Acerca de la prueba de ADN mitocondrial que se aferran a obviar en Segovia.
No
voy a manifestar yo en cuanto a la forma la falsedad de los restos que
inicial y erróneamente se atribuyeron a la reina de referencia y que
desde la indicada fecha de hace nueve años no es posible discutirlo;
opto por transcribir ad pedem litterae, al pie de la letra, viejas noticias dadas:
'El
estudio genético del Príncipe de Viana se ha basado en el ADN
mitocondrial, que únicamente se transmite por vía materna. Esta pista la
ha seguido la historiadora barcelonesa Mariona Ibars desde la reina
Blanca de Navarra (1391-1441) hasta la actualidad, a lo largo de 800
años. Ha detallado la ascendencia y descendencia de la madre del
Príncipe de Viana .
En
su investigación dio con Ana de Jagellón -Foix, sobrina en cuarto grado
del Príncipe. Casada con el archiduque Fernando de Austria , fue madre
de quince hijos, de los cuales Ibars localizó a dos: Bárbara Beatrice y
Johanna . Ibars anunció que la prueba se realizaría con Bárbara
Beatrice, pero su cadáver, que había permanecido durante más de veinte
años en Ferrara, fue finalmente incinerado. Desechada esta posibilidad,
se recurrió a Johanna de Habsburgo, que se encontraba enterrada en la
Capilla de los Médicis (Florencia).
Esta información es dada por diariodenavarra.es , con fecha 10 de septiembre de 2008. Proclama:
Los
restos momificados que supuestamente pertenecían al Príncipe de Viana,
conservados en el Monasterio de Poblet (Tarragona), no se corresponden
con él. Tampoco los atribuidos a su madre, la reina Blanca de Navarra,
de la que se creía que estaba enterrada en Santa María la Real de Nieva
(Segovia). Así lo han determinado los resultados de las pruebas de
ADNque presentaron ayer en Poblet los repronsables de la investigación, dirigida por la historiadora barcelonesa Mariona Ibars.
A ver si ya de una vez por todas se acata la Ciencia, se deja de continuar insumiso, rebelde sin causa, a ella por parte de las personas aludidas.
La Sr. Ibars me expuso: Han sido 14 años de estudio. Qué más me hubiera gustado a mí que fueran los suyos. Pero no, no lo son. El Sr. Eduardo Toda unió los restos de dos o tres sujetos y los devolvió al monasterio el mes de julio de 1939, haciéndolos pasar por suyos. Si no llegan a venir los hermanos Llorente para extrerle una muestra para cotejarlos con los restos
de Santa María de Nieva, para identificar a su supuesta madre (que
tampoco lo es) , estaríamos convencidos de que eran los auténticos restos del Príncipe
de Viana. Yo escribí a ese testaduro alcalde para decirle que esos
restos deberían cotejarse con una descendiente de doña Inés de Ayala,
hermana del canciller Pero de Ayala y mujer del alcalde Toledo, ya que
dicha Señora murió en Nieva acompañando a su Señora, la reina Catalina
de Lancaster. Se sintió indispuesta, y quedó allí enterrada. El trabajo
que costó encontrar una descendiente suya , pero lo conseguimos. Yo no
digo que que lo sea,, pero debería hacerse esa prueba, porque a lo mejor
lo es.
Por supuesto que el alcalde se negó, pensaría
no es lo mismo tener en la iglesia el sepulcro de una Señora, por muy
importante que sea, que el de una reina,. tanto más por cuanto él no
admitía, a lo 'alcalde de Monterilla', que los restos dejaran de ser de
Blanca I de Navarra. Recordemos la paremia. 'Alcalde de Monterilla ay de
aquel que por su acera pilla'. Previene contra el autoritarismo
caciquíl, como el de aquel alcalde que, a despecho de la voluntad del
padre de la novia, casó a ésta con un muchacho, y cuando el padre,
invocando el concilio de Trento, se negó a reconocer la legitimidad del
enlace, exclamó el de Monterilla: Si es por eso, desde este instante
queda derogado el Concilio de Trento'. A lo que parece, el alcalde anterior del pueblo en cuestión ha derogado el ADN mitocondrial, ha dejado anulado lo útil de dicha prueba científica en la que un equipo ha trabajado intensamente los años que dicen. Al fin consiguieron descubrir y demostrar 'la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad' -¡que gran servicio a la Historia está prestando en nuestros días dicha prueba genética!-.
Entiendo, creo saber con perfección, que en este caso, como en otros,
resolvió la duda. Y ya por extensión, que no basta ser un político -de relieve pequeño, mediano o grande- para actuar ad libitum, a gusto, a voluntad, si ello va contra lo razonable, justo, legal. Esto tanto más si el político
se considera, cual debe ser, al servicio del ciudadano -no a su mero
servicio y medro-, ya dice Thomas Jefferson,, tercer presidente de los
Estados Unidos, considerado uno de los Padres Fundadores de la Nación,
que cuando alguno ocupe un cargo político debe considerarse a sí mismo como propiedad pública.
Más sobre Blanca I de Navarra, sus perdidos restos, el enigmática motivo de su fallecimiento.
Continuando con Blanca I de Navarra, y mis diálogos al respecto con la Sra. Ibars i Puga, paso a transcribir algo más:
De
momento, esos restos, desgraciadamente, están perdidos ¿Ha pensado
usted que la reina Blanca I de Navarra pudo ser envenenada por sus
cuñadas María y Leonor de Aragón, reina de Castilla y ex reina de
Portugal, aliadas de su hermano el infante don Juan ? Ambas firmaron en
1440 un pacto de confederación contra su privado don Álvaro de Luna y
que en 1443
permitió el secuestro de su marido Juan II de Castilla por su hermano,
que lo tenía secuestrado, en el Portillo, después del golpe de Estado de
Ramaga.
La
perdición de la reina pudo ser la de haber firmado un manifiesto en
Castilla poniéndose de parte del monarca castellano y en defensa de la
legitimidad. Personalmente, no me extrañaría nada que esas dos perlas se
encargaran de ella después de la peregrinación que hicieron
al monasterio de Guadalupe. Porque, en realidad, de qué murió la madre
del Príncipe de Viana. Se sintió indispuesta, y adiós. Perdida.
Con tan importante reina ni se sabe a
dónde fueron a parar sus restos ni de qué murió. No creo yo que de tan
triste circunstancia constituya recompensa la farsa que implica el
sepulcro a su nombre, pero no con sus restos.
Insistiendo en la visible equivocación con los restos encontrados en octubre de1996.




