jueves, 26 de diciembre de 2019

Santa María la Real de Nieva (Segovia) empedernida en la mentira

Es notorio que se trata de un falso sepulcro.
El que no conoce la verdad es simplemente un ignorante 

Pero el que la conoce y la llama mentira, ¡ese es un
criminal!  - Jose Luís Borges -

El asegurar que los restos mortales de Blanca I de Navarra se encuentran en este arcosolio del presbiterio de la iglesia del mencionado pueblo es una EVIDENTE MENTIRA, y algo peor. Una palmaria mentira con todos sus sinónimos: embuste, infundio, patraña, engaño..., pero puesto que éste no cabe a partir del 9 septiembre del 2008, implica desde tal fecha algo bastante peor que mentir, trapalear, fingir, embustear, al no ser posible engañar.¡Ya ha de ser vulgo necio el que caiga en el engaño! Y con todo, no es decente engañar ni al más humilde de intelecto. Por otra parte, ¿Vale la pena hacer el ridículo para engañar a cuatro indocumentados que ni siquiera leen la prensa, pues la noticia de la falsedad de los restos de Blanca I de Navarra se emitió en la prensa escrita y en la oral. ¡Ya es osadía, ya es descaro, que no se acepte la verdad! Y ya sabemos los sinónimos de dicho término: desfachatez, descaro...Lo es tanto más cuanto que el mentís ha sido dado por la Ciencia. Parece ser que ignoran el significado de la palabra 'mentís'. La RAE lo define así: 1.Declaración o comunicado que desmiente algo o a alguien o niega su veracidad. 2. Hecho que contradice algo o lo desmiente. 3. Acusación de mentir que se hace a alguien. 

Yo pido una vez más que en Santa María la Real de Nieva no se continúe mintiendo, que se proceda con rectitud, justicia, integridad; no es justo, razonable, legal, la conducta adoptada. Tápese el nombre de la inscripción del sepulcro y eleminese de la página WEB del Ayuntamiento el manifiesto error. Es lo decente, decoroso, justo, razonable, honrado. ¿Pero es que el alcalde, el cronista y el guía, ambos dos últimos designados por el Ayuntamiento, se creen capaces de llevar la contraria al Equipo que realizó el estudio genético del Príncipe de Viana? Hay que dejar de delirar, de decir o hacer despropósitos o disparates, y éntrese en sano juicio. El ADN mitocondrial ha sido aceptado para identificar  cadáveres de los zares; entérese la alcaldesa del pueblo, el santamarieño Felipe Molinero, asimismo Vicente Merinero, cicerone de la iglesia, hombre ha bastante tiempo jubilado de conserje en el Ayuntamiento. Por favor, por favor, cordura y todos sus sinónimos: prudencia, juicio, sensatez, discreción, mesura, tacto. Se está cayendo en lo demencial en el disparate, aberración, extravagancia. 

Ha de abdicarse -en la acepción de renunciar a la idea o creencia- de la patraña que han creado de los restos mortales de la hija de Carlos III el Noble y de su esposa Leonor de Trastámara. ¿Qué consecución se busca con tal maquinación, ¿reforzar turismo, que el sepulcro despierte mayor interés que el arte que contiene la iglesia y el claustro, casi lo único que queda del monasterio de otrora? Mal cimiento, es -reitero-  mentira necia, y, como dice Cervantes, sobre el cimiento de la necedad no se asienta ningún discreto edificio.

La prudencia brilla por su ausencia valga la frase hecha, y la osadía llegó al colmo cuando el cura del pueblo me tildó de blasfemo. Si esta persona por blasfemia entiende el hecho de asegurar que es una evidente trola el sepulcro de Blanca I de Navarra, pues resulta que soy un blasfemo. Lo malo que este criterio absurdo resulta imposible imponerse en pleno siglo XXI. Parece anclado en pretéritos siglos; hay que ir a la Edad Media y al ambiente rural, entonces
el clérigo todopoderoso en una sociedad agraria por su vinculación al mundo feudal, pierde pierde importancia en las ciudades, donde su servicios culturales son menos necesarios, ya que las nuevas realidades desbordan ampliamente el campo de sus conocimientos.
Pero la Edad Media con la preponderancia de la aristocracia y el clero queda ya muy lejana y no solo cronológicamente. Blasfemo según el anterior párroco, y referente al actual no he obtenido respuesta a mi carta invitándole a que haga cuanto pueda para que desaparezca la mentira del sepulcro. Esta conducta diametralmente opuesta a toda elegancia ética, me hace recordar este aserto de un filósofo que voy a citar por triplicado: 'La palabra más soez y la carta más grosera son mejores, son más educadas que el silencio'.

Mi fracaso en defensa de la verdades inconcebible.

