sábado, 26 de junio de 2021

La fábrica de paños de Santa María de Nieva (Segovia) y pormenores, o no menudencias, de esta localidad

Primitiva fábrica de paños de la familia francesa MONPÍN

Este edificio de gran superficie fue originariamente fábrica textil propiedad de la familia francesa Monpin como bien indica en su artículo el santamarieño de nacimiento y residencia Felipe Molinero Rodríguez, que en la última década del siglo pasado nombró  cronista municipal el celebérrimo alcalde Eusebio García. En 1835, sí, se hallaba en pleno desarrollo, y, en efecto, en 1900 lo compró Cadena Eleta, obispo de Segovia del 19 al  pero no realizó su idea de convertirlo en residencia sacerdotal e instalar también algunos cursos del seminario, y en 1904 lo vende a los dominicos que crean en él un colegio -lo llaman de Santo Domingo, fundador de la Orden- de enseñanza primaria y secundaria, ya con alumnos externos, ya internos. Tienen el negocio principalmente con el internado,Tales residentes a lo largo del curso escolar sufrieron incomodidades sin cuento en tiempo lejano, nada tenía de confortable el edificio para ser habitado, era inhóspito -con el paso de los años cada vez más al avanzar la calidad de vida-  pero duró hasta 1960 en que poco después cambia nuevamente la propiedad adquiriéndolo los misioneros de la Saleta que instalan un colegio eclesiástico que perdura hasta 1977. Seguidamente lo adquiere el Ministerio de Educación para Escuela Hogar La Saleta que durará hasta el curso 2017-18 como residencia de estudiantes que acuden al Instituto Catalina de Lancaster.

Nuestra Señora de la Saleta

Acabado el recorrido que Felipe Molinero describe de la propiedad y destino de este edificio, -que, como la falsa moneda, digo yo,  ha ido de mano en mano sin que ninguno se le haya quedado- se pregunta: ¿Qué pasa con el edificio de La Saleta? Entiende que cerrado ha de deteriorarse rápidamente y que la Junta de Castilla y León,  la cual ostenta la propiedad en la actualidad, debe buscarle destino e indica que puede aplicársele el de residencia de estudiantes de las universidades de Segovia o de Valladolid. No es muy aceptable, que digamos, dado que para ir y venir diariamente dista mucho. Tampoco sirve para ser habitado con la comodidad de nuestros días, pues no basta con tener, como expone, buena cocina. Es un edificio -reitero- grande, pero destartalado e inhóspito. En él,  como en las posadas de la época de Don Quijote, 'toda incomodidad tiene su asiento'.. Hay que pensar y proceder con ecuanimidad, no por simpatía o antipatía, y este edificio puede utilizarse para fábrica, taller, almacén, mas en modo alguno para vivienda. Para tal requeriría grandes obras de adaptación.     

 

Punto de vista de Santa María de Nieva (Segovia) del ilustre segoviano Manuel González Herrero.

El que fuera gran abogado e historiador de Segovia, natural de la misma, Manuel González Herrero, dedica en su libro titulado 'Breviario Segoviano'-2002- el capítulo <26. Santa María la Real de Nieva>, refiriéndonos en él que 'en 1495 ya existe en el lugar, en torno a la Soterraña, una pequeña población, la Puebla de Santa María; y el 11 de agosto de ese mismo año, bajo los auspicios de la reina doña Catalina, 'patrona e defensora e edificadora de que es de la iglesia de Santa María' -dice el instrumento autorizado por su escribano de cámara Juan Rodríguez Medina- se funda y erige la villa  y se le reconoce y delimita su término jurisdiccional. Acerca del nombre del nuevo lugar nos dice: 'Santa María de Nieva pudo llamarse Santa María e la Soterraña [...], el pastor Pedro Amador Vázquez, que en adelante sería llamado Pedro Buenaventura, tiene su encuentro con la Virgen  y con su imagen soterrada'.

Entrada principal de la iglesia

Notorio es que la talla encontrada por el pastor fue quemada en el incendio que sufrió la iglesia en 1900 y los restos quedaron guardados en el interior de la actual imagen, obra del escultor segoviano Aniceto Marinas

Nuestra Señora de la Soterraña

Pedro era de Pozal de Gallinas (Valladolid) y estaba en Nieva sirviendo a María Crespo, cuidando de su rebaño de ovejas. He aquí la ubicación del milagro en cuya descripción no voy a entrar porque ya lo hice minuciosamente en otro articulo del blog y porque está, más o menos al detalle, expuesto hasta la saciedad. Le supera, si cabe, el hablar de los capiteles del claustro, habiendo sido los últimos Antonio Sánchez Sierra  y Diana Lucía Gómez-Chacón, ambos eligieron el Monasterio de Santa María de Nieva para sus respectivas tesis. En cuanto a los capitales reitero es refrito sobre refrito, mas no hay la suficiente alusión al claustro, a pesar de que no se haya exento de bibliografía.

Antonio Sánchez Sierra

De los dos, sus escritos, he hablado; bastante más de ella porque nos relacionamos bastante. Volveré a consignar hic et nunc, aquí y ahora, que el alcalde, Eusebio García González, aunque la regaló un ejemplar del libro 'Desde la casona, paseos y excursiones por tierra segoviana', conde de Cedillo., no le facilitó trabajar al frente del archivo del Ayuntamiento. A Antonio le trató con algún respeto, permitiéndole tomar algún dato en el mismo, mientras a Diana se le cerró a cal y canto, tanto es así que hubo de trasladarse a Valladolid al Archivo Central de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León para ver las pruebas de ADN  que ponen de relieve la mentira que se exhibe y de que se hace ostentación en el pueblo, que si bien pudiera llamarse Santa María de la Soterraña, podría hoy día titularse Pueblo de la Mentira.


