sábado, 10 de junio de 2017

N E G O C I A N D O, que es gerundio

En presencia de la ruina espiritual de España 
hay que ponerse una piedra en el sitio donde
está el corazón y hay que arrojar aunque sea
un millón de españoles a los lobos, si no 
queremos arrojarnos  todos a los puercos.
                 - Angel Ganivet -

¡Cuán recientes suenan estas palabras! Hoy día sí que hay ruina para el pueblo, tanto material como moral, es decir, está hambriento de pan y de justicia. En cuanto a ésta hay tanta desigualdad como en el orden económico, y ello no ha de existir en ningín país demócrata, ya dice Aristóteles que 'el único Estado estable es aquel en que todos los ciudadanos son iguales ante la ley. Claro está que en la actualidad habría que arrojar, al menos, un millón de españoles a los lobos  

Se creó -crearon ellos los políticos- la casta política, y se rodearon de innumerables privilegios. Y se fue a la Política con propósito inconfesble
En  el PP solo hubo un político sincero: Eduardo Zaplana:                                                                  


 

Según José Mújica, presidente de Uruguay, 'hay gente que adora la plata y se mete en la política. Si adora tanto la plata, que se meta en el comercio, en la industria, que haga lo que quiera, no es pecado, pero , la política es para servir a la gente'. Este es inequívocamente el camino a seguir, el otro es un atajo, separación del camino, que es el ir a servirse, y que conduce a la política corrupta. Al  parece es la senda que siguió el PP del que se ha dicho, con todo acierto, que 'representa un pasado de corrupción'.¿Se regenerará este partido? Cuesta mucho trabajo creerlo estando de presidente Rajoy, que tras de consolar antaño a amigo y protegido Luís Barcenas, en la actualidad se muestra un tanto indiferente a la corupción a la que llama "chismes"; dice que hay que ocuparse de la política, y no de chismes. ¿Qué pasa, que transige con l a corrupción, que pretende seguir gobernando un país corrupto donde los haya? Pues no, señor Rajoy.
 



La corrupción en su versión de robo es perjudicial a más no poder para un país, véase la situación a que de ha llevado a España. Cuando no se podía decir 'España va bien', ya había mucho paro, necesidad, se acentuaba las diferencias económicas, injusticia de todo tipo, lo dijo Aznar -iba, desde luego, bien para quienes recibían los célebre "Sobres" de sobresueldo, mas, que yo sepa, no se repartían a la ciudadanía-, y ahora Rajoy hace igual canto triunfalista; no deja de hablar de los triunfos a que está llevando la economía. PUF. No, ciertamente, la del ciudadano, a excepción de que sea político y/o banquero. Este conjunto es verdaderamente inicuo, malvado, injusto, porque, como queda dicho, una cosa es adorar la plata, y otra la política; ésta se prostituye, deshonra, degrada, cuando se utiliza para... """negocios""", y encima de los más sucios, llenos de infracciones del Código Penal. Algunos están dando con sus huesos en la cárcel, pero de ir todos no hay suficientes establecimientos penitenciarios para albergarlos, la estadística es aterradora. 
                                                                            


 Y Mariano Rajoy impasible, para él no cuenta esta buena leción política que dejó el presidente de Estados Unidos en la primera década del siglo XX :

                                                                                       

     
La preocupación de la sociedad por la corupción del PP es grande, lógica y naturalmente, y ha aumentado últimamente ante los frecuentes casos que viene descubriendo la UCO; es tristemente un manantial inagotable. Y, también lógica y naturalmente, las críticas u opiniones demoledoras van in crescendo.Consecuentemente la sociedad pone el grito en el cielo, las manifestaciones contra el gobierno del PP son incesantes y frecuentes ante tantos casos de

Lista ya incompleta. 

Es indefectible que se produzcan, el ciudadano puede opinar -ellos a lo que parece no lo quieren, tratóse de imponer una ley modaza-, la libre comunicación de los pensamientos y las opiniones  -La Rochefoucauld dixit-  es uno de los derechos más preciados por el hombre.    

Aparte de imperante corrupción, contradicciónes al canto. 

Acabamos de ver cómo el partido que hizo una amnistía fiscal anticonstitucional avisa a Cataluña: la Constitución está para cumplirla'. No puede extrañarse el Gobierno que 
                                                                                
 

¿Y ahora qué? Pues la posibilidad de leer esto a continuación en la Prensa; por ejemplo, en
                                                                         
Entre pitos y flautas vaya pitote que hay montado. Montado y Montoro. Item. Todo ello sin dejar de haber alguna originalidad, tal como que el presidente del país tiene que personarse a declarar ante los Tribunales de Justicia. en calidad de testigo por un caso de corrupción de los infinitos que afectan al partido gobernante.
                                                                                        

   
De una parte la corrupción y de otra la manera, tan lesiva a la clase popular y media, de gobernar destrozando derechos sociales conseguidos, ha llevado a nuestro país a la situación de precaiedad en toda línea y facetas en que se encuentra. 

¿Para qué se escribió el texto de la Constitución? 

