miércoles, 17 de noviembre de 2021

Más sobre la precipitación de la muerte de Unamuno

Voy a revisar el libro titulado 'La doble muerte de Unamuno', publicado recientemente, del que son sus autores Luís García Sambrina y Manuel Menchón. Digo revisar en la acepción de 'ver con atención y cuidado', no en la de 'someter a nuevo examen para corregirlo, enmendarlo o repararlo (DAE). Si algo con carácter de crítica he de exponer se delimita a mi extrañeza de que con la gran cantidad de bibliografía que se anota sea la extensión de la publicación de 147 páginas. 

Es impepinable que al general José Millán Astray y Terreros se debió el patético final de la vida pública de Unamuno, si no la propia vida.       

Al iniciarse la guerra civil Millán Astray regresa de la Argentina a España y Franco le nombra jefe de la oficina de Prensa y Propaganda, tras comunicar a Giménez Caballero: "Quisiera que usted se ocupara de la propaganda. Como todo esta militarizado hay que contar con algún general al frente. Vea a Millán Astray". Y esto fue lo que el "glorioso mutilado" le advirtió a Giménez Caballero   cuando se puso a su servicio: "Yo daré las consignas y vosotros las instrumentaréis Y, en efecto, él era el que les ordenaba lo que había que decir o comunicar en cada caso Según Paul Preston , Millán Astray dirigía la oficina de Prensa y Propaganda del bando nacional como si fuera un cuartel Trasladó la sede de Burgos a Salamanca estableciéndola en el palacio de Anaya, donde en enero de 1937 funda Radio Nacional de España. 

                                                        

 

¿Por qué no fue fusilado inmediatamente a aquel 12 de octubre? 

"Numerosos republicanos -nos dicen literalmente los dos autores del libro-  habían sido ya asesinados por mucho menos, algunos de ellos amigos suyos. Si en su caso no aconteció así fue porque Franco que, amén de astuto, era una persona muy cautelosa y sibilina, no le convenía". Esta es una opinión, la cual estos dos nuevos biógrafos de Unamuno explican así: "Los ojos de medio mundo estaban por entonces puestos en España y un acto como ese hubiera suscitado de inmediato numerosas reacciones de rechazo y de repulsa que podrían haber inclinado la balanza del apoyo internacional al bando republicano ".  Efectivamente. Pero alias jacta est, la suerte esta echada, la odisea que desde este evento hubo de sufrir su muerte.

"Son mucho -volvemos a leer y transcribir- los que en la ciudad le hacen el vacío o le dan la espalda, unos por miedo o cautela, otros por razones personales o ideológicas La misma tarde del 12 de octubre fue expulsado del Casino de Salamanca y privado de la presidencia de honor. Al día siguiente, sería cesado de diferentes cargos en la Corporación Municipal. Y lo más grave para él: el 14 fue destituido de su cargo de rector por el Claustro Universitario, a instancias, sobre to, de José María Ramos Loscertales, en un decisión ratificada por Franco". 

¿Qué médico atendió a Unamuno? Sabido es que el doctor Alfonso Núñez Rodríguez, Véamos lo que sobre este particular expone la biografía a cuyo hilo seguimos:  "Amigo y compañero de tertulia de don Miguel, que en su día había certificado  la muerte de su esposa doña Concha. Había sido amigo de Casto Prieto Carrasco, el alcalde de Salamanca fusilado por los sublevados". Nos recuerda su significación como republicano y lo valioso que le fue renunciar al acta de concejal de Agrupación Republicana, en 1933, al ser incompatible con su trabajo en la Beneficencia Municipal. Al surgir la guerra fue llamado a filas".  

Elogiosa fue la nota necrológica de Ernesto Giménez Caballero:

Ha muerto don Miguel de Unamuno en Salamanca.en el último instante del año de 1936. Tal instante simbólico y la manera suave y súbita de morir me pareció dar a esta muerte como un sentido, algo así como si respondiese a una llamada misteriosa y divina.

Dios ha sido piadoso con don Miguel de Unamuno Tenía la angustia y obsesión de la muerte. Su vida y su obra no fueron más que una atormentada agonía contra la muerte  por el ansia de sobrevivir y de que no se deshiciera su yo y su persona.Su personalidad A un hombre que había ya sufrido una larga agonía durante todo su vivir, Dios le concedió no tenerla a la hora de la muerte. [...]

Murió sin agonizar, Sin duda. Sin tormento. Él que era un constante atormentado. Murió en paz, Él que siempre vivió en guerra.

Es una bella locución, y en ella he subrayado las palabras claves, definitorias, sobre su vida y su obra. En ambas se ha escrito en gran cantidad, yo mismo he contribuido con varios artículos sobre su producción literaria, nada directamente sobre su vida. Para hablar de Dios y de la muerte no se puede prescindir de este gran pensador.

La postura de Unamuno al estallar la guerra.

Al iniciarse la sublevación militar apareció en la prensa: "Unamuno declara que está con el ejército,  que es como estar al lado de España". Pero él era antimilitarista. Si parece cierto que al principio se inclinó por la zona nacional, pero, como también apunta el libro de referencia, enseguida abominó de las terribles acciones de los militares sublevados, de tantos fusilamientos que perpetraban. Se hallaba horrorizado de los crímenes de ambas zonas; llegó a llamar a la contienda la 'guerra incivil'. Unamuno sí murió atormentado, si no pensando en la incógnita de la muerte, sí, y tremendamente como ya hemos visto, con gran aflicción,, disgusto, enfado, a que los sublevados le sometieron. Los falangistas se empeñaban en ganárselo para su ideal, algo que se hallaba muy en contra de su pensamiento político y habiendo sufrido por este motivo la pérdida del Premio Nobel en Literatura que en 1933 quedó desierto, ya que tampoco se le dieron a Chesterton  ni a Paul Valéry.

Se trae a nuestra memoria que 'sus ataques contra las ideologías totalitarias aumentaron conforme éstas se extendían como una plaga por Europa. En 1933 firmó, junto a Ortega y Gasset, Gregorio Marañón y otros intelectuales, un manifiesto contra el fascismo y el racismo, publicado el 10 de junio en el periódico El Sol'. También se saca a colación que escribió duramente sobre Hitler: <Es que cabe nada más impersonal, más horroroso, que ese pobre Führer, un deficiente  mental y espiritual? ¿Cómo puede fascinar a una masa humana? >.    

El que dice la verdad ni peca ni miente, pero se juega el tipo.

Veritas parit odium. La verdad engendra odio. - Terencio -. 