Yo llamo mentira a no querer ver algo que se.
                              - Nietzsche -
A veces la gente no quiere escuchar la verdad
porque no quiere que sus ilusiones se vean
destruidas.           - idem -  

El caso es inaudito, no visto, no oído, sumamente escandaloso, ¡qué manera de impugnar el ADN mitocondrial! El poder de la fuerza triunfó a veces sobre la fuerza de la razón, pero es que tampoco se trata de esto, puesto que ninguna fuerza tiene el sacerdote del pueblo, el alcalde y el cronista para someter a la mentira a la localidad, y no digamos allende la misma. ¿Son capaces de impugnar científicamente dicho avance de la Ciencia? Nequaquam, en modo alguno. De serlo, ya es echa de que lo hubieran efectuado, entonces lo que procede es proceder con cordura y honestidad. 

Quosque tamdem, ¿hasta cuándo?, tanto abuso, tanta osadía peyorativa. Supongo que con lo expuesto no entenderá la alcaldesa y/o  cura párroco del pueblo en cuestión, que insulto. Yo no insulto a nadie, sacerdote o no -independientemente de mi simpatía o de mi antipatía por el clero y el político-; para mí un clérigo es una persona como otra cualquiera, y, como en general, "de todo hay en la viña del Señor", yo entiendo de respeto humano. Si de esto entiende dicha persona y el alcalde, hora es ya -repito- de que se ponga fin a la mentira., lejos de que se esté fomentando. Yo ni blasfemo ni insulto, lo que hago es decir la verdad y, como reza un dicho, "el que dice la verdad ni peca ni miente". Mentir es en cierto modo pecar, y de un modo cierto bajo el punto de vista de la religión cristiana  cuyo octavo Mandamiento de la Ley de Dios prohíbe mentir y levantar falsos testimonios.
Falsa tumba de Blanca I de Navarra en la iglesia de Sta. Mª la Real de Nieva (Segovia)
De ello y de esta forma corrige la enciclopedia  Wikipedia lo que fue en su día una gratuita afirmación y que un estudio genético malogró en la fecha reseñada. En su epígrafe: Sepultura y restos de Blanca I de Navarra  también aclara esta cuestión sobre la que yo he hablado por activa y por pasiva, lamentándose finalmente de que 'A DÍA  DE HOY, NI LA IGLESIA NI EL GOBIERNO LOCAL Y AUTONÓMICO HAN CORREGIDO LO QUE AL PRINCIPIO FUE CRASO ERROR.

jueves, 19 de diciembre de 2019

De la brevedad de la vida y lo raudo del tiempo. Con la Navidad de fondo.



El dios del tiempo nos devora. 

Cuando en año está periclitando declinando, pensamos todos en la rapidez con que ha transcurrido. Cierto que hoy día vivimos de una  manera acelerada, que nuestra vida de acción apenas da paso a la de pensamiento, que estamos más en el mundo exterior que en nuestro mundo interior, que la vorágine nos arrastra, pero evidente también que nuestro caminar terreno –que tuvo un principio y, como cristianos, esperamos no tenga fin, aunque sí lo tendrá en esta vida- dejó siempre en toda persona la dolorosa impresión de que su existencia pasó a increíble velocidad. Y ello por mucha longevidad que haya alcanzado Habla la ciencia de alargar la vida hasta los ciento veintitantos -de hecho el término medio de ella en el ser humano fue creciendo a través de los siglos en aras a la higiene, la medicina, cirugía, etcétera-, lo que obviamente da ánimos, mas, con todo, la vida es breve, lo será siempre, que, como dice Unamuno, ‘semillas somos los hombres del árbol de la eternidad’; sí, de una humanidad constantemente renovada. Es corta, se aproveche o no, y nos resulta inconcebible porqué la de algunos animales irracionales, tal como la tortuga terrestre, es mucho más larga, tanto que dobla la del ser humano más longevo.

Innumerables son los filósofos y escritores que han opinado sobre ‘cómo se pasa la vida, / cómo se viene la muerte / tan callando’, desde antes de las divulgadas coplas de Jorge Manrique a la muerte de su padre, don Rodrigo, el Maestre de Santiago. Esto es algo en lo que todos, con más o menos teoría, tenemos una gran práctica. De esta regla general es su excepción la juventud, y no toda. A algunos la vida nos presentó pronto la muerte, tan olvidada en la primera época de nuestra existencia. Así lo manifiesta Emilio Castelar en su biografía de ‘Byron’:

No solamente olvidáis vuestra propia muerte, sino la muerte de todas las personas que os rodean; aunque el monstruo vive hiriendo, devorando… […] Creéis que es imposible morir. […] Con el primer ataúd querido entregáis a las mordeduras de la muerte un pedazo del corazón. Después, poco a poco, veis caer seres que os son caros sobre la tierra humedecida por vuestras lágrimas, como las hojas secas sobre el barro del otoño. Y no solamente enterráis vuestras afecciones […], sino que enterráis vuestras ilusiones, vuestras esperanzas. Y cuando llegáis a la muerte, llegáis como un árbol deshojado y seco, sobre el cual pone algunas veces el amor un nido como una promesa de la continuación de la vida para otras generaciones.       

