lunes, 31 de mayo de 2021

A VUELTAS CON LA JUSTICIA, LOS JUECES Y LOS ABOGADOS

Si la justicia existe, tiene que ser para todos; nadie puede quedar excluido, de lo contrario, ya no sería justicia.  - Paul Auster -

Se puede no creer en los curas y creer en Dios, pero no es posible creer en la justicia  y terrenal y sin creer en los jueces. El unánime pesimismo sobre la justicia se extiende a honrosos jurídicos, que haberlos, haylos No faltaría más. En la numerosa bibliografía existente sobre la justicia no deja de haber jurídicos que la critican acremente y quisieran mejorar en lo posible su funcionamiento. Ello les enaltece como persona, no se envanecen, ni ensoberbecen de su poder. Me comentó un amigo abogado el demasiado que tienen 

Tratan a los litigantes, en especial al demandado, con increíble autoritarismo, en nada un cliente es tratado peor. Tal conducta puede originar algo tan lamentable como el caso ocurrido en Santa María de Nieva (Segovia) en que uno de los litigantes agredió a la jueza por negarse a hablar con él sobre el pleito. Esta conducta irrazonable, adoptada por tales profesionales es divergente totalmente del criterio de Sócrates; para él 'cuatro características corresponden al juez: escuchar cortesmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir inparcialmente. Ni de lejos están por cumplir lo de escuchar al litigante, parece como si el asunto fuera únicamente de los dos procuradores, de los dos abogados y del juez instructor. 

Lo natural y lógico sería agradecer al litigante la información directa que quiere darle, aparte actuación del abogado, pero solo la acepta cuando el Derecho le obliga a escuchar a los protagonistas en persona. Si se les escribe no contestan, y sé de un evento -me lo refirió el abogado defensor del que lo sufrió- que el juez  expuso: 'Si quiere escribirme ha de enviarme la carta a través del procurador'. De estupefacción. Y se trataba de una persona relevante. Dicho sea de paso que ya un destacado jurídico trató gráficamente de la no necesidad de éste cuando pueda ser asumido su papel por el litigante.

La política y los jueces.

La Constitución en su artículo 127 impide a jueces y fiscales, hallándose en activo, pertenecer a partido político alguno, o sindicatos, pero, claro está, no dejan de sentirse adictos a tal o cual facción política.                                             

Argentino, abogado y político. Presidente de la Corte Suprema de Justicia de Argentina.

Ello como en general la sociedad. Para ser un buen juez es indiferente el ideal político que se sienta, como en general para poseer rectitud moral y sentido humanitario. Las dos cosas son fundamentales para ser un buen juez, y no se poseen por el hecho de serlo. Es decir, se ha de empezar por ser una buena persona, para lo que es conditio sine qua non, condición indispensable, ser amante de la verdad, que está, indubitadamente por encima de la ley, como -recordemos una vez más- sostiene aquel ejemplar juez que fue José Castro Aragón, el único que se ha atrevido a enfrentarse con la anormal realidad de la Familia Real española. 

Contando el texto de la Constitución con el daño de las sentencias de desacierto, contrasentido, disparate, que algunas veces se emiten, hace constar en su artículo 121: 'los daños causados por error judicial, así como los que sean consecuencia del funcionamiento anormal de la Administración de Justicia, darán derecho a una indemnización a cargo del Estado, conforme a la ley'. Este artículo de la Carta Magna, como tantos otros, jamás se cumplió. Ponen de relieve estas líneas cuanto de imperfección tiene la justicia, que en  injusticia incurre cada dos por tres.                                        

'Justicia sin misericordia es crueldad', según Santo Tomás de Aquino. ¿Pero de qué se comparece la justicia? Además tiene el juez que cumplir la ley, y las hay injustas y crueles per se, por sí mismo,  

Palmaria sevicia. 

Excesivo mal trato es, por ejemplo, que por llegar a darse el caso de no poder pagar el alquiler de la vivienda ancianos octogenarios y nonagenarios se les desahucie sin proporcionarles techo. Esto que es vil a cualquier edad, lo es más,  si cabe, en la provecta. Y es noticia, dolorosa y vergonzosa, que a cualquier persona, con un mínimo de humanidad, ha de causar espanto.  Aquí peca la justicia y la política; parta de una u otra, Con motivo de la pandemia se suprimieron temporalmente los desahucios, pero, a lo que parece, la justicia hizo oídos sordos, y desahucios adelante.. . La crueldad es improcedente, inadecuada, indebida, impropia, infundada, se ha repetido hasta la saciedad pero este mundo no quiere darse por enterado. 

La mentira es arma política y arma jurídica.

Por una mentira un hombre se  echa a perder, y por así decirlo, aniquila su dignidad de hombre - Immanuel Kant - 

Aquellos que defienden la verdad son un pequeño remanente en cualquier parte, nos dice el libro de 'El Eclesiastés'. En este residuo no abundan, que digamos, los políticos y los abogados. De lo que de perjudicial y oprobioso tiene la mentira lo describe muy bien Severo Catalina en su libro 'La mujer:

Decía un sabio que la mentira es pecado antisocial; y decía muy bien. Por la mentira se falta a Dios, autor de toda verdad; se falta a la propia dignidad humana; se falta a los semejantes. La mentira, que por sí es un pecado, sirve además de auxiliar a casi todos los pecados.

No hay mentira inocente: la que más inocente parece puede conducir a un abismo; porque allí donde en realidad no hay malicia, la malicia humana se encarga de suponerla.

 Y la mentira en nuestros días aún se ha degenerado más                                                            

Filósofo francés de origen argelino. (1930-2004)

Tribunal.