Era Unamuno de valor extraordinario, él siempre tuvo como lema: <la verdad antes que la paz>, y ello lo dejó patente hasta el final de su vida cuando estaba acorralado, impidiéndole escapar, más que intimidado, acobardado, y, por supuesto,  confundido, sin tener qué responder. Así nunca le pudieron tener, y sirve de paradigma, ejemplar, la siguiente carta que envió a Juan Carretero Luca de Tena, director del diario ABC de Sevilla, zona nacional, el 11 de diciembre de 1936.                                                     

Unamuno que se había jugado el inmediato fusilamiento al decir las verdades del barquero al jefe de Prensa y Propaganda, jefe de mutilados y siempre con Franco ostentando cargos políticos, continuó impertérrito en defensa de la verdad, cual podemos comprobar en el contexto de la mencionada carta;  

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'Aunque conozco de antaño, señor mío, su característica mala fe, esta vez quiero decírselo. En el número de ese ABC sevillano de ayer, día 10, leo un suelto que dice: <Carta de don Miguel de Unamuno a todos lo centros docentes extranjeros>. Pues bien, eso es mentira y usted lo sabe. Primero, hace tiempo que no soy rector de la Universidad de Salamanca, desde que esta gente me sustituyó.

Esta carta, acordada en claustro, no es mía, sino de la Universidad. No la redacté yo, Luego la puso en latín macarrónico un cura cerril. Y ahora debo decirle que, por muchas que hayan sido las atrocidades de los mandos rojos, de los hunos, son mayores las de los blancos, los hotros. Asesinatos sin justificación . A dos catedráticos , a uno de Valladolid y a otro de Granada, por si eran... masones. Y a García Lorca.

Da asco ser ahora español desterrado en España. Y todo esto lo dirige esa mala bestia ponzoñosa y rencorosa que es el general Mola. Yo dije que lo que había que salvar en España era la civilización occidental  cristiana, pero los métodos no son civilizados sino militarizados, no occidentales sino africanos, ni cristianos sino católicos a la española tradicionalista, es decir, anticristianos. [...]

No es este movimiento al que yo, cándido de mí, me adherí creyendo que el pobre general Franco era otra cosa que lo que es,. Se engañó y nos engañó [...] Entre los hunos -rojos- y los hotros -blancos, color de pus- están desangrando, ensangrentando, arruinando, envenenado y, lo que es peor, entonteciendo  a España. En la España que proclama como Caudillo a Franco -personalmente un buen hombre, víctima y juguete de la jauría de hienas-  cabrá todo menos franqueza. Ni amor a la verdad. Pero ustedes, los de ABC, podrán seguir envenenando con mentidas, insidias, calumnias...

Le escribo esta carta desde mi casa, donde estoy desde hace días encarcelado disfrazadamente. Me retienen en rehén no sé de qué ni para qué. Pero si me han de asesinar, como a los otros, será aquí, en mi casa. Y no quiero seguir. Aún me queda por decir'.

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Los rojos quemaban las iglesias, los blancos quemaban los libros.

Progresamos. En la Edad Media me hubieran quemado y ahora  se conforman con quemar mis libros. - Freud -

A decir de los autores del libro que vengo comentando, que exponen algo muy repetido y, por ende, notorio:

"Los autores y los temas de los libros perseguidos eran de lo más diverso : de la Política, de Aristóteles a La República, de Platón a Tolstoy y Dostoievvki; de la obras de Darwin a los cuentos de Perrault (en este último caso, por contener un título tan provocador como Caperucita Roja). Entre los autores españoles perseguidos , se encontraban Blasco Ibáñez, Clara Campoamor, Pío Baroja, Valle Inclán, Margarita Nelken o Miguel Hernández, por citar sólo unos pocos, así como cualquier libro en gallego euzkera, o catalán. Unamuno, por supuesto, no se libró de las llamas justicieras; obras como La agonía del cristianismo, Del sentimiento trágico de la vida, San Manuel Bueno, mártir o su colección de artículos Contra esto y aquello estaban en las listas de libros <subversivos> que elabora la Iglesia y la Falange, y su número se incrementaría tras el 12 de octubre e incluso después de su muerte".

Desde luego que después de la guerra y durante muchos años de la dictadura franquista se continuó con la dificultad de leer a muchos autores, ya extranjeros, ya españoles, hasta que un día en el ámbito universitario se puso de moda Antonio Machado y Miguel de Unamuno. La barbarie, concentrada en la incultura,  fue cediendo y los curas, tan partidarios de la incultura de la sociedad como los políticos, rabiando. Se había perseguido la cultura y a equis catedráticos; se  redujo el pensamiento a lo católico y a lo franquista, mas aquello no podía continuar, hubo de admitirse que volvieran de su voluntario exilio, entre otras grandes figuras de la ciencia y la cultura, Ortega y Gasset y el doctor Marañón.

Evocación de su muerte y entierro.

Perfilando el estado de salud que en aquel entonces tenía, se recuerda que a partir de la muerte de su esposa se quebrantó grandemente su salud y él empezó a cuidarse seriamente, Medio año antes de su muerte, en una rápida visita a Madrid le expuso a Ramón Gómez de la Serna: "No me intoxico con alcohol ni con cigarro; me acuesto temprano, duermo bien, paseo todos los días, una o dos horas, me acuesto antes que el sol, ¿Por qué no he de vivir hasta los noventa años?" Señalan los autores, y ya queda referido, que los eventos que trajo la guerra le precipitó la muerte. Ël padecía de arterioesclerosis y e hipertensión arterial, y de ello deducen los autores que el doctor Núñez, en su acta de defunción, debió inclinarse como causa del fallecimiento por un infarto, y no por el diagnóstico de hemorragia bulbar.

Se  entra en disquisiciones sobre el condicionamiento del certificado de defunción, haciendo referencia a que 'este facultativo no estaba en condiciones de poder solicitar que se realizada una autopsia del cadáver de don Miguel' [...] 'Recordemos que Adolfo Núñez era un notorio republicano y que había sido castigado de alguna forma por ello, lo que implicaba que su dictamen médico estaba muy condicionado, ya que corría el riesgo de ser duramente represaliado si este no complacía a los sublevados'. Bien, yo no entro hic et nunc, aquí y ahora, en este aspecto del libro. 

Se transcribe en él, y a mi vez lo efectúo yo en este artículo, l a declaración que hiciera un día Miguel Quiroga Unamuno, que entonces tenía siete años.

