ¿en qué se convertirá esta unión? En una necesidad que, como el hambre o la sed, no tendrá otro objeto que hartarse y cuyo resultado nada tendrá de noble. En cambio, mediante el amor, Afrodita quita al placer la hartura , haciendo del acercamiento de los sexos una tierna unión de dos corazones.> Cervantes hace decir a Cardenio, al relatar la historia de su amor por Luscinda, : <el amor en los mozos, por la  mayor parte, no lo es, sino apetito, el cual, como tiene por último fin el deleite, en llegando a alcanzarlo se acaba y ha de volver atrás aquello que parecía amor, porque no puede pasar adelante del término que le puso naturaleza, el cual término no le pone a lo que es verdadero amor>. Y Castelar habla del amor que solamente tiene su sede en los sentidos del siguiente modo: <Nada hay más insaciable que el amor puro. Nada más fácil de ser satisfecho que el amor de los sentidos . Placer, y solo placer placer, es sinónimo de hastío y solo hastío. En el bien y en la pureza está, con la inmensidad del amor verdadero. la seguridad del amor eterno.  El abismo del corazón no se llenará jamás sino con lo infinito. Pero la voracidad del corazón se satisface y se gasta fácilmente>. 

                                                                            I  I

No quiero acabar este capítulo sin definir el amor, pero... Aquí la conjunción adversativa es por completo adversativa, valga la redundancia. "En el cielo y en la tierra, Horacio, hay más de lo que puede alcanzar nuestra pobre filosofía ", dice Hamlet a su amigo. No podemos explicarnos por qué vemos , qué es, en suma, la vista La Anatomía y Fisiología no dan plena satisfacción, ni ninguna otra ciencia del orden que fuere, . Ya lo dice Jaime Balmes refiriéndose a la imposibilidad de los sabios de descubrirlo todo , por el contrario de lo que creyó en sus primeros años estudiantiles: <La Literatura,-me decía- yo a mí mismo, sus investigaciones sobre lo bello, lo sublime, sobre el buen gusto, sobre las pasión es, le proporcionarían reglas seguras para producir en el ánimo del oyente o del lector el efecto que se quiera. >. Pu´es aún falla más en las estimaciones estampadas a continuación::<"sus estudios sobre la lógica e ideología le darán un claro entendimiento de las operaciones del espíritu y de la manera de combinarlas para alcanzar la verdad de todo linaje de materias>. (¡Nada menos! ¡Quien pudiera!) ... <la psicología les llevará a formarse una completa idea del alma humana, de su naturaleza, de sus relaciones con el cuerpo, del modo de ejercer sobre éste su acción y de recibir de él las varias impresiones>. Pues no. Por mucho que se acuda a la literatura, tejedora de pasiones,, o ésta de literatura,  a la psicología para diseccionar el alma, y demás ciencias en demanda de de luz, moriremos, como Goethe, reclamando más luz.. <Mientras haya un misterio para el hombre, habrá poesía>, dijo, lógicamente, el poeta denominado "Huésped de las Tinieblas"; podemos vagar por ellas, pero no rasgar su velo. 

Es innegable el adelanto de la ciencia, mas quedarán  siempre en pie las palabras las palabras del obispo Duvan: <Acerca de Dios, del espíritu, de la otra vida, ¿qué se sabe? , ¿qué se ha descubierto?, ¿qué dejaremos a los siglos futuros? Nada. Torrentes de luz sobre el estudio de la materia; sombra, abismo de sombra en lo tocante al mundo superior; duras tristezas y amargas desolaciones>. 

Vivir, pasearse por esta exposición de grandezas y miserias, que es la vida, experimentarlas, aporta también conocimientos; es una clase de psicología práctica que también dejará lagunas de ignorancia insuperable. 

En los libros hallaremos frases más o menos ingeniosas acerca del amor, de cuanto en él sucede; muy pocas, y ninguna satisfactoria, sobre el amor en sí considerado; es impenetrable su esencia e indefinible, por consiguiente.