Según el periodista y escritor Enrique de Diego, autor de 'La monarquía inútil' , para dar entrada a los Borbones. En pro de extender su criterio al respecto y al de la Transición, inserto este vídeo de la entrevista efectuada con motivo de tal publicación. Tres años antes (2008) había escrito 'Casta parasitaria. La transición como desastre nacional'  
   
     
En tal Carta Magna se le prometió al ciudadano lo que nunca se le dio y con rapirez se hizo que se fuera alejando en él la esperanza de recibirlo; verbigracia, el artículo 47: Derecho a la vivienda. Utilización del suelo'. De lo segundo mejor es no hablar. Enpieza diciendo: 'Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Es de cajón, evidente u obvio, fuera de toda duda o discusión, pero es infinito el número que ha visto este derecho en la cucaña y aún con mayor dificultad de alcanzar que el jamón que se coloca en la punta de la misma. Como madrileño que soy y mi frecuente contacto con mi megalópolis natal, harto estoy de ver con enorme dolor e indignación a los de "sin techo", que suelen tener su <vivienda y adecuada> bajo un túnel peatonal de la Plaza de España, el Metro o en el banco de un parque. Otros tienen su techo como okupas, generalmente de viviendas y locales deshabitados por hallarse en estado ruinoso.  Ocupándose los Gobiernos, por la otra punta, de que tenga el ciudadano una vivienda  ha puesto por las nubes los alquileres, hoy día no los hay modestos, por mucho que lo sea la vivienda. Este abuso se incrementa con una LAU (Ley de Arrendamientos Urbanos) que es plenamente tendenciosa al arrendador. De ello hablé otrora y, Deo volente, volveré hablar -antaño todo contra el casero, hogaño todo contra el inquilino; por ejemplo, de ocupar una vivieda o un local de negocio padres, hijos y nietos, se ha pasado a una vigencia de contrato de tres años. No puede entrañar mayor perjuicio para el arrendatario: una mudanza cada tal lapso de tiempo con su correspondiente adaptación de mobiliario, cortinas, alfombras, etcétera. 

Esta situación ahogante de la vivienda -se acude a comprarla para no ser tan torturados- ya está consignada en la Historia. He aquí una muestra:
Mayor disgusto produce la incapacidad del gobierno de ofrecer una vivienda de bajo costo a los españoles, que aguantan indefensos la subida disparatada de los inmuebles. 
Otro vulnerado derecho es el que señala el artículo 35 en cuanto al trabajo. Yendo el país cada día mejor, el paro no dejó de ir en aumento.  Ya he hecho algún comentario del artículo 29: 'Libertad de expresión'. En fin, casi en su totalidad es el texto de la Constitucición,  como se ha dicho tantas veces, papel mojado. 

Lo que no es papel incumplido, sino de cumplimiento palmario es la serie de documentación de delitos que está descubrienldo la UCO. Y lo que de tragicómico tiene está segunda legislatura de Rajoy, cuyo espectáculo empezó con las elecciones especiales -caso único en nuestra Historia- y el ver un presidente haciendo equilibrio en el alambre. Se podrá poner en solfa su gobierno, o sea, presentarlo bajo un aspecto ridículo, pero es mejor equilibrista que Pinito del Oro. Con todo, es muy complicada su segunda legislatura, y ni que decir tiene que debiera seguir esta opinión de Antonio Gala: 'Los políticos honrado se quitan de en medio cuando cae sobre ellos la sospecha. 

 

lunes, 5 de junio de 2017

Un vistazo a LOS AUSTRIAS MENORES (Felipe III - Felipe IV - Carlos II) Tercera parte.

Felipe IV al final de su vida tuvo la zozobra de su sucesión, y viendo el estado de salud de su hijo trató de demorar la salida de su hija Margarita a Viena para casarse con con su tío Leopoldo, porque, de faltar Carlos, habría que romper este compromiso de matrimonio y casarla con un príncipe de posibilidad de residir en España. Estaba en peligro la vida del Rey y del prícipe Carlos; bueno, la de éste siempre lo estuvo, dado su estado valetudinario, y no por achaques de la edad, sino por enfermizo, delicado, de salud quebrada.  Resultaba urgente casar al príncipe de Asturias y que éste tuviera descendencia 

Cuando muere Felipe IV, el príncipe Carlos tiene cuatro año de edad, y se constituye en regente su viuda Mariana de Austria hasta la mayoría de edad del prícipe, fijada a los 14 años. 

C A R L O S  I I el Hechizado -que nunca estuvo hechizado-.

Fue declarado rey el 17 de septiembre de 1675, y cuatro años después contrajo matrimonio con María Luisa de Borbón, hija de Felipe I duque de Orleans - hermano menor de Luís XIV de Francia- y de la princesa Ana de  Inglaterra. Era, como su madre, alta y muy bella, lastimoso cotraste con su esposo. Pobre María Luisa, que hubo de echarle gran espíritu de sacrificio, tanto más al conocer esta noticia que, marqués de Villars, embajador francés, escribía a su corte: El Rey Católico es feo para causar espanto, y de mal semblante. 