Es visible que el paso del tiempo nos va demostrando lo que nos confirma el emperador filósofo Marco Aurelio: ‘Solo eres un alma que lleva un cadáver a cuestas’. Y esta otra de sus ‘Meditaciones’: ‘Muchos con los que entraste en el mundo, ya no están’. Vemos como las generaciones anteriores, abuelos, padres, nos dejan en una enorme soledad irremediable.
Los años crean juventud y belleza para transformarla después en decadencia y menguada belleza. ¿Quién lo ignora? Pero cuesta tanto creerlo en plena juventud…, ni  nos gusta pensarlo Según Pablo Valery, ‘siempre se mueren los otros’. y así de jóvenes pensamos que las personas de avanzada edad son los otros, que nunca serenos nosotros –decrépitos y próximos a la muerte-, mas es indefectible que llega el día que nos percatamos que el calendario y el reloj es para todos. Quisiéramos parar el tiempo desde una relativa juventud, y ya constituye obsesión su transcurso cuando ésta se va esfumando y empezamos a ver la veracidad que encierra la inscripción que en su  esfera tenía aquel reloj: ‘Todas –las horas- hieren, la última, mata’. 
                                        


Es reloj de la torre de la  iglesia de Urrugne, del País Vasco francés, que mucho impresionó a Pío Baroja, que le mencionaría en algunas de sus obras. 
  
A ese reloj público, a ese reloj de torre, a ese carillón, o simplemente reloj, que no suele faltar en Ayuntamientos, y en algunas iglesias de ciudades y pueblos, y que ha regido la existencia de tantas generaciones, ha dedicado Zorrilla  un poema que estremece, y en el que exclama:

¡Ay! Que es muy duro el destino
De nuestra existencia ver
En un misterioso círculo
Trazado en una pared;
Ver en número escrito
De nuestro orgulloso ser
La miseria…el polvo…nada,
Lo que será nuestro fue

Y termina la composición incrementando el patetismo:

Y el reloj dando las horas
Que no habrán mas de volver,
Y murmurando a compás
Una sentencia cruel,
Susurra al péndulo “Nunca,
Nunca, nunca vuelve a ser
Lo que allá en la eternidad
Una vez contado fue.

Es el caso que el reloj –que nos lleva a algo peor que la muerte: envejecer- le llevaban nuestros abuelos en el bolsillo y nosotros le llevamos en la muñeca, cuando realmente es el tiempo el que nos tiene en el bolsillo, el que cuenta con nosotros con entera seguridad, el que nos esposa, por ello estamos tan indefensos frente a él. Para Antonio Gala, que mucho gusta de pensar sobre su decurso, ‘el tiempo –escribe- es el Leviatán que todo lo diluye, inmóvil y sangriento, como un dios antropófago. Por un ancestral temor a él, lo descuartizamos, lo convertimos en un asunto de agendas y calendarios, como quien domestica un tigre y lo mete en su alcoba, con la seguridad de que un día se airará y lo devorará…’.

Nos atraen sin duda alguna los buenos relojes de hogar –palacios hay que están repletos de ellos, y para algún rey constituyó verdadera obsesión coleccionarlos- y de indumentaria; no deja, además, de ser un delicado regalo. Lo mismo puede decirse, ya en plano más modesto, respecto a agendas y calendarios. Hay que vivir, efectivamente, con este encasillamiento, encauzamiento o medida, a tal extremo que en sentido figurado hablamos del calendario o el reloj de nuestra vida.                                     
El paso de nuestra cronometrada vida lo vio el doctor Marañón de esta forma:

Deslumbrados por estos dos espejuelos –el amor y la muerte- jugamos con nuestra edad apresurando inocentemente las manecillas del reloj de la vida; cuando somos niños por el deseo de pronto hombres o mujeres; esto es, seres aptos para el amor. Y cuando ya lo somos antes de que nos demos cuenta, el fantasma del amor se ha desvanecido y aparece el otro; el de la muerte. Y entonces el instinto nos hace amenguar el paso y quisiéramos ser más jóvenes, que es como volver, inocentemente también, las espaldas al final inevitable.

Es incontrovertible que lo conflictivo llega cuando el tiempo, desplazándonos bastante, nos ha quitado papeles importantes y hemos de representar otros que nada tienen de halagüeños; ahora bien, mientras haya salud no todo se ha perdido –léase el tratado de Cicerón acerca de la vejez-, mas es tema que margino al circunscribirme a lo efímero de nuestro peregrinar, cuya brevedad Séneca trata en ‘De la brevedad de la vida’ dándonos una cierta fórmula de alargar nuestro tiempo, y es llenándole. Saavedra Fajardo nos aclara que ‘no mide el tiempo la vida, sino su empleo’.