* De mi libro: 'Nuevo tratado de amor'.

domingo, 11 de febrero de 2018

DIA DE LOS ENAMORADOS (Fragmentos sobre el enamoramiento y el amor)

Debemos considerar la vida como una continuada
mentira en las pequeñas cosas y en las grandes.
¿Ha prometido algo? No lo cumple, a menos que sea
 para demostrar cuán poco el deseo era deseable:
unas veces es la esperanza la que nos engaña, y otras
es la cosa esperada. 
                              - Arthur Schopenhauer -
                              
Día de los enamorados, pero ¿qué es enamorar? Veamos cómo lo define la RAE: 1. 'Excitar a algo la pasión de amor. 2. Decir amores | requiebros. 3. Prendarse de amor de alguien. 4. Aficionarse a algo'. Sinónimod de enamorar son: galantear, seducir, conquistar, camelar, cortejar, requebrar. Sinónimos de enamorarse: prendarse, chiflarse, enamoriscarse, encariñarse, aficionarse. El castellano, en fin, es muy rico en vocabulario. Y he aquí cómo ve al enamorado/a: ' 1. Que tiene amor y atracción sexualpor alguien. 2. Propio de una persona enamorada. Mirara enamorada. 3. Muy aficionado a algo  o muy amante de ello. -un enamorado DE la música y DE su pueblo- 4. enamoradizo. Que mantiene con otra persona una relación más o menos amorosay sin comprmiso formal para el matrimonio'. También la palabra enamoradizo es definida como 'propenso a enamorarse'. Dejemos la semántica y entremos en materia.

Fundamentalmente se considera enamorado a quien, como Flora Tosca, en la ópera con música de Puccini, lo está del amor. No falta a veces para la pareja que se ama, como la cantante Tosca y el pintor Mario Cavacadossi, una persona que separa; en este caso el barón Scarpia, deseandola  furiosamente  Aquí contribuyó la Historia, el malo del la obra se sirvió de ella para sus fines, pero generalmente ocurre en el área familiar y de amistad.; su felonía, como vemos, no le salió del todo bien, provocó la separación y muerte de los amantes, pero Tosca le causó la suya. Déjemosnos de las parejas rotas por cualquier persona del rey abajo, y por el motivo que fuere, que suele ser la infidelidad o el dinero. En el primer caso siempre hay un amigo que no vacila en quitarle la mujer, Ya lo dice Ramón y Cajal: 'Hay pocos lazos de amistad tan fuertes que no puedan ser cortados por un pelo de mujer'.       

Groucho Marx se pregunta, '¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo? Y para Antonio Gala, 'el amor es el alma del sexo'. Se complica algo tan amplio y complejo como es el amor, la llamada del sexo. Habría tambien que pensar que muchos matrimonios y muchas parejas están unidos por lascivia, o sea, que solo los sustenta el deleite carnal, y aun así todo unión lleva inherente su fecha de caducidad. Opinaba la actriz Lina Morgan que 'todos los amores terminan mal, porque todos los amores terminan'. Quizá sean los falsos amores; Ortega considera al respecto que 'el deseo muere automáticamente cuando se logra, fenece al satisfacerse. El amor,  en cambio, es un eterno deseo insatisfecho'. [...] 'El amor auténtico se encuentra siempre hecho. En este amor un ser queda adscrito de una vez para siempre y del todo a otro ser.  Es el amor que empieza con el amor'.  Antonio Gala se pregunta: 'Y porque el amor pueda acabarse, ¿no va a ser comenzado?'. Es el falso amor el que acaba, y  a decir de Ortega, 'de los falsos amores solo queda el fruto de su evaporización, la experiencia de su desengaño'. Gala sostiene lo que muchos conocemos, y es que 'cuando el amor se rompe, nos acribillan sus filos y desangran'.    

Para nuestro filósofo 'el enamoramiento es un estado de miseria mental en que la vida de nuestra conciencia se estrecha, empobrece y paraliza'. En ello está de acuerdo con Stendhal. Del este comenta:       
Stendhal dedica cuarenta años a batir las murallas de la feminidad Elubrica todo un sistema estratégico con pricipios y corolarios. Va y viene, se obstina y desvencija en la tarea tenazmente. El resultado es nulo. Stendhal no consiguió ser amado verdaderamente por ninguna mujer. No debe sorprender esto demasiado. La mayor parte de los hombres sufre igual destino. Hasta el punto que para compensar la desventura se ha creado el hábito y la ilusión de aceptar como buen amor cierta vaga adhesión  tolerancia de la mujer, que se logra a fuerza de mil trabajos. 
Pero hay que amar, este teorizador del amor así lo recomienda: 'El hombre que no ha amado apasionadamente ignora la mitad más hermosa de la vida'. Este aserto es equivalente al de Francisco de Quevedo: 'Quien no ama con todos sus cinco sentidos a una mujer hermosa no estima a la naturaleza su mayor cuidado y su mayor obra'. No le fue muy bien, que digamos, con su esposa. ¿Cómo interpreta Ortega el amor? 'El amor -dice- es un hecho poco frecuente y un sentimiento que solo ciertas almas pueden llegar a sentir; un talento específico que se da de ordinario unido a  los otros talentos, pero que puede ocurrir aislado y sin ellos'. ¿Y que visión tiene al respecto Stendhal? 'El amor -escribe- es una flor costosa, pero se debe tener el deseo de arrancarla al borde de un precipicio'.  

