lunes, 22 de julio de 2019

ARREGLANDO ESPAÑA, que es gerundio.


¿Quién va a arreglar España? Esto no lo averigua ni Vargas, aquel Vargas en que confiaban los Reyes Católicos. ¿Pero tiene arreglo? ‘La esperanza el lo último que se pierde’, que reza el dicho, mas en ello vamos a quedarnos sin esperanza y sin fe. De momento, tampoco la caridad –en la política- se ve por parte alguna, la ciudadanía es dañada, aunque, cínicamente, se hable hoy día de calidad de vida. ¡Ahí es nada! Ésta no la cifremos en el adelanto de ciencia y de la técnica. Que ambas aportan comodidad es indudable, empezando por las tareas agrícolas, ya no tan duras. Es evidente que el agro ya no requiere cuadrillas de segadores, no obstante  todavía aún existe la demanda de brazos para la recogida de las aceitunas y para la vendimia. El campo, pese al nuevo instrumental, continúa siendo un fuerte faenar. La agricultura, con ser fundamental, no lo es todo para la economía de un país, y el nuestro estuvo muy atrasado de industria, habiendo ya dado en ella bastantes pasos.

La producción de toda clase es lo que en primer lugar se necesita para la vida de una nación. No los políticos, por cierto, pues como dice Antonio Gala ‘aquel que pudiera hacer crecer dos espigas o dos briznas de hierba en una superficie donde antes  solo crecía una, merecía más gratitud de la humanidad y prestaba un servicio más esencial a su patria que toda la casta de políticos reunida’. Que el trabajo sea menos duro –por mejora de instrumentos o herramientas- no da calidad de vida al que carece de él. ¿cómo se puede hablar de <calidad de vida en un país lleno  de parados? Antaño se hablaba del paro obrero, hogaño existe el paro en toda la escala laboral; antes el estudiar solía ser garantía de trabajo asegurado; ahora se suma al obrero y al covachuela, que otrora mucho dependió de los turnos políticos.

Actualmente, fuerza es confesarlo, no está España tan falta de producción, dinero, como mal administrada.  Y para vivir dignamente, sin penurias, es imprescindible tener cubiertas nuestras primeras necesidades. Ya en ese Siglo, que era de Oro, pero también de hambre, puso Cervantes en la carta que Don Quijote escribe  a su escudero Sancho cuando fue nombrado gobernador de la insula Barataria, este consejo, entre otros.  ‘Para ganar la voluntad del pueblo que gobiernas, entre otras, has de hacer dos cosas; la una, ser bien criado con todos, y la otra procurar la abundancia de los mantenimientos, que no hay cosa     que más fatigue el corazón de los pobres que el hambre y la carestía’. Para el pobre nunca hay abundancia.

Los Gobiernos deben procurar un equilibrio económico, y lejos de ello desde la Transición la economía ha ido muy bien para unos y pésimamente para otros. Nunca fue tan bien para los políticos de todo relieve, tan llenos de privilegios –algo de que hablé minuciosamente en otro artículo-, incluido un alcalde de pueblo, cuyo salario se pone él. ¡Qué diferencia con el pasado cuando no cobraban, cuando era un cargo honorífico! Y por el honor que concede se quería ocupar la modesta alcaldía de un pueblo. Ahora se auto- impone una paga que no es precisamente la del salario mínimo, y no deja de ser corrupto como tantos de nivel medio y alto. El periodista y escritor segoviano Enrique de Diego –del que no he dejado de hablar largo y tendido- les denomina ‘casta inútil’.Alguno de ellos han sido de suma importancia, tal como Eduardo Zaplana, cuyo único móvil política era el enriquecimiento, o el destacado economista Rodrigo Rato, lo malo que ha sido en el exclusivo beneficios de ellos. No son corruptos todos los políticos, pero la estadística es aterradora, sobre todo en el Partido Popular.  En él es una fuente inagotable en cuanto a su pasado. (Ahora se le hacen imputaciones a Esperanza Aguirre, que venía salvándose de la quema. Por mi parte, la buena voluntad de que no pase de ser meras sospechas).