"Aquel día veníamos Felisa, mi tía Felisa que como mi madre, y yo de ver un nacimiento, que si mal no recuerdo, estaba en el Hospital Provincial, y al llegar a casa a las cinco de la tarde nos encontramos a mi abuelo desplomado sobre la camilla. Estaba con un visitante que creo  que se llamaba Bartolomé Aragón, completamente desquiciado, dando voces, pensaba, quizás, tal vez, que él hubiera podido tener alguna relación con su muerte. Con mi ama de cría, Acurelia, también desesperada y con mi abuelo ya muerto, tendido encima de la camilla, después de que estuvo hablando con este hombre durante toda la tarde, angustiado por el problema y por la situación que había en aquel entonces en España".  

Su yerno José María Quiroga, que se encontraba exiliado en París, militante del Partido Comunista y miembro de la Alianza de Intelectuales Antifacistas, fue quien desde el exilio finalizó el pago  del  nicho de Unamuno. hizo este comentario: 'Unamuno al que todos hemos amado y combatido, muere como era fatal que muriese, en flagrante contradicción con todo y con todos'. 

No obstante, es evidente esto que en el libro podemos leer:

"A Unamuno se le apropió la Falange -del mismo modo, por cierto,  que Franco se había apropiado de José Antonio, al que en realidad temía y detestaba, tras su oportuna muerte". Se incluye en el libro el comentario de Miguel Unamuno Arriaga sobre la muerte de su abuelo.

"Al día siguiente, ya por la mañana, de pronto, sin previo aviso, se presentaron unos falangistas conocidos , Fleta,etc, etc., ; agarraron el féretro y se lo llevaron sin más; por supuesto, sin pedir permiso a nadie, ni hacer  ningún comentario, ni nada más. Luego ya las escenas del cementerio, la salida, toda aquella manifestación ... fascista, organizada, bastante  preparada y dramatizada. Y entonces mi primo (Miguelín), que tenía siete años, se asustó y creo que decía <¡Que lo van a tirar al río!>. Se lo decía a mi tía Felisa, que vivía allí con él. Y bueno, pues eso es lo que sé. Fue un robo casi, casi violento, por decirlo así, y sin pedir permiso a nadie, claro. Se apoderaron de él hasta el final, no solo del cuerpo, sino de ..., con el uso que hicieron propagandístico y demás, intentando presentarlo poco menos que como un fascista. Eso es todo, que es mucho.

(Tal nieto, que a su temprana edad, sufrió mucho por su abuelo, fue médico, y murió en Gijón en 2000) 

                                        

Al sacar el féretro de su domicilio

Cuatro falangistas salen del portal Bordadores con el ataúd de Unamuno, uniformados con camisa azul, correajes e insignias. No son unos falangistas cualquiera; vemos al escritor y periodista Gómez de la Serna, que acude también en representación del jefe nacional de la Falange, Manuel Hedilla; al conocido tenor Miguel Fleta, al cineasta Antonio de Obregón y al periodista Emilio Díaz Ferrer.

Anotan los autores que posteriormente fueron sustituidos por Mariano Rodríguez de Rivas, Melchor Martín Almagro, Carlos Domínguez Martín y Víctor Alonso, los cuales eran colaboradores de Prensa y Propaganda a las órdenes de Millán Astray, a excepción de Fleta. Se hace constar algo tan sabido como el hecho de que ni en el sepelio ni en la misa de funeral hubo asistencia de autoridades militares

He aquí el acto de homenaje, en él  se aplicó todo un ritual falangista.                                            

 
Seguidamente ocuparía el nicho 340 en la galería de san Antonio de este cementerio salmantino bajo la advocación de  san Carlos Borromeo Al lado del cual existen otros dos de la familia. En el nicho, como vemos en la inscripción se reúne con su hija, fallecida tres años antes: Salomé de Unamuno, de Quiroga. El epitafio que hay en él guarda relación con una de sus poesías; de modo concreto, preciso, determinado, es el final de su Salmo III, el cual dice: 'Méteme Padre eterno,en tu pecho, / misterioso hogar, / dormiré allí, pues vengo deshecho / del duro bregar'.                                          
Tras ocupar el gran escritor, poeta y filósofo  esta morada, dijo Ortega y Gasset: 'La voz de Unamuno sonaba sin parar en los ámbitos de España desde hace más de un cuarto de siglo. Al cesar para siempre, temo que padezca nuestro país una era de atroz silencio'. Acertó, era de prever la victoria, de los militares sublevados, Franco, a lo cuartelero e imponiendo una disciplina militar, mandó tocar silencio. 'La disciplina -Jacinto Benavente dixit- consiste en que un imbécil se haga obedecer por los que son más inteligentes'.      

sábado, 30 de octubre de 2021

El día más triste, doloroso, del año

La meta de la vida es la muerte. - Freud-

Todo es mortal. Gustavo Adolfo Bécquer al morir -


Pronto en este año llega ya esa fecha que nos es tan traumática: 1 de noviembre, festividad -religiosa y profana- de Todos los Santos, seguida del Día de difuntos. ¿Todos santos? Tal dice nuestra madre la Iglesia: 'todas las personas que ahora están en el cielo, sean o no canonizadas, que forman la Iglesia triunfante'. Pero será desde que se hallan en él -opinemos-, ya, que, según los Novísimos, tras la muerte está el juicio y, conforme el resultado de éste, el infiero o la gloria. Pocos son los dignos de ir a a gloria directamente; si lo fueron los santos que ya están canonizados, cual sor Teresa de Jesús y su coetáneo y amigo fray Juan de la Cruz, cuyos nombres seculares eran Teresa Sánchez de Cepeda Dávila y Ahumada, y Juan de Yepes Álvarez, respectivamente.


La inmortalidad del alma es afirmada por la Iglesia Católica: 'no sé lo que daría por saber que después de muerto seguiría siendo Miguel de Unamuno así como la resurrección de la carne; por ambas clamaba Unamuno. Porque defender la inmortalidad del alma (Platón. Aristóteles ...), no es defender la del cuerpo. Ésta en un dogma de la Iglesia Católica. Es concebida también por otras religiones, El Islam, basado en el Corám,incluso nos habla de las huríes, bellísimas doncellas siempre vírgenes, de que gozarán tras la muerte



Indubitadamente me quedo con la opinión de Unamuno, hay algo más allá de la muerte. Coincide con la inmensa mayoría de la humanidad; es casi ininteligible, obscuro, que tras la muerte no haya Más Allá. ¡Quién pudiera recoger la vida! Nuestro pensador escribió este poema:

Hay que recoger la vida


Hay que recoger la vida,
la que se nos va
cual se nos vino, escondida
del más allá al más acá.
Y se nos va por donde vino
Embozada en el misterio,
va abriéndose camino,
mira siempre al cementerio.
Hay que recoger la vida
que otra vez ya no vendrá,
como se nos va escondida
del más aquí al más allá.