La justicia por activa y por pasiva, da siempre mucho miedo. - Antonio Gala -   

 La justicia y la injusticia no es solo cuestión de TRIBUNAL, o sea, del 'lugar destinado a a los jueces para administrar justicia y dictar sentencias', tal la definición del DAE; es también el llamado Tribunal de conciencia o 'recto juicio íntimo que se hace de los deberes y de los actos propios'. Éste cuenta, o más bien debiera contar para todo quisque, pues hay muchos individuos, sin distinción de clase alguna, a los que se les puede aplicar la frase hecha: 'no tiene  conciencia'. El juez no la tiene y es mala persona  -reitero- cuando tiende a aplicar la ley sin previo ahínco en  la búsqueda de la verdad, que, como sabemos, el buen como íntegra persona, el ya citado José Castro y Aragón, así lo proclama. Por otra parte, y como dice el adagio latino, summum ius, summa iniuria, suma justicia, exceso de injusticia. Concepción Arenal expone al respecto: <Casi siempre es injusticia/ la austera severidad, / y la dulce caridad/ es  casi siempre justicia >. Ella considera también:                             

   
Y en el humilde es sobre todo en el que recae de modo general la injusticia en concepto del marqués de Sade: la ley solo existe para los pobres; los ricos y poderosos la desobedecen cuando quieren, y lo hacen sin recibir castigo porque no hay juez en el mundo que no pueda comprarse con dinero.  Coincide con Platón, que dijo  'Yo declaro que la justicia no es otra cosa  que la conveniencia del más fuerte'. Aquí y ahora no  continuo hablando del Tribunal, dejo procrastinado referirme a 'Palacio  de Injusticia, sin esperanza y sin miedo', de que es autor.  Joaquín Navarro Estevan (1939-2007) y está prologado por  Antonio García-Trevijano (1927-2018) . El primero fue magistrado y político del PSOE, pero en diciembre de 1980 abandonó el partido decepcionado con Felipe González. El segundo fue abogado, notario, crítico de arte y político, profesor universitario. Entre sus obras figura "Teoría pura de la república", gran pensador sobre la misma. 
 
Dice uno de los 'Aforismos morales' e Séneca que 'no hay hombre virtuoso sin Dios' Es rara avis, por supuesto, pero existe el santo laico, y, para más ironía, de profesión juez Me cuesta trabajo, sí, entender  que García-Trevijano no perteneciente a la caterva de políticos, sino, en ellos y en los jueces, una figura singular, sea ateo. Mientras Tomás Moro sostiene que 'el hombre no puede ser separado de Dios, ni la política de la mora', nuestro susodicho jurídico y político luchó por una política moral y, en este terreno, por la justicia social, que es la de Dios. 
                                       
Tomás Moro fue ahorcado, arrastrado y descuartizado  por negarse a conceder a Enrique VIII  de Inglaterra divorciarse de Catalina, hija de los Reyes Católicos.    
 
Fue un rey y los Tribunales ingleses quienes cometieron este crimen que por clamar al cielo convirtieron en santo al abogado (decente), político,  escritor y relevante humanista. 
                                           
 
¡Buen patrón tienen los gobernantes y los políticos! No tienen nada mejor. De su obra, tanto  la personal como la escrita versaré un día, en particular de su EUTOPÍA.
 
Igualmente efectuándolo de buenos jueces no dejaré de hacer referencia de la jueza actual Natalia Velayos y del libro que acaba de publicar. .
                                           
Jueza Natalia Velayos 
   

No olvidaré a la también encomiable magistrada Mercedes Alaya tan quejosa de las irregularidades de la justicia, cuanto ha sufrido en su persona por debilidad de la justicia contra los políticos corruptos. . 
 
Quiero ya referirme al licenciado en Derecho dedicado a la defensa del cliente.

El abogado diabólico.

El abogado es un caballero que rescata vuestra hacienda de la mano de vuestros adversarios y se la guarda para sí. - Lord Brougun --

Gran porcentaje de abogados, sobre todo los mediocres, los de serie, son de poco fiar profesionalmente; si su preparación es deficiente, lo es aún más su ética profesional, incluso los hay que se venden a la parte contraria de su cliente. Son de temer más que el propio litigio, ya lo expone Lorenzo Pignotti: 'temed. desgraciados litigantes, más que a los pleitos a los abogados'. En ellos es lo corriente que va a defenderte del enemigo, y también a sustituirle. Hay una paremia que lo indica: 'cuando toma cuerpo el diablo se disfraza de abogado', la cual el paremiólogo especifica así 'Zahiere a los letrados que, con complicadas razones y maliciosas triquiñuelas,, enredan a sus clientes y les sacan todo el dinero Por eso también se dice: El mal letrado, enredador y caro.  

Así como el juez tiene la obligación de indagar la verdad, el abogado defensor tiene la obligación de mentir si lo requiere la protección de su cliente. No siempre le toca defender la verdad. En cuanto a trapalones 'tanto monta, monta tanto' el político y el abogado; referente al primero dice el diplomático y escritor Saavedra Fajardo que 'todo el estudio de los políticos se emplea en cubrir el rostro a la mentira para que parezca verdad, disimulando el engaño y disfrazando los designios. Esto le cuadra igualmente con el abogado de bufete, ya que se halla en idéntica situación equis veces. Ha de defender a quien no lleva la razón y, por ende, debe perder el pleito, siendo evidentemente lo vergonzoso ganarle, cuya inverecundia ocurre muchísimos  casos por múltiples motivos, y a alguno ya señalé. 

El básico es mentir, engañar, mixtificando los hechos. Suele decir el abogado al cliente: usted cuénteme la verdad, que de ser necesario, yo me encargaré de cambiarla. Es, pues, un señor que miente a lo bellaco. Una vez me decía un profesional de éstos: 'voy a misa a ver si me santifico un poco, porque vive uno mintiendo tanto'.. No les va a los abogado en general lo sucedido con Alfonso María de Ligorio quien defendiendo una causa brillantemente, hubo de perderla al presentar su contrincante una prueba en contra. Y entonces, avergonzado,  exclamo ante los oyentes: Perdonad, me había equivocado. Abandonó la profesión y se dedicó a la vida religiosa. Le avergonzaba pudiera pensarse que había querido engañar. ¡Hay que ver lo que va de ayer a hoy! Hoy  es el desmadre, y ya no hablemos [más] de injusticia social.                                           

 No dejó de hacerlo el filósofo  vallisoletano, muerto en Madrid, Julián Marías (1914-2005),tal su libro 'La justicia social y otras justicias' 