Sacar a colación definiciones que los grandes autores dan de la vida, sin dejar de consignar su brevedad, implicaría prolijidad, aparte de que no es necesario respaldarnos en ellos, sí a manera de broche mencionaré dos de la Biblia. El ‘Libro de la sabiduría’ nos dice que  ‘el tiempo de nuestra vida es una sombra que pasa: ni ay retorno después de la muerte; porque queda puesto el sello, y nadie vuelve atrás’, -cap. 2, versículo 5-. ¡Ah, si pudiéramos volver, vivir dos veces! Nuestra segunda vida sería menos errónea. En la carta católica de Santiago podemos leer: ‘¿Qué cosa es nuestra vida? Un vapor que por un poco de tiempo aparece, y luego desaparece’ –cap. 4, vers. 5-.. En fin, como considera en un célebre soneto Calderón de la Barca, ‘en un día nacemos y espiramos’. Para él, la vida es ‘humo, polvo, nada, viento’.

Solo sabemos de la brevedad de nuestra tránsito pero de él ignoramos de dónde venimos y a dónde vamos. 'En el cielo y en la tierra, Horacio, hay más cosas de las que han sido soñadas en tu filosofía', que dice Hamlet. Por lo que a mí pensamiento afecta, declaro el pavor que me infunde el leer estas líneas en la historia de la filosofía, de Arthur Schopenhauer: 
El que ahora, después de no haber existido un tiempo infinito, deba continuar durante toda la eternidad, es un hipótesis excesivamente audaz. Si, en mi nacimiento, vine y fui creado de nada, es muy probable que, en la muerte, vuelva a ser nada. Duración infinita  a parte post, y nada a parte ante no concuerdan. 
Mensaje de Navidad.
 
NUESTRA FE SE AMPARA EN EL NACIMIENTO DEL HIJO DE DIOS. Y EN QUE
                                                                           
Novelista, dramaturga y ensayista y biógrafa británica.
ENTONCES LA NATIVIDAD DEL NIÑO DIOS CONSTITUYE ESPERANZA, OTRA C OSA ES LA FILFA DE LA CARIDAD; SOLIDARIDAD HUMANA, CUYO DISFRAZ SE PRETENDE PONER A ESTOS DÍAS.

viernes, 13 de diciembre de 2019

Más sobre la funesta política de la monarquía implantada por el dictador Francisco Franco.

Para  conducir el gobierno de  un  Estado  debe
existir una religiosa atención hacia los negocios
y la buena fe, ahorratividad en los gastos y amor
por el pueblo.           - Confucio - 

'No hay bien ni mal que cien años dure', reza el dicho popular. Que resulte cierto para España que desde que se inició la Guerra Civil no existe un gobierno aceptable para la sociedad en pleno. Ya hace ochenta y tres años, y hasta aquí no se ha presentado buena perspectiva para los restantes diecisiete, sino todo lo contrario, va in crescendo la ruina de nuestro país; incuestionablemente se necesita un cambio drástico que dé al traste con un gasto insostenible que  está entrampando España progresivamente, tal el detestable gobernar que venimos padeciendo. No puede concebirse honestamente la indiferencia de los políticos ante el endeudamiento y para inri siendo ellos los promotores. Han dejado claro que no valen para dar mejores impulsos. Pero, salvo alguno en la cárcel, ha quedado impune su inútil cuanto delictiva actuación.                                                
Es espantosa la pobreza que han generado y la que  están generando a corto y largo plazo, y ver que lejos de ir reduciéndola, la aumentan. No dejo de creer que en algún sentido trata todo político, sin distinción de partido, de reducir la pobreza, mas en qué significación. Sencillamente la que dice la siguiente imagen: 
                                                     
La ruina de España es debida al existente  guarismo de políticos, que ya es corrupción per se, por sí mismo, tanto más por los abusivos sueldos que se asignan, encima, en la más desaforada avaricia, una aplastante mayoría se dio a trincar, impuso la corrupción. Aquí encajan las palabras evangélicas: 'El que esté libre de pecado que tire la primera piedra' -Juan 8:1-17-. Nadie pudo tirarla con aquel motivo que presentaron a Jesús, ¿quién de  los políticos podría hoy tirar la piedra respecto a su enriquecerse ilegalmente? 

