miércoles, 18 de mayo de 2022

HACIENDA Y TÍTULOS LLOVIDOS DEL CIELO - ÉPOCA DE FRANCO Y DESPUÉS. (Segunda parte)

                                                              

Palacio de El Pardo, donde murió Alfonso XII.

Últimas moradas de ellos: Franco y esposa.

El dictados fue enterrado en el Valle de los Caídos por expresa voluntad de su sustituto, hecho que implicó una arbitrariedad "real" -real de realeza y de realidad. Inició Juan Carlos I su reinado como si fuera rey absoluto, como si España no fuera una monarquía constitucional. Se volcó también en títulos nobiliarias concediendo a la viuda el de Señora de Meirás y a la hija el de Marquesa de Franco. Si la esposa abandonó el Palacio de El Pardo al poco de morir su marido, como ya queda dicho, ya muerta retornó a El Pardo -su cadáver-.   Véamos cómo lo lo relata la ya citada autora de 'Señora presidenta' , en el capítulo "Carmen Polo, la mujer del régimen", el cual empieza, precisamente, dado tal detalle tras de consignar: 

Si hay un periodo oscuro, siniestro y tenebroso en la historia de las mujeres de nuestro país, es el del franquismo. Y si alguien lo encarna a la perfección no es sólo Pilar Primo de Rivera , la mujer fundadora y alma mater de la Sección Femenina, sino también Carmen Polo de Franco , la quintaesencia de la mujer del régimen. 

Y seguidamente en cuanto a su muerte y tumba escribe:

El 6 de enero de 1988 fallecía en Madrid Carmen Polo Martínez Valdés , viuda de Franco, Señora de Meirás, Grande de España. [El rey Juan  Carlos I hizo grande de España a la que no pudo serlo más] Sin duda la
mujer que más influencia tuvo en el Estado totalitario creado por su marido Sin duda la mujer de un poder incontrolado durante los cuarenta años de dictadura. Una mujer que hizo construir un mausoleo para guardar sus restos. Está situado en la carretera de Mingorrubio a dos kilómetros del pueblo y muy cerca del cuartel de la famosa Guardia de Franco. Allí se construyó un cementerio sobre un solar donado por el Patrimonio Nacional del Estado. Se pueden imaginar que esa donación era inevitable teniendo en cuenta cuando se hizo Y es que, al parecer según cuenta en un excelente libro Mariano Sánchez Soler, fueron el propio Franco y doña armen quienes decidieron buscar un lugar próximo al palacio de El Pardo para convertirlo en el cementerio de la familia. Según este mismo libro, Fernando Fuertes de Villavicencio fue el encargado de buscar esos terrenos cerca de palacio. 

¿Y que más da la la proximidad al palacio si ya ningún miembro de la familia tendría relación alguna con él? La hija y el yerno están enterrados en la cripta de la catedral de la Almudena Madrid.  Bueno concluyamos la transcripción: 

Este pequeño cementerio, con el andar del tiempo, se convirtió en un camposanto de los jerarcas más vinculados a lo que fue la famosa corte de El Pardo. El mausoleo de "la Señora", así es como se la conoció durante cuarenta años del franquismo, es una construcción de granito con un tejado de terraza que corona un campanario. | El coste del mausoleo fue de doscientos millones de pesetas..

 

                                                                                 

Sepulturas del matrimonio Franco  Polo.
 

 Por cuestión batallona que fuera la exhumación de Franco del Valle de los Caídos y traslado al cementerio de El Pardo, verificado por el Gobierno de Pedro Sánchez, no deja de tener un fondo sentimental

Curioso destino, su marido murió en la cama y ella también Murió plácidamente mientras dormía. [...] El médico personal de Franco, Vicente Pozuelo, certificó su fallecimiento por bronconomonía. [...] Carmen Polo de Franco ha pasado a la reciente  Historia de España como una mujer influyente, se comportaba casi como una reina'. Aquí contradigo a Navarro, ya hubieran querido muchas reinas, también de las que quedan, pintar lo que ella pintó. Nadie la osaba rechistar, una reina, por supuesto, déspota a la que nadie nunca osó contrariar. Y es que tenía un incontrolado poder, el poder que le daba ser la esposa de un dictador. 

                                                                 

Ev a Duarte, de Perón.  -  Carmen Polo, de Franco

No por ello se libró, y como excepción, de que Eva Perón la contrariase contradiciéndola. La primera dama de Argentina contó con referencia a la visita que junto a su marido, Juan Domingo Perón presidente de Argentina, hizo a Espala. La Señora era muy clasista -ello a mi parecer se da mucho en lo provinciano, no así en las grandes ciudades- y a ello coadyuvaría su trayectoria vital. Eva Duarte nos refiere, pues: 'A la mujer de Franco no le gustaban los obreros, y cada vez que podía los tildaba de rojos, porque habían participado en guerra civil. Yo me aguanté un par de veces hasta que no pude más, y le dije que su marido no era un gobernante por los votos de pueblo sino por oposición de una victoria'.  

¿Que fue del domicilio y mobiliario? En junio de 1988 su nieta Carmen Rossi le dejó vacío. Parte de los muebles y enseres lo llevó a un guardamuebles de Madrid , en depósito para irlo distribuyendo ; otra parte la envió directamente a París . Algunos pasaron al domicilio de los marqueses de Villaverde y a la finca de Valdefuentes . De los que fueron a París, y principalmente los objetos, algo pasó a la tienda del anticuario Rossi. En fin, hubo para todo, : para el matrimonio Villaverde y para el matrimonio Rossi. Ahora la casa es una oficina de agentes de cambio y bolsa. 

¿Qué fue de sus joyas? Debía ser un joyero de tamaño del arca de Noé, o tenerlos por docenas. Por lo que tenían de ... especiales sus visitas a las platerías y joyerías de Madrid, eran muy comentadas. Se trataba de una clienta sui generis en el sentido más peyorativo; los joyeros temblaban porque acostumbraba a a aplicar la teoría del personaje benaventiano de Los intereses creados: "¿Quién habla aquí de pagar? Es palabra que ofende". Crearon un convenio las platería y joyerías de Madrid para sufrir entre todos, repartirse la pérdida, de lo que esta señora se llevara de alguna de ellas.     

En la España de Franco la corrupción estaba a la orden del día, y la primera corrupta era su mujer. Muñoz Grande opinaba: Es vergonzoso que los hermanos del Caudillo estén metidos en muchos negocios, porque esto daña el prestigio de Franco Y en cuanto a "la Señora": Me parece mal que la señora del Caudillo lleve tanto lujo de alhajas. No puede sentar bien a nadie y entre los militares se comenta con disgusto porque nosotros defendemos la austeridad en todo, y más en la vida de un gobernante en el que se fija todo el mundo. Mucho lujo y ostentación y eso está dañándole.   ¡Si sólo hubiera sido esto!... Según la susodicha Julia Navarro:

Los Franco por un lado, los Serrano por otro, y los Polos, aparecen en un entramado importante de sociedades La propia doña Carmen poseía un importante paquete de acciones regaladas por el conde de Fenosa. De Galerías Preciados también tenía un importante número de acciones. Y no digamos Cristobal Martínez Bordiú. Son muchas, muchas las empresas en las que aparecen los nombres de esta familia. O bien  el apellido Franco, o bien el apellido Polo, o bien el apellido Martínez Bordiú. Lo cierto es que se podía cifrar en muchos miles de millones la fortuna de los Franco. 