Ante esta decisión del mencionado alcalde en cinco legislatura, no se me ocurrió tratar de visitar los documentos municipales para documentarme, en un aspecto, y, en otro, comprobar hechos relacionados con mis ancestros paternos santamarieños, tal como la traída de agua potable a la localidad sobre lo que publiqué un artículo en la prensa local, de la cual fui colaborador asiduo, así como en mí blog. Hubiera escrito algo más -dado los datos que poseo de la vida e historia del lugar-, pero ante esta actitud del alcalde de referencia y continuar sus dos sucesores en  la absurda e   ilegal determinación, decisión, hube de abstenerme  Es una  medida arbitraria que para colmo es contradictoria  al artículo 44 de la Constitución, punto 1 y punto 2  Aquí he de decir que por parte del cura párroco anterior  -Alfonso Águeda Martín- no hubo nunca dificultad para documentarse de dato alguno del archivo eclesiástico, le abría la puerta.  


La vida económica en este lugar.
                                        

Refiriéndose nuestro autor -Excmo. señor don Manuel González Herrero, pues se hallaba en posesión de la Cruz de San Raimundo de Peñafort-  al pane lucrando de los habitantes de la villa expone: 'Santa María se muestra históricamente como un grupo humano evolucionado dedicado básicamente a las funciones ciudadanas : a la industria, a las artesanías -alfarería, fabricación de trillos- y a los servicios propios de una plaza mercantil. Hay una industria textil importante -paños "de la villa"- que todavía está en  auge a finales del siglo XVIII y que se extingue en el XIX con la fábrica de don Hipólito Mompín.

[...] Después de la desaparición de la industria tradicional, Santa María de Nieva siguió con su característico aspecto de centro urbano, si bien calificado ahora por una población de funcionarios, y, principalmente, de curiales [...] que viven de cara a los campesinos  y a sus menudos pleitos. Añade don Manuel que 'se introduce en el ambiente  de la villa un aire de cierta cultura y un punto de refinamiento burgués. Sí, y en cuanto a los procuradores de entonces -prácticos, o sea, no licenciados en Derecho- una gran picaresca para conducir a los pleiteantes o litigantes.. ¡Ay de los labradores de pueblos circunvecinos  que cayeran en sus manos!    

 

Algo sobre los últimos MONPÍN que continuaron vinculados a Santa María de Nieva y a Béjar (Salamanca).

Al tal don Hipólito  Monpin es a quien voy a aludir, no sin antes aclarar que, como apellido francés, es con ene, no con eme aunque le siga una pe-. En este error ortográfico suelen incurrir también cuantos hablan de  Alfredo Marquerie Monpín; sin ir más lejos la enciclopedia Wikipedia. E incluso en su esquela de defunción lo escriben con eme. [Falleció, como es notorio, el 31 de julio de 1974, en accidente automovilístico junto con su esposa, Pilar Calvo Rodero, ocurrido en la provincia de Cuenca -Minglanilla-, conduciendo ella]. No se debiera incurrir en este fallo teniendo idea de esta  historia, pero también incide  Felipe Molinero Rodríguez. No me extraña empero que en el recordatorio del fallecimiento de Adelina, que, como vemos, sobrevivió a su sobrino Alfredo año y medio, se escriba Monpin con eme.   

Descendiente de Hipólito Monpín es ADELINA MONPIN REY (1881-1975) y su hermana JOSEFINA MONPÍN REY, madre del que fuera periodista, poeta y escritor, el citado Marquerie. Adelina contrajo matrimonio con un  tan Escudero y tuvieron un comercio de tejidos en la Plaza Media Luna de Santa María de Nieva. De su matrimonio tuvo un hijo llamado José, y al quedarse viuda ambos se trasladaron a Madrid. Sobrevivió a éste, el cual pocos años estuvo casado, continuando viviendo con su madre, y dejó una hija pequeña de su matrimonio, llamada María Jose. La viuda no tardó en contraer segundas nupcias, yéndose, obviamente, a vivir a otra parte.  

En cuanto a Josefina se quedó viuda, también con un solo hijo, cuyo marido era militar y murió en 1923 en la guerra con Marruecos. Vivían en Segovia -era director del diario El Alcázar de Segovia, mas no voy a hablar de las andanzas literarias y artísticas  de padre e hijo en dicha ciudad-   donde Marquerie pasó su infancia, adolescencia y primeros años de juventud; su madre  continuó de por vida. En el buen tiempo las dos hermanas residían  aquí y en invierno se trasladaban  a Madrid, domicilio de Adelina, que siempre habitó, en la calle Divino Pastor. Con ambas hermanas se pierde el apellido Monpin, ya que sus respectivos, como es natural, lo llevan en segundo lugar. Ya queda algo explicado de los familiares de mi abuela paterna Filomena Rey.


¡Aquellos frailes dominicos!

Por tradición sé de la amistad de mí padre con los dominicos del Colegio de Santo Domingo. Era el P. Lobo el joven de la Comunidad, y de los mayores el P. Próculo; mediano el P. Mariano y el P. Ángel. A éste se le criticaba de frecuentes visitas a la huerta de Gálvez -así también a algún otro fraile-  y no, precisamente,  para comprar hortaliza, siendo vox populis, y nunca mejor dicho, que en ella se veía...; bueno, corramos un velo acerca de aquellos dominicos a quienes sorprendió la guerra civil. 

