lunes, 14 de marzo de 2016

Superficial comentario sobre la política y los políticos

La hipocresía exterior, siendo pecado en lo moral, 
es grande virtud política. - Francisco de Quevedo - 

Todo aquel que haya leído lo que de la magistral obra de "Tratado de la República", de Cicerón, ha llegado a nosotros -mutilada-, conoce el análisis que hace de las formas de gobierno basadas en la república -res publica-, cosa pública, del pueblo-, monarquía y aristocracia. No cree que ninguna de ellas pueda ser perfecta, sólo tolerable y aplicándose según convenga, ya que las tres tienen sus inconvenientes: el estado popular, porque tiende a no admitir los méritos que deben hacer distinción de persona, a la inicua igualdad; a la monarquía -claro está que se refiere al rey absolutista-, poeque la persona apenas tiene derechos, y la aristocracia -lo mejor de la clase, tal significa etimológicamente la palabra-, o ciudadanos elegidos, por correrse el riesgo de caeer en la pandilla, la facción. Por ello establece un sistema formado por las tres, y así concluye afirmando: "Gústame que el Estado tengaalgo de majestuoso y real, que los grandes tengan representaciónen el poder y que queden reservadas algunas cosas al juicio y decisión del pueblo". Aboga por este equilibrio entre las clases sociales. 

Al equilibrio deberían tender todos los regímenes políticos (el poder político de la aristocracia desapareció, ¡pero dio tanta guerra enla Edad Media!) -unos más que otros-, dificultándolo el hecho de que cada uno arrimamos el ascua a nuestra sardina o, como dice otro refrán, "cada uno quiere llevar el agua a su molino y dejar en seco a su vecino". Soliendo regir el egoísmo todos los actod de los hombres, es difícil el arte de gobernar con rectitud moral e igualmente difícil y desagradable -siendo de rectitud moral y recto juicio-ser político, arribando a la política con idea de servir, no de servirse de ella,  no todo es bienestar y honores para ellos, han de sufrir, como todos sabemos por la Historia y lo vemos en la Vida, ataques a su actividad política, reproches, críticas adversas, bien si merecidas pero mal si son injustas. Dar gusto, beneficiar a todos es imposible, siempre ha de haber descontentos, enemigos. La base de esta sempiterna circunstancia está en que no hay política que que pueda crear una Economía que permita a todos los habitantes de un país -sería el país de Jauja- ser un nabab, sino que, como reza el dicho vulgar, pero que encierra una certeza inmutable, siempre habrá ricos y pobres. Ricos, ya de cuna, ya por los propios méritos,o ambos motivos, ya por capricho de la suete, pues sabido es que hay ricos sin méritos como hay pobres con ellos, mas esto se halla, en principio, fuera del temade la ciencia política, corresponde a otras materias. Apuntaré de pasada que en una nación de tan alto nivel de vida, lo que se ha dado en llamar sociedad de bienestar, como es Norteamérica, existe una amplia y radical pobreza como todos sabemos. 

En lo que afecta a los políticos, a su conducta, tampoco es nada fácil librarse de la innata ambición humana, y me refiero a la innoble, de aquí los que caen en la corrupción. No es cosa de nuestros días y a escala nacional, tal evento se dio en la Historia Universal. No lo evidenciaré presentanto múltiples ejemplos en distintos países a lo largo de los siglos, supone algo así como la conocida anécdota de San Agustín y aquel niño que quería meter el mar en un hoyo; el tema es inagotable, porque hay, en todas sus variantes, un océano de ladrones.Pero sí recordaré alguno de nuestra Historia. Y 'para muestra basta un botón', según se dice.