El aferrarse Franco al poder, y la buena suerte le acompañó para ello a lo lago del mucho tiempo ya dicho constituyó la base de los negocios de su mujer , hermanos Franco, y la tribu de El Pardo con Cristobal Martínez Bordiú a la cabeza. Un tío de éste, José María Sanchis Tarbener , era algo así como el cerebro financiero de todos ellos. A decir de varios, este hombre gozaba de impunidad y pude hacer y deshacer a su antojo. Como sería que a pesar de su buena... "labor administrativa", Pilar, la hermana de Franco, decía de él: Era un hombre adulador, uno de los personajes odiado por todo el mundo. Tenía una mala fama enorme. Y mi cuñada adoraba al tal Sanchís porque les resolvía todas las papeletas. Bueno, también tenía en alta estima a su yerno, a pesar de su infidelidad a su hija. Increíble que las relaciones entre ambos fueran buenas, mientras que las de Franco y el marqués de Villaverde nunca lo fueron. 

Inventariando grosso modo los bienes raíces del referido clan, ocurre que al nivel que se haga no se puede efectuar una relación total, puesto que varias fincas están incluidas en sociedades anónimas o mercantiles, por ejemplo Valdefuentes, Susoria o Comercial Florida , tras de las cuales están sumergidas, opacas, fuera del control del fisco. Se sabe de fincas como el Pazo y torre de Meirás,el Alto del Pico con su palacete Casa Viento, ; Cornido, palacete; casa de Hermanos Bécquer, número 8, chalet de Villaverde, la casa de Franco en El Ferrol; en Marbella, Reserva de los Monteros; el palacio de la caza de Franco, en Castillo de las Navas  (Córdoba) ; finca rústica en Pareja (Guadalajara) ; otra finca rústica en la misma provincia y pueblo de Chicharrón del Rey, un chalet en el embalse de Entrepeñas; urbanización de la Florida; otro chalet  en la urbanización de la Moraleja. Conforme publicó Jesús Infante, en la revista Posible, en diciembre de 1977, la fortuna de los Franco ascendía por aquel entonces a más de cien mil millones de pesetas, parte de las cuales se encontraban depositadas en el extranjero. 

Poder por dinero.

En una entrevista hecha a José Cristobal Martínez Bordiú se le pregunta: 'Se ha dicho muy a menudo que tu abuela era una mujer muy ambiciosa de dinero , ¿es verdad?  -Creo que a m i abuela le gusta el dinero, en cambio mi abuelo pasa totalmente de él'. Pasaba, si, pero encubría -reitero- al secretario particular de estos menesteres, Felipe Polo -que no necesita de presentación- y al tío, ya citado, del marqué de Villaverde. Lo que a Franco le privaba era estar en primera línea social: era el poder e hizo juegos malabares para mantenerse en él. Con el teniente general Agustín Muñoz Grandes tuvo serias disensiones pero le silenció colocándole de vicepresidente. 

No hace aquí al caso entrar en detalles del equilibrio en el alambre que hubo de hacer para imponerse de por vida como dictador. Recordemos, no obstante, que cuando más apurado se vio fue al acabar la segunda Guerra Mundial; en la Conferencia de Yalta -4 de febrero de 1945- Churchill, Roosevelt y Stalin   van a decidir el destino del mundo ; lleva la voz cantante el ruso frente al americano decadente, enfermo, mientras el inglés se encuentra receloso. El americano, aconsejado por Allen Dulles, se inclina con Stalin por la iluminación de Franco. Como escribe Luís María Anson en su libro Don Juan'. Salvó a Franco en cierto modo el comunismo, Stalin con sus desmanes en Europa, el golpe dado a Checoslovaquia y el bloqueo de Berlín asusta a EE.UU.U.e Inglaterra Se aúna el fallecimiento de Roosevelt el 12  de abril de 1945. 

Adiós monarquía.

La clave, y tal como la expone Anson, es:

Truman desprecia a Franco tanto o más que Roosevelt. Pero es un hombre en la plenitud de la inteligencia. Tiene conciencia clara de los errores cometidos por su antecesor, enfermo de muerte, ante la voracidad de Stalin. Sabe que no puede hacérsele una concesión más al dictador soviético y que con las ya realizadas se han puesto las bases de un conflicto entre las grandes potencias para muchos años España no es una cuestión menor para Truman. Se da cuenta de la maniobra de Stalin: conflicto armado entre milicianos y Fuerzas Armadas , intervención aliada y Restauración de la Monarquía. Hasta ahí todo al gusto de los aliados. Pero el engaño está claro: después subversión en España, elecciones traumáticas, Frente Popular y dictadura comunista. Truman decide congelar las decisiones de Yalta. No quiere una monarquía débil en España que pueda ser presa de Stalin y que dejaría a Centroeuropa en medio de una tenaza comunista, según la vieja aspiración de Lenin.

Adiós a la Monarquía , al rey don Juan de Borbón Batemberg -Juan III- y a los monárquicos que le apoyaban, ya no se cumpliría el acuerdo de Roosvelt sobre intervención armada de las grandes potencias para el fin de Franco; el incumplirse implicaba que Franco seguiría en el poder y el Don Juan quedaba frutado. Nunca abandonó a Franco ese baraka del Islam que le atribuían los moros durante su estancia en el Tercio, luego la Legión.

Había llegado el momento de que el gran defensor, entre tantos y tantos, Pedro Sainz Rodríguez, que acostumbraba llamarle a don Juan, Majestad, hubo de enfrentase a él para que despertara de su sueño de rey. Predijo que habían de darse por satisfecho con que Franco dejase como rey a Juanito. 

Pongo punto final a este artículo, quedando residuo, más o menos inherente al tema, que en un futuro trataré . 

martes, 10 de mayo de 2022

HACIENDA Y TÍTULOS LLOVIDOS DEL CIELO - ÉPOCA DE FRANCO Y DESPUÉS (Primera parte)

Verdad es que el origen de casi todas las fortunas suele ser inconfesable, y muchos pergaminos han venido a dignificar las ganancias ilícitas de negreros, prestamistas usuarios, proveedores sin conciencia y jugadores de ventaja. (Augusto Martínez Olmedilla, en La cuarta esposa de Fernando VII) 

Si al dictador Francisco Franco lo de 'no matar' le importaba un bledo, como es regla general entre ellos, si prestaba alguna atención -entre extraños- al 'no hurtar'. En amistoso coloquio le reprochó una vez a Nieto Antúnez  los sucios negocios en que se había enterado estaba metido; entonces el marino le contestó que, efectivamente, tenía entre manos estupendos negocios, y Franco le replicó que ello no estaba bien ni le iba a la profesión de ellos. Nieto Antúnez le manifestó que había que ayudarse económicamente, a ti no te hace falta porque lo tienes todo gratis. Era uno de los dos amigos íntimos que tenía el Caudillo , el otro era el compañero militar franquista Camilo Alonso Vega. Por muy amigo de siempre que fuera Pedro Nieto Antúnez, almirante que en dos de sus gobiernos -el del desarrollo económico y el de desarrollo político- le tuvo como ministro de Marina, no se atrevió a exponerle algo que era casi notorio, y en el ocaso del régimen lo fue; que él no se aprovechaba de su situación privilegiada para hacer ... "negocios". Obviamente sí lo permitía a su mujer, en primer lugar, a su familia próxima y a amistades. 