Demasiados organismos políticos y, por ende, políticos.

Corrupción –en cuanto a trinque- no es solo que se lleven el dinero los políticos y grandes administrativos, sino que igualmente lo es el hormiguero que de ellos existe y organismos e instituciones que suponen una carga que España no puede permitirse. Se hace evidentemente mal uso del dinero y aquí estriba el mal. Ya que he citado al poeta, dramaturgo y novelista Antonio Gala, ap. ‘El imposible olvido’, lo diré con su propia pintura:

… el referente al uso del dinero, al mal uso, que “exige que gran cantidad de gente se vea forzada a buscar el sustento mendigando, robando, hurtando, engañando, alcahueteando, perjurando, adulando, sobornando, falsificando, peleando, mintiendo, halagando, fanfarroneando, votando, garabateando, fantaseando, envenenando, putañeando, difamando, practicando el libre pensamiento o entregada a otras ocupaciones semejantes.

Entre el ingente número de políticos, lo que supone la corrupción por parte de ellos practicada; las 17 Autonomías, que nos cuestan más de doscientos mil millones al año; las Diputaciones provinciales con seis mil trescientos millones que suman sus presupuestos; el Senado, que tiene un coste anual de cincuenta y dos millones de euros, adiós fondos del Estado, tributo de los españoles. Y por si fuera poco gasto superfluo, una monarquía que también está de más, que la ciudadanía nunca eligió, que fue mera voluntad del dictador Franco y que el bipartidismo vino sosteniendo rehuyendo la votación de Monarquía o República.


Un descontento mayúsculo es la constante en el pueblo español.

Paniaguados aparte, obviamente. Es la “””Corte de honor””” de todo partido.  -
Ni por lo más remoto dejó José María Aznar contentos a los españoles; la opinión, por ejemplo, del insigne historiador Ricardo de la Cierva es la siguiente:

Hay cosas que me preocupan y me indignan en la trayectoria política de José María Aznar, además de su impotencia en solucionar el problema autonómico. Primero su obsesión azañista, que demuestra un desconocimiento profundo sobre la personalidad de y la realidad histórica de Manuel Azaña. Segundo su obsesión en repetir que nada tiene que ver con la derecha histórica, cuando tiene que ver todo. Tercero la repugnante aberración de haber ordenado a su partido el voto favorable en 1995 para la concesión de la ciudadanía española a los energúmenos comunistas de las Brigadas Internacionales, los esbirros del demócrata Stalin en España. 

Aznar continuó cometiendo errores, y ya no se los puede mostrar la Cierva, fallecido el 9 de noviembre de 2015. Sí le dio tiempo a ver la corrupción que anidaba en las legislaturas de este presidente, corrupción que continúa siendo tema actual en el orden judicial, un partido con la segunda figura del Gobierno de Aznar en la cárcel y múltiples casos de corruptos en poder de la justicia o de investigación de la UCO. ¡Que ceguera la de Aznar! Era  fan de su ministro  de Medio Ambiente, y, luego, presidente balear, Jaume Matas, el del palacete en Mallorca, uno de los mayores corruptos del Partido Popular y en general,   Bien dejó escrito nuestro historiador: 

Pero no apuraré las críticas hasta que llegue, para José María Aznar, la hora de la Historia.

Los problemas que apunta son:

La exacerbación sin freno de las autonomías, el terrorismo, el desconcierto y desprestigio de la Justicia y el afianzamiento de la libertad de expresión contra las poderosas fuerzas que pretenden controlarla.

Sigue este punto de su ‘Historia total de España’, con las siguientes líneas.