 


viernes, 21 de mayo de 2021

ACERCA DE LA JUSTICIA Y DE LOS JUECES

Intencionadamente o no, se confunden siempre los jueces con la justicia y los curas con Dios.Así acostumbran los hombres a desconfiar de la justicia y de Dios. -Alfonso Karr -

En la mentalidad de Séneca, que no es precisamente un zote, 'la honestidad está por encima de la ley, y así sostiene que  'lo que las leyes no prohíben, puede prohibirlo la honestidad'. Lo malo es que la ley obliga, mientras la honestidad es obviada generalmente. Es un número exiguo el de personas que sufren cuando se les presenta un caso que por un lado es ley y por otro injusticia. Concordante criterio al de  gran filósofo cordobés es el de Montesquieu para quien una cosa no es justa por el hecho de que sea ley, debe ser ley porque es justa- Leyes justas hay, pero también injustas meramente por la política dictadas. Gobernar a base de leyes es ya per se injusticia, algo que va contra la dignidad de todo Gobierno. 'Éste tiene un camino y la Justicia, otro; el Poder ejecutivo no ha de apoyarse en el Poder jurídico, ni a la inversa, sino plena independencia.

Literatura ingente hay hablando de la imperfección de la Justicia, ya no digamos de la Política. Enorme es el daño que un político y un juez puede hacer, siendo más visible el de la política. Ya el poeta y dramaturgo argentino  Leopoldo Marecal dice:  más daño hace un juez venal que cien delincuentes.  Es opinión similar a la de nuestro Francisco de Quevedo siglos antes, que dice: menos mal hacen los delincuentes que un mal juez. También escribió: como puede ser feliz quien ha visto la codicia de los jueces, el odio de los poderosos, las lenguas de los maldicientes, las malas intenciones, las venganzas, el apetito de los lujuriosos, la insoportable vanidad de los príncipes... Y donde más cabe el infierno todo sin que se pierda gota es en la hipocresía de los predicadores  de la virtud. 

La mentira y la hipocresía es el distintivo de la Política, y en cuanto a la Justicia hay que añadir la dureza. Ocurre, sencillamente, que, como dice Nietzche, la crueldad es uno de los placeres más antiguos del hombre. Ésta choca frontalmente contra la ley de Dios; no hay que olvidar que por la ley de los hombres fue condenado el Hijo de Dios tras un vergonzoso proceso. El dramaturgo italiano Diego Fabri presento en 1955 que se representó en Madrid, teatro Español al año siguiente y que fue llevada al cine y a la televisión El Proceso de Jesús es el mayor vulneración, daño, perjuicio, causado por la justicia humana, que es, pese a quien pese, bastante imperfecta, ya por las leyes, como queda dicho, ya por la actuación del juez. 

No actúe usted a la ligera y estará seguro de no equivocarse, recomienda Jacinto Benavente, y esto viene pintiparado para el oficio de juez. No se trata única y exclusivamente de aplicar la ley, lo fundamental es buscar la verdad. Esto que de por sí es de sentido común lo recalca un juez tan brillante como el ya jubilado José Castro Aragón y lo da a conocer Pilar Urbano en su libro 'Pieza 25', dialogo  con el instructor del Caso Noos en el que este óptimo juez (dentro de los límites de ellos) le declara: <si no me empeñase en buscar la verdad por encima de la justicia, no solo sería un mal juez; sería un mal hombre> Es notorio hubo de luchar valerosamente en su busca al encontrar oposición "real". Este real se refiere tanto a realeza como a realidad. Se dio la vergonzosa existencia de que el entonces jefe del Estado -se trataba de su de su hija y de su yerno- y relevantes miembros jurídicos trataron de impedir su actuación. Es la clásica manera de proceder la justicia que muy bien pinta el poeta chileno Pablo Neruda al decir: ´el fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba un pan,       

Triste espectáculo el de la justicia en este mundo. 

La justicia no es más que una mercancía pública, y el caballero que preside el tribunal ratifica las transacciones - Petronio - 

Mucho cojea la Justicia como todo lo humano, Esto no es que la justicia divina deje de condenar el mal; está definida como el atributo d Dios por el cual castiga el mal y recompensa el bien. Justicia es también la compasión; en la de Dios la hay, pero brilla por su ausencia en la de los hombres. ¿Dónde está la solidaridad humana humana? Es inexistente, y, entre otros autores, así lo hace constar Gustavo Flaubert al afirmar que la solidaridad es una de las más bellas invenciones de la hipocresía social.Esta doblez, falsedad, ficción, se da también contra este criterio de Ortega y Gasset: la ejemplaridad debe ser anexa al mando. Insisto en que en gran medida no ocurre, ni mucho menos, quedando entendida esta salida de quien un día fuera colega mío como asiduo colaborador de Nueva Alcarria: Santiago Martínez Fornés: Admiro al juez que después de juzgarse a sí mismo,le queda todavía tiempo y gusto para juzgar a los demás. Efectivamente, y tantas veces a personas de mejor moral, más  inteligentes y cultas, porque un juez no es per se  un ángel o un dios. 

 Ya el citado autor de 'Madame Bovary' escribió un hombre que juzga a otro hombre es un espectáculo que me haría estallar de risa, si no me diese piedad. Un juez -y pido perdón al lector por estampar esta perogrullada- no está por naturaleza exento de vicios. Me refirió un abogado el fallo de un juez contra un individuo por tener una querida, y él también la tenía y datando de más tiempo. Si aquí la sentencia pudo ser justa, aunque no predicara con el ejemplo, qué decir de  las torticeras. Torticero, ra, es para el DAE lo injusto, lo que no se arregla a las leyes o la razón.. Sentencias hay injustas, improcedentes en cuanto a la moral, y, sin embargo, no son ilícitas, sencillamente, son improcedentes, irracionales, disparatadas, ilógicas, absurdas, pero de un  absurdo que solo va contra la razón, Sentencias tales son arbitrarias con referencia a la razón pero no a la ley. 