En Señora presidenta, de Julia Navarro, leemos con referencia a la familia de Franco tras su muerte 

Carmen Polo seguramente vivió preocupada por las cada vez más patentes desavenencias de su hija y el marqués de Villaverde, Lo que nadie se atrevía publicar cuando Franco vivía se publicó después. Hoy parece que la hija de Franco se dedica prácticamente a jugar al bridge  y mantiene un silencio tan desdeñoso como distante. Martínez Bordiu fue cesado como jefe de Cardiología del Ramón y Cajal y perdió todos sus cargos honoríficos. En cualquier caso, la familia no ha sufrido ningún tipo de represalias económicas ni sociales, ni de ningún otro tipo.Sin duda es una familia con suerte. No todas en España pueden decir otro tanto. España entera sufrió durante cuarenta años el oprobio de una dictadura . Los Franco vivían felices y prósperos. Los españoles han sido harto generosos no pasando factura por tanto sufrimiento y horror.

Tan buena suerte ha tenido esta familia que Francis a la muerte de su abuela materna pasó a ser Señor de Meiras, a pesar de que ese nombramiento tenía carácter vitalicio. Se hizo la vista gorda, mientras, por otra parte, no se lo disputó su hermana mayor, Carmen, que a la muerte de su madre será marquesa de Villaverde y duquesa de Franco al ser primogénita. Por el contrario del Señorío de Meiras, el ducado de Franco si es hereditario. Ambos títulos nobiliarios fueron concedidos a la viuda y a la hija del dictador, respectivamente, por el rey en prueba de agradecimiento a quien debe la Corona Real. Es incontrovertible que difícilmente la hubiera obtenido mediante unas Elecciones generales. Y él lo sabía. En estas estamos a día de hoy tras el bochorno que cubre  la monarquía de Juan Carlos I, ya sostenida por arte de xx en su hijo, actual Borbón Felipe VI. 

Franco no se despepitaba por el dinero, mas sí por figurar, no dejaba de ser un parvenu un advenedizo, y al ver su suerte soñaba y soñaba. En el libro Villaverde, fortuna y caída de la Casa de Franco, de Mariano Sánchez Soler, se refiere que quiso instalarse en e Palacio Real, por supuesto con el beneplácito de su esposa, y no lo efectuaron gracias al sensato consejo de quien en aquel tiempo era su ego, su cuñado Ramón Serrano Súñer. Les disuadió argumentando que ello produciría la irritación de los monárquicos [los había nostálgicos, incluso en el ejército triunfador, generales que Franco tuvo que torea para sostenerse como el amo de España ], además de que sería identificarse con la caída por debilitamiento del viejo Estado. 

Cuando el matrimonio vino a Madrid por primera vez, a ella le gustó un piso de La Castellana, pero él dijo que la renta no estaba al alcance de su paga. Le contestó que se preocupara de sus funciones, que la economía la llevaría ella. Le alquilaron con la ayuda del padre y suegro, respectivamente, de ellos, Felipe Polo. Ya había pasado el tiempo en que Franco era despreciado por la familia de la novia, perteneciente a la elite onovense, por tratarse de un oficial de modesta familia, que en Oviedo se alojaba en una pobre pensión de la calle del Rosal. Le ayudó seis años después el volver como héroe de la Legión, en la guerra de Marruecos, y por méritos de guerra ascendido a teniente coronel, pero seguía siendo pobre, el pobre de la familia. Y aunque le nombraran gentilhombre de  Cámara del Rey. Viene a cuento de esta consideración estas líneas de la citada obra Señora presidenta:

Dicen las crónicas que el marqués de Villaverde consiguió casarse con Carmen desplegando su simpatía o su encanto de galán de la época ante 'la Señora'. En él veía la encarnación del joven distinguido, de buena familia, cortés y, sobre todo, marqués. Porque aquella señorita ovetense de alguna manera había hecho, en principio, un  matrimonio regular, matrimonio que posteriormente se transformó en un magnífico negocio, puesto que durante cuarenta años España se convirtió en le finca privada de los Franco. Pero a su marido le faltaba el glamour de pertenecer a una buena familia. Y sin embargo doña Carmen se vio compensada porque su hija Carmencita si se casaba con un hombre que, ya digo, era una especie de galán de la época. Por cierto que a Cristobal Martínez Bordiú le nombraron Caballero del Santo Sepulcro poco antes de casarse y los maldicientes dicen que de esa manera pudo lucir un uniforme de gala principesco en la boda.  

Boda de Carmen Franco y Cristóbal Martínez-Bordiú

Era la época de los uniformes, el militar en primer lugar. 

Retomando el tema de los domicilios que tuvieron el matrimonio Franco Polo, diré que en el curso de la guerra civil ya empezaron a ir de palacio en palacio, lo que mucho les gustaba como hemos visto al pretender ocupar el Palacio de Oriente. El 26 de agosto de 1936, primeros días de la rebelión, se instalan en el palacio de los Golfines de Arriba, en Cáceres, ; poco después, al ser proclamado Generalísimo, pasan al palacio arzobispal de Salamanca, cedido por Enrique Plá y Daniel. Trasladan el Gobierno a Burgos y habitan el palacio del Paseo de la Isla, propiedad del conde de Muguiro. Los palacios no eran de ella ni de él -que nada tuvo hasta que...-, mas estaban exentos de pagar una renta exorbitante, la que hoy día cobra todo propietario de inmueble del más modesto al más lujoso. ¡A lo que se ha llegado a través de los políticos y a causa de ellos, a los que Franco achacaba el mal de España para terminar convirtiéndose en un político más! La renta que ellos satisfacían era módica, asequible, como "renta protegida".(Acostumbrado a ello,,ocurrió que congeló la renta urbana durante su mandato; luego se ha pasado al extremo opuesto. Mil perdones por la digresión) 

Acabada la guerra y teniendo que desistir, como ya queda dicho, de ocupar el Palacio Real, elige el matrimonio el de El Pardo, también Real, realizando en él alguna reforma, así como aumentar los muebles y pinturas de valor. En él  vivirán <a cuerpo y alma de rey> . Su escolta, ya la mora hasta que hubo de entregar el protectorado, ya la motorizada a partir de entonces,, no pudo envidiar a ninguna escolta real. Al morir Franco, su viuda deja el palacio de El Pardo dos meses después para trasladarse a un piso de la casa de su propiedad en la calla Hermanos Bécquer, número 8, en la que residirá hasta su muerte ocurrida un sábado 6 de febrero de 1988. Ocupó su piso unos diez años, pues terminó de decorarle en 1978, viviendo  hasta entonces con los marqueses de Villaverde.De esta finca habitada por la familia, ya muerta, retornó -su cadáver- a El Pardo.

sábado, 23 de abril de 2022

ALFONSO XII, BISABUELO DE JUAN CARLOS I

Monumento a Alfonso XII en el Parque del Retiro
(En julio cumplirá un siglo)

Le recuerda también la tonadilla: '¿Dónde vas Alfonso XII? / dónde vas triste de ti  / Voy en busca de Mercedes que ayer tarde no la vi.' / Si Mercedes ya se ha muerto,/ el entierro yo le vi, / cuatro duques la llevaban / por las calles de Madrid'. Etcétera. Existe una obra teatral de Juan Ignacio Luca de Tena estrenada en 1957, y que fue llevada al cine encarnando el papel de Mercedes, Paquita Rico, y el de Alfonso XII Vicente Parra.