                                                                       
  
Se casaron en Quintanilla, aldea a quince kilómetros de Burgoa, donde coincidieron  al salir, muy ilusionado, a su encuentro el rey. Era 18 de noviembre, oficiando el el arzobispo patriarca de la indias. Se dirigieron a Burgos. El 2 de diciembre llegaron a Madrid, al palacio del Buen Retiro. Fue muy bien acogida y de ello era merecedora, pero la anhelada sucesión no se producía. En cierta ocasión le confesó a una dama de compañía que el rey presentaba una eyaculación precoz que le impedía consumar el matrimonio. Ocurrió que ni lo uno ni lo otro tuvo lugar, por muy enamorado  que estaba de ella.  En cierto modo esta situación fue en detrimento de la reina. Véamos al respecto las siguientes líneas del P. Enrique Florez de Setien, en 'Memorias de la Reinas católicas de España': 
En aquel gran cúmulo de prendas que hacían de la reina amable para Dios y para con los hombres, solamente le faltaba los que acaso no consistía en ella. Hallábase el reino sin sucesión, y todos supiraban por que Dios se la concediese. Pasaba un año, y pasaba otro sin lograrla.; y como si esto consistiese en la voluntad de de la reina, se atrevió un poeta a instarla con la copla conservada hasta hoy en la memoria de los que la alcanzaron: 
Parid, bella flor de l
en aflicción tan extraña;
si parís, parís a España;
si no paría, a París. 

El 12 de febrero de 1688 murió de una apendicitis con peritonitis. Tras de tomar la extremaunción , recibió al Rey hablándole con gran ternura: <Muchas mujeres podrá tener Su Majestad, pero -se dice le expuso-, pero ninguna que le quiera más que yo>. -¡Ya es amor! ¿Amor de caridad?-. Su muerte afectó  grandemente al monarca, pero a los diez días del óbito hubo de aceptar la proposición del Consejo de Estado acerca de contraer nuevo matrimonio, enseñarónle las fotografías  de la princesa toscana Ana María de Médici y la de la alemana  Maríana de Neoburgo.. Él, tras fijarse en ellas, respondió: 'La de Toscana es guapa, y la de Neoburg no se puede decir que sea fea'. Volvió la vista hacia el retrato de su recién fallecida esposa y dijo: 'Esta sí que era hermosa'. 

La Neoburgo -hija de Felipe Guillermo del Palatinado, duque de Neoburgo, y de su esposa Isabel Amalia de Hesse-Darmstadt- es sobrina de Luís XIV de Francia e intervino su mujer María Teresa, hermana de Carlos II, por lo que aceptó por dar gusto a su esposa, pero sin que ello implicara la devolución de ningún territorio conquistado a España. Esta segunda esposa también poseía belleza física, pero no otra. Era alta, delgada, bien formada de cuerpo y pelirroja. Era vanidosa, egoísta y altanera. Modesto Lafuente pinta así el parecido existente entre la madre del monarca con su segunda mujer, suegra y nuera:
  
Por si algo faltaba al cuadro lastimoso que presentaba la corte, vino a darle más subido color la reina María Ana de Neuburg, segunda esposa del rey, altanera antojadiza, codiciosa, entremetida en negocio, y enfermiza además. Vióse, pues, el infeliz Carlos colocado entre dos reinas , ambas alemanas, ambas dominantes y soberbias, ambas caprichosas y avaras,dadas las dos a la intriga y al enredo. 
Va de validos.
 
Mariana de Austria inició la regencia teniendo por valido a Juan Everondo Nithar, que había sido su confesor, con él vino a España. Había nacido en el Tirol (Austria) en 1607, pertenecia a la Compañía de Jesús, y, de profesor en Gante, pasó a confesor de la duquesa Mariana. En España fue nombrado inquisidor general. Se le expulsó con el cargo de embajador de Roma En 1672 ascendió a cardenal, y murió en 1681. Se ha dicho de él que era de dudoso talento y de gran presunción; como gobernante fue impopular, pero honrado, podía hacer alarde, y no dejaba de hacerle, de haber salido de España tan pobre como entró.

A la privanza del fraile alemán sucedió la de Fernando Valenzuela, un hidalgo que pasó a la corte como paje, captando la confianza de la reina que le fue encumbrando hasta nombrarle ministro, árbitro de todo. No faltó el título nobiliario de marque Mirasierra. Al subir al trono Luís XIV lanzó contra los Países Bajos medio millón de soldados, dirigidos por los generales Turena y Condé que se apoderaron de una importante provincia. Epaña trató de recuperar el Franco Condado uniéndose a Holanda, a la que también hacía la guerra el rey francés. Medió Inglaterra, y entonces, Francia aceptó la paz de Aquisgran, devolviéndonos el Franco Condado. No tardaron mucho los franceses en romper hostilidades y volvieron a apoderarse  del Franco Condado, pasando seguidamente a Cataluña a la vez que sublevaban Sicilia; España tuvo que pedir la paz. En esta paz de Nimega, ya firmada por el nuevo valido Juan de Austria, ha de renunciar definitivamente al Franco Condado. 