Si don José María Aznar consigue solucionar o al menos encauzar positivamente estos problemas hacia una solución satisfactoria pasará a la Historia como un gran gobernante, aunque siga diciendo bobadas sobre don Manuel Azaña.

Nada se corrigió, ni mucho menos, ¿qué pensaría al  ver a Mariano Rajoy con su pretendida ‘ley mordaza’? Se encuentra bastante constreñida la libertad de expresión y continúa viviéndose la exacerbación del independentismo, ello ha ido in crescendo durante el mandato de Rajoy, asimismo la corrupción. Ésta precisamente le desplomó de su presidencia.

Por el prestigio de la Justicia prometieron los presidentes en el periodo electoral conceder al Poder Judicial la independencia que le quitó Adolfo Suárez, pero no lo cumplieron. El que más prometió y no cumplió absolutamente nada fue Mariano Rajoy, quien, por tanto, defraudó ipso facto a sus votantes, quedando descalificado como hombre veraz. Cierto que éste no deja de ser rara avis en política. ¡Dios mío cuánta mentira, y a veces para camuflar ineptitud cuando no delito! Se niegan a ver algo que se ve. ‘Yo llamo mentira –Nietzsche dixit- a a no querer ver algo que se ve’.   

Esta transición inacabada de que, como vemos, se queja Ricardo de la Cierva, parece ser que va a quedar así, como la sinfonía de Schubert, que en balde pide –la Cierva- lo que vemos pide. Venimos pasando en trayectoria política de igual a igual, o peor; nada cambia en lo fundamental. Felicita la Cierva a Aznar por haber eliminado  como presidente a Felipe González, en cuyas legislaturas tuvo tantos casos de corrupción. Pero aquí se equivoca –bien reza la paremia que ‘el mejor escribano echa un borrón’-, ya que el trinque siguió ‘viento en popa a toda vela’ y a Aznar se le imputa la creación de ‘los Sobres’. En la política que va de la muerte del general Franco –lo único que pudo finalizar la dictadura- a la actualidad ha persistido –reitero- el independentismo, que ahora se halla en apogeo, del que nuestro historiador comentado nos expone:

España entró, ya antes de morir Franco, en un vértigo autonomista desmesurado. […] No por culpa de la opinión pública sino de las clases política locales que pretendían imponer una dinámica centrífuga desbocada. Ni Adolfo Suárez ni Felipa González han acertado a encauzar este ímpetu que amenaza, desde 1977, la unidad de España  consagrada en la Constitución. Las clases políticas del nacionalismo catalán y vasco son insaciables.

Aparte del punto de vista económico, ha sido craso error la creación de las Autonomías; esto, que proclama, es unánime opinión de toda persona, versada o no en Historia. Alude al título VIII de la Constitución que califica de ‘batiburrillo incoherente’; le ve con grandes contradicciones.. Y termina afirmando tajantemente: ‘Hasta que no se resuelva el problema autonómico no habrá terminado la transición.

España, y esto es descubrir el clásico Mediterráneo, esta llena de problemas y los sufridores españoles hartos de ver que el ingente número de políticos no solventan ninguno. Desde luego el reducir su incontable estadística no es cosa en la se van a esforzar. Todo es inmovilismo. ¿Quién va a surgir que cambie esta situación política, social, económica e ideológica? Ha de ser, obviamente, quien posea rango de estadista. Para Churchill, ‘un político se convierte en estadista cuando comienza a pensar en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones’. Este aserto se da la mano con este otro del canciller alemán Otto Bismarck: ‘El político piensa en la próxima elección; el estadista en la próxima generación’. Las generaciones en esta España de conflicto indefinido vinieron encontrando malandanzas  crecientes.