¿Por qué morir?


A ello estamos obligados; el Génesis nos explica los 'considerandos' de esta sentencia emitida por Dios, que nos resulta en parte inaccesible Pero ya dice nuestra citada santa de Ávila que 'tan gran Dios y Señor tenemos que una palabra suya tendrá en sí mil misterios'. El viejo no puede vivir, pero ¿por qué el joven puede morir, y aun los niños? Yo conocí y sufrí a los siete años el dolor de la muerte con la de mi hermana un año menor. Me quedó su vacío para siempre. ¿Por qué no podemos todos llegar a puerto, por qué en cualquier punto de nuestra travesía podemos morir? Espronceda, ap. 'El diablo mundo', piensa en la esperanza de no morir: '¡Oh! ¡si el hombre tal vez lograr pudiera ser para siempre joven e inmortal' Se pregunta qué es el hombre, y dice que un misterio. Y a continuación inquiere qué es la vida, respondiéndose: 'un misterio también'.

Necesitamos a Dios vehementemente y le buscamos con anhelo para no desaparecer, cual era obseso de Él nuestro citado autor cuya obra cumbre es 'Del sentimiento trágico de la vida'. De aquí que yo no conciba al ateo, tomando como punto de partida estas premisas que pone en otra obra: 'Mi religión y otros ensayos breves':
El que uno no crea que haya Dios ni que el alma sea inmortal, o el que crea que ni hay Dios ni es inmortal el alma, -y creer que no la hay no es lo mismo que no creer que la hay-, me parece respetable: pero el que no quiere que la haya me repugna profundamente [...] Que un hombre no crea en otra vida , lo comprendo, ya que yo mismo no encuentro prueba alguna de que sea así; pero que se resigne a ello y, sobre todo, que hasta no desee más que esta y rechace la otra, eso sí que no lo comprendo.
En cuanto a religión dice en si 'nivola' titulada 'San Manuel Bueno , mártir': 'Todas la religiones son verdaderas en cuanto hacen vivir espiritualmente a los pueblos que las profesan, en cuanto les consuelan de haber tenido que nacer para morir'.
 

Punto de vista de la Iglesia Católica.


En el Diccionario católico de información bíblica, inserto en la Biblia The Catholic Press, Chicago Illinois 1970, podemos leer en cuanto a la muerte:
En el sentido propio la separación del alma y el cuerpo lo que marca el término del tiempo que una persona tiene para ganar méritos. Después de muerte el hombre ya no puede ni pecar ni ganar para sí un lugar más alto en el cielo; del estado de su alma en el momento de la muerte depende la eterna salvación o la condenación en el infierno. [...] El concepto de la vida futura es algo vago en los libros antiguos de la Biblia, pero en los demás se encuentra claramente expresado.(Sal. 15:9-11. Sab. 3:1-9). En el Nuevo Testamento la doctrina de la inmortalidad está bien definida. Las enseñanzas de Nuestro Señor encierran con frecuencia la idea de la inmortalidad del alma y de la resurrección del cuerpo.

Resurrección de la carne ansiamos.

La doctrina que enseña que las almas de todos los hombres, buenos y malos, se reunirán con sus cuerpos en el segundo advenimiento de Cristo. Lo mismo que el cuerpo participa de su recompensa o de su castigo en la eternidad . Cada alma se reunirá, por el poder de Dios, con el mismo cuerpo en que habitó durante la vida terrena [...] ... en el último día nuestros cuerpos nos serán devueltos en una condición a la de su propio cuerpo glorificado, impune a la destrucción, al sufrimiento y a la muerte (1 Cor. 15:42-44).
Frente a la muerte hay que tener tanto valor y tanta fe como la susodicha Santa Teresa, los cuales quedan reflejados en su poema 'Vivo sin vivir en mí, Lo corriente es el pavor y el lamento; no creo en en el valor de José Saramago al afirmar: 'no me preocupa la muerte, me disolveré en la nada'.
 
 
Llenos de pánico y de fe nos amparamos en la resurrección de Jesucristo. Pero Él tenía naturaleza humana y divina.

En la obra 'Dios en San Pablo', de José Camón Aznar, su autor nos dice en el capítulo 'La muerte en Adam', <la muerte es un monstruo incomprensible sin la resurrección> <La muerte es una anormalidad, un esencial disparate>. Nos aclara que 'desde la condenación adámica somos foseros, cavadores de nuestra propia fosa'.

El hado, en su encadenamiento de los hechos, nos puede proporcionar una vida halagüeña, deleitosa, o, por e contrario, desagradable, fastidiosa, dramática, patética. Pero bajo el parámetro de la felicidad ninguna existencia puede encontrarla en este mundo y con determinadas clases de compañeros de viaje que tenemos. Y, no obstante y como dice Shakespeare, 'hemos venido a este mundo como hermanos; caminemos, pues, dándonos la mano y uno delante de otro'.

En estas fechas de 1 y 2 de noviembre velis nolis,quieras o no, no podemos dejar de pensar en la muerte, aunque bueno sería que pensáramos en ella todos los días. 'Creo que la humanidad -Pérez Reverte dice- se divide básicamente en dos clases de personas: las que saben que van a morir, y las que prefieren no saberlo'. La muerte -repito, y nunca se repetirá lo bastante- infunde espanto, aunque haya quien lo oculte, Citaré patentizando el miedo,a dos poetas de habla hispana, el mejicano Amado Nervo y el español Joaquín Bartrina. El primero declara:

Y me agobian dos penas sin medida:
un disgusto infinito de la vida,
y un terror infinito de la muerte.


Y el segundo en su 'Ecce homo':

Y si me causa la vida / aburrimiento y fastidio, / solo al pensar en le muerte/ me vienen escalofríos./ Mal si vivo, y peor si muero.

miércoles, 6 de octubre de 2021

ALFONSO XIII - Segunda parte

 ¿Por qué o para qué la Guerra de África?

La razón nos la da muy clara Juan Eslava Galán, ap. 'Historia de España contada para escépticos':

Después del descalabro de la guerra de Cuba, los militares necesitan recuperar el prestigio perdido, reverdecer sus marchitos laureles, a ser posible contra un enemigo mal armado y poco numeroso, Los irregulares marroquíes, descalzos y armadas de espingardas atadas con alambre, parecían muy a propósito para el lucimiento. Luego resultó que no estaban tan mal armados como se creía y que tenían un talento natural para la guerra. 