Por entonces llegó a la mayoría de edad Carlos II , y la nobleza gestionó con el nueo monarca la destitución del valido y alejar de la corte a la reina madre. Valenzuela fue preso en El Escorial -en él se había ocultado mientras durante la conjuración- y luego desterrado a Flipinas por diez años; acabada la condena, quisó volver a España, fue a parar a Nueva España (México) ,donde murió de una caída de caballo, según unos, de una coz, según otros.  La reina madre desterrada a Toledo, encargándose don Juan José de Austria de gobernar el Estado. 

Sobre él recaía el fracaso de Portugal, pero había puesto fin victoriosamente a la guera de Cataluña. Liredaba la oposición a la Regente, motivó la cada de Valenzuela y se eigió en primer ministro. A pesar del descontento que llegó a causar, y que le hizo perder en gran parte el apoyo popular, se mantuvo en el poder hasta su muerte, acaecida el 17 de septiembre de 1679 a los 50 años de edad. Tuvo varios cargos militares y políticos. La decepción del pueblo estribaba en las malas cosechas, el hambre y brotes de peste. A su muerte estuvo expuesto durante tres días en el Alcázar Real, y el Rey dispuso que se le embalsamase y diera sepultura en el panteón real de El Escorial.                                                                           
                                                                            
La enfermedad y muerte, que lleva inherente la destrucción de los Austrias. 

A los Austrias les destruyó la endogamia, la cual, en cambio, les fue conveniente para la defensa de su imperio. 
                                                                     
El sexo entre primos, tíos, sobrinos... , presentó en ellos taras y desembocó en ese engendro humano que fue Carlos II.  El historiador francés Francisco Augusto  Mignet, el célebre autor de 'La Historia de la Revolución francesa desde 1789 hasta 1814' -editada en 1824 y traducida nada menos que a veinte idiomas-, pasando revista a nuestros reyes austriacos, dice que 'Carlos I fue general y rey, Felipe II solo rey, Felipe III y Felipe IV ya no supieron ser reyes, y Carlos II ni siquiera fue hombre. Con referencia a los retratos que de ellos hay en el Museo del Prado, dice Louis Viardot: 'Contemplando  aquella galería se reconoce En Carlos V la penetración fina, la voluntad obstinada, la fuerza tranquila; en Felipe II la celosa suspicacia; la voluntad poderosa aún, pero astuta y vengativa; en Felipe III el conato de voluntad, pero incierta, insuficiente, el querer sin poder; en Felipe IV la debilidad indolente; y en Carlos II la imbecilidad. Claro está que la opinión de este escritor hispanista puede adolecer de alguna tendenciosidad como francés que también es; lo consigna en su libro 'Los museos de España' -1852-. Se equivoca al atribuir a Carlos III la creación del Museo de pinturas, ya que se debe a Fernando VII y su segunda  esposa Isabel de Braganza -prima también, que la endogamia no la dejaron de la mano los Austrias ni los Boorbnes-,  ella encontró documentos de Carlos III bajo tal idea. No llegó a ver terminada su obra, pues murió en 1818 y la zona inicial del mismo se inauguró el 19 de noviembre de 1819. 

No adelantemos cronología, sigamos en el reinado de Carlos II de España. La causa o motivo genérico de eliminación de esta dinstía en España es, reiteramos, los matrimonios entre familiares. Ello desembocó en el nacimiento de una persona de tan mala anatomía y fisiología como el referido. Leyendo el resultado de su autopsia no se explica que pudiera vivir treinta y nueve años. tanto menos acosándole vejez prematura hacia los treinta.. Su autopsia dice: 
En la autopsia, según escritos que se hicieron. "apareció el corazón muy pequeño, del tamaño de un grano de pimienta, los pulmones corroídos, los intestinos putrefactos y gangrenosos, en el rión tres grandes cálculos, un solo testículo, negro como el carbón y la cabeza llena de agua.  
Para orientarnos acerca de su patología es interesante el escrito de Ángel arcía-Escudero, A. Arruza Echeverría, J. Padilla Nieva y R. Puig Giró, del Servicio de Urología, Hospital Arnau de Vilanova, Lerida, España. 
Deducimos que pudo presentar un hipospadias posterior que junto con la monorquia y testículo atrófico hace pensar que presentó un estado interintesexual con genitales ambiguos. Su fenotipo físico inclina más hacia un hemafroditismo verdadero y sobre todo un varón XX, que hacia un síndrome de Kinefelter que ha sido el más atribuido Es probable su asociación con un síndrome X frágil. Monorreno congénito muy posiblemente, su muerte se debió a una insuficiencia renal crónica, producida por una glomerulopatia  o una nefropatía intersticial a consecuencia de una litiasis tenal más infecciones del tracto urinario que recidivantes. 
Cuán gran servicio haría aquí hoy día someter su restos a la prueba de ADN, que los urólogos no dejan de apuntar, así como que 'fruto de una reiteradda política matrimonial endogámica, feneció en 1700 la dinastía de los Habsburgos en España, encarnada en Carlos II, un monarca pluripatológico. 