Alfonso XII quedó en el recuerdo, sobre todo en los madrileños, como el rey romántico, así entre la varias biografías que de él se han escrito lleva este título la que le dedicó Julián Cortés Cavanillas. Su amante de mayor relieve fue la cantante de ópera Elena Sanz, que un día, por encargo de su madre la Reina, le visitó en el Teresiano. El segundo encuentro le refiere José María Solé de esta forma: Tres meses antes, en la 'rentrée' de aquel otoño en el Teatro Real la ópera "La Favorita", Donizetti, había abierto la temporada. Junto al gran tenor Julián Gallarre actuaba la cantante Elena Sanz. Así en víspera de su romántica vida, Alfonso se encontraba -ya en circunstancias bien distinta-con aquella mujer que de jovencito le había deslumbrado en Viena [...] El tribuno parlamentario Emilio Castelar, la describió inflamado: 'La color morena, los labios rojos, la dentadura blanca y la cabellera negra y reluciente como el azabache. La nariz remangada y abierta con una voluptuosidad infinita, el cuello carnoso y torneado a maravilla, la frente amplia, como la de una divinidad egipcia, Los ojos negros e insondables, cual dos abismos que lleva a la muerte y al amor.

María de las Mercedes y Alfonso XII

En la belleza física de la Sanz, y la vulgaridad de la misma por parte de la carirredonda Mercedes de Orleans  están de acuerdo cuantos han hablado de este rey. Y son muchas sus biografías desde Pedro de Répide, por ejemplo, al referido Julián Cortés Cavanillas. Algún autor ha sostenido que pese a su condición de mujeriego fue marido fiel en su matrimonio relámpago con su prima hermana, pero será por embellecer su biografía, por darle romanticismo, mas la generalidad de ellos sostienen lo contrario. El caso es que ella murió adorando a su esposo infiel, e ignorante de que lo era. De haber vivido casada más de cinco meses...; pues como su sustituta, María Cristina de Habzburgo, se habría enterado de la Sanz y de... tantas y tantas. Irá Alfonso a llorar su viudez al palacio de Riofrío, pero su erotomania no falla. 

A Elena Sanz puso una suntuosa mansión en la Cuesta de Santo Domingo para tenerla cerca y a ella acudía diariamente. La fijó una pensión, aunque no llegaba, ni mucho menos, a lo que la artista había dejado de ganar, por y para su retirada de los escenarios y de absoluta dedicación a él. Se dio por satisfecha aun compartiendo su joven -ella era trece años mayor- y amante "real" con otras mujeres.Se extendió a todas las capas sociales su fama de mujeriego. Insistentes salidas nocturnas -refiere Solé- le convirtieron en cliente habitual de los prostíbulos de del centro de la capital, por donde aún andaba la sombra de su abuelo Fernando VII.  Pero también sabía frecuentar los pinares de los Altos de Chamartín, donde el apartamiento y la oscuridad prestaban todas sus posibilidades a furtivos y rápidos encuentros. Sus andanzas eróticas eran aceptadas por por todos con simpatía y  naturalidad. [...] Muy equivocados están quienes pensaban que una vez contraído matrimonio iban a mitigarse estas ansias. Por el contrario,  ni en primero fugaz con Mercedes, a pesar del mutuo enamoramiento,ni el segundo, decidido por interés de Estado, le serviría de contención. En lo dos casos el rey cumpliría como marido, pero esto no era para él suficiente y los "recursos exteriores" en ningún momento fueron abandonados.

                                                            

Elena Sanz y Alfonso XII

Con la Sanz tuvo dos hijos, Alfonso y Fernando, a los que Isabel II consideraba nietos, y, aunque mano izquierda, en realidad lo eran, Para ella su amiga y protegida Elena Sanz era "mi nuera ante Dios". Pero la relación de Alfonso con Elena Sanz y Martínez de Arrizala, que tales son los apellidos completos, de esta castellonense, llegó a languidecer, reapareciendo la que otrora tuvo otro "affaire" con él, por lo que había sido puesta en la frontera Volvió y reclamando compensaciones materiales a sus favores, y se mostraba totalmente despreocupada de cubrir las apariencias. Era ésta la también cantante  de ópera Adelina Borghi. En su palmares de erotismo no dejó de figurar Blanca de Escosura, hija del famoso ministro, la cual organizaba veladas literarias en su palacete de de la Castellana, a ella acudía frecuentemente,. Tenía en su "haber" mujeres de releve social, pero no dejaba de relacionarse, ya queda dicho, con mujeres de toda condición social.

Según el historiador Ciaudio Sánchez Albornoz, ya moribundo (murió de tisis tres días antes de cumplir la  edad de 28 años y en el palacio del Pardo). Pese a su erotomanía es considerado por por Fernández Almagro como <inteligente, generoso, dinámico, se malograba el mejor rey hasta entonces quizá de la casa de Borbón en España>. Tuvo tiempo, fuerza y humor para darle a su mujer algunas recomendaciones ante la difícil coyuntura que la aguardaba tras su muerte <Cristinita no llores, que todo puede arreglarse en bien de nuestros hijos y de España. Guarda el coño, y de Cánovas a Sagasta  y de Sagasta a Cánovas>. Estas dos peticiones las cumplió a rajatabla, no tuvo amantes ni se le conoce la más fugaz aventura, y respetó estos partidos turnantes.

Lo que no respetó fue el pasado de su marido que tanto la hizo sufrir: en vida de éste se y en su palco del Teatro Real se concentraban las miradas y comentarios en ella al salir a escena alguna cantante de la que se decía tenía que ver con el Rey., tanto es así que en 1883 huyó a Viena, hecho que se interpretó como inicio de ruptura y motiva a Emilio Castelar a escribir un relato mordaz titulado 'Los celos de una sultana. Leyenda árabe'. Las aguas volvieron a su cauce por parte de ella como sufridora.                                                            

Mª Cristina y Alfonso

Al enviudar se ensañó contra el duque de Sesto, marqués de Alcañices, protector de Alfonso para su ascenso al trono y por ello amigos. Para la restauración de la monarquía había hecho grandes dispendios, de los que Alfonso le iba resarciendo. Bajo manejo económicos turbios e indignos, trató y consiguió hacerle el mayor daño posible : se quedó con el ducado de Sesto, título y tierras del Surde Italia, de antigua propiedad de la familia Alcañices. Pasados bastantes años, pese a ser doña Virtudes vendió muy ventajosamente las tierras y títulos obtenidos tan mezquina y e irregularmente. Y para colmo ordenó que los beneficios obtenidos no pasaran al patrimonio de la Corona, sino al suyo personal. ¡Increíble! Honesta en el sexto del Decálogo, sí, pero mediando dinero... Detestaba a Alcañices por suponerle "compañero de viaje" de su marido. El duque era también mujeriego y tuvo un matrimonio un tanto raro; eso sí, con una viuda de excepcional belleza: Sofía Troubetzkoy, rusa, viuda del duque de Morny, medio hermano de Napoleón III, por ser hijo natural de Hortensia de Beauharnais y de Augusto Carlos de Flahaut.
                                                                   
Sofía Troubetkoy y José Osorio y Silva XVII marqués de Alcañices

En cuanto a su odiada rival actuó la Regente también ipso facto: Ordenó la suspensión de la pensión Entonces Elena Sanz acudió nada menos que al letrado Nicolás Salmerón, que había sido presidente de la Primera República, hombre de acreditada moralidad. Solé lo refiere así: 'Se propuso a Palacio un acuerdo económico, a cambio de no hacer público el contenido de más de un centenar de cartas de Alfonso, que no dejaban absolutamente ninguna duda sobre la paternidad de los dos niños. Ante aquel riesgo, los responsables de las finanzas palaciegas se vieron obligados a comprometerse a la entrega de una gran cantidad  de dinero -unos dos millones y medio de euros actuales- como pago por las cartas y por la expresa renuncia a cualquier petición legal de reconocimiento de paternidad . Las cartas se entregaron a cambio de un primer pago que suponía un tercio del total ; se pactó que con el resto se crearía un fondo de del que los dos chicos podrían disponer al legar a su mayoría de edad'.