Siempre es en mí, no solo posible, probable que hable de Santa María de Nieva -yo, como el Registro de la Propiedad, no adopto lo de Real-, en la página de "la saleta concerniente al pueblo se halla mi blog y se encuentra ya súper vista  esta fotografía que es la de Wikipedia:                                              

así como la de quienes  científicamente demostraron que este arcosolio es falso:                                                

He de persistir en mi lucha, digo una vez más, contra esta mentira, que es algo nunca visto, aun cuando sé que el Eclesiastés asegura: 'nihil novum sub sole', nada nuevo bajo el sol. Pero ya es rara avis in terris. un ave rara en la tierra, según los versos de Juvenal aplicados a las personas extrañas, extravagantes, y no cabe serlo más que quienes contra el ADN mitocondrial van.

domingo, 20 de junio de 2021

La mujer y el hombre ¿semejantes o dispares?

                                        


Hay misóginos, sí, pero en muchos dándose el caso de una misoginia acompañada, así, por ejemplo, Benito Pérez Galdós que jamás quiso casarse, lo que no fue obstáculo para vivir largos años con su colega Emilia Pardo Bazán, y no fue la única mujer que figuró en su vida. Ya dice lord  Byron: 'cuanto más miro a los hombres, menos me gustan; si pudiera decir lo mismo de las mujeres, todo iría a maravilla'.  Para otro pesimista, el propio creador de la filosofía pesimista, Schopenhauer, el matrimonio es nefasto, lo considera como 'guerra y miseria', y a la mujer como 'animal de  cabellos largos e inteligencia corta'. En esta aversión a la mujer y, consecuentemente,  al matrimonio, refiere el emperador Marco Aurelio, en su  'Libro áureo', el caso de Ciceró
Fue tan remoto de las mujeres  como cuan propincuo a los libros. Pues viéndole su Senado quebrantado en las cosas públicas y descuidado en las recreaciones naturales, rogáronle con gran instancia se  quisiese casar, porque de tan señalado sabio quedas memoria para los siglos venideros, y, como fuese tan grande  la importunación del Senado como  su resistencia respondió:

<No quiero casarme, porque si es mujer  fea, téngola de aborrecer; si rica, de sufrir; si pobre, de mantener; si hermosa, de guardar Pues cualquiera de estas landres, abasta para matar mil hombres>                        .  

Este tema es amplio y complejo, la coyunda matrimonial tiene infinitos detractores en la Literatura y en el hombre de la calle. Al ser interrogado sobre la conveniencia de casarse respondió: 'Cualquiera de las dos cosas que hagas, te va a pesar'. Para mí, el autor de 'Casa de muñecas' da en el clavo a este interrogante al exponer: 'el amor no exige una esposa,  sino una mujer, y si esta mujer no fue creada para ser nuestra esposa, todo se ha perdido'.  A lo largo de la historia un sinnúmero de  hombres  pueden decir como Adán a  Dios: 'Señor, la mujer que me diste me ha engañado'. Sófocles recomendaba casarse, aconsejaba así: 'cásate: si por casualidad das con una buena mujer, serás feliz, si no, te convertirás en filósofo, lo que siempre es útil para un hombre'. Mejor será convertirse en filósofo como Schopenhuaer, sin previo matrimonio desgraciado.   

Si la mujer tiene detractores, maldicientes, no está exenta, ni mucho menos, de admiradores exaltadores, aunque más bien de su belleza física, y así Francisco de Quevedo dirá: 'quien no ama con todos sus cinco sentidos a una mujer hermosa no estima no estima a la naturaleza su mayor cuidado y su mejor obra. Exaltar su alma ya es otra cosa, aquí le niega toda belleza nuestro novelista Armando Palacios Valdés llegando a decir: 'aunque ustedes los poetas no se cansan de llamarlas ángeles y canten su idealismo, yo no conozco nada tan prosaico como y  mezquino que el alma de la mujer'. Este aserto de Quevedo es similar al que ya pensó Sócrates: 'la belleza de la mujer se halla iluminada por una luz que nos lleva y convida a contemplar el alma que tal cuerpo habita , y si aquélla es tan bella como ésta, es imposible no amarla'. Acabamos de saber por el autor de 'La Fe' del alma baladí de la mujer. 

En esta pugna entre unos y otros ocurre que algunos exponen ideas contradictorias, tal nuestro Premio Nobel Jacinto Benavente quien  rechazando  ingeniosamente  acudir e intervenir en una charla de feminismo, se disculpó diciendo: 'yo no hablo a tontas y a locas'. Él, sin embargo, escribe en 'Cartas a mujeres' de ellas elogiosamente. En el prólogo de este libro expone: '... pero un libro dedicada a vosotras, ha de tener, aunque no sea más que de soslayo, algún reflejo vuestro de bondad y belleza;  que vosotras, mujeres, cuando sois bonitas estáis dispensadas de ser buenas; cuando sois buenas no necesitáis ser bonitas, y cuando sois bonitas y buenas no hay sino adorados de rodillas como a trasunto de la Divinidad en la tierra.   