Muy conocido es hasta qué punto perjudicó al valido de Juan II de Castilla su desmedida ambición, sus virtudes e idudables méritos se vieron alcanzados se vieron eclipsados por las riquezas que llegó a atesorar y que generaron una especial envidia, pues no fue otra la causa fundamental que al canciller don Álvaro de Luna llevó al patíbulo. Saltando los siglos, fijémonos en otro célebre favorito, el del rey Felipe III, aquel don Francisco de Sandoval y Rojas, marqués de Denia y duque de Lerma (en Lerma, Burgos, tenía su corte, hoy día su ruinoso palacio se rehabilitó para destinarle a Parador de Turismo) al que sólo le preocupó acumular títulos, que es decir también dinero, el que a los mismos acompaña, pero tanto dispendio del rey, tantas mercedes y permisividad para... "medrar", llegó a traer una depuración administrativa y entonces de mucho le sirvióel capelo cardenalicio. Se diji: 
El mayor ladrón del mundo,
por no morir ahorcado
                                                              se vistió de colorado. 
No obstante tuvo que restituir al Tesoro una importante parte de lo que le había usurpado e irse a su feudo, mientras en la privanza le sucedía su propio hijo el duque de Uceda, que en nada le enmendó la planaciertamente. Citemos, asimismo, al mangoneador del gobierno del tal duque de Lerma, quien igualmente sólo se interesó en aumentar su patrimonio, don Rodrigo Calderón,marques de Siete Iglesias, el cual por sus señalados "méritos" fue decapitado en Madridy que es el de la célebre frase: "Tienes más orgullo que don Rodrigo en la horca". 

No trato de anatematizar a los políticos -ellos se bastan-, ¿ha habido alguno decente por excepción? Apenas, pero sí alguno. No lo es, desde luego, el que sigue el que sigue a Nicolás Maquiavelo, a pesar de lo aparentemente brillante que haya sido su hacer político. Ya no es el manual del perfecto gobernante la célebre obra del citado florentino. Con la consolidación del poder real, sin trabas de la nobleza, ni de los plebeyos, ya el lema era: Voluntas regi, suprema lex, voluntad del rey, suprema ley. Y el de la corona: Quod principi  placit , legis habet vigorem,  lo que al príncipe place, lo han de poner las leyes en vigor. Menos mal que sucederían las monarquías constitucionales, si bien ha habido rey que disimuló enterarse de que era monarca tal. De mucho tiempo a esta parte ningún político ha seguido a pies juntillas el texto "El Príncipe", tan admirado por Napoleón y en el que su autor formó su doctrinas en las políticas que contempló centradas en el engaño y la maldad, y así, por ejemplo, expone: 
Siendo mi intento escribir una cosa útil para el que la entieda me ha parecido más conveniente aspirar a presentarla como es en verdad, que mal la pinta la imaginación. Muchos se han figurado repúblicas y principados que jamás han existido; pues hay tanta distancia de cómo se vive a cómo se debería vivir, que el que deja lo que e hace por lo que debería hacerse, consigue más bien su ruina que su conservación: en efecto, el hombre que trata de portarse siempre cual cumple a una persona honrada, por precisión ha de arruinarse en medio de tanta picaresca. Conviene, pues, al príncipe que quiera sostenerse, aprender a ser malo, obrando luego o no obrando, como tal, según la necesidad lo exija.
No todo es desechable en esta obra famosa obra. Es obvio que ni al príncipe ni a nadie le conviene ser enteramente bueno. Varias veces, hablando de tal o cual aspecto de la humanidad, de la sociedad, cité este aforismo de Camón Aznar: Hombre bueno. Entrega el cuerpo y el alma al canibalismo del mundo. Algún día versaré exclusivamente sobre el maquiavelismo; reminiscencias quedan en la política interior -así la 'expropiación forzososa' y, en más medida, en la exterior. El engaño del gobernante al gobernado debería quedar desechado en nuestra altura cronológica y legal. Pocas cosas hay que produzcan tanto escepticismo y pesimismo como la política y los políticos, y aun por parte de personas que no son por naturaleza escépticas y pesimistas, ya no digamos por quienes lo son. 

