domingo, 21 de septiembre de 2014

Santa María la Real de Nieva (Segovia) ante una fantasmagoría de que debió apearse hace seis años. Desde entonces resulta espantosa beocia.

Me gusta la gente con criterio, la que no se avergüenza en reconocer
que se equivocó o que no sabe algo.
La gente que al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por 
no volver a cometerlos.
                                       - Mario Benedetti - 

¿Me decepcionará el cura párroco de Santa María la Real de Nieva? De momento no ha reconocido que se equivocó al contestarme por no saber. Tras mi artículo quedó informado, otra cosa es que se dé por enterado, que no acepte su error. Ya sabe que no se puede afirmar que los restos que contiene el arcosolio de la iglesia son atribuidos a Blanca I de Navarra. Tal atribución es imposible desde el resultado que arrojó la prueba genética, demostrando que ni la parte ósea encontrada del Príncipe de Viana, en Poblet, ni el esqueleto atribuido a su madre, en Santa María la Real de Nieva (Segovia), corresponde a made e hijo. Falsos, pues, los restos de aquel monasterio y los de la iglesia de la localidad segoviana. Se supone, por el equipo científico que practicó el ADN mitocondrial, a quien puede pertenecer la osamenta encontrada en 1994 al efectuarse una obra de albañilería en la iglesia parroquial (antaño oficiaban también los dominicos en la capilla de su colegio) por el contratista Carlos Santos, residente en aquel tiempo en Cobos de Segovia, y siendo párroco el sacerdote José María Martínez Nieto. 

Al principio se dieron por auténticos y se organizó la marimorena por la posesión de los restos. Navarra los rclamaba en virtud del testamento de la reina, en él expresa su voluntad de ser enterrada en el pueblo navarro de Ujué, iglesia-fortaleza de Santa María, mientras Segovia alegaba tener derecho a que quedasen en la provincia donde están desde que murió. Navarra se retiró del pleito al quedar demostrado que los restos no son de doña Blanca. ¿Por qué Santa María la Real de Nieva al no poder continuar sosteniendo que la osamenta es de la mencionada reina, se refugia en que son atribuidos? Repito, y nunca se repetirá lo bastante, que ni siquiera cabe la duda que implica la atribución. Ha quedado descartada toda especulación de la Historia tendente a presentar los controvertidos restos como los de la hija de Carlos III el Noble y de su esposa Leonor de Trastamara, hija ésta de Enrique II el Fraticida y de su mujer Juana Manuel de Villena, abuelos maternos de doña Blanca. Por parte paterna lo son Carlos II el Malo y Juana de Valois. 

Nada que ver esta familia con el sepulcro en cuestión, y digo en cuestión por la increíble obcecación de la localidad segoviaa de no aceptar el hecho inequívoco de que los restos no son de Blanca I de Navarra. Realmente se acabó la cuestión al darse el hecho de que desapareció el punto o materia que fue dudoso o discutible. Por la Historia nunca se pudo afirmar ni negar que el esqueleto encontrado correspondiera a la susodicha reima., no obstante hubo más de uno que tan ignorante como osado lo afirmó, ya reza el dicho que la ignorancia es muy atrevida. Perdonable es lo que puede basarse en el amor a la tierruca, que tan bien plasma el novelista santanderino José María de Pereda, tal el caso de la conferencia que la ínclita santarieña, Carmen Muñoz García, dio en su villa el 31 de octubre de 1994, como primacia informativa del hallazgo, con el título Referencias históricas sobre la sepultura de la reina Blanca de Navarra en Santa María de Nieva y su relación con los restos hallados recientemente en la Capilla Mayor de la iglesia. 


Metedura de pata con increíble obcecación.

Pero es inadmisible, no hay ningún punto de vista que pueda reclamar indulgencia, que a partir del 9 de septiembre de 2008, fecha de presentación del estudio genético, haya habido un santamaieño que afirmó taxativamente que "Los restos de Blanca de Navarra descansan en la iglesia parroquial". Para meter más la pata en el artículo así titulado, publicado el 13/9/2008, le inicia de esta forma:
Los restos de la reina de Navarra permanecen en la Capilla Mayor de la iglesia parroquial de esta villa, apesar de las informaciones aparecidas estos días que pudieran sembrar dudas, y que se repiten cada cierto tiempo, no sé con qué motivos ocultos. [...] Pienso que estos "restos regios" se merecen un descanso eterno, aunque ya vaticiné que no tardando mucho saldría la polémica nuevamente. No me equivoqué.
El escrito, en suma, es de ignorancia, de salirse por la tangente diciendo lo que a su deseo se le ocurre, prescindiendo de reflexionar, y saliendo, por ende, disparates al canto.  ¿Continuará pensando a lo largo de estos seis años que son "restos regios"? Tanto por su parte como por la del párroco es alucinante tanta torpeza, tantas salidas por peteneras, tanta indocuntación. ¿Qué decir del intelecto de quien no admite la ciencia y, por consiguiente, nada le dice el ADN mitocondrial? Yo esperaba que el aludido Alfonso Águeda Martín tuviera noticia de esta prueba científica y la respetara aun no tapando la inscripción del "sepulcro de la mentira" por no serle posible a él, si así ocuriere. 

Este sepulcro no tiene otra verdad que la de la muerte. Se pensó, como indiqué antes, a quién pueden pertenecer los restos, y había decisión de contactar con el Ayuntamiento para el permiso de la pertinente prueba, pero la crisis económica dio al traste con este planteamiento. Cabía la duda de que el alcalde de entonces no lo iba a facilitar, y se hubiera tratado de superarlo. La duda, obviamente, nacía del desprecio que ya se hacía del ADN. ¿Cerrilidad o deshonestidad? Por supuesto que la referencia es de una señora muy mportante, de aquí la zona de la iglesia en que fueron encontrados sus restos mortales, pero, claro, menos que la reina que en Santa María de Nieva (la de Segovia, no la de Almería) murió y fue enterrada, algo harto publicado y sabido, aunque el sacerdote con destino en la localidad me exponga: He leído en varios sitios y creo nadie duda que realmente la reina Blanca I de Navarra murió en esta villa y recibió pompas fúnebres, así como entierro en ella. Creo que ahí la historia calla. Salvo que sea de la manga, no sé de dónde saca pater Águeda que la historia calla que murió en esta villa segoviana, fue enterrada en la misma y, antes o después, se le dijo un funeral. Además, si lo ha leído en varios sitios será porque no lo calla la Historia. Es una salida contradictoria. 

jueves, 11 de septiembre de 2014

Ilustres políticos y otros peyorativos ilustres de nuestro tiempo. Y otras irregularidades.