Es de los grandes elogios a la mujer que registra la historia. Pero murió soltero, y siempre sin mujer.  No le basta lo dicho, ha de redondear su encomio:'Sin vosotras -escribe- no existiría el Arte, porque el Arte es el amor, y el Arte sin amor fuera el culto de una religión sin Dios'. Ganivet tampoco concibe el Arte sin intervención del amor  'Tú que crees que exagero la parte que el amor tiene en el arte, hay que recocer que yéndose Dulcinea nos quedamos sin Don Quijote'. Finaliza Benavente su enaltecimiento bendiciendo el Arte y la mujer: '¡Bendito el Arte, porque es Amor, pero bendito el Amor antes! Y vosotras, mujeres, eterno femenino, del Amor y del Arte,¡benditas sobre todo!'.         

No habla de la que no es bonita ni buena. ¡Mal guiso! Para Shakespeare, como sabemos, 'la mujer es un manjar digno de los dioses cuando no la guisa en diablo'. A Julieta y a Desdémona no las guisó el diablo, mas es seguro que sí a Gertrudis, esposa del rey Hamlet, madre del príncipe, y luego esposa de Claudio hermano y asesino de su marido Pero ya hemos visto que para algunos autores la mujer es únicamente un mal manjar amargo. 

Concepto de la mujer en la Biblia.                            

En el Eclesiastés leemos.'Por más que busqué, no encontré no encontré; entre mil se puede encontrar  un hombre cabal, pero mujer cabal, ni una entre todas'. Y en el Eclesiástico: 'menos te dañará la malignidad del hombre que la mujer suave, la cual acarrea la confusión e ignominia'. Varios libros de la Biblia, que sería digresión seguir, infaman la mujer, valga lo citado como muestra de machismo; tras de ser machista es de acendrado pesimismo, menos mal que no deja de admitir la mujer buena. 

En dicho libro de El Eclesiástico expone en su capítulo 26 

 Dichoso el marido de una mujer virtuosa. virtuosa porque será doblado el número de sus años La mujer fuerte es el consuelo de su marido, y le hace vivir en paz los años de su vida. Es una suerte dichosa los años de su vida. Es una suerte dichosa la mujer buena. Suerte que tocará al que teme a Dios, y le será dada al hombre por sus buenas obras.  

Que me perdone el autor del libro, pero no toca el dar con una mujer buena el que teme a Dios, ¡cuántas víctimas hay en el matrimonio de quienes temen a Dios!  Lo evidente es el versículo 1 del capítulo 14 del libro de lo Proverbios, que quiero especialmente subrayar: 

LA MUJER PRUDENTE EDIFICA O REALZA SU CASA: LA :  NECIA, AUN LA YA EDIFICADA, LA DESTRUIRÁ CON SUS MANOS.

Esto lo corrobora el filósofo y escritor ginebrino Federico Amiel, autor del más extenso diario que se ha escrito y a quien el doctor e historiador Marañón tomó como modelo de su estudio sobre la timidez.                                           

Afirma Amiel que 'la mujer es la salvación o la pérdida de su familia'. Ello en sentido negativo es un hecho que hogaño se da mucho menos que antaño al haber cambiado ostensiblemente la instrucción de la mujer. El bien o el mal que puede originar la mujer a su casa y familia lo indican más autores, así, por ejemplo, el madrileño jurista y escritor Antonio Zozaya: 'allí donde no hay mujer de su casa, no hay casa'.

Hacia la imparcialidad de juicio sobre la mujer.

Ella ha sido siempre el vagón de cola en la sociedad, ya bajo criterio religioso, ya bajo criterio civil, hasta surgir el movimiento feminista  al que ya dediqué un artículo en mí blog y bastantes años atrás otro en papel en El Adelantado de Segovia. ¿A día de hoy se ha reivindicado la mujer?  Un logro muy importante fue el obtenido por Clara Campoamor en 1931, es decir, el sufragio femenino. Ha demostrado que no es de menor intelecto que el hombre, el cual para tenerla domeñada le impidíó  estudiar mientras pudo. Si a los sentimientos nos referimos, no es como regla general peor ni mejor que él, solo es por regla general menos fuerte físicamente. Si hay santos, hay santas; si hay ladrones y asesinos, hay ladronas y asesinas. Delitos quedan impunes en uno y otro sexo, y si hay cárcel para hombres, la hay también para mujeres. 

Hay incuestionablemente similitud fundamental aun cuando siempre habrá quien por necedad y congénito machismo lo dé por no admitido. Nunca dejó, sin embargo, de asignarse un importante papel a la esposa como madre. Si grande es el elogio, ya visto, que Benavente hace de la mujer, no le va a la zaga la apología que de ella como madre hace Emilio Castelar con estas líneas en su biografía de 'Byron':

Hay un ser que puede dulcificar todos los dolores, que puede destruir todas las tristes esperanzas, la madre. Dios nos la ha dado para poner una gota de miel con sus puros besos en el acíbar de la vida.  Dios la ha enviado junto a la cuna, para al abrir los ojos, oculten las alas de su amor toda la oscuridad del horizonte que vamos a batallar para para conquistarnos la muerte. Dios ha querido que sus manos plieguen nuestras manos, para las primeras oraciones, y que su sonrisa sea la aurora de lo infinito para la esperanza. .  