Un extraordinario poeta, ensayista, novelista y autor dramático de nuestros días, Antonio Gala, ha lanzado los más duros asertos, significando en primer lugar la suciedad de la política: Por muy sucia que se imagine uno la política, siempre lo es mucho más. Y nada más sucio que la mentira, y de ésta está impregnada: El descrédito -dice el mismo autor- se les supone a los políticos como el valor a los soldados.  Este polifacético escritor, que es licenciado en Derecho, Filosofía y Letras, Ciencias Políticas y Económicas, entiende que:
Leer Historia en el sentido de la historia política entristece y desgana. Primero, poque ésta sólo menciona lo que sobresale, y sólo sobresalen las ambiciones y los delitos y las calamidades. Segundo, porque exige que nos informemos de que un grupo -más numeroso, o con armas más nuevas, o mejor alimentado- mate o derote a otro grupo -más escaso, o menos armado, o peor nutrido- Yo continuo estando el lado de Platón, que zahiere a los políticos por llenar Atenas mueles, naves, ejércitos y otras tonterías en vez de instaurar el propio dominio, el propio conocimiento y la honradez.

Sabido es el antimilitarismo de Antonio Gala, cómo se rebeló y escribió contra el mismo, en especial contra  el absurdo llamamiento a filas, de la población civil, dañando a la misma, con la formación de soldados de leva al que debía sustituir, y sustituyó, el profesional. Ya sólo es admisible bajo el concepto que en la actualidad de avante técnico se ha de tener -soldado profesional-, ya está muy lejos la república de Esparta, de la que Pelletan dice: "Esparta era un pueblo al aire libre bajo el régimen del rancho". Hay que pensar que ya está erradicado el militarismo -debe ser así universalmente-, que sustentado estuvo por el imperialismo, tiempos de la  Alemania de Federico el Grande, por no citar también a Hitler -ya está citado-; de Gustavo Adolfo, de Suecia, de Pedro III, de Rusia, y del mismísimo Napoleón. Sabido es que, como dice Jhon Dryden, la guerra es el oficio de los reyes. (Y digamos entre paréntesis que a Napoleón el Grande le sedujo ser emperador, y tal se auto-proclamó.).

El gobierno de un Estado pertenece a la política y la diplomacia, sin omitir a la sociedad civil.  lo militar tiene otra misión. No obstante,el siglo XIX es el de los espadones, el de los pronunciamientos militares, que se justificaron, más o menos, por un caos político. Y en el siglo XX, y en España, la Guerra Civil, que tan poco ha carecido de tratar de disculpar mediante fracaso político. Cuestionable. ¿Perro acaso las dictaduras militares vienen a mejorarlos? ¿Está en ellas la flor de la política y de los políticos?  Hoy día, y sigo citando al autor de referecia, 
creer que el ejército esla nación en armas , huele a guardarropía mandada retirar; creer que es una casta huele ya por lo menos a Nabucodonosor. El Ejército  -mínimo- habrá de estar constituido por especialistas profesionales que sepan conducir con tino, en caso de agresión, las armas tecnológicas Y que, durante la paz, estén, como esa tecnología, al servicio de la colectividad.
He hecho alusión a "tratado de la República" de Cicerón, y no puedo dejar de sacar a colación otro texto básico , me refiero a "La Política", de Aristóteles. Es un verdadero tratado, cuyas eneñanzas resultan válidas actualmente. Pero, ¡ay!, la política no es una ciencia exacta, llevarla a la práctica es sumamente dificultoso, lo que a uno beneficia, a otro perjudica -y no es ético, ni lícito, beneficiar a unos perjudicando  a otros, aunque sea muy practicado por los políticos, máxime por la 'casta política'  de nuestros días, tan detestable, tan detestada. 

Que "cualqier tiempo pasado fue mejor", cual proclama Jorge Manrique, sólo es cierto, y en este sentido lo dice él, bajo el prisma de la poesía y en comparación con la juventud perdida y en la última recta del camino de nuestra vida, pero en política no puede decirse que la funesta que no toca sufrir, y muchos siendo auténticas víctimas de la misma, no tiene antecedente. Sí es evidente que vivimos una política de las peores con unos políticos de número insostenible -nunca hubo diecisiete gobriennos- como también resulta un tanto novedoso la extensión de la corrupción, en cuanto trincar, ya que se extiende del más alto político a un alcalde de pueblo. 

Libertad, Igualdad, fraternidad.