Ya sólo meten en la cárcel a los que pueden vivir 
perfectamente fuera de ella.  - Antonio Gala - 

Ha acabado el reinado de corrupción pero ésta, no; cada día salen nuevos nombre a la concurrida palestra de la corrupción. No sé ni cómo caben. Banqueros, militares, políticos, funcionarios, particulares (ladrones de profesión o de afición): en todas parte coecen habas, menos en la holla de los pobres, a los que se condena sin tanto requilorio por hurto famélico. -Antonio Gala en frase lapidaria que debiera exhibirse en el Congreso de los Diputados, y que yo he citado más de una vez porque es fiel retrato de nuestra época-. Se llevan la palma los políticos y los banqueros, que vienen a formar una masa, aparte del político que pasa a ocupar un alto cargo en la banca, algo sumamente impropio; en fin, todos los hechos raros que surgió a nuestra vista. Para el corrupto, se trate de un político,de un banquero, de quien fuere, debiera impedirse el indulto, pero, lejos de ello, bochornosamente se desimputa a evidentes cacos. 

A propósito, ¿se desimputará a la infanta Cristina por segunda vez? "Todo es posible en Dinamarca", decía Hamlet, y hoy día también puede afirmarse que "todo es posible en España". En esto de la corrupción se está dando una imagen enormemente vergonzosa, véase cómo habla la prensa extrajera de nuestro país, empezando por el comentario a la ingente fortuna atribuida a don Juan Carlos de Borbón y Borbón. ¿Por qué será que el nuevo rey ha prohibido a su padre dedicarse a los negocios? Se dedicó a lo largo de su reinado a ello, pese a estarle vetado a un monarca constitucional. Esto es impepinable y a lo que parece contagió al reino, pues, como el citado Gala dice, nada es tan contagioso como el mal que desciende de lo alto, de quienes deberían ser ejemplares, y son, además de corruptos, corruptores. Hasta conseguir, como vemos, que la sociedad, envidiosa, desee ser corrompida y admire a los ladrones. Ya Antonio Machado escribió: 


La envidia de la virtud
                                                            hizo a Caín criminal.
¡Gloria a Caín! Hoy el vicio
                                                           es lo que se envidia más.  
Entre ella y él. 

La reina Sofía tiene motivos innumerables para estar súper quejosa de su cónyuge: le descubrió su infidelidad conyugal al poco de morir el dictador Franco, es decir de ser reyes. Y desde entonces alcobas separadas y él fue desde la de una bella a la de otra. Aun bajo la protección de la censura en que estuvo la monarquía juancarlista, no dejó de trascender a la ciudadanía las amantes fijas, que no excluían las volátiles o pasajeras, del monarca.

Al ex rey Juan Carlos tampoco le han faltado poderosos motivos para encontrarse a disgusto con su mujer. Recientemente podíamos leer en "Diario de Mallorca", y con el titular "El Rey dejó de veranear en Marivent por culpa de los griegos": 
No podemos olvidar la reiteración de motivos, según los cuales don Juan Carlos de Borbón dejó de venir a Mallorca por el escándalo de Urdangarin o por su amistad entrañable con Ciccicorina, pero podemos contarles la verdad. El Rey Padre, hoy tan desaparecido como Jordi Pujol y por los mismos motivos, se hartó de soportar a Constantino de Grecia y demás gorrones griegos. Es duro tropezarse a cada paso con Irene de Grecia, invocando por los pasillos de Marivent a los santones hindúes reencarnados en vacas. Por no hablar de Sofía de Grecia, a la que su marido querría aplicar la solución israelí. 
Un gran disgusto dio doña Sofía a su marido cuando en el apogeo del caso Nóos partió para Washington a ver a la hija y el yerno y se retrató con ello. ¡Qué tremendo despropósito! El rey y su Casa querían cubrir el expediente, simulando distanciar al matrimonio, pero ella no tuvo en cuenta que por encima de su papel de madre estaba el de reina. ¡Que burla a la nación! ¿Y qué ha venido pasando con el matrimonio en cuestión en las Navidades? Que se reunían en La Zarzuela. ¿Y qué ha hecho el ex rey Juan Carlos con su chalet de Baqueira Beret? Permitirles que en verano pasaran en él los fines de semana. ¿Dónde esta la ruptura familiar con ellos? La única separación que ha habido ha sido eliminarles de los actos oficiales. Es, en fin, un tema manoseado y que, a base de serlo, ha de ser archisabido de todo el mundo.   
 
La familia real nunca ignoró lo que pasaba en su casa. 
 
Se considera unánimemente que don Juan Carlos tenía conocimiento de los negocios -su nombre crudo es el de estafas- de su yerno en colaboración con su socio Diego Torres. ¡Cómo no había de saberlo si Urdangarin se servía en sus actividades hasta del Palacio de Marivent y en él le ayudó para su entrevista con Francisco Camps y Rita Barberá! Al hacerse el peligro inminente le hizo ausentarse de España, colocándole en Washington, lo que implicaba protegerle. Nadie duda de que el matrimonio Urdangarin-Borbón se fue a Estados Unidos huyendo de la quema, como suele decirse; se vislumbraba el momento de aflorar el affaire del cuarteto Torres-Tejeiro y Urdangarin-Borbón.Natural y lógicamente la disyuntiva es  esta: O lo sabían todos en la familia o no lo sabía ninguno, pues que, de saberlo uno, lo sabían todos. Ahora nuevos e-mails a que Diego Torres echa mano para demostrar que Felipe VI sabía a qué se dedicaba el Instituto Nóos. 