Apunta que al morir Elena en Francia en 1898 tan pronto tuvo lugar el fallecimiento elementos de la embajada española se presentaron en su casa e hicieron un expolio de joyas, objetos de valor y documentos, sin levantar acta ni inventario alguno. Ante esta ... proceder, señalo yo, nada tiene de extraño que Palacio incumpliese el contrato. ¡Cuán vilmente! De nada les valió a Alfonso y a Fernando, llegados a la mayoría de edad en 1903, la acción judicial que emprendieron en pos del reconocimiento de paternidad, con los efectos económicos de ella derivados. María Cristina con gran... aplomo aseguró, bajo juramento, que en ningún momento había tenido noticia de la existencia de una relación extramatrimonial de su difunto marido, que hubiera producido el nacimiento de tales hijos. ¡Caray con la ... "reina decente" y "católica", de tan largas uñas y perjura! El Tribunal Supremo desestimó la supuesta paternidad contra las pruebas presentadas. Fue, en opinión del citado Solé, una resolución judicial basada en la Constitución vigente para negar la posibilidad legal de existencia de hijos "naturales" del Rey.

Un historiador tan monárquico como Ricardo de la Cierva, en uno de sus manuales de historia, abunda en esta vendetta de la nada agraciada físicamente María Cristina: 

Los devaneos de su esposo Alfonso XII sobre todo con su amante duradera Elena Sanz, que le dio dos hijos, tuvo que tolerarlos ella retorciéndose el alma. Pero cuando al morir Alfonso XII se convirtió en Regente se tomó cumplida venganza en el duque de Sesto, amigo y protector de don Alfonso, a quien la Regente echó la culpa de la vida desastrada y juerguista que había anticipado la muerte del rey. Era muy injusta. ; el duque trató sólo de aliviar la gravísima enfermedad del Rey y de encauzar su desesperación por su pronto final presentado. Pero Cristina reaccionó como mujer engañada, con una pasión que nadie le suponía pero que era volcánica. Destruyó al duque de Sesto, le arruinó, le privó de sus tierras de Italia  |ya quedó dicho| y hasta de ese ducado (le quedaban otros muchos títulos) del que ella misma se hizo titular. Doña Virtudes carecía de dos: la comprensión humana y el perdón.

¿Qué pensaría la viuda de Alfonso XII al ver que el hijo de ambos -Alfonso XIII- salía a su padre? Ella vio sufrir a su nuera, Victoria Eugenia de Battenberg, la misma conducta matrimonia. Este se dedicó también la trinque, así diría Valle Inclán: <A Alfonso XIII no le echaron de España por ser rey, le echaron por ladrón>.

jueves, 31 de marzo de 2022

FELIPE V, MARÍA LUISA GABRIELA DE SABOYA E ISABEL DE FARNESIO

Mini - preámbulo.
 
No encontrará aquí el lector información sobre la guerra de sucesión entre la Casa de Austria, cuyo último rey es Carlos II el Hechizado, y el primero de la de Borbón es su sobrino nieto Felipe V, llamado 'el Animoso', toda vez que preferentemente verso sobre la vida íntima del rey y sus esposas, es decir, con predominio de la biografía de los citados en el título.
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Nuestro primer Borbón casó en primeras nupcias con María Luisa Gabriela, hija del duque de Saboya, el "Zorro de los Alpes", celebrándose la boda por poderes en la Capilla del Santo Sudario de la catedral de Turín -septiembre de 1701-. Se fijó el encuentro de la pareja en Figueras. Con ella vino Ana Ana María de la Trémoulle de Noimoutier, viuda en primeras nupcias del príncipe de Chalais y en segundas del principe Orsini. Fue rebautizada por el pueblo como Princesa de los Ursinos, y ocupó el cargo de camarera mayor de la reina, siendo desde el principio la factotum en Palacio. 

Murió la reina el 14 de febrero de 1714, a la edad de veintiséis años. Entonces la de Ursinos aumentó su mangoneo, y con otro arribista planeó casar al rey casar al rey viudo lo antes posible. El abate Alberoni, que era el advenedizo, estableció contacto con la camarera mayor, y viceversa. Se pusieron de acuerdo en cuanto a la elección de Isabel de Farnesio, una de la sobrinas del duque de Parma a la que el abate describe como "físicamente insignificante, ignorante y únicamente interesada en comer". Se equivocó de medio a medio, "era inteligente e ingeniosa, conocía varias lenguas y dominaba todas las habilidades que se esperan de una joven de su posición: danza, música. pintura, equitación y caza. Era una verdadera melómana y su impronta enseguida marcaría los rumbos de la vida cortesana". Tal la opinión de José María Solé y de otros autores, sin olvidar la muy autorizada del P. Florez -Historia de las reinas católicas- quien nos informa que la reina Isabel había estudiado desde su infancia gramática, filosofía, geografía, sistemas celestes, historia, música, pintura, lenguas latina, española, francesa y toscana, costumbres de naciones y hechos de varones ilustres. La historia nos lo muestra con unanimidad. En melomanía le ganaba su nuera Bárbara de Braganza.

Nos muestra, asimismo, Clío su visita, previa a entrar en España, a su tía De Braganza, ocupándose de saber qué terreno iba a pisar, y en verdad que entró pisando fuerte: drástica eliminación de la princesa de los Ursinos cuando una delegación de la Corte presida por ésta se adelantó a recibirla en el castillo alcarreño de Jadraque. Biógrafos y biógrafos transcriben la referencia que de este hecho hace Fernando González-Doria en la página 292 de su libro  Las reinas de España. Véamos:

"Los muchos años y la excesiva beligerancia que tanto don Felipe como su primera esposa la han dispensado, han hecho impertinente y demasiado subida de humos a María Ana de la Tremouille, ya ante Isabel de Farnesio y pretextando que le dolía una rodilla, apenas hace una leve reverencia a la reina , ésta se lo disculpa con una sonrisa que la Orsini va a interpretar equivocadamente, creyéndose que le va a bastar un gesto para adueñarse de la voluntad de la nueva soberana, pues a veces se logra más con un golpe de audacia que con la más reverente sumisión toma María Ana a doña Isabel por la cintura y, con gran sorpresa de ésta, le hace dar una vuelta, diciéndole a propósito del exceso de kilos que delatan en la reina su afición a los buenos quesos parmesanos:

- ¡Cielo, Señora, que mal formada estáis, que cintura tan gruesa! "

María Luisa Gabriela de Saboya 

Tenía don Felipe una buena colaboradora en su esposa -también la tuvo con la segunda pero bajo otros esquemas, pues era ambiciosa y de mal genio-, ella supo captarse, con la que no contaron al principio. Cuando el ejército del archiduque Carlos de Austria llega hasta Madrid, la Corte, con toda su burocracia, se había trasladado a Burgos, pero enseguida cayó Madrid otra vez en poder de Felipe V. La princesa de los Ursinos regresa a Madrid y es bien recibida por los reyes. En los altibajos de la guerra el mariscal duque de Berwick obtiene la victoria de  Almansa; rehechas las tropas en el verano de 1710 amenaza nuevamente Madrid, y  la Corte se traslada a Valladolid; entonces María Gabriela, con veintiún años, vuelve a hacerse cargo del gobierno mientras el rey al frente de sus tropas derrota al enemigo en Brihuega y  Villaviciosa. El pretendiente replegado en Cataluña resistiría al Borbón hasta el 11 de septiembre de 1714. María Gabriela no vería la terminación de la guerra, pues murió en la ya consignada fecha del 14 de febrero de esta año, es decir, siete escasos meses antes. 