El desastre de Annual.                                        


Esta derrota costó unas doce mil bajas e indignó a los españoles. Se pensó entonces en crear soldados profesionales y en aquel año 1921 nació el Tercio. Aunque siguiera la mili, que nuestro historiador pinta así:

... el pobre guripa español,un muchacho  analfabeto, arrancado del terruño, mal entrenado, tratado por sus jefes como un animal, mera carne de cañón, no estaba mínimamente motivado para dar la sangre por una patria de la que no había oído hablar hasta que lo arrancaron de su pueblo, de su yunta y de su novia.

Se negó el Gobierno a pagar el rescate que pedía Abdelkrim por los prisioneros, el cual era de cuatro millones de pesetas y la extradición de cuatrocientos rifereños. Despiadado Alfonso XIII emitió esta frase: 'hay que ver lo cara que se ha puesto la carne de gallina'. 

En la ofensiva del general Fernández Silvestre para llegar a Alhucemas, fue animado por Alfonso XIII con esta telegrama: ''olé tus cojones'. La actuación de la justicia militar acusa al general Máximo Berenguer, y por una comisión parlamentaria es acusado el rey. Hubo cambio de Gobierno de corta duración, y el 13 de septiembre de 1923 el general Miguel Primo de Rivera instaura la dictadura, que dura hasta el 28 de enero de 1930. Surge la "dictablanda" de Berenguer que dura hasta la llegada de la Segunda República, 14 de abril de 1931                             

Alfonso XIII y el dictador
  

El Rey en su miopía mental le satisfizo la dictadura, exclamó: 'ya tengo mi Mussolini'. pero su madre y mentora le disuadió advirtiéndole que tal hecho redundaría en contra suya, como así fue. Al morir María Cristina -6 de febrero de 1929-  Alfonso se sintió desamparado .   

Primo de Rivera sustituyó el gobierno por un Directorio militar, colocando en él a nueve generales y un almirante, disolvió las Cortes y eliminó los partidos políticos. Hizo alguna otra cosa buena pero la mejor fue sacarnos la espina del desastre de Annual  con el desembarco en Alhucemas que puso fin a la guerra de África. Fue en colaboración con Francia, que designo para ello designó al general Petain, pues Abdelkrim también había atacado el protectorado francés. Tuvo lugar el desembarco el 8 de septiembre de 1925 por el ejército y la Armada española y un contingente francés.                                        

Desembarco en Alhucemas el <Día D> de las tropas españolas.
 
Los primeros en desembarcar fue la 1ª Bandera de la Legión al mando del coronel Franco (por este heroico desembarco en Alhucemas ascendió a general a los 33 años de edad). Se tomó Cebadillas por el Morro. Abdelklim se entregó a los franceses - 26 de mayo de 1926 -que le permitieron refugiarse en Egipto donde muere en 1963.  De este líder militar rifereño, presidente de la República del Rif, así como de su hijo, sería digresión tratar aquí.     

Panorámica familiar de Alfonso XIII,

Nació hijo póstumo, por tanto, rey desde su nacimiento. La Regencia de su madre, María Cristina de Habsburgo Lorena, estuvo protegida por Antonio Cánovas del Castillo, representante del Partido Liberal Conservador Conservador, y Práxedes Mateo Sagasta, que lo era del Partido Liberal Funcionista. Fueron partido turnantes, que el pueblo llamaba tunantes, y que trataban, en definitiva, de sostener la monarquía. Se dice que la reunión entre ambos dirigentes fue obra del general Arsenio Martínez Campos. Existe esta caricatura sobre el supuesto Pacto del Pardo.

 Revista satírica 'Don Quijote`-

La cronología de este periodo de nuestra historia va de noviembre de 1885 a febrero de 1902; en este año jura la Constitución de 1875 y con 17 años de edad inicia su calamitoso reinado.
 
Anterior a Alfonso habían tenido el matrimonio dos hijas, María de las Mercedes y María Teresa. La primera nació y murió -a los 24 años de edad- en el Palacio Real. Casó con Carlos de Borbón Dos Sicilias y tuvieron al infante don Alfonso de Calabria en infante Fernando y y a la infanta Isabel Alfonsa, condesa de Zamoyska. La segunda también nació y murió en Madrid, estuvo casada con Fernando de Baviera, por lo que fue princesa bávara; tuvo a María de las Mercedes, José Eugenio, Luís Alfonso y María del Pilar.  
 
Pérdida de Cuba y Filipinas.
 
No exenta de calamidades estuvo su minoría, siendo la mayor la pérdida de los últimos restos de nuestro imperio colonial: Cuba y Filipinas por intervención de Estados Unidos, que se sirvieron para su intervención en la guerra de la mentira de la voladura de su crucero Maine en aguas españolas y por los españoles. Se dio el desmentido, pero la guerra la hicieron inevitable. El 8 de agosto de 1897 fue asesinado Cánovas en el balneario de Mondragón por el anarquista Miguel Angiolillo. No vio, pues, la guerra con Estados Unidos y había tratado de contemporizar, ofreciendo reformas, cuando el presidente Cleveland pide la autonomía para Cuba, 
 
Ante el cruel guerrear del general Weyler contra  los mambises protesta el secretario del Estado yanki, Sherman. Se olvidaba de la crueldad que practicaron en la guerra civil de Secesión. Falló el esfuerzo del Gobierno Sagasta para contemporizar con los insurrectos fracasan, los americanos se aferraban a la independencia de Cuba que luego usurparían ellos. El presidente Mac-Kinley ofrece a la Reina la compra de la isla por trescientos millones de dólares, y un millón más para los que actúen de intermediarios, amenazando, caso de rechazo, con la guerra.  Dignamente se rechazó, y los yankis terminaron llevando a efecto su amenaza, viniendo a complicar la situación la voladura del acorazado Maine en aguas de Cuba. 
 
De nada sirvió que se probara que el motivo había sido interno, y, por otra parte la intervención del Papa León XIII, surgió el encuentro: el 3 de julio de 1898, dando fácilmente fin de la Escuadra española el almirante Sampson con la suya muy superior. Este resultado de la guerra ya le había previsto Canalejas, desplazándose a Cuba y a Estados Unidos, entendiendo lo absurdo de enfrentarse a un enemigo poderoso con una escuadra a la última, mientras la nuestra era anticuada. Pero el pueblo se engañó y a ello coadyuvaron los políticos.
                                       
Batalla naval de Santiago de Cuba
 
La escuadra española al mando del almirante Cervera se estancaba en Santiago de Cuba de cuyo puerto no debió salir a alta mar, pero incitó a ello la recriminación de los políticos. 
Seguidamente conquistaron Puerto Rico, capituló Manila, y adiós Felipinas, a excepción de los héroes de Baler, que resistieron once meses en la iglesia de dicho pueblo. 
                                            
Teniente Saturnino Martín Castillo. Héroe de Baler

Dejó una estela de amargura en España la pérdida de Cuba y Fillpinas, aparte del daño económico  y moral que hizo    En estas circunstancias inició el décimo tercero  de los Alfonso su reinado del que ya hemos visto en gran parte lo que de negativo tuvo; veamos, finalmente, también, lo que de defectuoso tenía él.
 