Es un engañoso canto de sirena este lema, sea de la Revolución Francesa o de la Masonería. La libertad a la medida del gobierno de turno, la que le plazca conceder, mientras él queda gozándola plena -la Justicia la pone a sus órdenes -¿por qué no la independencia de ambos Poderes?-. La libertad política -Albert Einstein dice- implica la libertad de expresar la opinión política que uno tenga, oralmente o por escrito, y un respeto tolerante hacia cualquier otra opinión individual. No olvidemos que Rajoy pretendió cortarla de raíz. ¿Igualdad? Es una utopía; con que fuéramos iguales ante la ley, como proclama la Constitución, podíamos conformarnos. La Pantoja fue a la cárcel por similar delito a la infanta Cristina, a quien la acusación Manos Limpias solicita ocho años de prisión. ¿La pisará? ¿Y el "virrey" de Cataluña, Jordi Pujol, el ex vicepresidente del PP, Rodrigo Rato,y tantos otros? ¿Fraternidad? La fraternidad es una de las más bellas invenciones de la hipocresía social, que dice Gustavo Flaubert. En sociedad no existe; lo expone bien Antonio Machado: De lo que llaman los hombres virtud, justicia y bondad, una mitad es envidia, y la otra no es caridad. 

Jamás la indiferencia hacia la política.  

No basta tener compasión  con los amigos; por ejemplo, Rajoy compensando con largueza a Ana Mato a causa de tener que dimitir al verse señalada de corrupta. Pero, ¿qué caridad emplea cuando coge las tijeras para recortar? Pues únicamente con los políticos, porque no recorta sus exorbitantes sueldos. No caridad con la sociedad, a la que hacen pagar los vidrios rotos de ellos, pero con los amigos y familiares.... Filantropía, o amor al género humano, nula.   Actualmente tenemos la noticia de la patente ilegalidad -se le acusa de tantas- de que el expresidente Rodrigo Rato dobló año tras años el sueldo a su cuñado en Caja Madrid y en Bankia.¡Qué caridad tan sui generis!

La política y los políticos motivan escepticismo y pesimismo al más pintado, pero no por ello se le ha de dar la espalda, lo que es tan beneficioso al político como perjudicial al ciudadano, aparte de que la sociedad ha de controlarlos, que es, precisamente, lo que ellos afectan ignorar, viniendo a pensar, figurarse, creer, algo así como, "que me voten, y, una vez que sea presidente, que me dejen en paz para hacer mi voluntad". Sí, aunque sea traición, con relación a lo ofrecido electoralmente, al canto., inmediata y efectivamente. Nadie puede servir mejor de ello como paradigma que Mariano Rajoy. 

Numerosos son los autores que desde Platón a nuestros días han reprochado la indiferencia hacia la política; él decía que el precio de desentenderse de la política es el ser gobernado por los peores hombres. Finalmente cito, y con ello pongo fin, estas líneas de Ortega y Gasset, en su conocidíma obra "La rebelión de las masas":
Cuando alguien nos pregunta qué somos en política o, anticipándose con la insolencia que pertenece al estilo de nuestro tiempo, nos adscribe a una, en vez de responder, debemos preguntar al impertinente qué piensa él que es el hombre y la naturaleza y la hitoria,qué es la sociedad y el individuo, la colectividad, el Estado el uso, derecho.Los políticos se apresuran a apagar las luces para que todos estos gatos resulten pardos.  
                                                                          


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domingo, 6 de marzo de 2016

Pablo Iglesias es cuando menos 'Doña Clarines'. Ha dicho verdades evidentes al PP y al PSOE - Y algo sobre la infanta Cristina en estos días

Aludo en el título a la comedia así titulada de los Hrnos. Álvarez Quintero, cuya protagonista tiene la "locura" de lanzar la verdad de modo compulsivo, lo que para ella parte de un fondo de doloroso recuerdo. Muy otra es la motivación de nuestro político.  

En este discurso y en todos los que ha proferido ha hecho una fiel pintura de la desastrosa política del bipartidismo tan carente de sentimientos humanitarios como sobrada de corrupción. 