Sobre el amor, ¿qué filósofo, ensayista, escritor en general, no ha consignado su punto de vista? Es además el tema clave de la literatura lírica. Para Unamuno 'el amor no es en el fondo ni idea ni volución: es más bien deseo, sentimiento; es algo carnal hasta en el espíritu'. Ya Rubén Darío dice: 'comenzará muy puro, pero al fin carne'. [...] 'Amar es compadecer, y si a los cuerpos les une el goce, úneles a las almas la pena'. Ello concuerda con el criterio de Emilio Castelar, en su biografía de 'Lord Byron'; tratando del amor del poeta por la condesa Guiccoli escribe: 
¿Cómo nació esta pasión? Yo no conozco de este amor una definición tan presisa ni tan profunda como la que el poeta psicólogo por excelencia, Shakespeare, da del amor entre Otelo y Desdémona: "Me amó, dice Otelo, porque luché y padecí, la amé, porque me compadeció". Teresa, que así se llamaba la hermosísima condesa Guiccoli, vio en la frente de Byron su dolor, y se propuso redimir al poeta, sacarlo del abismo, encender la inspiración en su alma, el amor en su corazón, fortalecerle para la virtud, coronarlo con una muerte gloriosa. Byron tenía el disgusto de la vida, y Teresa apenas había conocido la vida.
En su obra cumbre, 'Del sentimiento trágico de la vida', el capítulo VII  'Amor, dolor, compasión y personalidad', le inicia así: 'Es el amor, lectores y hermanos míos, lo más trágico que el mundo y en la vida hay; es el amor hijo del engaño y padre del desengaño; es el amor consuelo en el desconsuelo, es la única medina contra la muerte, siendo como es de ella hermana'. 

Un papel muy importante tiene en el enamoramiento la belleza física, 'esa belleza física que tantos estragos produce en la mujer', a decir de Cyrano de Bergerac ¡Pues anda que en el hombre la de ella! El dramaturgo, Premio Nobel de Literatura, Jacinto Benavente, de conocida no intensa vida amorosa, ni mucho menos, escribe en el prólogo dedicatorio de 'Cartas de mujeres': 
... este libro dedicado a vosotras, ha de tener, aunque no sea más que de soslayo, algún reflejo vuestro de bondad  y belleza; que vosotras, mujeres, cuando sois bonitas estáis dispensadas de ser buenas; cuando sois buenas no necesitáis ser bonitas, y cuando sois bonitas y buenas no hay sino adoraros de rodillas como a trasunto de la Divinidad en la tierra. Sin vosotras no existiría el Arte, porque el Arte es el amor, y Arte sin amor fuera el culto de una Religión sin Dios a quien consagrarle.
Conforme a la visión del Dr. Marañón en  'Vida e historia':
... es, en realidad, por lo que el amor tiene de juego, por lo que es eternamente jovene inagotable. No obedece a un capricho el simbolizarlo en un niño con los ojos vendados; es decir, todo lo contrario de una persona razonable,, que inevitablemente encontaría argumentos de peso para deshacer la presunta unión de cada pareja que se pierde, absorta, por los senderos de la ilusión. La fuerza invencible del amor es, precisamente, lo que los caballeros andantes llamaban, con nobilísimo respeto, "la razón de la sinrazón", fuerza cuyo rector no puede ser ningún catedrático, sino el niño arbitrario de la venda en los ojos. 
A continuación aporta en esta obra como incentivo a sustituir el amor, para que hombre y mujer se unan y multipliquen, la coveniencia. Lo deja convertido a mero contrato, como tal con con exclusivas miras prácticas, desposeido de ese ornamento tan bello como engañoso, de carnaval, serpentinas y confetis, que es el enamoramiento y el amor,