martes, 26 de agosto de 2014

El cura párroco de Santa María la Real de Nieva (Segovia) afirma que los restos que se exhiben en la iglesia son atribuidos a Blanca I de Navarra. (Las cartas sobre la mesa)

He aquí mi correo:

Por hallarme de tratamiento médico de faringitis aguda tengo que tratar de no hablar verbalmnte, por lo que, de momento, nos limtaremos a efectuarlo gráficamente. De esta manera me dirijo a usted, previamente haberme presentado con mi blog, y tras de tener el gusto de saludarle, recabar información de su postura respecto a la mentira que se exhibe en el templo parroquial actualmente a su cargo. Inicialmente pudo ser mero error, mas, una vez que quedó claro éste, ya ha pasado a mentira. Y lo es recalcitrante, rayana en lo demencial en todas las acepciones de esta palabra perteneciente o relativo a la demencia .aquí que opinara un psiquiatra-, caótico, absurso, incomprensible. Es dar mala nota de manera polifacética.

No le diré más sobre este caso de inverecundia, que, inexorablemente, una persona de su calidad ha de aceptar lo es. Le agradeeré lea los varios artículos que en mi blog he insertado sobre este affaire, que no sólo ha de constituir escándalo lo económico, y se una a mí para luchar por la desaparición de la MENTIRA. Afecta a la Historia en primer lugar, pero no deja de atañer a la Religión y, por ende,no le es ajena, ni mucho menos, la cuestión. 

Es lo pertinente tapar la falsa inscripción del sepulcro que estólidamente erigieron en la iglesia. No pretendo marcarle pautas a seguir; ahora b ien, me gustaría verle proceder e modo consecuente a los principios que profesa. No soy quién, obviamente, para exigirle cosa alguna, pero sí soy muy dueño de recrimnar malos comportamientos, malas conductas. Me duele la mentira, tanto más en esta villa y en la iglesia. No paso de ogarle ponga cuanto de su parte esté en tapar la falsa inscrpción del arcosolio. / Un saludo.

Pero el cura sin apearse del burro, como el P. Andrés Manjón, fundador de las Escuelas del Ava María, pero sin que al pie de la  foto se escriba: "A tal santo, tal peana". 

He leído con atención su correo y su blog. Le invito a leeer con detenimiento la placa que dice Atribuidos, lo cual aclara que no es una afirmación categórica. Me temo que pueden ser esos restos. [¡qué atrevimiento, viven los cielos!] También le invito a leer el manuscrito que hay en la parroquía del padre Jurami que alude a esta sepultura y su ubicación. He leído en varios sitios y creo nadie duda que realmente la reina Blanca I de Navarra murió en esta villa y recibió pompas fúnebres, así como entierro en ella. Creo que ahí la historia calla. Los restos óseos coinciden en edad y morfología con una mujer de las características de Blanca a su muerte, pero como muy bien dce no hay una demostración clara de que sean o no sean. Otra cosa son los de su hijo que según he oído no son y han sido saqueados muchas veces.
Por lo tanto y creo que sin ofender a nadie esta placa seguirá indicando donde se hallaron unos restos atribuidos a Blanca I de Navarra. 
Esta placa, por otra parte, creo la pusieron las autoridades autonómicas de acuerdo con las autoridades de Navarra y ellos habrán de sugerir lo oportuno.
El sepulcro de Dª Blanca es una gota en el oceano de arte que posee esta iglesia. 
Invitándole a todo esto y a su disposciónle saluda: Alfonso Agueda, personaje extra de "Dominico" en el documental de TVE 1 Mujeres en la Historia: Catalina de Lancaster. 

Yo no sé de dónde se saca este señor que la Historia calla que Blanca I de Navarra murió en esta villa, en ella recibió pompas fúnebres y fue enterrada. Se lo saca de la manga, o sea, lo dice sin fundamento para ello. La Historia no lo calla. Bueno vayamos a mi respuesta. 

Lamento tener que contradecirle, y enteramente. No ha leído, ni mucho menos, con detenimiento mi correo y mi blog, como pone de relieve las invitaciones que me hace. 

Conozco el manuscrito del padre Jurami, asimismo tengo "Historia de la aparición de la taumaturga imagen de Nuestra Señora La Soterraña de Nieva. Transcripción y notas: Antonio Sánchez Sierra". Libros y más libros sobre Sanat María la Real de Nieva tengo, poseo amplia bibliografía. Aparte de  haber leído lo que no poseo. 

Si hubiera leído V. los varios artículos en los que trato de la gran metedura de pata -valga la loc. verb. colq.- en cuanto a hacer y decir lo inoportuno y equivocado en cuanto a los supuestos restos de Blanca I de Navarra no hubiera dado a mi correo una respuesta por demás inadecuada. Lo desorbita todo, se ha ido por los cerros de Úbeda y no en busca de San Juan de la Cruz. Item, no viene a cuento que consigne ser personaje extra "Dominico" en el documental de TVE 1 Mujeres de la Historia: Catalina de Lancaster. Pues claro que conozco este vídeo, aludo a él en uno de mis escritos sobre el tema que nos ocupa y que es tan jocoso como indignante. 

No proceden, pues, las invitaciones que me hace, y no es conforme por dos motivos o causas: 1º. Son impertinentes sus invitaciones. 2º. Debió dar por hecho que las lecturas que me recomienda las tengo practicadas. Si como dice, pero demuestra lo contrario, ha leído con atención mi correo y mi blog, es tanto más inconcebible su contestación. Usted llama blog a mi artículo actual, porque, como es patente, no puede haberse leído los 135 artículos de que se compone mi blog, ya sería bastante que lo  hbiera efectuado, de ayer a hoy, de los referentes a la reina medieval de alusión. No hubiera incurrido -repito- en lo desorientado de su respuesta.