  
 'Del rey abajo, ninguno.  

Epígrafe que corresponde al título de un célebre drama del Siglo de Oro, de que se supone autor a Francisco de Rojas Zorrilla. Pero tampoco tampoco la exagerada lealtad al rey que la obra enaltece.   

El exmonarca Juan Carlos I quiso, y quiere, salvar a su hija Cristina -al principio quiso también salvar a su yerno, porque él está a salvo por la ley, pero en el juicio ahora Diego Torres e Iñaki Urdangarin han dejado patente -patente y marca, marca la de los correos electrónicos presentados por Torres- que él estaba al tanto de... todo. Entonces, en este caso, ¿cómo no lo estaba su hija? ¿No hablaba ésta con su marido y con su regio papá? Hablarían de todo, exceptuando -- . ¿Habrá alguien tan bobo que se lo pueda creer? ¡Qué vergüenza cuanto ha pasado, y no deja de pasar, en España. Ahora está el hecho de que constantemente afloran a la luz corruptos políticos y corruptos en general -claro, tomando ejemplo de los políticos- y para colmo el espectáculo que estamos viendo en el Congreso de los Diputados.
                                                                         

¡Cuánta miseria humana! Soterradamente se lucha por la continuación de la corrupción, por continuar recortanto, persiguiendo cortarlos,  derechos humanos, por esclavizar al ciudadano, convertirlo en despreciable mercancia a favor de otras más atrayentes para el bipartidismo, que nunca lo estuvo con las personas sino con las finanzas: hacer ricos y más ricos a costa de hacer pobres y más, y por ello, y para ello, habrá que ir limitando beneficios sociales conseguidos desde el siglo XIX En suma, seguir una política económica cruel, absurda, delictiva. No lo digo yo, por mucho que lo haya apuntado siempre, ni tal o cual autoridad en la materia, aun cuando muchas lo tiene expuesto, lo dice la Historia, basta acudir a la misma, y a ella ha acudido el Sr. Iglesias Turrión.

El PSOE parece que se arrepiente, plus minusve, más o menos,, en la figura de Pedro Sánchez, que afecta ignorar la muy deforme trayectoria política de Felipe González -un socialista muy monárquico y amigo íntimo de don Juan Carlos-, pero el PP sigue erre que erre y de una manera que deja estupefacto al más pintado. Su nefasto presidente del partido y de España, Mariano Rajoy, el más fatídico que ha tenido nuestro país -también el elector más falaz, engañoso- así lo quiere. De Rajoy no cabe esperar regeneración alguna, de ningún tipo. A excepción, claro está, de sus paniaguados  es repulsado, gran parte de su votantes le ha dado la espalda, y esto se inició antes y con antes, como con ningún otro presidente. 

Del rey abajo, como reza el epígrafe, muy pocos políticos de ambos partidos, que se repartieron el gobierno de España, no han trncado alguno, tal como Eduardo Zaplana, del que me ocupé recientemente, llegó a aladear cínicamente que había iddo a la Política para enriquecerse. De la corrupción del Partido Popular ha dado mucho que hablar, o sea 'concitar la opinión pública por algún tiempo'. Este algún tiempo nunca acabó, se ha ido renovando constantemente y, así, in crescendo ha llegado a la actualidad en la que ya ha rebasado un océano de corrupción. Esto sí, Mariano sigue combatiéndola a su manera desde sus mensajes a su íntimo amigo y protegido Luís Bárcenas a "Rita, tú eres la mejor", dándole el cargo de senadora para que siga aforada, evitar sea inculpada como lo han sido los concejales que tuvo, total porque haya un aforado más.
                                                                                  


(Sí que hay que hacer recortes en la Iglesia, ha de pagar el IBI, y también estoy de acuerdo con Pablo Iglesias en que hay que cambiar el marco de relación  Iglesia - Estado).
 