'La corrupción -Frank Herbert dixit- lleva infinitos disfraces', pero siempre tiene como base el engaño, la mentira. Trató de ocultar el Gobierno, y, cuando menos, quitarle importancia, la crisis económica que se aproximaba, y de la que el economista y novelista José Luís Sampredro dijo: 'Estamos en una crisis que yo llamo de barbarie, porque es una barbarie'. Él auguraba una segunda, mientras, por otra parte, celebró aquella fecha que inició una rebeldía contra la política del bipartito, exponiendo: 
El 15 de mayo ha de ser algo más que un oasis en el desierto; ha de ser el inicio de una ardua lucha hasta lograr que, efectivamente, ni seamos ni nos tomen por "mercancía en manos de políticos y banqueros". Digamos "no" a la tiranía financiera y sus consecuencias desbastaduras.
Capitalismo, naturaleza, religión. 
 El capitalismo puede llegar a destruir a la sociedad.
                           - Santiago Carrillo - 


Si continuamos exponiendo la opinión de nuestro economista hemos de consignar que 'somos naturaleza. Poner el dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe. (...) Este mundo está traicionando a la vida'. (...) Una sociedad que solo se mueve por el dinero es una sociedad con una ética corrupta'. Así lo considera el músico británico Ray Davies al manifestar literalmente que 'el dinero y la corrupción están arruinando la tierra, los políticos corruptos traicionan al hombre del trabajo, embolsándose los beneficios y tratándolos como ovejas, y estamos cansados de promesas que sabemos nunca mantener la audición'.  

La política no puede dar la espalda a la religión, y es evidente que no lo han tenido en cuenta los políticos, máxime los corruptos; hay que partir de esta premisa enunciada por Santo Tomás Moro, la cual subrayo: 'El hombre no puede ser separado de Dios ni la política de la moral'. Aquí observa Xavier Pikaza, en 'El dinero en la Biblia Dios y Mammón, dominación  y poder en la Iglesia': 
En esta línea rompiendo el 'estuche de hierro' (Max Weber) da un sistema económico donde el capital se convierte en Mammón y esclaviza y encierra a todos los hombres, marginando, expulsando e incluso matando a los más pobres, los más débiles. [...] El sistema económico actual (de Mammón) empieza creando deudas, y luego exige a los pobres que las paguen, hasta el último centavo. 
Se vislumbra la llegada de una política decente, sensata. 

El legislador no debe perseguir la felicidad de
 cierto orden de ciudadanos  con exclusión de
de los demás, sino la felicidad de todos.
                        - Platón - 
                                                 
 Ya  se ha revelado cuerdamente,  cordura,  prudencia, sensatez que se imponen y que hasta aquí  faltaron, la reducción de políticos. Pareja había de ser un rebaje  de sus exorbitantes salarios.. Por lo que tienen de excesivos,  exagerados  puede considerarse verdadera corrupción.  Emulando el proverbio del rey Salomón -'vanitas vanitatum  et omnia vanitas', vanidad de vanidades y todo es vanidad-, podríamos decir 'corrupción de corrupciones y todo es corrupción'. Lo es también el número de privilegios que tiene el político, ya no digamos que un modesto alcalde de pueblo designar su propio salario. En previsión de abuso e injusticia, salarios y rentas debían ser estipulados por la ley, que ya establece la retribución mínima. 
                                                     


Dios quiera que en el cercano próximo año con el nuevo Gobierno hallemos una política de rectitud moral que consecuentemente ha de ser dirigida por políticos de buena ética profesional, pues como dice Sófocles, 'un Estado donde queden impunes la insolencia y la libertad de hacerlo todo, termina por hundirse en el abismo'. Que ya prescindan los políticos en general de miccionarse en la sociedad. 

Es lamentable la existencia de políticos  a quienes si no se les puede probar a primera vista que sean corruptos, sí se les puede reprochar su falta de vista ante ella, su ceguera, tal como Esperanza Aguirre con sus dos subordinados: Francisco Granados e Ignacio González González El primero se convirtió a partir de 2004 en
                                                                        
el hombre fuerte del gobierno de Esperanza Aguirre y número dos del PP  en la Comunidad de Madrid. 

El segundo fue presidente de la Comunidad de Madrid Por el """Sr.""" Granados decidió dimitir de su cargo en febrero de 2016, tres días después de cazarle la Guardia Civil como caco e ingresar en prisión. Poco tiempo después, el 24 de abril de 2017, ingresó en la cárcel su mano derecha, el citado González, y presenta, con tal motivo, su dimisión como concejal del Ayuntamiento de Madrid.                                                
Ignacio González culpa a Aguirre de la financiación ilegal de PP. 
Pero es foto es de 2013. Ella, por su parte, dirá que no conocía a Ignacio González. ¡Todo absurdo! En fin, que quien no era corrupto, era encubridor 'a lo tonto', se la daban de quinto los cacos. No se les puede felicitar a los políticos que no vieron corruptos, a pesar de tenerlos a sus órdenes. Para nuestro Premio Nobel Camilo José Cela, 'ni un solo tonto puede darse cuenta de que lo es, porque lo primero que se necesita para darse cuenta de algo es no ser tonto'. 
  
No más desmadre gubernativo con su inherente despilfarro. 