Ante la perspectiva de la extinción de la dinastía de los Austrias, surge en 1668 el tratado secreto entre Leopoldo I de Austria y Luís XIV de Francia sobre el reparto de la monarquía hispana en caso de muerte sin herederos de Carlos II. Para evitarlo decidió el Rey dejar por heredero al a un hijo del Elector de Baviera, pero murió este príncipe y entonces se volvió a la dificultad habida. En tal caso, en vez de consultar al país mediante las Cortes, tomó la decisión de solicitar el parecer del Papa -Inocencio XII-, que le dió favorablea la Casa Borbón. El cardenal Portocarrero le acosó en este sentido, y ya hizo segundo testamento dejando todos sus Estados a Felipe de Borbón, duque de Anjou, nieto de Luís XIV. Dejó buena renta a su esposa, mas ésta, claro es hubo de sufrir con Felipe V alejamiento de la Corte; fue enviada a Toledo antes de que él entrada en Madrid, en plena Guerra de Sucesión. Estuvo en el Alcázar, mejorando algo su situación al casarse Felipe V en segundas nupcias con Isabel de Farnesio, que era su sobrina -hija de suhermana Dorotea Sofía, duquesa de Parma. En 1739 regresó a la Corte. Anciana y enferma se trasladó a Guadalajara, Palacio del Infantado, falleciendo el 16 de julio de 1740. Fue llevada a enterar a el Monasterio de El Escorial  

Disculpa del articulista.            

Opino que, salvo laguna de las que soy consciente, y por aquello de que 'quien mucho abarca, poco aprieta' he complido con una panorámica amplia y compleja en movimientos políticos-belícos, que, dicho sea de paso, no hablan muy favorablemente, que digamos, de la humanidad -¡siempre la guerra y el prosperar a costa de destruir al otro!-. En suma, y según indica el título, echar un vistazo.Con todo, este artículo, de ser publicado en papel, tendría que ocupar dos o tres número de un perióco, experiencia que me es bastante conocida, o tratarse de una revista especializada.       

       

miércoles, 31 de mayo de 2017

Un vistazo a LOS AUSTRIAS MENORES (Felipe III - Felipe IV - Carlos II) Segunda parte.

F E L I P E  IV, 'el Grande', o 'el Rey Planeta'. 

Grande, a decir de Quevedo,  solamente lo fue como los pozos profundos ; porque se les quitó mucha tierra. Ya he consignado dónde y cuándo nació. 

Matrimonios e hijos.

Siendo príncipe se desposó con Isabel de Borbón, hija de Enrique IV de Francia y de María de Médicis, en 1615. Hubieron de esperar  la edad matrimonial en 1620 y comenzó el matrimonio en El Pardo Un mes después volvió la Corte a Madrid y muere Felipe III -31de marzo de 1621, a las 9:15-.

Tuvieron siete hijos, pero solo dos llegaron a adultos: Baltasar Carlos, Príncipe de Asturias, que muere a punto de cumplir 17 años, y María Teresa de Austria, que casó con Luís XIV de Francia. 

Isabel de Borbón era inteligente, como indica el hecho de que al ostentar la regencia de la Monarquía española en la Guerra de Cataluña fue en su política partidaria del duque de Nochera y estuvo en contra del Conde Duque de Olivares. Poseía también una gran belleza física, muriendo en la flor desu vida -a la edad de 40 años- de la enfermedad de erisipela, ´que se apoderó del rostro, garganta y pecho'. 

Leyendas sobre esta reina y el conde de Villamediana. 

No puede extrañar la leyenda de que Juan de Tarsis Peralta, conde de Villamediana, estuviera enamorado de la reina y que al representarse en Aranjuez 'La gloria de Niquea', incendiera premeditadamente el teatro para salvar, sacándola en brazos, a la reina, asimismo la de que se presentó a un baile con una capa cubierta de reales de oro, con lo que aludía a su suerte en el juego, y con la leyenda "Son mis amores reales". Con este título y y tal episodio ha escrito Joaquín Dicenta un drama. Otra leyenda hay sobre la expresióm 'Picar muy alto' : Alababa la reina al conde como picador, y el rey le respondió: 'Pica bien, pero pica muy alto'. 

Luís Carandel, que tanto ha escrito sobre Madrid, dice al respecto:
Este es el madrid donde tuvo lugar el episodio de los amores de del conde de Villamediana, misteriosamente asesinado en la calle del Arenal. Por los mentideros de la corte se decía que el conde, que era un exquisito poeta, estaba enamorados de la reina Isabel, esposa de Felipe IV. En los días precedentes, el conde se había paseado por las calles de Madrid con un mote enel escudo que decía: <Son mis amoresreales>. Cuentan que el rey, cuando lo supo, aludiendo dijo aludiendo a los reales de vellón, la moneda de la época: 'Pues yo se los haré cuartos'. Sea o no cierto que Villamediana tuviera amores con la reina o que el rey fuera vengador de la ofensa, la verdad es que en Madrid nadie dudó de ello. Don Luís de Góngora, gran amigo del conde, escribió es décma que corrió de boca en bocapor toda la ciudad: 
¿Quién que medianamente conoza la Histora de la Literatura ignora esta composición de Góngora? 