¿A qué vienen las siguientes líneas suyas? He leído en varios sitios y creo nadie duda realmente que la  reina Blanca I de Navarra murió en esta villa y recibió pompas fúnebres así como entierro en ella Los restos óseos coinciden en edad y morfología con una mujer de las característica de Blanca a su muerte. Siga eyendo Historia, que no le vendrá mal, pero no sé qué me qiere decir con ello. Nunca dije que no muriera ni fuera enterrada en nuestra localidad segoviana, ni, por otra parte, contradije al doctor Manuel Reverte Coma, director del laboratorio de Antropología, en su dictamen, dado con fecha 15 de diciembre de 1994, en torno a este esqueleto que ha resultado no ser el de la madre de Carlos de Trastamara y Evreux, Príncipe de Viana.

Incurre también en el despropósito en cuanto a la manifestación siguiente: Otra cosa -expone literalmente- son los de su hijo [los restos], que según he oído no son y han sido saqueados muchas veces. Esto lo dice tras consignar que no hay una demostración clara de que sean o no sean. Esto si que ya es -y se lo digo con todo respeto- salir por peteneras. ¿Quiere V. más clara demostración que lo que descubre la aplicación de la prueba científica de ADN mitocondrial? El hecho demencial -que no sólo de ignoracia supina- de oponerse gratuitamente a la Ciencia es lo que vengo combatiendo. A partir del 9 de septiembre de  2008 que tuvo lugar en el Monasterio de Santa María de Poblet la presentación del Estudio genético del Príncipe de Viana, quedó clara la no autenticidad de los restos del hijo y de su madre. Más claro agua.

No han sido ni en Poblet ni en la localidad segoviana encontrados, respectivamente, los restos mortales de ellos. LOs que se descubrieron en la villa segoviana, afirmo por enésima vez, no son de Blanca I de Navarra. Es inmoral, por consiguiente, atribuirlos a ella. Nota bene, observa bien. 

Por disentir con V., no dejo de hacerlo con el último punto de su respuesta: El sepulcro de Dª Blanca es una gota en un oceano de arte que posee esta iglesia. No, un sepulcro cuenta mucho. Arte aparte. Y en cuanto al arte, quedaría mejor que dijera: "los restos de este monasterio". 

Insisto en el último punto de mi coreo, cuyo contenido del mismo ha contestado inadecuadamente. 

Es lo pertinente tapar la falsa inscripción del sepulcro que estólidamente erigieron en la iglesia. No pretendo marcarle pautas a seguir; ahora bien, me gustaría verle proceder de modo consecuente a los princios que profesa. No soy quién, obviamente, para exigirle cosa alguna, pero si soy muy dueño de recriminar malos comportamientos, malas conductas. Me duele la mentira, tanto más en esta villa en la iglesia. No paso de rogarle ponga cuanto de su parte esté en tapar la falsa inscripción del arcosolio.

Ya me muestra y demuestra que no se halla dispuesto a que se borre la placa. Rechazo de plano que se consolide con los... """amantes de la Historia""", la postura, posición, actitud, que adopta. 

Me contesta con estos dos renglones.

Disculpe el tono que no le ha gustado. Pero como parece indicar a mí también me gusta buscar la verdad y que me la muestren, esa era mi intención.
  
Le respondo con este nuevo correo que titulo: "Acerca de la  réplica recibida a lo estupefacto que me dejó su salida. Ahora más de lo mismo. 

Lo único que me ha expuesto usted con exactitud es que trabajo en el vídeo sobre Catalina de Lancaster. El guión es de María Teresa Álvarez autora de la biografía "Catalina de Lancaster primera princesa de Asturias", novela histórica. Es biografía novelada pero no se aparta de la verdad histórica. La tengo en papel. Es cierto que V. y un tal Juan Francisco Torres son monjes figurantes, tienen un papel fugaz, aparecen a partir del punto 13,27 en el claustro, se cruzan con la reina, hacia el 15,39, y ya está la actuación de los dos dominicos. En "agradecimientos" figura: Alfonso Agueda, parroco de Santa María la Real de Nieva, el Ayuntamien de aquí, el de Ayllón, etcétera. 

Nada tiene que enseñarme sobre la abuela de Isabel de Trastamara y Avis. Lea mi extenso artículo -( I ) 28--I-2013 / ( I I ) 7-II-2013-. He publicado dos más en papel. No falta en el de mi blog el epígrafe: "Santa Mría la Real de Nieva surgió de un milagro mariano y de su benefactora Catalina de Lancaster".

En cuanto al tema central, esencial, fundamental, básico, no entró en razón, se dedicó a hacerme invitaciones extemporáneas. No le ha hecho mi respuesta cambiar, se matiene en no aceptar la  Ciencia, la cual destruye equivocaciones y mentiras. La prueba que se realizó es inequívica. O demuestre V. u otro como V. -Felipe Molinero, por ejemplo- que no lo es. Le repito que tras la misma no caben disquisiciones a través de la Historia y sus documentos, aparte de que no hay ninguno que levante duda. Ya cábalas y conjeturas, ecuánimes o no, carecen de sentido. O no le tiene quien las hace. La polémica respecto a los supuestos restos de Blanca I de Navarra cesó -le repito en este correo- el 9 de septiembre de 2008. Y ha sido gracias al Dr. Miguel C. Botella UG, profesora Mariona Ibars UAB y la Dra. Asunción Malgosa UAB. 

Claro que no puede gustarme el tono que empleó para responderme y por el que se disculpa. Disculpado está. No entiendo el resto de su correo: Pero como parece indicar a mí tambien me gusta buscar la verdad y que me la muestren, esa era mi intención (sic). No tiene porqué seguir buscando la verdad, digamos mejor lo  cierto, ya está encontrada por los señores que acabo de citarle. Son falsos los restos del Príncipe de Viana, en Poblet, y los de su madre en Santa María la Real de Nieva. El abad de Poblet no piensa hacer nada por cuanto no hay acceso a la falsa osamenta, mas aquí están el presbiterio de la iglesia, por lo que la líder del proyecto genético consideró que deben tapar la placa, no exhibir el sepulcro como de restos que no  son.