No se erradica el paro, la corrupción, el coartar la libertad de expresión, la perspectiva del desmembramiento de la nación española, y otros males, daños, perjuicios, que sufre el ciudadano. Los políticos descuidan el cumplimiento de la Carta Magna –el republicano Julio Anguita ya se quejó de ello- en lo que a los derechos de la persona se refiere. En cuanto al de la vivienda, por ejemplo, hay una red de picaresca, abuso, explotación manifiesta en lo que el Gobierno –cualquier Gobierno- debiera tomar urgentes drásticas medidas. Nada se arregla, todo –insisto- va empeorando, la corrupción se arraiga más y más; no se lucha con el ahínco que se requiere contra el trinque en todas sus facetas, ya lo pone de relieve lo que ocurre con los alquileres de pisos y apartamentos.


El arreglo que necesita España no es solo de tipo económico.

El conocimiento os hará libres.
               - Sócrates -

La endemia de la corrupción ha pasado a la sociedad civil; en opinión de Antonio Gala, ‘cada día salen nuevos nombres a la concurrida palestra de la corrupción. No sé ni cómo caben, Banqueros, militares, políticos, funcionarios, particulares (ladrones de profesión o de afición): en todas partes cuecen habas, menos en la olla de los pobres, a los que se condena sin tanto requilorio por hurto famélico. Esto ya lo corrobora  el poeta chileno Pablo Neruda: ‘el fuero para el gran ladrón, la cárcel para el que roba un pan’. De la política de España solo pueden estar satisfechos los políticos y los banqueros, ha generado y genera víctimas incluso cruentas.

La Política ha de modificarse substancialmente –nunca se repetirá lo bastante-, empezando por el sistema de Elecciones; ha de hacerse humanitaria. ‘Cuando a algo digo humano exagero –dice José Luís Sampedro-, porque creo que Humanidad no hay, hay seres humanos. Llevamos dos mil años desde la antigua Grecia, se ha progresado técnicamente de una manera fabulosa, casi inverosímil pero seguimos matándonos unos a otros, no sabemos vivir juntos. El hombre no ha madurado bastante. Nada más evidente. La Humanidad se mata material y moralmente por dinero. Respecto al cual nuestro escritor y economista considera: ‘Somos Naturaleza, poner el dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe’.  

Ya hemos visto en criterio de Antonio Gala cuan conveniente es el buen uso del dinero. Asimismo en la misma obra escribe en lo referente.

La humanidad entera está compuesta por unas clases dirigentes que manipulan el caudal de datos con que cuenta toda la especie., y por una masa de población incapaz de conocer esos datos, de comprenderlos de reelaborarlos o de utilizarlos con inteligencia.  Una masa intoxicada por supersticiones, ideas seudorreligiosas, y mitos irracionales, desviaciones todas fomentadas desde los  centros de poder. […] Ay, cuánta responsabilidad y cuánta pena inspira el ser humano visto desde arriba, o visto a su nivel con ojos no corruptos. 

Sobre la importancia del dinero como básica, o no, expone Ganivet a Unamuno, en cartas que entre ellos se cruzaron, en la obra de éste,’ ‘El porvenir de España y de los españoles’.

Se dice que la prosperidad material trae la cultura y la dignificación de un pueblo; mas lo que realmente sucede es que la prosperidad hace visibles las buenas y malas cualidades de un pueblo que antes permanecían ocultas. Si no se tienen elevados sentimientos, la riqueza pondrá de relieve la vulgar grosería y la odiosa bajeza; y en España, cuyo flaco es la desunión, si no inculcamos ideas de fraternidad, el progreso económico se mostrará en rivalidades vergonzosas.