'Mentidero de  Madrid, / decidme, ¿quién mató al conde? / Ni se sabe ni se esconde / mas el caso discurrid, / Dicen  que le mató el Cid / por ser el conde lozano; / disparate chabacano, / la verdad del caso ha sido / que el matador fue Bellido / y el impulso, soberano'.               

(De este poeta y palaciego, que contrajo matrimonio, en 1601, con Ana de Mendoza, descendiente del marqués de Santillana, tan mujeriego como el mismo Felipe IV, y que no dejó de estudiar el doctor Marañón en su 'Don Juan', trataré equis día, es figura muy interesante de la época, tanto en la Historia propiamente dicha, como en las Letras. No será mi primer artículo sobre él, ya en internet, ya en papel. Aquí me limitaré a lo enunciado el el título de este artículo).           

Casó, Felipe IV,  en segundas nupcias con su sobrina Mariana de Austria, hija del emperador Fernando III y de su esposa la infanta María, hija a su vez de Felipe III y de su mujer Margarita de Austria, efectuándose la boda en Navalcarnero (Madrid) el 7 de octubre de 1649 y trasladándose a El Escotial a pasar la noche de bodas. Estaba comprometida con su primo Baltasar Carlos, Príncipe de Asturias, pero murió en 1646. Al verificarse el matrimonio contaba Mariana la edad de 15 años, y su tío la de 44, la diferencia era notable. Como refiere el P. Florez:
Al modo que el rey don Felipe II, por muerte de su hijo, casó con la destinada para el príncipe, así don Felipe IV tomó en segundas nupcias para sí a la que estaba tratada de casar con el príncipe don Baltasar Carlos: su hijo: Ambas de la Casa de Austria y y ambas últimas mujeres de estos reyes. La presente era hija del emperador Fernando III y de doña María, hermana de nuestro monarca, y, por consiguiente, era la novia sobrina Llámabase Mariana y fue la primera de este nombre. 
Tuvieron cinco hijos; sobrevivieron tres: Margarita Teresa de Austria, casada con el emperador Leopoldo; Felipe Próspero de Austria, Príncipe de Asturias, que muere a corta edad; y Carlos, rey de España: Carlos II.  

El destino de ambas esposas fue soportar el summum de la infidelidad conyugal. Otras lo soportarán más o menos, ¿qué reina no ha pasado el sino en este aspecto? Las excepciones son raras, escasas.

Sublevación de Cataluña.      

A causa de las guerras en el exterior y del mal trato  que daba el el valido, atropeyando los fueros catalanes, alojando tropas en los pueblos del Principado y permitiendo los desórdenes a que se entregaba la soldadesca. Más aún: mandaba a los virreyes castigar duramente las venganzas contra estos actos por parte de los altivos catalanes. Quería el Conde-duque que se sublevaran para para que le sirviera de pretexto para quitarles sus antiguos fueros. Ante su provocación se rebelaron, empezando por dar muerte al virrey, marqués de Santa Coloma, extendiéndose la rebelión por toda Cataluña, con reunión en Barcelona. Pidieron protección al enemigo de España número uno, que en secreto impulsaba toda insurrección, el astuto y prudente ministro del rey de Francia, cardenal Richeliieu, quien se la prometió enérgica y decidida. 

Había efectuado Pau Claris la proclamación de la República catalana, y seguidamente, considerando que las tropas castellanas penetraban por el sur de Cataluña, se realizó la entrega del Principado a Luís XIII de Francia. El 26 de enero de 1641, el marqués de Vélez fue derrotado por lo catalanes en montjuic. Se ampliaba la guerra, cuyo final Modesto Lafuente describe de esta manera: 
Barcelona, y casi todo el principado de Cataluña, volvieron a la obediencia del rey de Castilla a los trece años de una guerra sangrienta y tenaz, y volvieron más por el odio a los franceses que por afición a los castellanos. Sin rebajar el mérito del marqués de Mortara y de don Juan de Austria en el sitio de de Barcelonaque produjo su rendición, de cierto no habría sido fácil., dado que fuera posible sujetar al Principado, a no haber precedido el grito de popular de <mueran los franceses> Tan abominablemente se hbían éstos conducido [...], que les pareció a los catalanes cien veces más soportable y preferible la dominación de Castilla. [...] Discreto y político, como no tenía de cstumbre, anduvo Felipe IV de Castilla en confirmar a los catalanes sus fueros tan luego como se sometió Barcelona. 
Apenas terminada la insurrección de Cataluña, estalló la de Nápoles, por el cabecilla, pescador y analfabeto, Masaniello, apoyada por Francia, y que fue sofocada por don Luís de Haro. 