Claro está que en ellas se trata de dar viso, aspecto, apariencia de que se hace justicia. ¡Cuánta injusticia, ay Dios, con nombre de justicia! La peor forma de la injusticia es -Platón dixit- la justicia simulada. Es, en definitiva, de general conocimiento, la unánime repulsa a las lites, que a quienes totalmente beneficia es a abogados y jueces. No lo digo yo, sino que corroboro al criminólogo y médico italiano  César Lombroso, quien asegura que la obra entera de la ley no es más que un mecanismo en favor de abogados y magistrados. Muy significativa es respecto a lo que vengo exponiendo este aserto de Rousseau: si tu causa es justa, procura buscar la conciliación, si tu causa es injusta, acude al litigio. 

Otro día volveré a tratar de este tema que tanta aversión produce con todos sus sinónimos.antipatía, aburrimiento...   y ninguno de sus antónimos atractivo, placentero ... Pero hay que contar con ello en este "valle de lágrimas", definición que la Salve da de la vida, ¡Hay tanto de negativo en ella! Ya dice nuestro Premio Nobel Camilo José Cela que la vida es triste; tremendamente triste, y la humanidad, cruel.     

miércoles, 21 de abril de 2021

JUAN CARLOS I Y SOFÍA DE GRECIA - Segunda parte.

 La ambición de doña Sofía.

La hija del rey Pablo de Grecia se casó con la mira puesta desde el primer momento en que cuanto antes surgiera la monarquía instaurada, eliminado la que debía producirse por restauración, y a ello dirigió su mecanismo. Trató, como con hecho y palabras ha evidenciado, de poseer lo antes posible la Corona de España, y por ello y para ello había que obedecer al dictador, que no a su suegro jefe de la Casa Real española,                                            


Esto es lo que testifica ella misma en la biografía que, a su dictado, le hizo Pilar Urbano. y que tanto abundó en criticas adversas contra esta reina consorte.Analizando esta declaraciones "reales", Juan Balansó para mientes en las imprudencias, contradicciones,e indiscreciones que se deslizan en el libro. 'Consideraba yo -escribe- entonces imposible que la Reina hubiese efectuado determinadas informaciones que se ponían en su boca; me negaba a admitir que doña Sofía, o sus asistentes en Zarzuela, hubiesen revisado aquel texto que se presentaba como biografía autorizada, e incluso recomendada por la soberana, a la que se hacía decir: 'Quiero que los españoles me conozcan'. El profundo desencanto del libro no nos lo producían, como es obvio, varios gazapos y coladuras de fuste realizados en él, sino la miserable impresión que Su Majestad ofrecía de sí misma en sus páginas en sus páginas       

Cita a continuación tres opiniones que corroboran la suya; son estas: "Nos resultaba extraño que otras voces, arrumbando el halago gratuito, hubieran surgido ya, José Luís de Vilallonga, marqués de Castellvall, biógrafo del propio rey Juan Carlos, a quien éste había elegido para dictar sus confidencias tres años antes  opinaba sobre el libro de la Reina:  'Nos va desbaratando la opinión que hasta ahora teníamos de las coas [...]; en lugar de popularizar a Su Majestad, se la vulgariza.       (El subrayado es mío, porque da la clave de manera y etopeya). .La escritora Carmen Rico Godoy, pluma independiente, comentó: 'Nuestros Reyes [prestándose a este libro] han caído e la falta de sinceridad , en el aprovechamiento personal a corto plazo y en la  

Lo que para la cónyuge Princesa de España implicó pasar a ser Reina consorte. 
  
Si a Juan Carlos de Borbón y Borbón le vino bien la Corona, a Sofía le vino de perlas. Entre no estar su familia muy boyante y, por otra parte, las penalidades que hubieron de sufrir en la Segunda Guerra europea, sabía lo que era pasar  privaciones. La historia patentiza la modestia y vulgaridad de la Monarquía griega; bueno, he aquí el cuadro que hace el agudo historiador, ya citado, Juan Balansó, ap. 'Las perlas de la Corona'. 
"Cuando Sofía nació en 1938, su dinastía, la de los Schleswig-Holsstein-Sonderburg daneses, llevaba menos de cien años en el trono y no tenía casi arraigo popular. Atendía, desgraciadamente, a los soberanos un grupo de personas no muy capaces y harto peculiares , a los que Roger Peyreffite , el célebre escritor francés, a la sazón secretario de la embajada de su país en Atenas, ha pintado con vivos colores en su libro  Propos seseccres 2, (París 1980). Gentezuelas que en sus conversaciones utilizaban el 'nos' mayestático, como incluyéndose en la Familia Real, a la que prodigaban continuos halagos. En su pésima biografía de la reina Federica, una de sus damas de honor, Lilika Papanicolau, presta un servicio de dar cuenta gráfica y escrita del ambiente hortera de la corte ateniense, un quiero y no puedo entre servidores incompetentes y los armadores nuevos ricos que suplicaban a Federica amadrinar sus bajeles. Los grandes de España que acudieron a la boda de  Sofía con Juan Carlos, en 1962, las dejaron patitiesas.: "Todas nosotras quedamos sin habla ante las joyas y ...". 

Aunque Sofía de Grecia se sienta tan reina -Balansó la llama "la profesional"- ha de saber que la Monarquía en su país ha sido un constante tambalearse, ha fluctuado,, oscilado, entre la monarquía y la República Ella nace con la restauración de la monarquía en Jorge II que durante la segunda Guerra Mundial hizo heroicamente frente a los italianos aun cuando al fin sería Grecia invadida por el potente ejército alemán. A Jorge, que muere repentinamente, le sucede su hermano Pablo en 1947, ya Sofía pasa a ser princesa . A Pablo I le sucede su hijo Constantino II, que en 1967 es expatriado. En junio de 1973 se proclamó la República por el primer ministro Papadopulos, convirtiéndose en Presidente. Éste fue derrocado en dicho año el 25 de noviembre por un golpe militar, y se recurrió a Karamanlís para la Jefatura del Gobierno. 