No es a mí a quien tiene que invitar a que le muestre la verdad, sino a la personas que c ito; bueno, ya se la muestran. Lo que puede hacer, si se cree capacitado para ello, es llevarles la contraria, demostrarles que el ADNmt no vale para nada. La familia Borbón, empero, teme dicha prueba científica y, consecuentemente, se negó a que se practicara con "La famlia de Carlos IV", por si tiene razón fray Juan de Alcaraz No digamos con Isabel II. En cuanto a las personas puede despejar enigmas de la Historia. No importa que V. no crea en la Ciencia, salvo que sea capaz de probar que el ADN mitocondrial nada prueba, que es un camelo. Yo, de momento y creo que será para siempre, creo que el chasco y la burla es la simulación, fingimiento, la apariencia engañosa, que se lleva a efecto con tales restos.

Echa usted y sus corifeos el resto, en la acepción de hacer todo el esfuerzo posible, por la continuación de la mentira. 

Respuesta de mi interlocutor.                    

Yo no me opongo a la ciencia, pero querría saber con quien se hizo el cotejo del ADN Nada más.

Mi contestación.

La prueba se ha realizado con la archiduquesa de Austria, Johanna de Habsburgo, décimoquinto hujo de la reina Ana de Jagellón-Foix y Fernado de Habsburgo.
Nació en Praga el 24 de enero de 1547, en pleno Concilio de Trento, y murió en Florencia el 10 de abril de 1578, a los 31 años, pues, de edad, al caer de una escalera en avanzado estado de gestación de su octavo hijo.
Textos aparte, de momento puede ver datos de la persona con quien se hizo el cotejo de ADN en Wikiperia. E igualmente otras páginas de internet. Es historia relativamente cercana, la sobrina de Calos I de España, nieta por vá paterna de la primera reina de España, Juana la Loca, y de su esposo Felipe el Hermoso.
El ADNmt -tengo material sobre ello- es el único fiable por el momento. Se transmite de madres a hijas per secula seculorum. 

Ahora el sacerdote Alfonso Agueda Martín está en silencio, pero... ¿calará algo en él de cuanto le he dicho, reaccionará como es debido y yo vengo pidiendo? ¡Vaya usted a saber! ¡Ya se van a cumplir seis años de sostener heroicamente -¿a qué aplicar un adverbio de modo malsonante?-, todos a una, la el inicial error, y, durante esta media docena de años, auténtica MENTIRA
                      

miércoles, 30 de julio de 2014

SANTA MARÍA LA REAL DE NIEVA Y BLANCA I DE NAVARRA

Tranquiliza más y es más prudente encomendarse a un santo que a un Gobierno.
                                                  -Antonio Gala-  

Lo experimento incluso a escala local, como referente el pequeño, importancia aparte, pueblo mencionado. A la patrona del mismo, advocación mariana de Nuestra Señora de la Soterraña 
                                                                   
 

me emcomiendo para conseguir que el alcalde, el cronista y sus correligionarios abdiquen de la mentira que a trochemoche, disparatada e inconsideradamente  mantienen en la iglesia parroquial. Es, evidentemente, algo de que se debió rectificar desde que se presentó en Poblet el Estudio genético del Príncipe de Viana; lo que desde aquel día viene ocurriendo en Santa María la Real de Nieva es para exclamar, gemir, lamentarse, gritar, elevar el grito al cielo, que es lo que vengo haciendo en contra de los habitantes de la localidad que se han instalado callar, silenciar, y sus sinónimos       

 En una página de internet, "El país que nunca se acaba", agosto 2013, leí::
El (supuesto) sepulcro de Blanca de Navarra. A la madre del Príncipe de Viana la muerte le llegó a los 56 años en pleno viaje por Castilla. En teoría fue enterrada en esta iglesia, pero a la ubicación del sepulcro se le perdió la pista. Se sospechaba, se especulaba, que sus restos descansan en la Soterraña, pero no fueron "hallados" hasta una restauración acometida en el templo a comienzos de la década de los 90. Sin embargo, no son pocos los que defienden la falsedad de estos restos con un montón de argumentaciones que nunca está de más conocer. Está claro que, en términos turísticos, una iglesia con huéspedes insignes parece más notable.
La de Santa María la Real de Nieva (Segovia) carece de sepulcros que eleven su notabilidad, realce de tantos templos, especialmente, catedrales. Buen reportaje, principalmente fotográfico., es un pasear por el centro de la localidad, omitiendo su ampliación en curso y, actualmente, en suspenso por la crisis económica.  Buenas fotografías las del interior de la iglesia, así como de lo que queda del monasterio -hay fotógrafo y tema- que fundaron los primeros príncipes de Asturias: Catalina de Lancaster, nieta de Pedro I de Castilla, y Enrique III, hijo de Juan I de Trastamara, fundiéndose asi la rama legítima con la bastarda. 

En la indicada página escribí el siguiente comentario. "En un caso que raya en lo patológico no tapar, cuando menos, la inscripción del arcosolio a Blanca I de Navarra, habida cuenta de que mediante la prueba de ADN mitocondrial ha quedado demostrado que los restos que contiene no son de dicha reina. Llevo largo  tiempo combatiendo esta ignorancia y atentado contra la Ciencia, pero que si quieres. Ya se alude aquí a mi rebelión y se presenta mi artículo titulado "El infundio del sepulcro de Blanca I de Navarra". 

Una ligereza al escribir "Blanca  de Navarra, reina prudente y peregrina".