Fue, como veremos, el reinado de Felipe IV  un cúmulo de guerras.  Y ello en busca de recuperar  la grandeza que se iba perdiendo, con tal idea tomó parte en la guerra de los treinta años con sus pretensiones a los Países Bajos, pero perdimos la batalla de Rocroi, viéndonos obligados a aceptar la paz de los Pirineos, conseguida mediante el casamiento de María Teresa, hija de Felipe IV -ya señalada en el primer matrimonio de nuestro monarca- con Luís XIV de Francia.         
 
Conspiración de Aragón.

En Aragón la misma canción: los altos impuestos que imponía el valido, y por lo que los nobles decidieron disvincularse de Castilla, ergiéndose en líder de esta sublevación el duque de Hijar, proclamándose rey, Fue rápidamente vencida la revuelta por las tropas castellanas, y al no tener gran transcendencia al duque no se le condenó a muerte, solo fue recluido a sus feudos, prohibiéndole participar en la Cortes Aragonesas. En este evento jugó un papel importante el hecho de que el rey siguiera los prudentes consejos que le daba la célebre monja, mediante correspondecia epistolar que ambos sostenían, Sor María de Agreda, abadesa del convento de Madres Concepcionistas de Agreda (Soria). . 
                                                                                .                  
Pérdida de Portugal.

Fue debida a la torpeza gubernativa del Conde-duue de Olivares.Los portugueses, que no se consideraban españoles, estaban predispuestos a tratar de independizarse en la ptimera ocasión propicia que se les presentara, y, así, aprovechando la sublevación de Cataluña y que el valido les impuso abusivos tributos, más su mandato de que todos los nobles con sus respectivas tropas se presentaran en Madrid para ir a luchar a Cataluña, ocasiomó la sublevación de Portugal. Alistaron sus tropas pero para sublevarse en Lisboa, y dueños de la ciudad proclamar al duque de Braganza rey de Portugal, denominándole Juan IV. En principio el duque vaciló en ponerse al frente del movimiento planificado por Juan Pinto Ribeiro, pero su mujer hija del duque de Medina Sidonia, acabó de decidirle conestas palabras que se han hecho históricas: 'Mejor quiero ser reina una hora, que duquesa toda la vida'.

'El valido doró la funesta noticia de esta forma:  'El duque de Braganza ha perdido el juicio: acaba de hacerse proclamar rey de Portugal, y esta locura da a V. M. algunos millones de sus haciendas'. El rey le contesto: 'Pues es necesario poner remedio'. Por el hecho de tener varias guerras simultáneas se demoró más de la cuenta el tratar de sofocar la sublevación, en tanto los portugueses se hicieron reconocer por varias naciones y prepararon una gran defensa militar. Llegado el momento del encuentro, y ayudados por Francia e Inglaterra, se empezó a perder batallas. Se sostuvo la lucha todo el reinado de Felipe IV, aunque vislumbrándose con el tiempo que era inevitable la segregación. En esta guerra de veintiocho años el ejército español fue derrotado en la batalla de Montijo (1644), em la batallalla de las Líneas de Elvas (1659), en la batalla de Ameixial (1663), en la batalla de Castelo Rodrigo (1664) y en la batalla de Villaviciosa (1665) Esta quinta victoria portuguesa, llamada también batalla de Montes Claros, por parte española dirigida por Luís de Benavides Carrillo de Toledo, marqués de Caracena, y por la portuguesa Antonio Luís de Meneses, marqués de Marialva, tuvo lugar el 17 de junio del ya mencionado año. Fue una aplastante derrota -cuatro mil bajas y seis mil prisioneros por parte de España, y solo setecientas en los portugueses, y condujo a la independencia de Portugal, firmada tres años más tarde por ambos países en el Tratado de Lisboa, 15 de febrero de 1668, principio del siguiente reinado, firmado por la regente Mariana de Austria. Durante la guerra -1656- murió Juan II, la continuación de ésta y la victoria corresponde al reinado de su hijo Alfonso VI de Portugal.  Murió Felipe IV a los tres meses justos de la batalla que implicó la pérdida de Portugal, Moreno, en su Historia , escribe:  
... quería sin duda aturdirse con el bullicio de la orgía para no oír los ayes de un pueblo que agonizaba. Mas, aunque no supo evitarlos, mostró Felipe IV no ser insensible a las desgracias de la nación; pues la pérdida de Portugal le produjo una melancolía tan profunda, que le llevó al sepulcro. 
Y Lafuente es del mismo criterio:
Felipe IV, no obstante la resignación religiosa con que exclamó: ¡Dios lo quiere, cúmplase su voluntad! no oudo resistir aquel golpe, y sucumbió de pesadumbre. Bajó, pues, a la tumba, dejando, dejando la monarquía menguada de reinos, desplobada de hombres, agotada de caudales, desprovista de soldados, extenuada de fuerzas, desmoralizada, abatida,, y pobre dentro, menospreciada y escarnecida fuera.
He aqui el fiasco dado al rey por el citado Benavides, tal como lo presenta el recién citado texto de Historia: 
Como un remedio heroíco se hizo venir de Flandes al marqués de Caracena, que prometió con presuntuosa arrogancia marchar en derechura a Lisboa, y conquistar todo el reino con la rapidez de un César. Al poco tiempo el soñador de tan rápida conquista, comunicaba al rey desde Badajoz el desastre que había sufrido en Villaviciosa. [...] La poderosa monarquía de Carlos V y de Felipe II, la nación a cuyo nombre y ante cuyas banderas había temblado el orbe entero, después de agotar todos sus recursos acabó por ser anonadada en Villaviciosa por un puñado de Portugueses. Ell infortunio de Vilaviciosa fue el resumen de un siglo entero de política infausta, consumido en empresas temerarias y ruinosas; fue el fruto y como el compendio de los errores y de los desaciertos de tres reinados.   
Conspiración de Andalucía.