Enfermedad de la Reina.

No es de extrañar el gran impacto que a Felipe V le produce su muerte, tras encontrarse a solas con la guerra y la enfermedad de su esposa. El ya citado biógrafo González-Doria refiere de su enfermedad los siguientes detalles: 

"Comienza María Luisa a sentir unos molestisimos ganglios que le deforman el cuello, produciéndola accesos de fiebre, con delirio, y sobreviniéndole unos tremendos dolores de cabeza. Los médicos acudieron al pintoresco remedio de raparle la cabeza y aplicarle en ella sangre de pichón. Y lo curioso es, afirma Taxonera, que con esto y otros remedios le le aliviaron notablemente, el  mal comenzó a ceder, la reina estaba salvada....". Se le aconsejó, no obstante la mejoría, que ra conveniente que convaleciese en Corella, y allí se trasladó, haciendo el viaje tendida en el suelo de la carroza para lo que quitaron los asientos". 

Pero seguía aumentando la inflamación del cuello y la palidez del rostro. Y ella, que además de ser muy femenina, sufría pensando que pudiera alarmarse el rey, en sus escapadas cuando acudía a verla, disimulaba cuanto podía el mal, anudándose vaporosos chales al cuello y dándose abundante colorete en las mejillas, y, por supuesto tuvo que usar peluca para el resto de sus días, pues quedó calva. La peluca no se la quitaba ni cuando estaba con el marido en la cama. Finalmente envejeció mucho y quedó inmóvil en un sillón. Apenas podía tragar el alimento líquido que tomaba. Felipe ya no se mueve de su lado. Poco antes de morir, el capellán de palacio le da la extremaunción pero la hinchazón del cuello le impide recibir el viático.  

Tornando al impacto de Felipe V. 

Ante ella muerta se inició la melancolía de él que le acompañaría hasta la muerte. Tal vez en aquellos días se incubaría en su cerebro aquella tristeza que andando los años le llevaría a la total demencia. Nada puede presentar mejor lo abatido que está el monarca que estas líneas de la princesa de los Ursinos a madame de Maintenon:... E l rey vive inmerso en la más profunda tristeza. No descansa, le parece que el palacio está lleno de sombras y habla de abandonarlo para irse a vivir al palacio del duque de Medinaceli. Llora con frecuencia y no quiere ver a nadie. Desde hace un mes, a partir del momento en que se le dijo que únicamente un milagro podría salvar la vida de la reina, no se ocupa de nada que no sea su íntimo pesar. En el último instante de exhalar mi señora el último aliento, su majestad tenía reclinada la cabeza en la misma almohada , muy cerca de ella, y las manos se las apretaba con las suyas. Se dio cuenta que su fiel esposa había dejado de existir cuando Brancas, Helvecio y yo, con algunos nobles que apresuradamente entraron en la cámara, nos acercamos en solicitud de que abandonase la estancia. Mi pluma se resiste a describir aquel momento. El rey era dominado por la más sincera y amarga aflicción...". 

También fue su muerte muy sentida en todo el reino, dando el P. Enrique Florez de Setien concluye así el capítulo a ella dedicado: '... como había vivido ajustadamente muy piadosa y devota, subió al reino eterno el 14 de febrero de 1714, arrebatándola la muerte cuando parece que comenzaba a vivir , no sólo por la corta edad de no haber cumplido veintiséis años, sino porque entonces amanecía la primavera de su reinado , después de largo invierno de tan duras escarchas , guerras y turbaciones. El reino la lloró con lagrimas de corazón, porque el dolor nace de la misma oficina del amor. Fue llevado su cuerpo con la debida pompa a El Escorial, donde descansa en el panteón de las reinas que dejan sucesión'.     

Prosopografía de María Luisa Gabriela.

En respuesta al re, , el marqués de Castel-Rodrigo le dijo: 'Posee un cuerpo armónico lleno de encantos y puedo deciros, señor, que, sin ser muy alta, que digamos, es sumamente elegante. Cabellos castaños, ojos negros con toda la vivacidad de los piamonteses y muy inteligente". El duque de Grammont, en una carta enviada a Versalles cuando fue embajador en Madrid, expone: 'No puede decirse que sea una belleza, pero sí que su figura agradará siempre a cualquier hombre de gusto delicado'. 

El retrato más extenso le hace la condesa de La Roca, dama de la reina: 'María Luisa era de talla pequeña, pero había en toda su persona una elegancia notable. Sus cabellos eran castaños ; sus ojos casi negros, llenos de fuego y vivacidad . Su fisonomía conservó largo tiempo una expresión infantil, pero muy inteligente , en una mezcla de ingenuidad y de gracia pueril. Su tez era de notable blancura y, como su hermana la duquesa de Borgoña, tenía las mejillas gruesas , talle airoso, pies pequeños y manos encantadoras. En una palabra, ganaba mucho en ser vista y oída, pues sus retratos no dan más que una mediana idea de su encanto. mientras que su persona estaba tan llena de atractivos que cuantos hablaban con ella se deshacían en elogios'.

                                            

María Luisa Gabriela

Segundo matrimonio de Felipe V.

Pese a lo abatido que quedó, contrajo nuevo matrimonio  Ya hemos visto cómo la princesa de los Ursinos y el abate Aberoni procuraron que no tardase en contraer segundas nupcias y se decantaron por  Isabel de Farnesio, de la que ya queda dicho el error en que incurrió este eclesiástico y la intrigante camarera. Este segundo enlace matrimonial del rey tuvo lugar el 16 de septiembre de 1770, o sea, a los siete meses de hallarse viudo, y El rey la recibió en Guadalajara, donde el patriarca de la Indias ratificó el matrimonio en 24 de diciembre, partiendo para Madrid tres días después. 

Isabel de Farnesio no captó el amor de sus súbditos como tampoco su nuera Bárbara de Braganza, ni a ella le interesó, creó con su marido, como de todos es sabido, el Palacio y la Colegiata de la Granja de San Ildefonso. José María Solé lo refiere así: 'Durante sus muy frecuentes jornadas cinegéticas en los parajes serranos próximos a Valasaín había descubierto Felipe una pequeña ermita dedicada a san Ildefonso , propiedad de los monjes jerónimos . Atraído por la belleza del entorno, y por su mismo aislamiento, en el verano de 1720 adquirió la  granja, el claustro y los terrenos contiguos, con la intención de edificar allí una residencia campestre de verano, a donde retirarse cuando su necesidad de tranquilidad así lo exigiera. Junto al palacio la colegiata, donde fue enterrada la reina y tras el altar Mayor el Felipe V.

Fachada principal del Palacio Real de La Granja

                                                                                         

Sepulcro de Isabel de Farnesio
                      

Fue el arquitecto Teodoro Ardemans el encargado de dirigir las obras. El proyecto fue luego adquiriendo una mayor grandiosidad en manos de maestros de primera magnitud , como Jurara y Lacchetti [...] Allí la real pareja encontraba su verdadero hogar  y hasta él vendrían a la hora del retiro..'. Llegó enseguida y fueron tantas, y más para la reina, que sobrevivió a su marido nada menos que treinta y un años, el cual, ¿cómo no?, cayó muerto  en sus brazos el 9 de junio 1746. Tiene 62 años. 