Las víctimas del terror no solo son las que caen
en manos de asesinos de organizaciones 
terroristas. Existe, sin la menor duda, una
suerte de terror de Estado, y su más sutil
exponente reside en instrumentalizar el
Derecho, la ley y la Justicia al servicio de
sus intereses.       - Mario Conde -
   
No más hacerse el tonto -caso de no serlo- y miccionarse en la sociedad. Que los políticos menos preparados -y de éstos hay verdadera superabundancia- se enteren de que el artículo 1 de la Constitución dice en su apartado 2 que 'la soberanía nacional reside en el pueblo español, del cual emanan los poderes del Estado'. Que no se apabulle  la sociedad, no tanto "teatro" con la política. En opinión del ex banquero Mario Conde cualquiera de la sociedad civil tiene derecho a ir al Parlamento a defender una propuesta. Y proclama: 
... hay que entender que el Parlamento existe porque la sociedad civil quiere, y no al revés. La clase política no son dueños sino administradores. La soberanía reside en la sociedad, no en los partidos ni en los políticos. Parece que tenemos que estar pidiendo permiso para hacer lo que es nuestro...  [...] No creo estar desacertado cuando digo que la sociedad civil no puede volver a dejar en manos de una clase profesional de políticos la ordenación de su vida.
De primordial interés es su rechazo de las Autonomías: 
El Estado de las Autonomías que hemos fabricado ha sido un error. La descentralización política sin lealtad constitucional es un dislate. Y eso es lo que ha sucedido. Teníamos la experiencia en momentos anteriores de nuestra historia, pero no se quiso atender a ella. Y ya venos donde estamos.
Esto escribía en 2011, publicación de 'De aquí se sale', ¿qué pensará hoy al ver tan exacerbado el independentismo  catalán? Considera que teniendo un Congreso y un Senado, éste no sirve para nada positivo, más bien para efectos negativos, por lo que ha de suprimirse y que la presencia de la sociedad civil se represente por Academias,  Sindicatos, Organizaciones empresariales, Colegios Profesionales, Fundaciones, Asociaciones, Universidades... Consigna literalmente que <se trataría de que las personas que han hecho cosas importantes en la sociedad civil se ocupen igualmente de ordenar la vida en sociedad mediante su participación en los órganos del Estado>.  

Y otro día hablaremos de gastos excesivos y superfluos, que no solo son motivados por tantos simultáneos gobiernos de España, su enorme número de políticos, sino también por organismos políticos que como el citado Senado constituyen el insostenible gasto que viene causando la ruina de España, su endeudamiento ya aludido. No será, evidentemente, por primera vez. 

¿Se encauzará la política en los cánones que le son propios? Dios lo quiera por el bien de España y TODOS los españoles, no llevando a ninguno al suicidio. Y concluyo aclarando que he citado a Santiago Carrillo y a Mario Conde no por ejemplaridad política, sobre uno y otro pesan graves acusaciones, sí por la razón que les asiste en las opiniones que he expuesto de ellos, y al lector que pudiera escandalizarse le respondo con Unamuno que 'el más noble uso de la razón es descubrir lo que hay de malo debajo del bien, y lo que hay de bueno debajo del mal'.
                                                                                                   

viernes, 6 de diciembre de 2019

Pesimismo, escepticismo, ante la Política y los políticos a que se ha legado.

Ignoro si la política es un arte, una simulación,
una ciencia, una bicoca, una posibilidad o una
mierda. Lo que sé es que la verdadera moción
de censura deberán promoverla los ciudadanos,
asqueados, contra los políticos. Porque todos son
iguales . Porque todos son malos.. Porque, siendo
todos tan pragmáticos, resulta que el gato blanco
y el gato negro tienen, más que nada, una cosa en
común: que ninguno de los dos caza ratones. ¿Por
qué entonces no echarlos de casa?
                           - Antonio Gala -  

Cómo creer en los políticos, ellos son los Reyes Magos de los adultos. Para creer en ellos hay que ser demasiado ignorante, dado el avance en nuestros días de los medios de comunicación. Verdad que algunos de ellos pretenden poner mordaza a la Prensa, consiguientemente, al ciudadano importándoles un bledo saltarse a la torera el texto de la Constitución en varios artículos. Pensarán que por verificarlo en uno más no importa, carece de entidad y consecuencia. Suele haber bastante  diferencia ‘del dicho al hecho’, refrán que Luís Junceda, en su ‘Diccionario de refranes’, nos aclara así: ‘Enseña que entre lo que se dice y lo que se hace, por lo regular media mucha distancia,  que no se debe, pues, confiar en las promesas. Así se lo recomienda don Quijote a Sancho cuando éste decide dedicarse a la ociosidad’. Pero de cuanto la Carta Magna habla a  su cumplimiento la distancia es sideral, y aquí no se trata de promesas, se trata de prescripciones legales en su acepción de preceptuar, ordenar, determinar algo. Sí, y nada menos que el gobierno de la nación.