Gravitaba sobre Castelar la pesadumbre de que su madre había muerto a consecuencia del disgusto sufrido al enterarse del  enamoramiento que anidó en él por su prima Benita Guijarro y sus relaciones con ella. Rompió a sus veintisiete años de edad el noviazgo y juró no fijarse en mujer alguna. Le atendió a lo largo de su vida su hermana Concha, pero murió mucho antes que él, lo que le motivó avatares por su mala administración. Finalmente he de añadir concluyendo esta visión que tiene del sentido maternal de la mujer:

La razón, los libros, las escuelas, el padre, nos dan las ideas: los sentimientos siempre los dan las madres; el carácter, siempre las madres lo forman 

No hay misógino que haya hablado mejor de la mujer y del amor que él. En su novela 'Ernesto' afirma que  'la mujer es la única flor que esmalta el desierto de la vida'. Y en la comentada biografía escribe:

Cuando las fuertes emociones de un corazón varonil, cuando las rudezas de un carácter que ha peleado mucho, no están por la sonrisa de una mujer querida templados, toman algo de salvaje, como los campos abandonados de cultivo. Después de una tempestad, no hay calma; después de la noche, no hay aurora; después de la duda, no hay fe; después del dolor no hay consuelo. Una vida sin amor es un cielo sin astros.

Aparte estos asertos, admite, lo ve en lord Byron, las espinas del amor. 

Mujer y hombre idénticos y unificados.

El hombre y la mujer fueron hechos por Dios de la misma especie y de idénticas potencias del alma -insisto-: memoria, entendimiento y voluntad, lo único que cambia está en el cuerpo, que no en el alma, es el sexo: varón y hembra. Y nota bene, obsérvese bien, así ocurrió con el animal irracional. Algo sorprendente también es que Adán y Eva desobedecieron al,  Creador y fueron castigados con la muerte, pero ¡por qué ésta alcanzó a todo lo que tiene vida? Y, por otra parte, ¡por qué en el reino animal, al que no deja de pertenecer "ese animal llamado hombre", como le define Anatole France, hay irracionales de más larga vida, y no digamos plantas, esos olivos de Valldemosa (Mallorca).

Perdón por la digresión, y vuelvo a mi tesis aun cuando ya solo sea para apuntar que la diferencia se refiere estrictamente a su idiosincrasia, mas esto también  ocurre entre el mismo sexo. Tanto entre hombres como entre mujeres, y de unos a otras, y viceversa, cuenta mucho la homogeneidad, ya dice Schopenhauer que 'la fuente de todo  agrado es la homogeneidad. Evidentemente que al inteligente le es desagradable el necio, y a éste, aquél. Observemos que se contradice cuando escribe: 'la necedad no perjudica para con las mujeres'. Palmariamente el filósofo de Dantzig es de los misóginos más recalcitrantes.

Habiendo escrito un extenso artículo sobre el feminismo, , publicado en El Adelantado de Segovia, otro en mi blog, he dejado procrastinado tratar de una de las feministas más relevantes: María Laffite y Pérez del Pulgar, condesa de Campo Alange, que fundada el Seminario de Estudios Sociológicos de la Mujer  Ella no dejó de ocuparse extensa e intensamente de la gran figura del feminismo, Concepción Arenal, escribiendo su biografía.                                                

He de cumplir sine die pero de modo inexorable mi deuda de evocar su recuerdo, el de su tarea feminista y producción literaria enfocada a ésta. Entre sus obras figura en mi biblioteca:

                                         
Etcétera. Y -reitero- continuaré en esta temática

lunes, 31 de mayo de 2021

A VUELTAS CON LA JUSTICIA, LOS JUECES Y LOS ABOGADOS

Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario, ya no sería justicia.  - Paul Auster -

Se puede no creer en los curas y creer en Dios, pero no es posible creer en la justicia  y terrenal y sin creer en los jueces. El unánime pesimismo sobre la justicia se extiende a honrosos jurídicos, que haberlos, haylos No faltaría más. En la numerosa bibliografía existente sobre la justicia no deja de haber jurídicos que la critican acremente y quisieran mejorar en lo posible su funcionamiento. Ello les enaltece como persona, no se envanecen, ni ensoberbecen de su poder. Me comentó un amigo abogado el demasiado que tienen 

Tratan a los litigantes, en especial al demandado, con increíble autoritarismo, en nada un cliente es tratado peor. Tal conducta puede originar algo tan lamentable como el caso ocurrido en Santa María de Nieva (Segovia) en que uno de los litigantes agredió a la jueza por negarse a hablar con él sobre el pleito. Esta conducta irrazonable, adoptada por tales profesionales es divergente totalmente del criterio de Sócrates; para él 'cuatro características corresponden al juez: escuchar cortesmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir inparcialmente. Ni de lejos están por cumplir lo de escuchar al litigante, parece como si el asunto fuera únicamente de los dos procuradores, de los dos abogados y del juez instructor. 

Lo natural y lógico sería agradecer al litigante la información directa que quiere darle, aparte actuación del abogado, pero solo la acepta cuando el Derecho le obliga a escuchar a los protagonistas en persona. Si se les escribe no contestan, y sé de un evento -me lo refirió el abogado defensor del que lo sufrió- que el juez  expuso: 'Si quiere escribirme ha de enviarme la carta a través del procurador'. De estupefacción. Y se trataba de una persona relevante. Dicho sea de paso que ya un destacado jurídico trató gráficamente de la no necesidad de éste cuando pueda ser asumido su papel por el litigante.

La política y los jueces.

La Constitución en su artículo 127 impide a jueces y fiscales, hallándose en activo, pertenecer a partido político alguno, o sindicatos, pero, claro está, no dejan de sentirse adictos a tal o cual facción política.                                             

Argentino, abogado y político. Presidente de la Corte Suprema de Justicia de Argentina.