Hay individuos, y especialmente en los políticos, con cara de cemento, y no dejamos de verlos en los debates de investidura; ya dijo Indalecio Prieto que hay dos clases de hombres: los buenos y los políticos. Bien, no basta no ser político para ser bueno, pero parece que es difícil ser bueno siendo político. Por su parte Vargas Llosa sostiene que la política saca a flote lo peor del ser humano. En este lapso de lucha por ua nueva legislatura lo estamos comprobando con toda facilidad; es inverosímil que Rajoy se halle aferrado a repetirla, cuando ha tiempo que honestamente tenía que haber dimiitido, será cierta y clara lesta afirmación de Azorín: No hay cosa más abyecta que un político. Opino que cabe añadir: cuando es abyecto. Porque no hay regla sin excepción.  

Pablo Iglesias y sus cooperadores se muestran incuestionablemente como buenos.
  
La corrupción lleva infinitos disfraces.
                  - Frank Hervert - 

Están en abierta y noble pugna contra la polifacética corrupción en su variante de trincar, usurpar -dinero, derechos...- , sencillamente robar. Que robar al Estado también es robar -al ciudadano-., aunque se le ocurriera decir a una destacada política del PP que 'el dinero público no es de nadie'. 

lunes, 29 de febrero de 2016

UNA MONARQUÍA QUE SE DERRUMBA

Su preámbulo.

No puede decirse que se desploma, porque no se hizo a plomada sino con enormes desviaciones, se está hundiendo y no es poco lo que ha durado y aún dura, pero se va desmoronando con bastante rapidez últimamente. Se impuso un rey velis nolis, quieras o no quieras, a golpe de franquismo y de Constitución; ésta ha sido la entrada de Juan Carlos de Borbón y Borbón -por enésima vez  endogamia  al canto- por libérrima voluntad del dictador Franco en instaurar la monarquía en la persona que designara y reservándose el derecho hasta su muerte de posibilidad de rectificación en el elegido. 

Franco quiso un rey, pero no darle paso mientras el viviera. Y, así,se enfrentó a algunos de sus generales monárquicos, cual el caso de Alfredo Kindelán , monárquico acerrimo, que quiso restablecer la monarquía tras acabar la guerra, la restauración de Alfonso XIII. Por ello no fue nombrado ministro del Aire sino que el Caudillo recurrió a Juan Yagüe Kindelán simpatizó con los aliados de la Segunda Guerra Mundial y figuró en la conspiración monárquica contra Franco. Simpatizó con el Reunido Unido Entrar en detalles de de la discordia entre Franco y Kindelán después de la guerra constituiría una digresión, mas sí consignaré que en su libro "Mis cuaderno de guerra" le eliminó la censura líneas criticandolas decisiones de Franco en el frente del nort. Se dedicó a las conspiraciones que trataron de restaurar en el trono al conde de Barcelona.Por ser el cabecilla del 'manifiesto de Lausana' -1946-, pidiendo la inmediata rstauración de Juan de Borbón, Franco  ipso facto ordenó su encarcelamiento; entonces el general Dávila intercedió y consiguió que, en atencios a sus servicios en la guerra ya su edad, no ingresara en la cárcel y fue enviado al exilio a las islas Canarias. 

Franco, en fin, muy monárquico pero ante todo franquista. Mientras viva -debió pensar- no hay más rey que yo, que reinará y gobernará. Supo que Mussolini estaba pesaroso de compartir Italia con Victor Manuel III y se sentía molesto por mucho que el rey se adaptó al fascismo.. A Alfonso XII, que le ayudó, siendo monarca, y durante la contienda estuvo pendiente de la misma, haciéndo, además, generosas donaciones para gastos bélicos, le defraudó no restaurándole enel trono. Verdad que sobrevivió poco a la guerra, pero au cuando no hubiera sido así le quitó toda esperanza, fue duro,cruel, con él, espetándole su rechazo para siempre por los errores que había cometido a lo largo de su reinado. Del comportamiento que tuvo con su hijo y sucesor, el príncipe de Asturias, ya he indicado algo sustancial: lo que afecta al teniente general Kindelán, creador del Cuerpo de Aviación. 

Puede decirse que después de la implantación de la Segunda República, que dio al traste con la monarquía, el Caudillo evitó durante su vida el retorno de ella, él se bastó para reinar y gobernar, hizo de rey y no, precisamente, constitucional. 