Ya a causa de encontrase mentalmente muy perturbado, o también por ello, era una piltrafa humana. A decir de su contemporáneo el duque de Saint-Simón que le visitó en 1721, es decir, veinticinco años antes de morir. Y manifestó: 'La primera ojeada, cuando hice una reverencia al rey de España al llegar, me sorprendió tanto que tuve necesidad de apelar a toda mi sangre fría para reponerme No vislumbre rastro alguno del duque de Anjou , a quien tuve que buscar en su rostro adelgazado e irreconocible. Estaba encorvado, empequeñecido, la barbilla saliente, sus pies completamente rectos se cortaban al andar y las rodillas estaban más de quince pulgadas una de otra; las palabras eran tan arrastradas; su aire tan necio, que quedé confundido. Una chaqueta sin dorado alguno , de un paño burdo moreno, no mejoraba su cara ni su presencia'. 

Yendo la salud del rey de mal en peor, los médicos le recomiendan un cambio de aires, y la Corte se va a Sevilla inútilmente.  He aquí la descripción que de su estado patológico hace González-Doria:

<Felipe V se repliega a sí mismo en el alcázar sevillano, más abrumado que nunca,  sus manías y excentricidades alcanzan en esta época un punto álgido; el rey llega a confundir el día con la noche modo que trastueca la organización cortesana : había que desayunar después de la puesta del sol; se almorzaba a las doce de la noche; ; a las tres dela madrugada, y ello en el más crudo invierno, salia a asearse en los jardines del alcázar, debiéndole acompañar la reina y los cortesano. De madrugada mandaba ir a su cámara a los ministros y secretarios para despachar con ellos. Cuando daban las ocho de la madrugada se hacía servir la cena, y dando por terminada la jornada se metía en la cama entre nueve y diez hasta las cinco o las seis de la tarde. No consentía que le lavasen o le afeitasen; llevaba los bolsillos de la casaca repletos de tabaco y de triaca y tomaba  y tomaba del uno y de la otra a puñados, despidiendo tal olor, que si en otras ocasiones los cortesanos se disputaban el honor de gozar de la proximidad a la real persona , ahora tenían como el mejor de los alivios el poder estar lo más lejos posible de don Felipe>. Tampoco era in illo tempore muy esmerada, que digamos, la higiene. 

Ya se encontraba la Corte  en Madrid al ser destruido por un incendio su alcázar y hubo de trasladarse definitivamente a La Granja, aunque falleció en el Monasterio de El Escorial. Fue Isabel de Farnesio tan buena esposa como su antecesora; al enfermar mentalmente Felipe ella, aun mortificada, sufrió resignada las manías de él. No era, ni mucho menos, un modelo de bondad ni de simpatía para los demás, pero fue siempre una esposa ejemplar.  Cuando se acentuaban las crisis, la reina se esmeraba para conseguir que nada le contrariase. Quiso hasta  última hora cazar  y, como refiere el doctor Cabanés en su obra Le mal héreditaire, le subían a una carroza o le sentaban en un caballo, incapaz como era de subir sin ayuda.

                                            

Felipe V (ya decadente) e Isabel de Farnesio

Descendencia de Felipe V. 

Con Isabel de Farnesio.

Con la segunda esposa en enero de 1716 nace el primer hijo, Carlos, del que sabido es fue un mamón en el sentido de la palabra, pues estuvo mamando dos años y quince días. Mientras mamaba el futuro Carlos III, tuvo Isabel un  niño, que murió al mes, y a María Ana Victoria. En quinto lugar nació María Teresa. En sexto Luís Antonio a quien al poco de nacer se le nombró arzobispo de Toledo y, en su "brillante" carrera me teórica, llegó a alcanzar el capelo cardenalicio. De este hombre de Iglesia sui generis, que tan mal trato recibió de su primogénito hermano cuando éste de rey de Nápoles dio el salto a rey de España. 

La infanta María Ana, Mariamina, había sido prometida a Luís XV, y fue devuelta a España. Juan Balansó, apud Las bodas reales de España, lo expone así: "En realidad la Farnesio esta de los nervios por causa de la devolución de su hija Mariamina desde París. Preocupaba a Francia la precaria salud de Luís XV, de catorce años, y se suspiraba por su sucesión. Pero su prometida, recordémoslo, apenas tenía siete y era necesario esperar mucho tiempo todavía para que por este camino vinieran hijos. El duque de Borbón, nuevo regente galo, sin dar importancia a la injuria que con esto hiciera a los reyes de España, y sin preocuparse de la lesión a los pactos firmados por su predecesor [por muy Rey Sol que fuera ya se había nublado para siempre, añado yo] decidió casar a su tutelado con una joven que prometía ser fecunda, María Leszczynska. Se rompió la amistad, el embajador francés y los dos cónsules recibieron órdenes de abandonar España y fueron llamados los dos ministros que nuestro país tenía en Francia encargándoseles  que acompañaran a la infanta Mariana Victoria de regreso a casa". 

Los reyes, y especialmente la madre herida, que era la que "realmente" gobernaba, fijaron su mira para contrarrestar la afrenta con un matrimonio de importancia , en Portugal. Y así había de surgir aquel trueque de Mariamina y Bárbara de Braganza, casando la infanta española con el príncipe de Brasil, José de Braganza, y la infanta portuguesa, Bárbara de Braganza, con el príncipe de Asturias, Fernando de Borbón. 

Con María Luisa de Saboya.

Luís infante - Felipe infante - Felipe Pedro - Fernando VI. 

El 25 de agosto de 1707 nació Luís Fernando, que en 1709 fue jurado principe de Asturias por Francia y España. En tal año de 1709, mes de julio, nace pero prematuro y que sólo vivió seis días.otro infante que se le puso por nombre Felipe. En junio de 1712 nace otro infante y repiten el nombre, el cual muere a la edad de siete años. En aquel tiempo cambiaron los reyes la ley de sucesión,  dando antelación para reinar al varón descendiente del rey antes que a sus nietas. Para María Luisa tuvo lugar a posteriori la satisfacción el nacimiento el 23 de septiembre de 1713, del infante don Fernando quien por muerte de sus hermanos sucedió a su padre. 

De enterramientos en el Panteón Real de El Escorial trataré otro día. Hemos visto que Felipe V y su segunda esposa no fueron enterrados en él, pero tampoco lo fueron Fernando VI y Bárbara de Braganza.                                                                

viernes, 4 de marzo de 2022

Trayectoria histórica de España en cuanto a la fe.

No se vive sin la fe. La fe es el conocimiento del significado de la vida humana. La fe es la fuerza de la vida. Si el hombre vive es porque cree en algo. - Leon Tolstoi -   

El hombre, bautizado o no bautizado, es decir, cristiano o no cristiano, y, de forma lata, creyente o no creyente ha existido siempre, existe y existirá. Es recriminado por toda religión. No es católico Mahoma -todos sabemos es el profeta del islam- y a él se debe este verídico aleccionamiento: 'sabed que quien cambia la fe por la incredulidad, deja lo bello en medio del camino'. La Fe no es virtud privativa de nuestra Religión. obviamente existe en otras, mas opcionalmente he de referirme, me estoy refiriendo, a la nuestra, la cual no deja de tener bastante vida externa como atestigua las únicamente  españolas procesiones de Semana Santa. 