Recordemos la coincidencia de Ortega con Schopenhauer en cuanto a que el deseo fenece una vez satisfecho, mientras 'el amor es un eterno deseo insatisfecho'. Éste escribe: 
Una vez su pasión satisfecha, todo amante recibe una extraña decepción.: se asombra de que el objeto de tantas aasionadas ansias no le dé sino uun placer pasajero, seguido de un rápido desencanto.
Ello es así tanto más dándose la heterogeneidad, y el mismo filósofo lo proclama:
El amor no está en pugna tan solo con las relaciones sociales, sino que lo está, con frecuencia, también con la naturaleza íntima del individuo, cuando se fija en persona que, fuera de las relaciones sexuales, serían odiadas y hasta aborrecidas por su amante.
En su metafíca del amor dice: El amor, tema hasta hoy reservado a los novelistas y a los poetas. / Insuficiencia de elementos de juicio en los filósofos que lo han tratado.: Es preciso estudiarlo en la vida real. / Su finalidad, su importancia, interés, universal que inspira. /  Todo amor, vulgar o etéreo, tiene su origen en el instinto sexual. / Su fin es la procreación de un cierto hijo determinado; así fija él la generación futura. 

Aunque el amor sea por antonomasia tema para novelistas y poetas, no siempre éstos le ensalzan; Espronceda, en su 'Canto a Teresa', la pérdida del amor::
Es el amor que al mismo amor adora, / el que creó las sílfides y las ondinas,/ la sacra ninfa que bordando mora / debajo de las aguas cristalinas; / es el amor, que recordando, llora  / las arboleras del Edén divinas; / amor de allí arrancado, allí nacido, /  que busca en vano aquí su bien perdido.
La cruda realidad es que su ex amante Teresa Mancha y Arrayal ha muerto, él se la quitó a su marido, el rico industrial don Gregorio del Bayo,  ella por su antiguo conocido  le  abandonó con el pequeño  hijo que el matrimonio tenía; pasado un tiempo vió sola; tuvieron una hija; finalmente ella decidió dejarle y se marchó de la pensión dejando la niña -llamada Blanca-, que él llevó a su casa -vivía con su madre-. Un día surgió el reencuentro, pero estaba muerta. Brotó el poema; mucho dolor, muchas lágrimas, pero a Teresa la enterraron de limosna, no se le ocurrió pagarle el entierro. 
¡Oh, Teresa! ¡Oh, dolor! Lágimas mías,/  ¡Oh!, ¿dónde estáisque no corréis a mares? / ¿Por qué, por qué, como en mejores días, / no consoláis vosotras mis pesares?
Teresa era hija de su amigo expatriado en Londres, el Coronel Mancha. Los poetas, aunque canten el amor, también son prosa y sexo, que, como opina Antonio Gala, 'somos sexo y poco más'.En suma, 'la vida es complicadísima - Castelar dixit-, y por la misma razón, se halla erizada de dificultades imparables'. 

Soy de los que creen que la festividad de San Valentin -no me agrada como casamentero de soldados, opto por el otro casamentero San Antonio de Padua- es genuina estrategía de marketing, tratar el comercio de aumentar sus ventas diversas. Por lo demás me parece muy bien la exteriorización de cariño en las parejas aun en aquellas, infinitamente más, que es hipocresía, pues Shakespeare no deja de exclamar: '¡Oh!.. qué hermosa apariencia tiene la falsedad' Peor es el divorcio, ya por parte del que ama o, cuando menos, es persona responsable; decimos de las atrices..., y tambén ellas las hay que aman. Eva Gardner al pasar por tal drama dijo: 'Es muy duro enfrentarse al hecho de que el matrimonio con el hombre al que amas, se ha terminado. Es pura agonía'. Severo Catalina, en su libro 'La mujer', verdadera apología de ésta, expone que 'el divorcio es el recurso heroico de las almas pequeñas'. Y nada menos que Cervantes manifiesta que 'vale el peor concierto más que el divorcio mejor'. 
Que en la pareja haya amistad, pues creo con Nietzsche que 'no es falta de amor, sino falta de amistad, lo que crea matrimonios desgraciados'. O el arribar al divorcio, algo -insistimos- incuestionablemente dramático, aunque no falte el verlo con humor, y así, por ejemplo, Ramón Gómez de la Serna escribirá: 'Adán n o se separó de Eva porque no encontró abogado'.   