También consigné aquí otro comentario al respecto:
Me gusta bastante esta biografía -obra, desde luego, de información, no de investigación- que ha tenido el gusto de escribir por simpatía al personaje. La publicación data de 2011, No me he dirigido antes a usted en espera de ver si el presidente del Ayuntamiento mandaba quitar o borrar la falsa placa, ya que la continuidad constituye sobrado motivo para incurrir en el ridículo y en algo peor. No debió colocar de portada la fotografía del arcosolio; sencillamente, porque  no guarda los restos mortales de la hija de Carlos III el Noble y su esposa Leonor de Trastamara, hija, a su vez, de Enrique II el Fraticida y de su esposa la infanta Juana Manuel. Se mantiene, asegura, a tontas y a locas lo que ya es neta ignorancia o afán de engañar, engaño que, evidentemente, no puede continuar practicándose  con un mínimo de cordura después de haber hablado la Ciencia. Quedo a su disposición para hablarle de lo que ha pasado por alto a pesar de lo mucho que se ha escrito sobre la osamenta hallada en la iglesia de dicha cabeza de partido segoviana. También, por supuesto, de su vida.
No recibí su respuesta. Es increíble que en el último punto y aparte del epígrafe "La muerte de la reina" diga que:
En Santa María la Real de Nieva descansa su cuerpo, identificado en 1994 por un equipo dirigido por el Dr. José Manuel Reverte. El 6 de junio de 1997 en una cerermonia sencilla se procedió a la instalación de la urna en el sepulbro de la capilla funeraria.   
Tan a la ligera habla y se queda tan pancho. Debiera enterarse de que el doctor José Manuel Reverte Coma no aseguró, ni mucho menos, la autenticidad de estos despojos, lo que fue cuestión batallona. Vino la paz cuando en septiembre de 2008 al quedar probado científicamente que del sepulcro de la iglesia santamarieña miente la inscripción. ¡Caramba con el autor de la biografía: Jesús Tanco Lerga! Y tras de versar tan inducumentadamente sobre la suerte corrida por dicha reina pone la fotografía del falso arcosolio en la portada del libro. Otras vistas hay bonitas en la villa, mas esto es sumo desacierto. 

(Cuantas tentativas hice para contactar con el Sr Tanco Lerga fracasaron. Puede ser que algún comunicado mío haya recibido, y haya preferido no entrar en polémica, ya que el error publicado, publicado está). 
                                                                             
                                                               


Confluencia en esta irreflexión con la página web del Ayuntamiento. 

En ella leemos:

Este templo posee la suerte de servir de mausoleo a una de las reinas más importantes que ha tenido España. En él están depositados los restos de doña Blanca de Navarra, fallecida en esta villa el 1 de abril de 1441. [...] En las obras realizadas en la iglesia en octubre de 1994 se encontraron unos restos que, después de numerosos estudios antropológicos hechos por el Dr. don José Manuel Reverte han confirmado que efectivamente son los restos de tan importante reina. [...]  El día 6 de abril de 1997, en una sencilla ceremonia oficial fueron nuevamente depositados  en una urna con copias de la documentación que acreditan la personalidad de doña Blanca. Después se entrega la página a aportar una idea del devenir de la familia -Trastamaras de Aragón, Trastamaras de Castilla, ello es exacto, a excepción de la unión de Aragón y Castilla por el matrimonio de Isabel y Fernando, aquí también incurre en error tal página municipal. 

En fin, el que haya escrito esta nota informativa se habrá quedado tan pancho después de consignar por su cuenta y riesgo afirmaciones gratuitas. Diré una vez más que la gran figura de la antropología, doctor José Manuel Reverte Coma, no aseguró que los restos pertenecian a Blanca I de Navarra; en definitiva, lo que expuso es que sólo la práctica de la prueba de ADN podía resolver la incognita. También se saca de la manga el redactor de la web del Ayuntamiento, que en varias universidades españolas se han realizados pruebas de ADN. ¿Qué idea tiene tal persona respecto a esta prueba?  Ya he expuesto en artículos anteriores qué equipo llevó a efecto dicho trabajo y cómo fue realizado, superando inconvenientes surgidos, los cuales alargaron su verificación. Al concluirse se dio al traste con la mentira a que se aferraban interesados en ella. Debió, entonces, desaparecer por ensalmo, pero no ha sido así sino que a la vista la han dejado. Quosque tandem?, ¿hasta cuándo? Vaya usted a saber.  

No puede concebirse en el plano moral, religioso y cultural. Al párroco debiera preocuparle esta imagen de la Mentira instalada en el presbiterio de la iglesia. (Dicho sea entre paréntesis que Alfonso Águeda Martín,que así se llama y apellida el aludido sacerdote católico, realizó un papel en un vídeo sobre Catalina de Lancaster). Si, como  parece, le atrae el pueblo, ha de atraerle en primer lugar los diez Mandamientos de la Ley de Dios; pues bien, el octavo es: No dirás falsos testimonios ni mentirás. Ha de tenerlo en cuenta él y sus superiores jerárquicamente hablando.

Postura que se adopta en la villa ante el sepulcro equivocado. 

A pesar de que el alcalde anterior ha dejado una monumental deuda al actual, no vaciló en la construcción del sepulcro no estando comprobada aún la autenticidad de los restos. Luego surgió en contra de la pretensión de haber sido encontrados los restos de Blanca I de Navarra, iniciarse la dicha prueba científica que echó por tierra lo deseado y que se trataba de justificar tergiversando la Historia, con premisas a voluntad. Si ya bajo el punto de vista de ésta no se podía probar la cosa, vino lamentablemente la Ciencia a dar el mentís. Ocurrió este aserto de la verdad fue un descubrimiento. El engaño un invento. 

Ante la no rectificación del error y/o engaño existe plena indiferencia por parte de los santamarieños; ésta resulta sumamente vituperable en cuanto la segunda acepción de la palabra: acción o circunstancia que causa afrenta o deshonra. Es incontrovertible que no honra ni enaltece al pueblo; existe el amor a la tierruca pero sería un malentendido pensar, considerar, que es amar a nuestra patria chica lo que está ocurriendo en Santa María la Real de Nieva respecto a los restos mortales de la susodicha reina medieval de Navarra. Lo pertinente es solicitar que desaparezca la falsa inscripción -lo efectuo con este artículo nuevamente- y no estaría de más corregir el error en los escritos; sencillamente, se ha de rectificar lo hecho y lo escrito. No dudo que hubiera quien actuara de buena fe, sin pretender engañar -no experto en Historia, desde luego-, pues "nadie tiene más posibilidad de caer en el egaño -según Jorge Bucay- que aquel para quien la mentira se ajusta a sus deseos". 