Ello como en general la sociedad. Para ser un buen juez es indiferente el ideal político que se sienta, como en general para poseer rectitud moral y sentido humanitario. Las dos cosas son fundamentales para ser un buen juez, y no se poseen por el hecho de serlo. Es decir, se ha de empezar por ser una buena persona, para lo que es conditio sine qua non, condición indispensable, ser amante de la verdad, que está, indubitadamente por encima de la ley, como -recordemos una vez más- sostiene aquel ejemplar juez que fue José Castro Aragón, el único que se ha atrevido a enfrentarse con la anormal realidad de la Familia Real española. 

Contando el texto de la Constitución con el daño de las sentencias de desacierto, contrasentido, disparate, que algunas veces se emiten, hace constar en su artículo 121: 'los daños causados por error judicial, así como los que sean consecuencia del funcionamiento anormal de la Administración de Justicia, darán derecho a una indemnización a cargo del Estado, conforme a la ley'. Este artículo de la Carta Magna, como tantos otros, jamás se cumplió. Ponen de relieve estas líneas cuanto de imperfección tiene la justicia, que en  injusticia incurre cada dos por tres.                                        

'Justicia sin misericordia es crueldad', según Santo Tomás de Aquino. ¿Pero de qué se comparece la justicia? Además tiene el juez que cumplir la ley, y las hay injustas y crueles per se, por sí mismo,  

Palmaria sevicia. 

Excesivo mal trato es, por ejemplo, que por llegar a darse el caso de no poder pagar el alquiler de la vivienda ancianos octogenarios y nonagenarios se les desahucie sin proporcionarles techo. Esto que es vil a cualquier edad, lo es más,  si cabe, en la provecta. Y es noticia, dolorosa y vergonzosa, que a cualquier persona, con un mínimo de humanidad, ha de causar espanto.  Aquí peca la justicia y la política; parta de una u otra, Con motivo de la pandemia se suprimieron temporalmente los desahucios, pero, a lo que parece, la justicia hizo oídos sordos, y desahucios adelante.. . La crueldad es improcedente, inadecuada, indebida, impropia, infundada, se ha repetido hasta la saciedad pero este mundo no quiere darse por enterado. 

La mentira es arma política y arma jurídica.

Por una mentira un hombre se  echa a perder, y por así decirlo, aniquila su dignidad de hombre - Immanuel Kant - 

Aquellos que defienden la verdad son un pequeño remanente en cualquier parte, nos dice el libro de 'El Eclesiastés'. En este residuo no abundan, que digamos, los políticos y los abogados. De lo que de perjudicial y oprobioso tiene la mentira lo describe muy bien Severo Catalina en su libro 'La mujer:

Decía un sabio que la mentira es pecado antisocial; y decía muy bien. Por la mentira se falta a Dios, autor de toda verdad; se falta a la propia dignidad humana; se falta a los semejantes. La mentira, que por sí es un pecado, sirve además de auxiliar a casi todos los pecados.

No hay mentira inocente: la que más inocente parece puede conducir a un abismo; porque allí donde en realidad no hay malicia, la malicia humana se encarga de suponerla.

 Y la mentira en nuestros días aún se ha degenerado más                                                            

Filósofo francés de origen argelino. (1930-2004)

Tribunal.

La justicia por activa y por pasiva, da siempre mucho miedo. - Antonio Gala -   

 La justicia y la injusticia no es solo cuestión de TRIBUNAL, o sea, del 'lugar destinado a a los jueces para administrar justicia y dictar sentencias', tal la definición del DAE; es también el llamado Tribunal de conciencia o 'recto juicio íntimo que se hace de los deberes y de los actos propios'. Éste cuenta, o más bien debiera contar para todo quisque, pues hay muchos individuos, sin distinción de clase alguna, a los que se les puede aplicar la frase hecha: 'no tiene  conciencia'. El juez no la tiene y es mala persona  -reitero- cuando tiende a aplicar la ley sin previo ahínco en  la búsqueda de la verdad, que, como sabemos, el buen como íntegra persona, el ya citado José Castro y Aragón, así lo proclama. Por otra parte, y como dice el adagio latino, summum ius, summa iniuria, suma justicia, exceso de injusticia. Concepción Arenal expone al respecto: <Casi siempre es injusticia/ la austera severidad, / y la dulce caridad/ es  casi siempre justicia >. Ella considera también:                             

   
Y en el humilde es sobre todo en el que recae de modo general la injusticia en concepto del marqués de Sade: la ley solo existe para los pobres; los ricos y poderosos la desobedecen cuando quieren, y lo hacen sin recibir castigo porque no hay juez en el mundo que no pueda comprarse con dinero.  Coincide con Platón, que dijo  'Yo declaro que la justicia no es otra cosa  que la conveniencia del más fuerte'. Aquí y ahora no  continuo hablando del Tribunal, dejo procrastinado referirme a 'Palacio  de Injusticia, sin esperanza y sin miedo', de que es autor.  Joaquín Navarro Estevan (1939-2007) y está prologado por  Antonio García-Trevijano (1927-2018) . El primero fue magistrado y político del PSOE, pero en diciembre de 1980 abandonó el partido decepcionado con Felipe González. El segundo fue abogado, notario, crítico de arte y político, profesor universitario. Entre sus obras figura "Teoría pura de la república", gran pensador sobre la misma. 
 
Dice uno de los 'Aforismos morales' e Séneca que 'no hay hombre virtuoso sin Dios' Es rara avis, por supuesto, pero existe el santo laico, y, para más ironía, de profesión juez Me cuesta trabajo, sí, entender  que García-Trevijano no perteneciente a la caterva de políticos, sino, en ellos y en los jueces, una figura singular, sea ateo. Mientras Tomás Moro sostiene que 'el hombre no puede ser separado de Dios, ni la política de la mora', nuestro susodicho jurídico y político luchó por una política moral y, en este terreno, por la justicia social, que es la de Dios. 
                                       
Tomás Moro fue ahorcado, arrastrado y descuartizado  por negarse a conceder a Enrique VIII  de Inglaterra divorciarse de Catalina, hija de los Reyes Católicos.    
 