Recordemos no solo a San Valentin como casamentero, también a San Antonio de Padua, romería o verbena que se celebra el  x  . recordemos la zarzuela 'Luisa Fernanda', libro de Romero y música de Francisco Moreno Torroba, la mazurca de las sombrillas, cuya letra empieza: 
'A San Antonio, como es un Santo casamentero,
pidiendo matrimonio lo agobian tanto,
que yo no quiero pedirle al santo 
más que un amor sincero. 

Y termina  con este estribiyo:

¡Qué amable utilidad! 
¡Qué bueno el quitasol!  
¡Qué gozo da el santo
las flechas del amor! 
¡Amor!                                                            

Hay   demasiada   literatura popular festejando el amor, tal 'Las flechas del amor', de Alba Carrillo y de Karina.        
                                                                   
                                                                                   
PENSAR EN EL AMOR, ¿a qué nivel y en qué sentido? Recordemos al respecto la opinión del susodicho Ortega: 'Los hombres más capaces de pensar sobre el amor son los que menos lo han vivido, y los que lo han vivido suelen ser incapaces de meditar sobre él'. 

En atención a San Valentin hay que visitar tiendas; en cuanto a San Antonio de Padua -con distancia cronológica al 13 de junio- hay que ir a La Florida, barrio de Madrid, para recrearse viendo la ermita museo de este santo; en ella los murales de Goya y su panteón desde que sus restos mortales fueron traidos desde Burdeos.
                                                                               
     
                                                                                
                                                                            

Quien aquí yace, ¿fue el gran enamorado de Cayetana de Silva Álvarez de Toledo, XIII duqesa de Alba de Tormes? La retrató tanto, estuvo tan a su servicio. Los enamorados también mueren -perdón por la verdad de Perogrullo-, pero...  Quevedo escribió el soneto que tituló 'Amor constante más allá de la muerte', cuyo segundo terceto, o final del soneto, dice: 'Su cuerpo dejará, no su cuidado; /  serán cenizas, mas tendrá sentido; / polvo serán, mas polvo enamorado'. Pero, bueno, ya hemos visto que Unamuno da por hermanos al amor y a la muerte, aun admitiendo que aquél es la medicina de ésta. Para pocos es medicina, para la casi totalidad, placebo.       

 

martes, 8 de agosto de 2017

LA ENGAÑIFA DEL ENAMORAMIENTO Y DEL AMOR

La exhibición de los encantos físicos es incontrovertiblemente provocativa, pero no para el amor sino para el sexo. Es a éste a lo que invita Bueno, desde ha bastante tiempo al sexo también se le llama  amor.                              
El acto sexual ha pasado a llamarse <hacer el amor>, cuando lo que se practica es sexo y, generalmente, sin otro ingrediente que el deseo, sin otra índole de atracción   En nuestros días de tanto prurito de exhibirse es difícil el amor.  Cierto que muchas bellas lo son únicamente de cuerpo, e ir con ellas más allá del deseo implica emprender un camino muy peligroso, porque suele ir a un paraje sombrío, triste, cuando no dramático. Ello cabe afirmarlo con referencia a la mujer y al hombre. 


Poco vale una cabeza hermosa cuando no tiene seso, no pas de ser un bustoSi está acompañada por un escultural cuerpo, no pasa de ser una escultura, con el agravante de un busto y/o una escultura que hacen daño. Ello es tan triste como tener un alma bella y una fisonomía fea o un mal tipo. ; siempre nos causará penosa impresión. Marianela -en la novela de Pérez Galdós convertida por los Hrnos. Álvarez Quintero- o 'Cyrano de Bergerac', en la obra del dramaturgo Edmond Rostannd, que inmortalizó al triste poeta por su fealdad física:  una enorme naríz. . Ya no hay Roxanas, aunque se haya dicho que la mujer se enamora por el oído. Ni siquiera la mujer inteligente -que las hay aun cuando Schopenhauer defina a la femina como 'animal de cabellos largos e inteligencia corta'- acoge o acepta al hombre inteligente e nstruido, si su talento no va unido a otras cualidades que ella valora principalmente. Como dice Jardiel Poncela, 'lo único que a la mujer le interesa de l cabeza del hobre es el pelo'. A la belleza física -aunque se haya dicho lo contrario, también la m ujer se enamora por los ojos- antepone la la situación económica. ¡Ésta sí que enamora!, nada deslumbra tanto como el brillo del oro.. Y más al pobre, mujer u hombre., que, como dice el recién citado autor, 'no hay nadie que viva tan preocupado por el dinero como como los ricos, a excepción de los pobres'. 