Desde el poco tiempo de publicarse que los restos atribuidos al Príncipe de Viana, en el monasterio de Poblet, y los de su madre, en Santa María la Real de Nieva, son falsos, quedó notorio porque se difundió amplia y continuadamente en todos los medios de comunicación. ¿Quieren seguir engañando, quienes lo pretendieron -entre éstos quien nombró cronista de la villa el anterior alcalde- quien tuvo la osadía de publicar: "Los restos de Blanca de Navarra descansan en la iglesia parroquial". Ya sólo pueden autoengañarse, puesto que, a decir de Nietzsche, "la mentira más común es aquella con la que un hombre se engaña a sí mismo. Engañar a los demás es un defecto relativamente vano". 

Cuatro fechas posterior a la presentación en Poblet del resultado ADN, apareció el aludido artículo titulado "Los restos de Blanca de Navarra descansan en la iglesia parroquial". En el  primer punto lo afirma rotundamente. Lo transcribo:
Los restos de la reina de Navarra permanecen en la Capilla Mayor de la iglesia parroquial de esta villa, a pesar de las informaciones aparecidas estos días que pudieran sembrar dudas y que se repiten cada cierto tiempo, no sé con qué motivos ocultos. Desde 1994, año del descubrimiento, hasta 1997, año de la inhumación después de las polémicas pruebas de ADN, han sido innumerables los artículos escritos sobre este asunto, más de una decena por este autor que suscribe. Pienso que estos "restos regios" se merecen un descanso eterno, aunque ya veticiné que no tardando mucho saldría la polémica nuevamente. No me equivoqué.   
El escrito sigue en esta línea de anclaje en lo absurdo, arbitrario, disparatado, tanto es así que llega a decir que "no se puede tirar por tierra hechos probados sin dar nuevos argumentos". Para Felipe Molinero Rodríguez son "hechos probados" sus argumentaciones y, por el contrario, no constituye prueba el ADN mitocondrial. Es visible que desprecia olímpicamente la Ciencia. Además parece ser que considera: ¡qué sabrá de Historia la profesora de dicha asignatura en la UAB (Universidad Autónoma de Barcelona) Mariona Ibars i Puga, que lideró el equipo. De éste y de su trabajo ya he hablado en varios artículos, sin dejar de referirme a este caso de humorismo en su lado ridículo. Que yo sepa, los demás engañados y/o engañadores han cerrado el pico, pero el cronista no. Para el cronista sólo son válidas las """pruebas""" que él presenta; por supuesto, no la presentada por Asunción Malgosa, miembro del Grupo de Investigación en Osteobiografía de la UAB, y el doctor Miguel Cecilio Botella, director del Laboratorio Antropológico de Granada; en definitiva, la Ciencia nada significa, en concepto de los representantes de Santa María la Real de Nieva,  para resolver problemas de la Historia. Dice el cronista en cuestión que restos e inscripción se correspnden y todos se callan, otra cosa es que siga engañando a todos. Y en los más sencillos en el aspecto cultural está la duda, que tanto molesta a Felipe Molinero. No, no, lo dijo Blás, punto redondo, NO.

Dice el cronista que no se equivocó en que seguirían las polémicas; menos mal que  en algo no había de equivocarse, pues referente a Blanca I de Navarra se equivocó siempre de medio a medio, sosteniendo que sus restos descansan en la iglesia parroquial. Se equivoca totalmente afirmando que son los del arcosolio; distinto sería si hablara de la iglesia en general, por cuanto pueden hallarse en el templo santamarieño continuándose sin localizar. Lo que   racionalmente no se puede afirmar, con la ignorancia de rechazar de plano el ADNm, es  -repito, y nunca se repetirá lo bastante ante actitud tan disparatada- que sepulcro e inscripción se corresponden. Por favor, seamos cuerdos y concedamos el valor que tiene el campo científico que cultivan los mencionados señores. Es unánimemente admitido por cuantos conforman esta rama del saber humano, y pertenecer a ella sería conditio sine qua non, condición idispensable, para impugnarlo o invalidarlo. No creo que sea el caso de nadie de Santa María la Real de Nieva, y allende sus fronteras, nadie ha tenido, por supuesto, tal pretensión. Insisto en que mediante la Historia no hay lo que el Sr. Molinero llama "hechos probados" Jajay. Ni él ni persona alguna ha probado que los restos en cuestión sean de la susodicha reina, porque indicios caben pero prueba no. Sólo la Ciencia puede aportar -no otra cosa consideró el Dr. Reverte Coma- la prueba afirmativa o negativa, y la ha aportado negativa, nota bene. Entonces no cabe ya andarse en disquisiciones -sería divagación, digresión-, que si caben en un sentido, caben también en el otro, las hay de ambos gustos y voluntades. Pero en vano, desde ha ya más de un lustro, todo esfuerzo por arrimar el ascua a nuestra sardina.  

jueves, 24 de julio de 2014

Mentira tras mentira, ni duque de Lugo, ni duque de Palma

Que no te enteras, Contreras, reza un dicho reprobando al que es tardío de entendimiento. Cabe, es posible, natural, enterarse de que no hay duque de Lugo, ni duque de Palma, sí duquesa de Lugo, duquesa de Palma. Se puede ver en el libro "Los diamantes de la Corona, de Juan Balansó, capítulo XIV, titulado "Los recién llegados - bisutería fina, epígrafe "La impostura de los duques". También puede descubrirse esta "imputación falsa y maliciosa - fingimiento o engaño con apariencia de verdad" (DAE) en internet. ¿Cuándo nos vamos a dar por enterados? Yo que lo sé de siempre, ha mucho tiempo que lo publiqué. Nadie se apea del burro, y esto es una burrada, una necedad, si se sabe, o ignorancia supina de no saberse. El diccionario la define como "ignorancia que procede de negligencia en aprender o inquirir lo que puede y debe saberse". El dilema es que no puede entenderse lo uno ni lo otro por parte de La Zarzuela que mantiene lo que fue un engaño o una equivocación ab initio, desde el principio. 