En Andalucía se pensó seguir el ejemplo de Cataluña y Portugal. Era en esta región el duque de Medina Sidonia gran terrateniente. Ante el éxito de su pariente el duque de Braganza,, planeó otra conjuración separatista, mas ésta fue descubierta y se fue al traste. Los comprometidos pagaron con la vida, aunque el de Medina Sidonia pudo salvarse gracias a su parentesto con el valido. Éste era cuñado del duque de Braganza -Juan IV- y sobrino del Conde-duque. Se le indultó al traidor a condición de que dirigiera un cartel de desafio al otro duque traidor, quien no hizo caso de tal reto.  

Caída del Conde-duque de Olivares. 

Era llamado por Francisco de Quevero, 'el segundo Nerón' . Había nacido don Gaspar de Guzmán, como aquél, también en Roma. Bueno, en  el caso del emperador en Anzio.  Motivo para detestar de él tenía. Muy conocido es el atropello que con él cometió en 1639 el valido por haber dejado bajo la servilleta del rey un escrito denunciando su pésima política. Precipitadamente le detuvo, confiscó sus libros, y le envió al convento de San Marcos de León donde hubo de permanecer hasa 1643 en que el tirano fue desterrado a Loeches.   

La desastrosa política seguida por él trajo la consecuencia de que llegó a ser execrado públicamente, creándose en la Corte un partido que consiguió en el ánimo del rey desafección, por desconfianza, respecto de su favorito. Percatándose éste de que palidecía su estrella, y pensando pudiera tener el mismo fin que don Rodrigo Calderón, solicitó retirarse del gobierno, lo que ipso facto le fue otorgado. Fue desterrado a Loeches (Madrid) y posteriormente a Toro -en aquel entonces ciudad-, donde murió en 1660. Todos los bienes que dejó fueron confiscados, y Felipe IV se quedó con una posesión que tenía a las afueras de Madrid, la cual recibió el nombre de 'Buen Retiro'.  

En artículo aparte, que tengo in mente, sobre este personaje hablaré de él ampliamente; ahora bien, no he de dejar de mencionar la biografía que de él hizo el doctor Marañón, titulada 'En conde-duque de Olivares - La pasión de mandar'. Expone en el Prólogo, por él mismo escrito:
Mi pretensión no ha sido convertir al político que vio deshacerse el Imperio español en un heroe. Sino demostrar que al lado de sus grandes defectos, Don Gaspar de Guzman tuvo virtudes notables y algunas excelsas; y que, por estas virtudes, fue muy superior a la casi totalidad de los españoles de su tiempo. Fue el que recogió, por designio iinescrutable de Dios, en sus fuertes manos, un mundo que estaba ya deshecho. Su ambición de mandar no le impidió darse cuenta de que todo se venía abajo, porque é lo vio, y más que lo dijo, lo gritó; y lo sufrió en su alma de gran español. Lo que no supo fue sacrificar a tiempo su disfrute del poder, y convertir en sacrificio en transaciones convenientes al bien público.    
Intentó el rey gobernar, pero no tardó en poner otro valido, efectuándolo en el pariente de Olivares, D. Luís de Haro. (Había nacido en Valladolid en 1598, obtuvo el título de duque del Carpio en galardón de haber conseguido la paz de los Pirineos; adoptó medidas loables- Murió en 1661). 

 España en plena decadencia.




La constante guerra en el exterior y en el interior, la lucha contra los protestantes y la católica Francia llevó a la ruina a España, mientras nuestro vecino país de los Pirineos nos quitó nuestra hegemonía en Europa, que ostentará Luís XIV de Francia, 

ROCROI, la puntilla del Imperio español y de sus gloriosos Tercios.  

La Paz de Westfalia puso fin a la guerra de los Treinta Años -Alemania- y la de los Ochenta Años, entre España y los Países Bajos; ella por lo que tiene de compleja y benefatora no puede comentarse en corto número de líneas. 
España continuará desplomándose.durante el reinado siguiente, que se inicia con la regencia de Mariana de Austria desde la muerte de Felipe IV hasta el 17 de septiembre de 1675 que ocupó el trono el último hijo de ambos.