Etopeya de este rey siniestro. 
 
En cuanto a lo mal que ardía de meollo ya hemos visto algo. Punta Manuel Ríos Mazcarelle, ap. 'Reinas de España, Casa de Borbón':
 
Alfonso XIII vivía de espaldas a la realidad y le importaba un bledo la magnífica serie de pensadores, artistas y literatos que estaba dando la generación del 98. Su desmedida afición al ejército le había dejado ayuno del conocimiento de la literatura y de la historia de su reino. Es más, apenas conocía a los clásicos, ni de su país ni de cualquier otro. Cuantos intentos se hicieron para relacionarlo con estos hombres acabaron en un rotundo fracaso. Años más tarde, al sentir que se le caía la corona, intentó remediarlo, pero ya era demasiado tarde, la intelectualidad no le perdonó el desinterés y el desprecio con que la había tratado.. 
 
Concuerdan varios autores, y en ello coincide Ríos Mazcarelle, en que la reina no era tan inculta como él-. En él  podemos leer:
 
Mucho más cultivada [Victoria Eugenia] que el rey, era una asidua lectora, aunque no muy profunda, Su espíritu se sentía atraído por las bellas artes, la literatura y la música.. Cuando asistía a un espectáculo musical gozaba en la representación, al contrario que el rey; quien sólo pendiente de las artistas y calibrando a cuál se llevaría a la cama esa noche.  
 
Si de su entendimiento pasamos a su sentimiento, ya hemos visto la súper hiriente frase que lanzó. Era, desde luego, un malcriado por su madre y por la familia, 'su tía la Chata -refiere el citado Eslava Galán- le repetía machaconamente que había nacido rey y, por lo tanto, estaba por encima de la ley y podía obrar a su antojo' (¡Caramba con ella, que sentido tenía de la realeza!).
 
Matrimonio e hijos.
 
Al contraer matrimonio con la sobrina de la reina Victoria de Inglaterra se le advirtió de que Victoria Eugenia de Battemberg podía transmitir a los hijos la hemofilia, como así fue, se la transmitió al Príncipe de Asturias, Alfonso, y a Gonzalo, que tuvieron mal destino..Éste murió en Suiza al tener pequeño accidente automovilístico por no atropellar a un ciclista. Como hemofílico, se desangró. 1934. Conducía el coche de su amiga Mildred Gaydon, cigarrera de un cabaret. Un año antes había renunciado como Príncipe de Asturias para  casarse con la cubana Edelmira Sampedro, se habían conocido estando en un sanatorio; se cansó de él y regresó a Cuba.  Enseguida se volvió a casar, efectuándolo con la modelo Marta Rocafort, también cubana, divorciándose a los seis meses. 
 
Don Jaime también  fue hijo tarado y tampoco conoció amor familiar  Al os cuatro año hubieron de ingresarlo seis meses en un sanatorio suizo, Después padeció una mastoiditis que lo dejó sordo. También renunció a sus derechos sucesorios para realizar una boda morganática con Enmanuela de Dampierre, que le abandona por un amante. Después  contrajo segundas nupcias con una divorciada prusiana, Carlota Tiedemann, e igualmente le fue infiel. Con la Dampierre tuvo dos hijos: Alfonso y Gonzalo. El primero se casó con la nieta mayor de Franco y se repitió la historia de su padre. Doña Enmanuela tuvo la osadía de protestar, incluso por escrito, contra esta perfidia de su nuera como si ella pudiera hablar al respecto. 

Evoquemos ahora fotográficamente aquel ridículo enlace matrimonial en el que Franco fue el padrino y la madre del novio la madrina. 
                                                
"Esto" fue el 8 de marzo de 1972
 
Cuando llegó la hora de la perfidia de Carmen, supongo que que Alfonso pensaría en aquellas palabras que un día le dijera su abuela Victoria Eugenia de Batemberg:'acuérdate, Alfonso, que de que no hay felicidad en el mundo, pero sí muchos momentos felices. Y lo importante es saber apreciarlos y disfrutar de ellos'. Mal futuro y mala muerte le esperaba, como es notorio.   

Juan de Borbón, el tercer hijo, fue el único varón sano. Le atraía, le atrajo siempre, el mar, llegó a ingresar en la Escuela Naval de San Fernando (Cádiz), pero hubo de abandonarla para reunirse con su familia en el exilio y el hecho de haber recaído en el el ser Príncipe de Asturias. El 12 de octubre de 1935 contrajo matrimonio en Roma, Capilla de Nuestra Señora de los ángeles,  con su prima María de las Mercedes, siendo Alfonso XIII el padrino y la madre de la contrayente la madrina (Luisa de Orleans).
 
La vanidad, que abarca a toda la escala social, ha llevado a decir que María de las Mercedes nació en un palacio, y es cierto, ¿pero porqué? Si no hubiera sido por la Corona española que ayudó a sus parientes pobres... Véamos: Gracias a Alfonso XIII, Carlos de Borbón, que estuvo casado con su hermana María de las Mercedes, hizo su suerte en España. Era uno de los hijos de Alfonso de Borbón Dos Sicilias, conde Caserta, y de Antonia de Borbón Dos Sicilias, de precaria economía. Fue de mejor a mejor, finalmente Alfonso XIII en 1930 hizo que se le nombrara Capitán General de Cataluña. Agradecido, se ausentaron al venir la República, y se volvió a la penuria. 
 
Si doña María de las Mercedes nació en un palacio fue gracias a la reina Regente, María Cristina de Habsburgo, que les regaló el de Villamejor, en la Castellana, pues aunque Carlos de Borbón mejoró su situación económica  c on su segundo matrimonio con Luisa de Borbón, la hija pequeña de la condesa de París, infanta de España por ser hija de los duques de Mompensier, la cosa no era para tanto. 
 
Beatriz y María Cristina. Estas dos hijas de Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Batemberg eran de más valía que sus hermanos, pero tampoco se ocupó su padre de su formación, pensaría que ya las daba "instrucción militar", y con ésta bastaba, él desde luego no tenía otra. 
                                           
Baby y  Crista, las dos desconocidas infantas
 
La primera nació en La Granja de San Ildefonso en 1909 y la  segunda en Madrid 1011. No fue del todo descuidada su formación, pues sin acudir a Instituto ni Universidad alguna, recibieron clases particulares en Palacio. Al producirse la caída de la monarquía son, pues, veinteañeras; en el exilio contraen matrimonio: Beatriz con Alessandro Torlonia, y Beatriz con el conde Enrico Marone, industrial, el del vermú Cinzano.
 