Los dictadores, aunque sea triste tienen su razón de existir, se les culpa a ellos como seres criminales, sangrientos, que se gozan en derramar sangre, en realizar crímenes,en firmar penas de muerte, pero si existen es por sus simpatizantes y aun fanáticos, por las aplastantes masas que los  siguieron, sin éstas no hubiera habido un Stalin, Mussolini, Hitler, Franco, en Europa, o Videla en la Argentina, o Pinochet, en Chile. Mussolini y Hitler perdieron la Segunda Guerra Mundial, ganada por Stalin, Churcill y Roosevelt, que hallaron gloria mientras ellos ignominiosa muerte, sobre todo el dictador italiano. Si de Franco se decía que tenía buena suerte, especie de don milagroso para salvar la vida repetidas veces, como le atrbuían los rifeños, quedó patente al poder mantener su dictadura tras la caída del Eje y morir de muerte natural. Ni siquiera hubo de ser perseguido por la Justicia, murió en olor de multitud, no llegó a verse abandonado por ésta. Que cierto es también entre sus engañados surgen desengañados, tienen atentados, y se mantienen en el mando de modo o manera indicada por León Tolstói: Los Estados necesitan ejércitos para protegerse de sus súbditos esclavizados y oprimidos. Lo de gobernar para todos es un mito, la política no tiene esta cualidad excelente, no lo ha puesto de relieve ningún político. ¿Qué Estado, qué régimen político, no ha causado daño a equis sector de la sociedad? Cada uno arrima el ascua a su sardina, que es decir a su partido y en primer lugar a sí mismo. La inmensa mayoría de la 'casta política', o políticos de hoy día, practicaron la caridad bien entendida, la que empieza por uno mismo, ¡y encima los llamamos corruptos!                            

La  monarquía inútil.  

Monárquico es  quien  asume e interioriza  su
inferioridad. Monárquico es sinónimo de servil. 
                  - Enrique de Diego -

Tal es el título de un libro de del periodista y escritor de Segovia, Enrique de Diego, en el que presenta claramente lo que esta arcaica institución tiene de inservible desde ha mucho tiempo, mientras, por otra parte, resulta ya inaceptable su fundamento: A Deo rex, a rege lex, de Dios el rey, Es el principio de la monaruía absoluta con que con que se justificaba el poder real por su origen divino, camelo, como noticia falsa, que a esta altura de la civilización  no puede aceptarse, aprobarse, dar por bueno. La monarquía absolutista cayó ante la monarquía constitucional, sin embago, y como seha dicho, no hay rey que teniendo suficiente no se convierta en adsoluto. De tal manera actuó la reina gobernadora Maia Cristina de Nápoles, cuarta esposa de Fernando VII, Isabel II y Alfonso XIII que no en balde perdieron el trono y fueron expatriados, bisabuel, abuela y nieto fueron de conducta no ejemplar. ¡Ay del del séptimo Mandamiento de laey de Dios! A María Cristina vamos a dejarla con su boda morgánática con Fernando Muñoz (Fernando VIII, como era llamado jocosamente por el pueblo, y en cuanto a su citada hija y a su bisnieto con el amante, en ella, o la amante,  en él, que fueron incontables. Isabel II era una ninfómana, y Alfonso XIII un donjuán. 

miércoles, 24 de febrero de 2016

Santa María la Real de Nieva y la obsesión incurable de su alcalde y su cura párroco de la sepultura de Blanca I de Navarra.

Solamente la libertad que se somete a la Verdad conduce
a la persona a su verdadero bien . El bien de la persona 
consiste en estar en la Verdad y en realizar la Verdad. 
                                  - Juan Pablo II - 

 Si en líneas generales mentir es malo -el Decálogo cristiano lo prohibe-, en el caso de dicha reina constituye una visible sandez, y no vamos a elogiar la locura porque para ello ya está Erasmo de Roterdan. Sensata y sencillamente porque desde el 9 de septiembre de 2008 en que el equipo del Proyecto Poblet presentó el resultado de su estudio es imposible mentir sin incurrir en la sandez, y una sandez que lleva inherente clara inverecundia. Imposible alegar en descarga de loa misma, ignorancia pues el resultado de tal prueba fue emitido a través de la prensa de todo tipo. ¿Milagro?No creo se diera el del que el alcalde y el cura no se enteraran, pero si se dio, enterados están por mí desde hace años como puede comprobarse en más de un artículo. 