Estas páginas de la historia de Gracia no las desconoce doña Sofía porque coinciden  con su existencia. No ignora, pues, carece de importancia en Grecia, y en la deferencia que tuvieron con ella cuando el entierro de su madre no dejó de entrar en consideración el ser reina de España. No obstante no cedió enseguida Karamanlís al traslado de la ex reina griega para ser enterrada junto a su marido,  el forcejeo del Gobierno y La Zarzuela duró una semana y solo concedieron para tal acto una estancia en el país de cinco horas de duración y sin honores de ninguna clase. Le fueron rendidos únicamente a don Juan Carlos, cuando se presentó por separado al acto, como rey de España.                                            

 
¿Era mandona  audaz o mandada tímida? Ahora es digresivo.
Como la Historia muestra, una Familia Real destronada no pierde solo el "empleo", sino que es proscrita, expulsada de su país como bandoleros. Y nadie ignora que algún rey, alguna reina, corrió peor destino. También gracias a su buena situación en España su hermana Irene, que siempre ha vivido con ella, ha recuperado algo de su propiedad en Grecia. Y que ironía tiene la vida -principalmente la de la política-, ello fue obra del socialista Felipe González. Ya extendiéndose la burla este ex presidente español socialista es íntimo amigo del ex rey Juan Carlos I y fue quien en el 2014 salvó la monarquía, coadyuvando el entonces presidente Mariano Rajoy.

Enfermedad y muerte del que debió reinar como Juan III, pero lo vetó el dictador Francisco Franco. 

De la pugna entre Franco,  que no quería dejar de ser dictador de por vida, y los monárquicos del Príncipe de Asturias -don Juan, hijo de Alfonso XIII-  que querían restaurar la Monarquía  ---tema en que no voy a entrar hic et nunc, aquí y ahora,-, de él trata detalladamente esta publicación:                                              


Sí apuntaré que ante el existente panorama de engaño y traición -el citado marqués de Castellvell cita como traidores a la monarquía, por acomodaticios a Franco, a la inmensa mayoría de la aristocracia-,¿qué podía hacer, tan abandonado, el principe de Asturias? A éste es a quien, en la Monarquía española, le corresponde la sucesión en el trono desde Enrique III de Trastámara, y después de seis siglos lo anuló de facto la dictadura de Franco. Se defendió don Juan hasta última hora; viéndose eliminado por su hijo, se resistió durante dos años a la pérdida de la Corona, ya difícil de recuperación en su persona, y sin el apoyo moral de su familia -esposa e hijas- que se pusieron de parte del llamado familiarmente Juanito (Leal y justa, en la que encontró comprensión fue en su hija Margarita). Lo que quería la familia es volver a tener en su seno un rey, y  pues ya lo era Juan Carlos... Lo fue desde la muerte de Franco sin legitimar , por así decirlo, ya que había de ser investido por el jefe de la Casa Real española, previamente la renuncia de éste a ocupar el trono. Padre e hijo se encontraban enfrentados por la Corona, aunque haya quien trate de camuflarlo. 

Si contó con ventaja Franco contra don Juan, le ocurría lo mismo a Juan Carlos contra su padre, tanto más habiéndole venido también a favorecer que durante la vacaciones de Semana Santa de 1956 matara, sin querer, a su hermano Alfonso jugando ambos con una pistola, el cual recibió un tiro en la frente y murió en el acto. "Desde 1941 asta 1969 -según Mazcarelle- se produjo una guerra sorda y subterránea entre el Conde de Barcelona y el general Franco, en la que cada uno pretendía la eliminación del otro. Fue una descarnada lucha por el poder, en la que los conceptos ideológicos solo fueron una cortina de humo para amparar las ambiciones de ambos. Con la única diferencia de que mientras Franco tenía en sus manos todos los recursos de la maquinaria estatal, Juan de Borbón carecía de casi todo.".   

El  22 de noviembre de 1975 las Cortes franquistas proclamaron rey a Juan Carlos,  mas su padre no renunció a su derecho dinástico a favor de su hijo hasta el 14 de mayo de 1977. Don Juan claudica al fin, adquiriendo entonces su hijo el verdadero carácter de su cargo de rey. Y el ya no príncipe de Asturias sigue triste trayectoria; padece de cáncer de laringe de que es operado en Nueva York en 1980. Para evitar sea difundido por la Prensa adoptan él y su mujer el nombre de familia López, y -según detalle que nos ha citado M. Ríos Mazcarelle- se alojó en el Hotel Mayfair en una suite con tres dormitorios y una pequeña cocina que daba al salón. En esta cocina preparaba María de la Mercedes las papillas y los purés que debía tomar su esposo, no en vano, en los lejanos días de su juventud, había seguido un curso de cocina.

Al Conde de Barcelona se le reproduce el cáncer y es tratado en Pamplona, pero ya su esposa no puede atenderle, porque ha sufrido dos accidentes, uno en dicho 1980, y otro muy grave en 1985, rompiéndose el fémur, lo que la deja inválida y, pasado algún tiempo, ha de desplazarse en silla de rueda y dormir en una cama especial de discapacitados. En la segunda parte de la enfermedad de su marido ha de limitarse a acudir todas las semanas en avión a verle. 

Murió el 1 de abril de 1993 a las tres y media de la tarde en el Hospital Universitario; doña María le sobrevivió siete años., falleciendo en la finca La Mareta -regalada por el rey Hussein de de Jordania al Patrimonio Nacional- en la que en aquellas Navidades se había reunido toda la familia. Ocurrió a las cuatro de la tarde, hallándose descansando, y a causa de una parada cardiorespiratoria. Era el 2 de enero de 2000 , había cumplido la víspera de Nochebuena ochenta y nueve años. Su cuerpo, como el de don Juan, se encuentra en el pudridero del Monasterio de El Escorial hasta que pasados los veinticinco años preceptivos, ocupen sus respectivas urnas en el Panteón de Reyes -don Juan el 2018, y doña María en 2025-. Y no más reyes en el Panteón de Reyes, no caben más. ""Realmente"" los padre de Juan Carlos I no tienen porqué ser enterados en el Panteón de Reyes, no lo fueron. 