Otra cosa es lo ofrecido –esto si son promesas- por los políticos en las cuatrienales  Elecciones Generales. En ellas  se da el caso improcedente de que alguno se obliga a hacer lo mandado en el mencionado texto, es decir, lo obligado. Y ello para luego desobedecerlo. Es evidente que el político esta obligado a cumplir la Constitución, que ha de ser para él los cauces a seguir, pero que si quieres, es algo que tristemente no se logra. Está redactara para un país que es un reino por obra y gracia del dictador que tuvo durante casi cuarenta años; ahora bien, en lo que atañe a la justicia social ésta es bastante respetada. No tal por la llamada por Enrique de Diego ‘la inútil casta política’, políticos de la Transición que han gobernado afrontando el fomento de la corrupción. Todo gobierno ha estado rodeado de casos de este vicio moral tratándose del trinque. Ya dijo Juan Balansó que la monarquía de Juan Carlos I pasaría a la Historia como la monarquía de la corrupción. No voy tratar específicamente de la misma, harto comentado lo tengo en otros artículos, si bien una vez más hago hincapié en que ningún político se propuso, drásticamente como correspondía, su eliminación. 
                                                              
El Partido Popular tan participante en la corrupción, ¿cómo había de oponerse a ella? No se lo vamos a preguntar a Aznar ni a su admirado ex ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, también huésped de presidio, ni al político y banquero Rodrigo Rato, ¡Vaya vicepresidente y ministro de Economía que tuvo Aznar! Para preguntárselo corrupto tendríamos que visitarle en la cárcel.

La corrupción se halla diametralmente opuesta a la justicia social, crea en la sociedad enorme distancia económica. No ha de procurar la economía enriquecer más al rico a costa de empobrecer más al pobre o mediano capital, sino el bien para todos. Dice el novelista y economista José Luís Sampedro: ‘Hay dos tipos de economistas. Los que trabajan para hacer más ricos a los ricos y los que trabajamos para hacer menos pobres a los pobres’. La propiedad no es un robo, aunque lo contrario afirme Proudhon, sí que en algunos casos lo es por lo que tiene de mal adquirida. Generalmente proviene de tal o cual especie de robo el reunir muchas propiedades. Las grandes fortunas conllevan delito en su casi totalidad.  No tanto rico tan rico, ni tanto pobre tan pobre; este no es el resultado, ni mucho menos, de una política inteligente y honesta.  

La Política debiera ser, como la Medicina, una dedicación muy humanitaria, aparte de que constituya un modus vivendi, modo  de ganarse la vida, según la segunda acepción del DAE, y eminentemente ‘modo de vivir, base o regla de conducta’, conforme la primera acepción. No está el mal peor en vivir de la Política, sino que la meta de ir a ella sea para enriquecerse. Hay quien, muy honestamente, rechaza el dedicarse a la Política, y aquí tenemos que recordar como brillante ejemplo a la hija de Serrano Suñer tenida con su amante la marquesa de Llanzol (consorte), María Sonsoles de Icaza, es decir, a Carmen Díez de Rivera y de Icaza, reconocida, como los apellidos indican, por el marqués como hija. Constituyó con Adolfo Suárez y el Rey el Triángulo de la Transición, llamada <La musa de la Transición>, por alusiones de Francisco Umbral en el diario ‘El País’. De ella hablé detenidamente otrora; lo que ahora quiero significar es que tiene una gran frase de la que se dice debiera estar en la cabecera de los partidos, y que transmitió a su biógrafa Ana Romero. Este aserto es: <La política no puede ser una profesión permanente o una renta vitalicia>.

Conforme ha expuesto Arturo Pérez Reverte, la Historia de España tiene más fallos que aciertos. Es palmario, basta recorrerla. Pero mirando a nuestros días hay que poner en tela de juicio algunos hechos, tal como la creación de la Autonomías, que a Fernando Vizcaíno Casas le llevó a escribir ‘Autonosuyas’; la entrada en el euro, etcétera. El craso error de las Autonomías lo estamos sufriendo hoy grandemente con el recalcitrante independentismo de Cataluña. Los errores se pagan, traen secuelas y a veces gravísimas. Con las Autonomías no se aplacó el furor independentista; por el contrario, se agudizó. Ello aparte de implicar girar hacia una economía no recomendable.  Más políticos para aumentar el gasto del Estado. España es el país de un vergonzante número, como no puede ser por menos con diecisiete "Españitas" y cada una de ellas con su  respectivo gobierno, número de políticos a mansalva. 
                                                                

El expresidente Aznar que dijera un día 'España va bien', afirmó en otra ocasión que España está hipotecada. Esto es notorio.
                                                          
Política y políticos huelen que apesta –admitiendo siempre las excepciones de la regla general-, porque, por supuesto, se ha de  considerar la aspiración del mencionado Antonio Gala: ‘Yo aspiro a una política que no combata más que a un enemigo: el engaño, y no escuche más que a un oráculo: el corazón’. Fuera de su aspiración, la idea que tiene de la  política es nefasta, afirmando rotundamente: <Por muy sucia que se imagine uno la política, siempre lo es mucho más>.  Y claro está que si, como se asegura, el Poder corrompe, ¿Qué decir del que llega a él corrupto ya? Nunca alcanzó el Poder el aterrador número de cacos de nuestra inacabada Transición, nunca tanto político de relieve en la cárcel y otros que con la suerte de esquivarla, pero… muy manchados. Ante el actual panorama de los ricos por la política, resulta increíble el hecho de que antaño hubo quien se arruinó por la política.