Fue un rey y los Tribunales ingleses quienes cometieron este crimen que por clamar al cielo convirtieron en santo al abogado (decente), político,  escritor y relevante humanista. 
                                           
 
¡Buen patrón tienen los gobernantes y los políticos! No tienen nada mejor. De su obra, tanto  la personal como la escrita versaré un día, en particular de su EUTOPÍA.
 
Igualmente efectuándolo de buenos jueces no dejaré de hacer referencia de la jueza actual Natalia Velayos y del libro que acaba de publicar. .
                                           
Jueza Natalia Velayos 
   

No olvidaré a la también encomiable magistrada Mercedes Alaya tan quejosa de las irregularidades de la justicia, cuanto ha sufrido en su persona por debilidad de la justicia contra los políticos corruptos. . 
 
Quiero ya referirme al licenciado en Derecho dedicado a la defensa del cliente.

El abogado diabólico.

El abogado es un caballero que rescata vuestra hacienda de la mano de vuestros adversarios y se la guarda para sí. - Lord Brougun --

Gran porcentaje de abogados, sobre todo los mediocres, los de serie, son de poco fiar profesionalmente; si su preparación es deficiente, lo es aún más su ética profesional, incluso los hay que se venden a la parte contraria de su cliente. Son de temer más que el propio litigio, ya lo expone Lorenzo Pignotti: 'temed. desgraciados litigantes, más que a los pleitos a los abogados'. En ellos es lo corriente que va a defenderte del enemigo, y también a sustituirle. Hay una paremia que lo indica: 'cuando toma cuerpo el diablo se disfraza de abogado', la cual el paremiólogo especifica así 'Zahiere a los letrados que, con complicadas razones y maliciosas triquiñuelas,, enredan a sus clientes y les sacan todo el dinero Por eso también se dice: El mal letrado, enredador y caro.  

Así como el juez tiene la obligación de indagar la verdad, el abogado defensor tiene la obligación de mentir si lo requiere la protección de su cliente. No siempre le toca defender la verdad. En cuanto a trapalones 'tanto monta, monta tanto' el político y el abogado; referente al primero dice el diplomático y escritor Saavedra Fajardo que 'todo el estudio de los políticos se emplea en cubrir el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios. Esto le cuadra igualmente con el abogado de bufete, ya que se halla en idéntica situación equis veces. Ha de defender a quien no lleva la razón y, por ende, debe perder el pleito, siendo evidentemente lo vergonzoso ganarle, cuya inverecundia ocurre muchísimos  casos por múltiples motivos, y a alguno ya señalé. 

El básico es mentir, engañar, mixtificando los hechos. Suele decir el abogado al cliente: usted cuénteme la verdad, que de ser necesario, yo me encargaré de cambiarla. Es, pues, un señor que miente a lo bellaco. Una vez me decía un profesional de éstos: 'voy a misa a ver si me santifico un poco, porque vive uno mintiendo tanto'.. No les va a los abogado en general lo sucedido con Alfonso María de Ligorio quien defendiendo una causa brillantemente, hubo de perderla al presentar su contrincante una prueba en contra. Y entonces, avergonzado,  exclamo ante los oyentes: Perdonad, me había equivocado. Abandonó la profesión y se dedicó a la vida religiosa. Le avergonzaba pudiera pensarse que había querido engañar. ¡Hay que ver lo que va de ayer a hoy! Hoy  es el desmadre, y ya no hablemos [más] de injusticia social.                                           

 No dejó de hacerlo el filósofo  vallisoletano, muerto en Madrid, Julián Marías (1914-2005),tal su libro 'La justicia social y otras justicias' 

 


viernes, 21 de mayo de 2021

ACERCA DE LA JUSTICIA Y DE LOS JUECES

Intencionadamente o no, se confunden siempre los jueces con la justicia y los curas con Dios.Así acostumbran los hombres a desconfiar de la justicia y de Dios. -Alfonso Karr -

En la mentalidad de Séneca, que no es precisamente un zote, 'la honestidad está por encima de la ley, y así sostiene que  'lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad'. Lo malo es que la ley obliga, mientras la honestidad es obviada generalmente. Es un número exiguo el de personas que sufren cuando se les presenta un caso que por un lado es ley y por otro injusticia. Concordante criterio al de  gran filósofo cordobés es el de Montesquieu para quien una cosa no es justa por el hecho de que sea ley, debe ser ley porque es justa- Leyes justas hay, pero también injustas meramente por la política dictadas. Gobernar a base de leyes es ya per se injusticia, algo que va contra la dignidad de todo Gobierno. 'Éste tiene un camino y la Justicia, otro; el Poder ejecutivo no ha de apoyarse en el Poder jurídico, ni a la inversa, sino plena independencia.

Literatura ingente hay hablando de la imperfección de la Justicia, ya no digamos de la Política. Enorme es el daño que un político y un juez puede hacer, siendo más visible el de la política. Ya el poeta y dramaturgo argentino  Leopoldo Marecal dice:  más daño hace un juez venal que cien delincuentes.  Es opinión similar a la de nuestro Francisco de Quevedo siglos antes, que dice: menos mal hacen los delincuentes que un mal juez. También escribió: como puede ser feliz quien ha visto la codicia de los jueces, el odio de los poderosos, las lenguas de los maldicientes, las malas intenciones, las venganzas, el apetito de los lujuriosos, la insoportable vanidad de los príncipes... Y donde más cabe el infierno todo sin que se pierda gota es en la hipocresía de los predicadores  de la virtud. 