Se vio obligado Juan Carlos I para evitar la caída la Monarquía en España a abdicar en su hijo.  El quería morir sin dejar de ser rey, y no digamos la enamorada del oficio. El dolor moral que les ha producido es inconmensurable y como antídoto se les ha concedido el titulo de "reyes eméritos". No obstante, y aun reinando su hijo, don Juan ha sido expatriado y, por tanto, separado de la reina emérita,  aunque matrimonialmente ya lo están desde la muerte de Franco. Sabido es que al descubrir a su marido en in fraganti infidelidad se fue, llevándose a sus hijos, a encontrarse con su madre, la cual le aconsejó, imperando el sentido práctico, que volviera con él.  Volvió pero ya impuso camas separadas. Esto  no había de ceder, porque tampoco cesó la infidelidad del esposo. 

No ha sido para doña Sofía inconveniente alguno en ningún momento, pese a los pesares,  seguir ad pedem litterae, al pie de la letra, la recomendación materna, pues, incluso la misma suegra de don Juan se benefició de ello dadas las largas estancias que hacía con su hija, tanto es así que en Madrid murió de manera sorpresiva el 6 de febrero de 1981 a consecuencia de una insignificante intervención quirúrgica -quitarse una mancha de los párpados- en el  Sanatorio de la Paloma, produciéndola la anestesia general un infarto de miocardio, y los médicos,, entre los que se hallaba el cardiólogo doctor Zurita, esposo de la infanta Margarita, no consiguieron le superase. Tenía 63 años de edad. Su hija Sofía estaba pasando unos días en Baqueira Beret.  Bueno, ya del entierro en los jardines del palacio de Tatoi ya he hablado.

 

viernes, 16 de abril de 2021

JUAN CARLOS I Y SOFÍA DE GRECIA - Primera parte.

 Llegó a hacerse público en Oslo el anuncio de compromiso entre la princesa Sofía y el príncipe Harald de Noruega al que se aferraba Federica de Hannover, mujer de gran temperamento, esposa de Pablo I de Grecia, que se deshacía en atenciones hacia el referido hijo del rey Olav V, el cual lo aprobaba y apoyaba, Pero la madre de ella y el padre de él se vieron defraudados cuando el principe la dio el cambiazo , ingratamente, por la hija del dueño de de unos almacenes , Sonia Haralsdsen, de la que se enamoró. Sofía no ha guardado rencor a la que por razón de belleza física la desbancó, sustituyó. 

En el verano de 2001 se repitió en el hijo la historia del padre al casarse el principe heredero, Haakon, con Mette-Marit Tjessen Hoiby, una madre soltera, sin oficio conocido y antigua amante de de un delincuente de la droga, huésped de la cárcel, padre de un hijo. Ante esta boda surrealista a los reyes de Noruega solo les tocó ver, oír y callar, carecían de poder moral para rebelarse.                                         


E hicieron más: "La reina Sonia -refiere Balansó en Por razón de Estado-, decían, había pedido con insistencia la cooperación de sus colegas, los reales supervivientes de la monarquías europeas. Solo una excusó -Liechtenstein-; los ocho restantes se prestaron a arropar con su presencia y sus diademas el espectáculo". ¡Vergonzosa boda para la realeza! Quienes se excusaron son los únicos que no perciben sueldo del Estado, y eso dice mucho a su favor. "Don Felipe acudió dando el brazo a doña Sofía -añade Balansó-, pues su padre consiguió escabullirse con el pretexto de tener que participar en unas regatas". La ingenuidad de la disculpa no tiene otro valor que cubrir la educación. Doble motivo tenía para desagradarle acudir: ver al que despreció a su mujer, y ver un problema, si no exactamente igual, equivalente al que él tenía en su Casa Real con otra boda surrealista a realizarse. Éstas en España dejan más huella y suelen traer secuelas.

En el panorama hereditario europeo en 1960 había princesas casaderas, pero no príncipes, éstos eran muchachos . No contaba para Federica un príncipe de casa real derrocada , de éstos había. No dejaba de serlo la de los Borbones; ahora bien, en ésta había esperanza de la reimplantación, así que la nieta del Kaiser, según manifestación del propio "Príncipe de España", que no 'de Asturias', pensó: ¡'Este no se me escapa! Claro que yo estaba por ello por cuanto deseaba realizar una boda por razón de Estado y preferentemente con dinastía reinante". Grande era la preocupación de don Juan de Borbón, en en 1960, por el matrimonio de su hijo don Juan Carlos de 22 años, a quien deseaba ver pronto casado conforme a la tradición escrupulosamente respetada por él , ya que constituía uno de los pilares básicos de su propia reimplantación dinástica.

Don Juan quiso casarse con la hija de Víctor Manuel III de Italia , Pero María de Saboya le dio calabazas, según ha contado doña María de Borbón y Orleans con cuya prima le ordenó su padre contraer matrimonio, porque 'el exiliado príncipe español no representaba gran cosa en el ajedrez de la política matrimonial de las monarquías reinantes en Europa', cual antes consigné. No es igual, la diferencia es abismal, estar en posesión de la Corona Real que haberla perdido, se continúa siendo rey, sí, pero... destronado. Entre otras cosas, se acabaron las sistemáticas adulaciones, y es posible ya una crítica libre y verídica, la  que de otro modo no puede alcanzarse más que con lejanía de tiempo, y aun así la Corona puede interferir ciertas investigaciones. Se ha negado -he leído- autorización a la aplicación del ADN a los dos supuestos hijos de Godoy que figuran en el retrato de "La familia de Carlos IV", de Goya; de ello hice comentario al hablar de este cuadro. 

Continuando con la vida amorosa del hoy rey emérito, recuerdo que sostuvo noviazgo con con la princesa María Gabriela de Saboya, hija del rey Humberto II de Italia. Le gustaba mucho, como no es de extrañar, dada su hermosura. física. . 

 

Refiere el citado Juan Balansó, en su citado libro Por razón de Estado. Las bodas reales en España,,que por aquellas fechas 'Juan Carlos confesaba en una carta dirigida a una de sus amantes, Olga Nicolis, condesa de Robiland, con la que mantenía al mismo tiempo una relación: 'No tengo mucho libertad,de elección y la prefiero a ella, entre las que se encuentran elegibles'. De esta afirmación se desprende que don Juan Carlos asumía por aquel entonces las normas tradicionales de su Casa que le invitaban a desposar a una princesa. El idilio con María Gabriela se truncó , en todo caso, porque no pocos consideraban a la muchacha ligera de cascos, y se hacían cruces de sus saldas con el  play-boy milanés Kaddy Visconti o con Nicki Franco, un sobrino retozón del dictador.                                          

                                 Fue vetada por Franco.
Bueno, saldría a su madre, ya que para el autor de 'La rosa, la Corona y el marqués rojo', merece toda simpatía Humberto II pero consigna que tenía más cuernos que un ciervo. 