Reproduce Balansó de "La larga marcha hacia la monarquía", de Laureano López Rodó, esta explicación que le aportó el 31 de enero de 1972, siendo ministro de Justicia, el conde de Barcelona: 
Cuando la boda de mi hermano Jaime con Emanuela de Dampierre, en 1935, el rey Alfonso XIII, nuestra padre, "inventó" el ducado de Segovia a fin de que se les llamase infante don Jaime y duquesa de Segovia. El rey entendió que daba consentimiento al matrimonio, pero que no consideraba de rango real a la señora.  
Y añade Balansó el recuerdo de que:
Dos años antes, en 1933, el ex príncipe de Asturias también había adoptado el título de duque de Covadonga, tras su renuncia a la sucesión, para que pudiese ser utilizado por su esposa morganática, la cubana Edelmra Sampedro. / Lo mismo sucedió con las dos hijas de don Juan de Borbón, doña Pilar y doña Margarita: se les facultó el uso en España de dos ducados, Badajoz y Soria respectivamente, con el propósito de que sus maridos, el abogado Luís Gómez-Acebo y el doctor Carlos Zurita, que no pertenecían a la realeza, pasaran a denominarse el uno "duque de Badajoz" y el otro "duque de Soria".
Adiós títulos nobiliarios para el cónyuge.

Si el artículo 64 del Código Civil establecía que "el marido y la mujer gozaran de los honores de su consorte" , quedó anulada esta disposición mediante la reforma de dicho texto en 1981, cambio de ley efectuado, obviamente, por el gobierno de la Monarquía juancarlista. Cuando Balansó trata el tema hace una llamada para la aclaración siguiente.  
Probablemente el lector se sorprenderá al percatarse de que, con la ley en la mano, la mujer que se casa con un marqués ya no es marquesa, ni el hombre que se casa con una condesa, conde... Los afectados lo escamotean con facilidad. Socialmente, por mera cortesía, se sigue tolerando, pero jurídicamente, y aplicado en su literalidad, el Código Civil vigente no reconoce derecho nobiliario alguno a los consortes. Y lógicamente la Familia Real es la primera que tiene obligación de seguir los dictados de las disposiciones legales de su Reino.
El subrayado es mío, y con ello quiero expresar mi indignación al no ver que así sea. Por citar un solo ejemplo, ¿aceptó el rey la ley de transparencia? Nequaquam, de ningún modo en cuanto a su fortuna. Pero sigamos en cuanto al tema de los títulos nobiliarios. 

En lo referente a los hasta aquí señalados no se trata, como puntualiza el susodicho autor, de auténticos títulos nobiliarios, "sino unas dignidades dinásticas tan "personales" de doña Elena y doña Cristina como pueda serlo la condición de infantas. Jaime de Marichalar e Iñaki Urdangarín no son duques por la misma razón que no son infantes de España". El libro aludido data de 1998, cinco años antes de la prematura muerte de su autor. 

Firmó don Juan Carlos el 6 de noviembre de 1987 un decreto del Ministerio de Justicia sobre "Régimen de títulos, tratamientos y honores de la Familia Real y de los Regentes", pero, como quedó demostrado, a la manera o modo que firmaría años después la infanta Cristina, su hija: sin saber lo que había firmado y sin recordarlo siquiera. El artículo sexto de dicho documento señala que los títulos de nobleza concedidos por el rey sólo son autorizados a los miembros de su familia, especificando que "la atribución del uso de tales títulos tendrá carácter graciable, personal y vitalicio. (Puede verse, aparte de otros lugares en papel, tambien en internet) . A este respecto comenta Balansó.
No se trataban, por tanto, de títulos de nobleza convencionales acogidos a la legislación nobiliaria común, sino de unas dignidades que son la manifestación más pura de la libérrima intención del titular de la Corona, sin exigir para su otorgamiento la intervención del Consejo de Ministro ni la justificación de otros méritos del agraciado que no fueran inherentes a su privilegiada relación familiar. Por eso, a diferencia de los títulos comunes, que se presumen perpetuos y hereditarios, los de la Casa Real eran personales y vitalicios. [...] Se estipulaba expresamente en el Real Decreto que su uso constituía un derecho no delegable, ceñido directa y exclusivemente a la persona del agraciado.
Como en otras líneas vemos, se asombra -no es para menos- de que en octubre de 1995 al ser interrogada la secretaría de Prensa de la Zarzuela por algunos historiadores extranjeros, obtuvieran esta respuesta: 
Aunque el ducado de Lugo es concedido a la infanta Elena, mientras ésta viva don Jaime puede utilizar el título sin trabas de acuerdo con el principio general ius consortis, recogido en nuestro Código Civil. Principio según el cual, todos los títulos y tratamientos del marido o la mujer pueden ser igualmente utilizados por el cónyuge. Comenta: De lo que se desprende que, catoce años después de haber sido suprimido, la Zarzuela desconocía la modificación del artículo del Código. 
Como vemos, Marichalar y Urdangarín nunca fueron duques, no lo fueron por partida doble aun cuando lo que les afecta es el decreto del 6 de noviembre de 1987. Don Juan Carlos se equivocó en su idea: enaltecer, ensalzar, a sus yernos, de medio a medio, de todo punto. Tampoco es para felicitar a su correpondiente asesor in illo tempore. Es visible, no admite duda, que, como termina afrmando Balansó, "los maridos de las duquesas de Lugo y Palma de Mallorca burlan y violan lo dictaminado por la propia Corona. Su impostura es manifiesta".

¿Qué diría hoy día del que en el epígrafe anterior del comentado denomina El balonmanista zurdo? Lo que tenía que añadir de este individuo es de vergüenza ajena, y dado lo valiente que era Balansó para sacar algo de ropa sucia en una época en que la actual familia real de España era tabú. Urdangarín ha firmado como duque no sólo burlando y violando la Corona, sino que ha empleado la misma para trincar. De no haber sido con tal respaldo, adiós sus enormes """negocios""". No se pudo tomar a peor parte la Corona.