Por lo que a ellas se refiere, nuestro Premio Nobel en Medicina Santiago Ramón y Cajal, en su delicioso librito -el diminutivo atañe solo a la extensión-  titulado 'La mujer', expone:
En el diccionario de la mujer "querer", no tiene, en la mayoría de los casos, más acepción que "estimar", es decir, "valorar".
Es, evidentemente, de un gran sentido práctico, aunque de corto alcance, y a pesar de ello... 'Poesía eres tú', que exclama Bécquer.Napoleón Bonaparte dira: 'Dios quiso ser escritor: su prosa es el hombre, su poesía, la mujer'. Se trata ante todo de que el hombre la poetiza, así Quevedo, en 'Los sueños', cuando escribe: 
Quien no ama con todo sus sentidos a una mujer hermosa, no estina a la naturaleza su mayor cuidado en la mayor obra. Dichoso es el que halla tal ocasión y sabio el que la goza.
De acuerdo si esta hermosura es de cuerpo y alma. Pero recordemos que también objeta:
Las mujeres son tales que, con sus ruinadades, con malos tratos y peores correspondecias,, les dan ocasiones de arrepentimiento cada día a los hombres. 
Nuestro enamorado poeta -'polvo seré, mas polvo enamorado'- hace, por supuesto, alusión a la generalidad del sexo. 

El aserto de lord Byron: 'Maldición: No podemos vivir con ellas, ni sin ellas', ha de interpretarse como regla general, las excepciones son: vivir con ella a gusto, es decir, 'según conviene, agrada o es necesario', o vivir sin ella a gusto. Importante es, desde luego,  la homogeneidad de la pareja, pero no lo es todo, ni mucho menos, 

Enamoramiento inteligible. 

Enamorarse es sentirse encantado por algo.
y  algo  solo puede encantar si es  o parece
ser perfección.
                     - Ortega y Gasset -  

¿Cómo no ha de enamorarse quien a su altura esté para percibir su valía en todo, de mujeres como Scherezade? Indefectiblemente ha de enamorar su belleza física, cultura, bondad, Véamos su descripción en 'Las mil y una noche' :
Había leído mucho y poseía una memoria prodigiosa. Había estudiado filosofía, medicina, historia y bellas artesy componía versos mucho mejor que que los más celebrados poetas de su tiempo. Además, su belleza era perfecta y su corazón solo albergaba los sentimientos más nobles y generosos.
En este índice de valores, ocurre que hoy día los de índole moral se cotizan a la baja. El saber, de nada vale, y en cuanto a la bondad constituye una pega tremenda en la relación entre hombre y mujer. Cuando solamente se halla en uno de los dos, el otro está perdido, será la víctima propiciatoria, en ella fácilmente su otrora enamorado, o su otrora enamorada, su maldad, su crueldad, que ésta es el placer más antiguo de la humanidad, según Nietzsche, y en el que el hombre, dicha sea genéricamente, supera a las bestias, en opinión de Gracián. 

En cuestiones de amor es mucha la hipocresía que se desplega; yo no sé si, como suele decirse, la mujer es actriaz a nativitate, de nacimiento,, lo que no gnoro es que hay también buenos actores, tanto más fingimiento cuanto peores somos, porque más necesitados estamos de practicarlo -como el más corriente y vulgar es el más necesitado de darse importancia. La mentira es el arma defensiva de los malvados, sean inteligentes o tontos. En este sentido el gran compositor Amadeo Vives, que no solo escribía en el pentágrama, consignó en uno de sus artículos que 'los malos son los que poseen una más profunda intuición de los caminos de la simulación y de la farsa. Hay personas imbéciles para todo lo demás y geniales para la maldad'.Bécquer en su Rima XXXV  lanza un lamento de desengaño:  
¡No me admiró tu olvidp!Aunque de un día,
me admiró tu cariño mucho más,
porque lo que hay en m´que vale algo,
eso... ni lo pudiste sospechar.

Prueba fehaciente de la falta de enamoramiento.