Citada la condesa Nicolis como una de las amantes que ha tenido don Juan Carlos, sabido es que con ella tuvo una hija, la cual trabaja y vive en Estados Unidos . Balansó lo refiere así: 'La revista italiana Oggi en su número fechado el 13 de septiembre de 1989 recogió la siguiente declaración de Olga Nicolis condesa de Robilant, antigua novia de don Juan Carlos antes de su matrimonio con Sofía de Grecia: El rey de España es el verdadero padre de mí hija .Hoy puedo declarar tranquilamente que hubiera podido arrastrar a Juan Carlos a los tribunales, pero hubiera comprometido su futuro'. Paola, esta hija natural de Juan Carlos de Borbón y Borbón  es bella y distinguida, con la mirada clara; trabaja en una universidad norteamericana.  

                               

Juan Carlos y Olghina, su primer novia.

Dos años antes de esta sorprendente manifestación  la condesa de Rbiland no había tenido reparo en en publicar tanto en Italia como en España, varias cartas de amor a ella dirigidas por el entonces príncipe. La declaración, un tanto inesperada, no fue desmentida por la Zarzuela . El caso no merecía mayor atención de no haber nacido Paola Nicolis en 1959., es decir, cuatro años antes que la princesa Elena. lo que la convertía en primogénita de don Juan Carlos. 

El donjuanismo de los Borbones españoles. 

De casta le viene al ex  monarca, o rey emérito, el ser coleccionista de mujeres burladas, el padre, el abuelo... La lista de 'Don Juan Tenorio es corta para ellos. Y los hay que no guardaban secreto en esta materia. Emanuela Dampierre habla en su Memorias del donjuanismo de su cuñado don Juan, cómo su prima y esposa María de la Mercedes (el infante don Juan Carlos de Borbón estuvo casado en primeras nupcias con María de las Mercedes, hermana mayor de Alfonso XIII, y en segundas nupcias con la princesa Luisa de Orleans) paliaba las continuas infidelidades yéndose de viaje. Autor ha habido que la ha imputado deficiencias de esposa, mas no deja de haber suficiente base para la falta de apoyo moral que don Juan de Borbón y Battemberg sufrió de ella. Repetimos: sus continúa infidelidad matrimonial..

He aquí al respecto una anécdota una anécdota referida por José Luis de Villalonga: De la hijas de Bijou Gabor decía que eran putas baratas, pero los que hablaban con conocimiento de causa sabía que eran carisimas. Tanto la célebre actriz Zsa-Zsa  como sus hermanas, Eva y Magda, pretendían salir huyendo de Europa para no acabar sus días en una cámara de gas; era la Segunda Guerra Europea y se encontraban el padre y ellas en el Hotel Palace, de Estoril. "Yo me las he cepillado a las tres"afirmó rotundo un día que se había excedido en copas el inquilino de Villa Giralda. Don Juan solo se había beneficiado a Zsa-Zsa,

                                              

(1817-2016)  Fue  novia hasta de Stalin.

que de las tres era la única que cedía a veces a un esnobismo irrefrenable. Pero hubo problemas porque él creía que aquello iba a ser de balde, y ella, que algo, aunque fuera una joyita le iban a dar. No sé ni quién ni cómo se arregló el asunto pero el eterno pretendiente a rey estuvo  varias semanas sin aparecer por por el Palace". 

Erotómanos en el trono de tal o cual país a lo largo de la cronología y, por tanto, de las dinastías, han sido multitud de reyes. En la Edad Contemporánea y en lo que se refiere a España ya he hablado en otros artículos de los últimos monarcas : Fernando VII, , su hija ninfómana Isabel II, Alfonso XII y Alfonso XIII, asimismo de su nieto el rey repuesto por Franco. De él seguiremos tratando en la segunda parte de este artículo. 

          

lunes, 29 de marzo de 2021

NADIE QUIERE A NADIE

Nadie es verdaderamente digno de envidia. ¡Cuántos, en cambio, dignos de lástima!  

- Schopenhauer -


Tomo el título de un "Capricho", de Goya, que se halla entre todos los suyos y La Tauromaquia; es también el de una corta novela de Concha Espina. Huelga decir que ella lo pone de relieve, es la tesis de esta narración. Lamentablemente este aserto es cierto si le anteponemos el adverbio de cantidad "casi", pues generalizar es arriesgado por aquello de que "no ay regla sin excepción", si bien las excepciones confirman la regla.

Tanto la vida como el arte o los libros nos llevan a la convicción de que en la sociedad impera precisamente ese amor fraterno predicado por Cristo, el cual no seguimos los cristianos, pues como sostiene Gustavo Flaubert, 'la fraternidad es una de las más bellas invenciones de la hipocresía social'. Bertrand Russell, en 'La conquista de la felicidad',  considera que 'el corazón humano, tal como lo ha formado la civilización moderna, está más inclinado al odio que al amor', y lo corrobora Benavente cuando opina que 'más se unen los hombres para compartir un mismo odio que para compartir un mismo amor'.

Habla este filósofo inglés de la competencia; ahora bien, competencia, de una forma u otra, hubo siempre. También habla de la fachada, de la vanidad, apariencia,  mas a ello ya se refería Séneca: 'Vívese por imitación más que por razón'. Y no cito a otros muchos autores del mismo criterio. El amor al prójimo es Mandamiento divino que, como los demás, cae en la humanidad abiertamente en el incumplimiento. Amor es caridad, virtud teologal del Más Acá porque Fe y Esperanza corresponden al  Más Allá. Bellamente define la caridad San Pablo en su primera carta a los corintios:

La caridad es sufrida, es dulce y bienhechora; la caridad no tiene envidia, no obra precipitada ni temerariamente, no se ensoberbece, no es ambiciosa, no busca sus intereses, no se irrita, no piensa mal, no se huelga de la injusticia, complácese, sí, en la verdad, a todo se acomoda, cree todo el bien del prójimo, todo lo espera y lo soporta todo.