La corrupción en que nadamos, de individuos relevantes a irrelevantes, evidencia un descomunal fracaso de la política con inútiles políticos –ya hemos dicho que así lo ve el periodista y escritor de Segovia, Enrique de Diego, Nunca tanta impericia y suciedad juntas, que lógica y naturalmente, ha traído un gran desgobierno, una crisis económica a pasar y suicidios que se ocultaron, que se prohibió a la Prensa revelar. La corrupción  nunca nace del pueblo, pero, visto lo visto, en el, a toda escala social, acabó. Nuestro tan citado autor lo ve así:

Cada día salen nuevos nombres a la concurrida palestra de la corrupción. No sé ni cómo caben. Banqueros, militares, políticos, funcionarios, particulares (ladrones de profesión o de afición): en todas partes cuecen habas, menos en la hoya de los pobres, a los que se condena sin tanto requilorio por hurto famélico.

Este hurto también es delito, pues no deja de ser trinque, tal el que hace una persona explotando a un ciudadano por un alquiler de vivienda –piso o apartamento- que por añadidura fue adquirido con facilidades sociales.

Y abundando en Antonio Gala, veamos su indignación contra los políticos:
                                                                 
¿QUE ES UNA PUTADA? (pregunta que le hicieron en una entrevista, y él contestó esto):
Putada es comparar la jubilación de un diputado o diputada con la de una viuda.

Putada es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con tres o con seis según el caso y que los miembros del gobierno para cobrar la pensión máxima sólo necesiten jurar el cargo.

Putada es que los diputados sean los únicos trabajadores (?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del ISR.

Putada es colocar en la administración a miles de asesores (léase amigotes con sueldo) que ya desearían para sí los técnicos mejor cualificados.

Putada es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos, aprobados por los mismos políticos que viven de ellos.

Putada es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual o cultural).

Putada es el costo que representa para los ciudadanos, sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.

Putada es que sus señorías tengan casi cinco meses de vacaciones al año (48 días en Navidad-enero, más 17 en Semana Santa -a pesar de que muchos de ellos se declaran laicos- más 82 días en verano).

Putada es que sus señorías, cuando cesan en el cargo, tengan un colchón del 80% del sueldo durante 18 meses.

Putada es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público.

Putada es que se utilice a los medios de comunicación para transmitir a la sociedad que los funcionarios los únicos que representan un costo para el bolsillo de los ciudadanos…

Putada es que nos oculten sus privilegios, mientras vuelven a la sociedad contra quienes de verdad les sirven, hablando de política social y derechos sociales.

¡Qué Putada!…

Firmado Antonio Gala

Se ha negado que lo haya escrito él. Lo haya escrito quien fuere, lo importante es que encierre verdad. Asimismo que en aras de la mentira no se imponga silencio a la verdad.

Ya expuse recientemente del citado Enrique de Diego, ap. ‘El suicidio de España’, lamentos del autor por motivos que están llevando a este suicidio. Estas líneas que transcribo pueden servir de clave, aunque hay otras que igualmente.

La virtud cívica y la honradez resulta risibles en una sociedad que hasta hace dos días ha mirado para otra parte ante la corrupción rampante de su dirigentes.  Ser honrado no solo ha sido una muestra de coherencia heroica, por sus costes, también es tenido como una forma extrema de estupidez. Hay una general degeneración de las mentes. Puesto que la verdad ha sido abolida, también lo ha sido su búsqueda.

¿Surgirá ese deus ex machina, esa persona  que solucione la situación  de tanto abuso e injusticia a que ha llegado España? Decía el político alemán Otto von Bismarck que ‘España es el país más fuerte del mundo, los españoles llevan siglos intentando destruirlo y no lo han conseguido’. Pero si la inmolación de víctimas y más víctimas. Las que vemos en la Historia y las que hemos visto y vemos a lo largo de la vida. Víctimas cruentas y víctimas con sangre del alma: lágrimas. E inmisericorde la nueva casta política continúa endeudando nuestro país. 
                                                     

 Así, no  es que no se pueda cancelar la deuda hasta la generación de nuestros nietos, sino jamás. Nuestros """virtuosos de la Política""" que  nos someten al desgobierno, ignoran, a lo que parece, que aumentar gastos, despilfarrar, no es el modo de ir extinguiendo una deuda. 
                                                                 
Gay de Liébana: 'La deuda española es impagable'. 



Efectivamente no toman otro camino, empezando por corregirse a sí mismos.