La mentira y la hipocresía es el distintivo de la Política, y en cuanto a la Justicia hay que añadir la dureza. Ocurre, sencillamente, que, como dice Nietzche, la crueldad es uno de los placeres más antiguos del hombre. Ésta choca frontalmente contra la ley de Dios; no hay que olvidar que por la ley de los hombres fue condenado el Hijo de Dios tras un vergonzoso proceso. El dramaturgo italiano Diego Fabri presento en 1955 que se representó en Madrid, teatro Español al año siguiente y que fue llevada al cine y a la televisión El Proceso de Jesús es el mayor vulneración, daño, perjuicio, causado por la justicia humana, que es, pese a quien pese, bastante imperfecta, ya por las leyes, como queda dicho, ya por la actuación del juez. 

No actúe usted a la ligera y estará seguro de no equivocarse, recomienda Jacinto Benavente, y esto viene pintiparado para el oficio de juez. No se trata única y exclusivamente de aplicar la ley, lo fundamental es buscar la verdad. Esto que de por sí es de sentido común lo recalca un juez tan brillante como el ya jubilado José Castro Aragón y lo da a conocer Pilar Urbano en su libro 'Pieza 25', dialogo  con el instructor del Caso Noos en el que este óptimo juez (dentro de los límites de ellos) le declara: <si no me empeñase en buscar la verdad por encima de la justicia, no solo sería un mal juez; sería un mal hombre> Es notorio hubo de luchar valerosamente en su busca al encontrar oposición "real". Este real se refiere tanto a realeza como a realidad. Se dio la vergonzosa existencia de que el entonces jefe del Estado -se trataba de su de su hija y de su yerno- y relevantes miembros jurídicos trataron de impedir su actuación. Es la clásica manera de proceder la justicia que muy bien pinta el poeta chileno Pablo Neruda al decir: ´el fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba un pan,       

Triste espectáculo el de la justicia en este mundo. 

La justicia no es más que una mercancía pública, y el caballero que preside el tribunal ratifica las transacciones - Petronio - 

Mucho cojea la Justicia como todo lo humano, Esto no es que la justicia divina deje de condenar el mal; está definida como el atributo d Dios por el cual castiga el mal y recompensa el bien. Justicia es también la compasión; en la de Dios la hay, pero brilla por su ausencia en la de los hombres. ¿Dónde está la solidaridad humana humana? Es inexistente, y, entre otros autores, así lo hace constar Gustavo Flaubert al afirmar que la solidaridad es una de las más bellas invenciones de la hipocresía social.Esta doblez, falsedad, ficción, se da también contra este criterio de Ortega y Gasset: la ejemplaridad debe ser anexa al mando. Insisto en que en gran medida no ocurre, ni mucho menos, quedando entendida esta salida de quien un día fuera colega mío como asiduo colaborador de Nueva Alcarria: Santiago Martínez Fornés: Admiro al juez que después de juzgarse a sí mismo,le queda todavía tiempo y gusto para juzgar a los demás. Efectivamente, y tantas veces a personas de mejor moral, más  inteligentes y cultas, porque un juez no es per se  un ángel o un dios. 

 Ya el citado autor de 'Madame Bovary' escribió un hombre que juzga a otro hombre es un espectáculo que me haría estallar de risa, si no me diese piedad. Un juez -y pido perdón al lector por estampar esta perogrullada- no está por naturaleza exento de vicios. Me refirió un abogado el fallo de un juez contra un individuo por tener una querida, y él también la tenía y datando de más tiempo. Si aquí la sentencia pudo ser justa, aunque no predicara con el ejemplo, qué decir de  las torticeras. Torticero, ra, es para el DAE lo injusto, lo que no se arregla a las leyes o la razón.. Sentencias hay injustas, improcedentes en cuanto a la moral, y, sin embargo, no son ilícitas, sencillamente, son improcedentes, irracionales, disparatadas, ilógicas, absurdas, pero de un  absurdo que solo va contra la razón, Sentencias tales son arbitrarias con referencia a la razón pero no a la ley. 

Claro está que en ellas se trata de dar viso, aspecto, apariencia de que se hace justicia. ¡Cuánta injusticia, ay Dios, con nombre de justicia! La peor forma de la injusticia es -Platón dixit- la justicia simulada. Es, en definitiva, de general conocimiento, la unánime repulsa a las lites, que a quienes totalmente beneficia es a abogados y jueces. No lo digo yo, sino que corroboro al criminólogo y médico italiano  César Lombroso, quien asegura que la obra entera de la ley no es más que un mecanismo en favor de abogados y magistrados. Muy significativa es respecto a lo que vengo exponiendo este aserto de Rousseau: si tu causa es justa, procura buscar la conciliación, si tu causa es injusta, acude al litigio. 

Otro día volveré a tratar de este tema que tanta aversión produce con todos sus sinónimos.antipatía, aburrimiento...   y ninguno de sus antónimos atractivo, placentero ... Pero hay que contar con ello en este "valle de lágrimas", definición que la Salve da de la vida, ¡Hay tanto de negativo en ella! Ya dice nuestro Premio Nobel Camilo José Cela que la vida es triste; tremendamente triste, y la humanidad, cruel.