Yuxtaposición hay entre la caridad y el amor de la pareja humana , ya Ortega y Gasset dice que 'cada uno ama según es'. Mucho tuvo de caridad el amor de Desdémona por Otelo, y él correspondió a la compasión de ella. El gran teórico del amor humano que fue Stendhal afirmó que 'las grandes pasiones son casi tan raras como los grandes hombres'. Ello aparte de que la pasión no es garantía por sí misma de amor; se confunde bastante amor y sexo. Está claro que lo que se ama se deseo, pero lo que se desea no tiene porqué amarse, ni de hecho se ama. Está aquí la distinción entre amor y sexo. A éste torpemente a veces se le llama amor. Ya se pregunta Groucho Marx, ¿Por qué lo llaman amor si quieren decir sexo?  Claro, una cosa es la pasión, y otra el amor. 

Pero no es del amor entre hombre y mujer, con anclaje en el sexo, a veces inhumano , aun siendo llamado amor humano, a lo que quiero conceder especial atención, sino al amor a Dios que implica el amor al prójimo. Ya sería conseguir bastante, y nunca se conseguirá ni en labor de equipo, aminorar nuestra crueldad, No circunscribamos ésta a tal o cual cronología y geografía, que ¡la crueldad -dice Nietzsche- es uno de los placeres más antiguas de la humanidad'. Lo corrobora la guerra, que es una constante el la humanidad, y que después de tanto alarde de civilización sigue en pie, llenando la vida -historia en la otra cara de la moneda- de sangre y no solo en países  tercermundistas.

Y qué decir del "crimen" individual, del atropello en toda la extensión de la palabra, que clama la justicia divina, y a veces por haber errado la humana. El hombre-¡ay!- víctima del hombre, según la conocida frase de Thomas Hobbes y siendo imprevisiblemente increíble, increíblemente imprevisible, la tortuosidad de la gente en su picaresca, y siempre la picaresca fue por delante del Derecho.  ya dice el escritor italiano Carlos Dossi: '¿Por qué, ¡oh insensatos! hacer granujerías fuera de la ley? ¡hay tanto sitio para hacerlas dentro! '     

Para Shakespeare  'El infierno está vacío. Todos los demonios están aquí'.  Schopenhauer dice que 'este mundo es un infierno y los hombres se dividen en almas atormentados y en diablos atormentadores'. Papeles son  estos que se intercambian constantemente; casi todos hacemos mal, y casi todos lo recibimos. A pocos les importa dañar; a todos nos preocupa la posibilidad de ser dañados. Antonio Machado lo expone así: 

'El hombre solo es rico en hipocresía...
En sus diez mil disfraces para engañar confía;
y con la doble llave que guarda su mansión,
para la ajena hace ganzúa de ladrón'. 

Es admisible que la vida sea, en principio, menos mala teniendo cubiertas las primeras necesidades, por aquello de que 'los náufragos no eligen puerto', pero mala es para todos. En ello si que se puede decir que están de acuerdo todos los autores; incluiré una cita más, la emitida por nuestro Premio Nobel  de Literatura José Camilo Cela: 'la vida es triste; tremendamente triste, y la humanidad, cruel'. Schopenhauer era rico y, sin embargo, no deja de ver que 'debemos considerar la vida como una continúa mentira en las pequeñas cosas y en las grandes'.

Este filósofo misógino -enemigo de la mujer, lo que ratificó no casándose -denominaba el matrimonio como "guerra y miseria"-  escribe con gran mundología de las desilusiones, de los dolores del mundo; veneraba a Gracián, lumbrera de la Iglesia, otro conocedor de hombre, para él es más feroz que las bestias. Del mundo y del hombre echan pestes otros eclesiásticos, tal como Fray Luís de Granada, en su 'Guía de pecadores', o Jaime Balmes, en 'El criterio'.  

Escribo este artículo echando peste del sentimiento del hombre  en vísperas del Día de la Fraternidad, bajo el punto de vista religioso.                                          


Ya hemos visto que para el autor de   'Madame Bovary' nada más quimerino. que el amor fraterno. Y al hablar del hombre queda claro que es en sentido genérico. Lo aclara en nuestros días Arturo Pérez Reverte:  'basta echar un vistazo para que salten a la cara la estupidez , la barbarie, la maldad, la infame naturaleza que el hombre y la mujer  -seamos partidarios también  en  la hijoputez- llevan en su esencia y suelen aflorar al menor descuido'.                                                               

Existe también el Día internacional de la fraternidad humana, que se celebra el 4 de febrero. Hipocresía y más hipocresía en aras a la política                                              



A pesar de todo...

A pesar de todo, no es que la vida sea bella -no falta autor que lo  asegura-, es evidente que no se compone la humanidad exclusivamente de hombres lobo, hay almas bellas, aunque desgraciadamente, y como asegura el  Eclesiastés, 'stultorum infinitus est numerus', el número de los tontos es infinito. El tonto, ya lo dice Unamuno, es dañino   Cicerón ya aseguró que 'la necedad es la madre de todos los males'. Y el 'Fénix de los Ingenios' expone:
'de cuanta cosas me cansan
fácilmente me defiendo,
pero no puedo guardarme
de los peligros de un tonto
'.

Hay almas bellas, pero éstas solo pueden comprenderse entre ellas 'Las almas bellas -Fenelón dice- son las únicas que saben todo lo que hay de grande en la bondad'.

No deja de doler estos versos de Juan Rico Amat, del 'Arrepentimiento', atribuido a Espronceda :

'No hay que buscar del mundo los placeres
pues que ninguno existe en realidad;
no hay que buscar amigos ni mujeres,
que es mentira el placer y la amistad'.

E hiere despiadadamente el inicio de la composición: 

''Triste es la vida cuando piensa el alma,
triste es vivir si siente el corazón'.