En la católica España hay gran diferencia entre el ayer y el hoy, cabría decir como en el poema de la rosa ayer maravilla fui, / y hoy sombre mía no soy'. No entendería, p. ej., Felipe II en su religiosidad -recordemos la anécdota del haz de leña. que Gaspar Núñez de Arce llevó al drama- que en España hoy figure en la Carta Magna la libertad religiosa. En su punto 3 del artículo 18 dice: 'ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones. El catolicismo creó dos España: la España real y la España oficial. Por esta circunstancia nuestro país se mantuvo al margen del movimiento político y cultural que se abrió en la Reforma y se extendió en la Ilustración. 

Las dos España reciente.

La del siglo XX, la que cantó Antonio Machado:

ya hay un español que quiere  / vivir y a vivir empieza, / entre una España que muere / y otra España que bosteza.

Españolito que vienes / al mundo te guarde Dios. / Una de las dos Españas / ha de helarte el corazón. 

En el siglo XX -18 de julio de 1936- una de ellas mató y murió por Dios y por la patria, la otra, sin Dios, por sentirse oprimida Los carlistas, tanto por sus dos guerras como en la guerra civil española luchaban y morían por Dios, por la Patria y el Rey, recordemos la letra del Oriamendi.Los esquemas han variado visiblemente, pero en esta metamorfosis en que la religión no ha llevado la voz cantante, ¿hemos salido ganado? Veámoslo en el criterio de Alexander Solzhemitzin: nos hemos librado definitivamente de la herencia moral de los siglos cristianos, con sus inmensos recursos de piedad y de sacrificio, y los sistemas sociales han adoptado rasgos materialistas cada vez más claros,      

Efectivamente, lo que hoy impera es el ansia de poder -con su anexo dinero, poder es dinero, dinero es poder-, de sexo -esto, según el Arcipreste de Hita imperó siempre, incluso relacionados, como estudia Michael Hutchison en su Anatomía del sexo'

En resumidas cuentas se puede decir -expone de forma concluyente- que Occidente ha defendido con éxito y hasta con abundancia los derechos humanos, sí, pero mientras tanto en el hombre se ha apagado completamente la conciencia de su responsabilidad ante Dios y ante la sociedad. En estos últimos decenios el egoísmo legalista de la filosofía occidental ha prevalecido definitivamente, y el mundo se encuentra en una aguda crisis espiritual y en una calle sin salida desde el punto de vista político Y todos los éxitos técnicos de tan celebrado Progreso no son capaces de redimir la miseria moral en la que ha caído el siglo XX.  

Incuestionablemente hemos caído en picado en el mercantilismo , con tal espíritu se comercia con lo que no debe ser objeto de comercio, lo que no tiene precio, se hace del hombre -el 'portador de valores eternos', como le define José Antonio Primo de Rivera-  una mercancía Referente a la tipología religiosa en la actualidad, se ha dicho que presenta  la tendencia general al laicismo público y al agnosticismo privado unidos a la modernización capitalista y a la democracia.

Hablando de esta cuestión un sociólogo de nuestros días, nos advierte que España no está especialmente tocada por las consecuencias de algunos de ellos y el tema religioso es uno de los que más muestra esa europerización en la que, con carácter urgente, se han embarcado nuestros poderes políticos y económicos.

Historia reciente: Segunda República  (1931-1939), Dictadura (1939-1974) Monarquía (1974-...).

Estudiando a fondo los cambios operados en nuestra sociedad respecto a la Fe, diremos que la España de la postguerra al principio fue de gran explosión religiosa con un enorme poder de la Iglesia, ya en la contienda había existido el teniente cura o cura castrense que ejercía su cometido de decir misa en el frente y, en lo posible, las misiones de su ministerio. El economista y novelista José Luís Sampedro no deja de exponer: "... [La República] contagiaba esperanza, ilusión (excepto a los que querían privilegios indebidos), y lo viví como natural. ¡Por eso el franquismo me resultó tan antinatural, inhumano! [En la guerra] el norte cayó en 1937..., y fui movilizado como soldado franquista: ver a obispos bendiciendo cañones me convenció de que ese bando defendía privilegios y pesetas'. 

En aquella prevalencia que tuvo la Iglesia, concedida por Franco, y a la que correspondió pasando al dictador a los templos bajo palio, obligó al ciudadano a cumplir con los Mandamientos de la Iglesia', llegando a tal extremo que se imponían multas de veinticinco pesetas al que faltaba a misa en domingo -primero de dichos Mandamientos-; claro está que el éxito de esta práctica era realizable en los pueblos, donde está la exigua población es controlada, que, por el contrario, no resultaba fácil su realización en las ciudades, máxime en las grandes. Se llenaban los templos y había profusión de actos litúrgicos, novenas y novenas, era de fachada una España muy devota. Se puso de moda en las casas pudientes, no digamos en las familias aristócratas, tener un cura en calidad de director espiritual.En ellas encontraba el sacerdote en cuestión su habitación y comida.

Llegada la Transición y con el reinado del rey elegido por el dictador, la Religión descendió en progresión geométrica , los templos iban dejando de visitarse; en consecuencia, los actos litúrgicos descendían, desapareció por ensalmo el director espiritual particular y, para el público el hacer ejercicios espirituales. Surgió un tremendo relajamiento de costumbres, y en él estamos. Ello por igual en toda la escala social. ¿Dónde aquella "España reserva espiritual de Europa".

Salvo en el aspecto económico, la Iglesia en España ha caído en picado. En el sacramento del matrimonio tomó gran auge prescindir de él y casarse meramente por lo civil -cambio del cura por el juez o por un alcalde- E incluso el matrimonio civil de desplomó en aras de la pareja; hoy no se tiene mujer o marido, se tiene pareja, tanto monta, monta tanto. Muchos/as tras matrimonio tienen pareja, lo que antes, ya en viudez, ya en soltería, se llamaba 'echarse amante'. Referido al hombre también se denominaba tener concubina. 

Hubo una religión de fachada; hoy no la hay ni de fachada, como pone de relieve la laxitud moral existente. De aquí que en lo que al amor humano se refiere, tan conexionado con el divino, opine  Antonio Gala: "esta sociedad nos da facilidades para hacer el amor pero no para enamorarse? Tristemente la infidelidad es abundante. Y ya por este motivo, ya por beneficiarse económicamente -se volcó con la mujer en este aspecto la ley de separación conyugal  con la esposa- ya por lo que fuere, aparecieron las rupturas matrimoniales por generación espontánea. ¡Y matrimonios por la Iglesia, y por católicos! Ni qué decir tiene que católicos de pacotilla, pero éstos son lo que prevalecieron siempre. Pensemos que la Edad Media, que se caracteriza por su religiosidad, fue sumamente lujuriosa,  

Como considera Arturo Pérez Reverte, 'bien mirado el mundo ha dejado de pensar en la muerte. Creer que no vamos a morir nos hace débiles y peores'. Y debilita nuestra nuestra fe, en cuya existencia de la misma, parte primordial se basa en la muerte. María Bashkirtseff, en Diario de mi vida, reflexiona así: 'Creo o no creo; cuando razono no pudo creer.Pero en los momentos de calamidad o de alegría, muy en el fondo, el primer pensamiento es para ese Dios que es tan duro conmigo'. Pensemos que no podemos  aliar el hecho de que nuestra vida sea aceptable o patética con la existencia de Dios y su conducta con cada uno de nosotros, y aquí entraríamos en otros razonamientos.