Su Muerte y la de Victoria Eugenia de Batemberg. 
 
Ya vimos, en la primera parte cómo la amistad con el general se tornó en odio, aunque su descendiente no lo tuviera en cuanta para que hubiera enlace matrimonial, y con descendencia, entre los apellidos Borbón y Franco. Ante el rechazo del Caudillo para reponerle como monarca de España, Expuso Alfonso XIII: 'elegí a Franco cuando no era nadie. (Sí, a él debió el nombramiento de director de la Academia General Militar, en Zaragoza, -1928-   Ël me ha traicionado y engañado a cada paso. Murió con esta decepción, y a consecuencia de una angina de pecho en el Gran Hotel de Roma..- 28 de febrero de 1941- Fue enterrado en la iglesia de Nuestra Señora de Monserrat de los Españoles -19 de  enero de 1941- y hasta el 19 de enero de 1980 no fue traslado a El Escorial.
 
Victoria Eugenia de Batemberg murió en su palacete de Vieille Fontaine',  Lausana (Suiza) el 15 de abril de 1969 a los 81 años de edad,a consecuencia de enfermedad hepática irreversible, y recibió sepultura en la iglesia del Sagrado Corazón donde permaneció su cadáver hasta el 25 de abril de 1985. Con  ella se trasladaron los de sus tres hijos. Estuvo en el podridero hasta octubre de 2011que pasó al Panteón de los Reyes al lado de su esposo.  Sobrevivió a éste veintiocho años, conoció casi toda la dictadura.Vino a España en febrero de 1968 para asistir como madrina al bautizo de su bisnieto Felipe, el hoy monarca, hospedándose en el Palacio de Liria.  Permitió Franco también la entrada a España a don Juan, ya que el abuelo paterno y la bisabuela fueron sus padrinos.
                                        
Fanquito y don Juan juntitos.en el bautizo-
 
Los condes de Barcelona serán enterrados en el Panteón de Reyes, aunque el Príncipe de Asturias, don Juan de Borbón Batemberg, hijo de rey y padre de rey, no llegara a reinar por impedirlo Franco, como ya queda dicho, y cambiar el orden de sucesión. El matrimonio pasará del pudridero al Panteón. 

Aclarando lo esencial.
 
En este extenso artículo he hecho hincapié en lo concerniente a a la vida de Alfonso XIII, concediendo segunda atención al  marco histórico en que transcurrió He fijado mientes principalmente en su devenir. Su época fue convulsiva política y socialmente, y él no prestó ningún buen servicio al país Como excepción puede ser la donación que hizo de terrenos suyos para la creación de la Ciudad Universitaria madrileña. 
 
Tratándose de un  artículo, que no de un libro biografía, es lógico y natural que haya lagunas, tal como los atentados que sufrió, empezando por el del día de su boda.   
    

jueves, 23 de septiembre de 2021

ALFONSO XIII - Primera parte

No hay un rey que, teniendo fuerza suficiente, no esté siempre dispuesto a convertirse en absoluto.  - Thomas Jefferson. Político  estadounidense -

Aunque en la monarquía parlamentaria el rey reina pero no gobierna, continuó la prepotencia de la Corona. Actualmente bastante queda de ello. Pensemos en el aparato y cuantioso gasto a que sometió al país la boda de morganática del príncipe Felipe (hoy rey) con la señora Ruiz Rocasolano.Sólo los abusos, en términos generales, han sido frenados aun cuando la Carta Magna convierta en tabú al monarca.

Los hijos de Alfonso XIII con la gran actriz Carmen Ruiz Moragas han tenido una suerte diametralmente opuesta a los de Alfonso XII con la cantante Elena Sanz.Pero dejemos a la más conocida amante del padre y paremos mientes en la del hijo.  Había sido discípula la Moragas de la insigne María Guerrero; se casó  con el torero mexicano Rodolfo Gaona , de gran prestigio taurino en aquella época de Gallito, Machaquito y Bombita, pero su matrimonio duró muy poco, y entonces reinició su anterior relación con el Rey, la cual desde el principio conocía la reina Victoria Eugenia, amén de que en seguida alcanzó total notoriedad, por lo que le vejaba más que la habituales y "admitidas" aventuras.  

Con dicha amante oficial tuvo dos hijos: María Teresa, en 1925, y Leandro Alfonso, en 1929, Éste tras venir batallando por y para ser reconocido como hijo natural del Rey, lo consiguió a la edad de setenta y cuatro años, ya que el 21 de mayo de 2003 un Auto judicial le dio paso en el Registro Civil como Leandro Alfonso Luís de Borbón Ruiz Moragas. En 2002  había aparecido su libro El Bastardo Real, prologado por Jaime Peñafiel, editado por José María Solé Mariños, quien en 2003 publicó a través de la editorial 'La Esfera de los Libros. S. L.' su obra Los pícaros Borbones - de Felipe V a Alfonso XIII. Leandro de Borbón Ruiz Moragas publicó un segundo libro titulado De bastardo a infante de España.

No conozco ninguno de estos dos libros del hijo de Alfonso XIII en los que sin duda ha de hablar de su padre con cariño. Solé Mariños cita, describe,las siguientes líneas del libro de memorias citados -El Bastardo Real-: 'Hasta el momento de su muerte estuvo aguardando confiado la comunicación o telegrama de Franco en que le dijera que le esperaba para que volviera otra vez a España para ocupar en Trono. Como todo el mundo sabe, eso nunca llegó y él murió en aquella esperanza. La verdad, y así lo vería su hijo, que motivo no tenía para concebirla, Franco no estuvo nunca dispuesto a dejar de ser el mandatario. 

A pesar del apoyo moral y económico del Rey y de algunos de sus familiares -no entro ahora en ello pero Juan Balansó lo ha detallado muy buen- el general los mantuvo siempre a distancia. En  Los pícaros Borbones podemos ver que Franco se guardaba mucho de hacer promesa alguna en ningún sentido e incluso llegó a escribir a Alfonso XIII haciendo memoria de que, en aquel abril de 1931 la Monarquía se había hundido carente de defensa alguna  y 'entregada por los propios monárquicos'. No dejaba de ser un ultrajante recordatorio para el destronado, al tiempo que daba largas para el futuro de España, al que afirmaba ver "tan lejano aún que no le vislumbramos". Sabido es que la familia del Rey,, incluida su ex esposa que también pensó volver a reinar en España, llegó a odiar a Franco, considerándole brutal, egoísta y ególatra. Victoria Eugenia nunca le llamaba por su nombre, sino "el cerdo". 