En algunos he reflejado mi correo al uno y al otro sobre ete particular asesorándoles en orden a la Historia. El alcalde desde el primer momento me manifestó su indiferencia sobre la misma. El cura su desconocimiento sobre el tema -obviamente increíble e indisculpable en los dos por sus respectivos cargos en el pueblo-, pero, pese al cual, trató de defender la mentira, preguntándome finalmente con quien se había realizado la pruenba de ADN Se lo dije e impuso silencio (¡!); recientemente le he dado un toque para que elimine la mentira, pero que si quieres., continúa su actitud de aferramiento a la mentira y tan lejos lleva su absurdo proceder que salió por peteneras., dándose por ofendido y, gratuitamente, me imputo blasfemia e insultos. Véase:
Creo que le sobran las blasfemias e insultos, ya que en su día le invité a que se acerque a Santa María y le escuche. La invitación sigue abierta; mientras no venga no haré nada por supuesto. Buen año. 
'Ipso facto' contesté a tal desvarío:
 No hay blasfemia. Señale dónde está, ni trato de insultar, sólo de invitar a que se deje de mentir. ¿Estamos?
Indique en qué correo me invitó a entrevistarnos, aparte de que no es 'conditio sine qua non' para que se documente y acepte la verdad.
Yo le aleccioné al respecto suficientemente, rebélese, pues, contra la mentira. Ello por el contrario de tergiversar lo que le he expuesto. Yo no insulto; la injuria y la calumnia no me van, sí pedir que no se mienta. 
No puedo ahora extenderme porque le contesto sin comodidad desde el móvil.Lea mi correo y el artículo, entérese y acepte la verdad. De tener ahora el ordenador a mi alcance, sería extenso, anque con usted es perder el tiempo. 
Si pudiera abrigar la idea de que mi exposición siendo con personación serviría para el decente proceder, pues aceptaría su imposición castrense -"que se presente amí"-, pero a la vista del trato que me da por escrito y de su malas entendederas..., nada positivo cabe esperar. Por otra parte, cuando dice que me invitó a que me acercara a Santa María para ecucharme, en mi casa en dicha localidad me hallaba. 

Si como dice José Camón Aznar, ap. 'Aforismos del solitario, Milagro de la política: hace comulgar al pueblo con ruedas de molino, con mucha política -de la mala-  no sólo nos hace comulgar con ruedas de molino Jaime Pérez sino también el clérigo Alfonso Agueda. El hecho sobrenatural que yo deseo, no otro milagro, es que procedan con cordura, de manera justa, no arbitrariamente.. Por el bien del pueblo y de ellos mismos. Ya es bastante denigrante la nota dada a lo largo de más de siete años no tapando la inscripción del sepulcro y sin borrar en la página web del Ayuntamiento las líneas correspondientes a dicho arcosolio. El alcalde ha de dejar su indiferencia y el cura su martingala. Ésta, evidentemente, se extiende al sr. Pérez y a algún seguidor de ambos. No hay astucia, ardid, engaño, picardía, artimaña, que valga cuando la Ciencia ha hablado.Dejense, pues, de pretendidas trampas.

En todo caso, pido perdón por no haber cedido ni pensar ceder en mi defensa de la verdad. No han de perdonármelo, lo sé. La verdad de referencia no causa daño por sacarla a la luz, sino que, por el contrario, a todos los amantes de la Historia beneficia, y en cuanto al plano moral en primer lugar a los segovianos.  El artículo le he titulado:?Santa María la Real de Nieva y la obsesión incurable de su alcalde y su cura párraco de la sepultura de Blanca I de Navarra'. Y le termino afirmando algo que es notorio, o sea, público y sabido por todos.