Entre los biógrafos de Alfonso XIII, incluido Ricardo de la Cierva de tradición monárquica, cuenta este monarca con antipatía general. En Roma tuvo, no obstante, un espectacular entierro presidido por el rey Victor Manuel y su jefe de Gobierno Mussolini. Cuenta Solé que muy poco antes el dictador había apuntado a un alto gerifalte franquista:'dígale al Generalísimo que no instale la Monarquía, que el rey será siempre su enemigo- A mí me pesa mucho no haberme desprendido de la Casa de Saboya cuando las camisas negras avanzaron sobre Roma..'. 

Alfonso XIII monarca nefasto. 


 
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Mal político -eso sí, como Borbón gran experto hombre de "negocios. Entusiasta por jugar los soldaditos, militarista y belicista. Según refiere Juan Balansó, en Las perlas de la Corona, y pone en boca de una de sus hijas: - Mi padre nos ponía todos firmes y nos mandaba : 'en su lugar descanso'. Luego al son de 'Los voluntarios' desfilábamos todos, saliendo siempre con el pie izquierdo, y el que se equivocaba se ganaba bronca. Muchas veces mamá salía en aquel momento y decía: ¡Alfonso, por Dios, las chicas desfilando y con fusil! ¡Una cosa tan poco femenina! Incuestionablemente era un tanto infantil. Y encima se sentía tan ... rey. El ser tan rey fue generando que dejara de serlo, pues se fue a su acoso y derribo. 'Acoso y derribo de Alfonso XIII' escribe como título de su biografía sobre este rey el ya citado historiador Ricardo de la Cierva.                                           

Alfonso XIII y Victoria Eugenia

Meses después de su exilio, las Cortes Constituyentes de la República entablaron un proceso en el que fue declarado culpable de alta traición, procediéndose a la incautación de su bienes personales radicados en España. Fue privado de toda seguridad jurídica y se le aseguró la detención caso de que regresase. En tal Acta de actuación contra Alfonso XIII se examinó su intervencionismo político y su responsabilidad en la guerra de Marruecos, en la Dictadura de Miguel Primo de Rivera y de su propia corrupción económica. En el proceso el único que le defendió fue el conde de Romanones, a quien no extrañaría su donjuanismo, puesto que consideraba que 'los reyes atraen como el imán al hierro al elemento femenino, y las mujeres acuden a ellos como las mariposas a las luz. Ya dijo lord Byron que 'a las señoritas se las caza como a las  mariposas: deslumbrándolas'. A las señoritas y a las mujeres en general. Sí, les es fácil ser un donjuán y apenas los hay que desaprovechen "Real" -de realeza y realidad- ventaja.

Amargo pero lujoso exilio.

En el exilio se dedicó preferentemente a viajar. Había colocado en el extranjero un gran capital y ello le permitió  vivir siempre magníficamente. Los problemas que le sobrevinieron no fueron de índole económica sino familiar, incluidos los altibajos del matrimonio. A la hora de su muerte se negó a ver a su esposa. y, por ende, ésta no pudo pasar a su habitación hasta que murió. En vida sí se veían, nunca dejaron de verse, salvo que se hallasen el localidades distintas, se reunían aquí o allí, mas como mujer le interesaban otras más, siguiendo él hasta última hora con sus aventuras Emanuela Dampierre siempre creyó que terminarían viviendo juntos.Y sabido es que de haber vuelto a reinar uno y otro se hallaban dispuestos a ello, la Corona bien valía a reconciliación.

Donjuanismo hasta el final.

Una de sus últimas amantes conocida fue Julia Fons ; no todas habían de ser actrices de la categoría de la Moragas, también le satisfacía el cuplet, sus letras equívocas, las mujeres provocadoras del género ínfimo, y así a la mencionada cupletista oyó cantar en el Teatro Eslava la canción titulada La regadera:

Tengo un jardín en mi casa              


que es la más de rebonito;

pero no hay quien me  lo riegue

y lo tengo muy sequito...

No se asuste si le invito

a que venga a trabajar ;

porque como es tan chiquito

tiene poco que regar.  

El Rey se dedicaba ante todo a regar estos jardines, pero tras el exilio tuvieron que ser otros jardines, se olvidó de favoritas y sicalípticas, adiós a Carmen Ruiz Moragas,y Julia Fons. También ellas fueron ingratas con él. La Moragas  que había instalado en un lujoso chalet de la Avenida del Valle, volvió a los escenarios a la caída de la Monarquía y se declaró ante la prensa fervorosa republicana; ante su postura es de suponer que hubiese sido respetada en Madrid a partir del 18 de julio, pero en ese año de 1936 murió en junio. Julia Fons, a decir de Juan Vallarín, dejó su pasión monárquica, aunque se dedicó a un marqués famoso, para terminar cruzándose de estas aristocracias a la acera de republicanos furibundos. En 1934 declaró que llevaba un amuleto engarzado en brillantes sobre el diseño revolucionario del gorro frigio. Otra mujer de teatro contó en su vida: conforme refiere Juan Eslaba Galán, en su Historia de España contada para para escépticos, "Alfonso XIII se encaprichó también de la conocida vedette Celia Gámez, a la que se beneficio en el propio Palacio Real.

Alfonso XIII, aparte su fea cara -reproche que que le espetó un día su esposa: estoy harta de ver tu fea cara-, sufría una tremenda halitosis que, obviamente, molestaba sobremanera, pero a pesar de todo su lista de mujeres "conocidas" es interminable, asimismo su hijos. Por supuesto que la inmensa mayoría están en el anonimato. Como escribe Balansó, ap. Trío de príncipes, 'siguiendo la tradición de los últimos Borbones, y criado entre el halago y la adulación, Alfonso XIII tuvo todas las mujeres que le vino en gana. Las ninfas de la corte le bailaron el agua [...] Una anciana y desenvuelta duquesa confesó muchos años después con desparpajo: A la mayoría de las mujeres nos resultaba que ir a la cama con Su Majestad era algo interesante. Pero sólo por una vez. 

Fuera de su desmedida afición a los "negocios", a ser empedernido mujeriego y de su militarismo llevado al ridículo, ya visto, no se preocupaba por nada, incluida la cultura como veremos en la continuación de este artículo, por lo que descuidó la de sus hijas. En fin, auténtico ejemplar de rey