Explaya como esto ocurre en el plano individual y en el colectivo. Pero además lo del <homo economicus> de los economistas cojea mucho. Uno de los más honrados economistas, amén de hombre de letras, José Luís Sampedro, ha emitido este aserto: ‘Somos naturaleza. Poner al dinero como bien supremo nos conduce a la catástrofe’. Por otra parte, él que conoce a sus colegas afirma que ‘hay dos tipos de economistas: los que trabajan para hacer más ricos a los ricos, y los que trabajamos para hacer menos pobres a los pobres’. Esto es algo evidente; alguno de los que trabajan para los ricos y para  serlo él lo más posible, terminó en la cárcel. ¡Y pretendía presidir España! Detesta nuestro novelista, con honestidad, sensibilidad y compasión, los abusos de políticos y banqueros, y, consecuentemente, celebra aquel 15 de mayo. No dejó de exponer: <El 15 de mayo ha de ser algo más que un oasis en el desierto: ha de ser el inicio de una  ardua lucha hasta lograr que, efectivamente, ni seamos ni nos tomen por ‘mercancías en manos de políticos y banqueros’. Digamos NO a la tiranía financiera y sus consecuencias devastadoras>. Si en política los hay que dan en la diana, un o de ellos muy relevante es nuestro autor.

Un insigne primer ministro del Reino Unido, Benjamín Disraeli, época de la reina Victoria, tiene esta aserción: ‘El mundo está gobernado por personajes que no pueden ni imaginar aquellos cuyos ojos no penetren en bastidores’. Hoy día lo sabemos, penetramos en bastidores, porque todos tenemos a la vista constante políticos y banqueros que, por su corrupción, caen en las redes de los Tribunales de Justicia, pasan a la cárcel, hecho que ya no nos inmuta, porque es el plato del día. Lo extraño, raro, singular, es que nos acostumbremos a ello, siendo de vergüenza ajena, bien dice mi admirado susodicho humanista barcelonés‘: Lo que más me ha impresionado de este siglo XX que finaliza es la estupidez y brutalidad humanas’. Pues lo que va del siglo XXI, tercer milenio, bate el récord de inverecundia rayano en la delincuencia.  


Espectáculo bochornoso a la vista de inteligentes y cultos y del necio vulgo.

Ante la infamia es vil guardar
silencio, y es digno rebelarse
y combatirla.
      - Arturo Pérez Reverte - 

Aunque no sea fácil romper el silencio, porque, como el mismo autor dice, ‘en un mundo venal, hecho de hipocresía y falsas maneras, los poderosos, los buitres carroñeros, los envidiosos, los cobardes y los canallas suelen encubrirse unos a otros’. Contra estos cobardes ya dijo también algo similar el líder antiracista estadounidense Luther King. ‘Tendremos que arrepentirnos en esta generación, no tanto de las malas acciones de la gente perversa, sino del pasmoso silencio de la gente buena’.      

Ya lo hemos dicho, hay actos, hechos, políticos, que conoce y avergüenzan hasta al tonto del pueblo, pero se apoyan indirectamente con la pasividad, indolencia. A ver si ya surge un político que se interese algo en corregir tanta injusticia, tanta ley del embudo, trincar como fuere –hay mil estilos-, y ya, como hemos visto apunta Antonio Gala, ‘en todas partes cuecen habas’, va a ser como en el tango ‘Cambalache’, de Enrique Santos Discépalo: ‘el que no roba es un gil’. Hay que eliminar injusticias, que, por el contrario, vienen creciendo como una bola de nieve, empezando por las que están cubiertas con disfraz de justicia, que, como aclara Montesquieu, ‘una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa’. Que leyes justas venga a derogar leyes injustas. A ver si, efectivamente, arribamos a una “España social y más justa” Nos hallamos próximos a oír promesas de llevar a efecto cuanto necesita nuestro país, que no es poco por la pésima administración que a lo largo  de la transición ha tenido. 

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En setenta y dos horas de insertar este artículo en internet ha quedado mi tesis reforzada con la fallida investidura de Pedro Sánchez a causa de la abstención de PODEMOS. EL Partido Socialista Obrero Español no es de aquél ni de este Pablo Iglesias. Lo de cooperación no lo entiende Sánchez bien. Y, al parecer, peor lo de justicia social.

jueves, 18 de julio de 2019

Un recorrido por el siglo XIII de nuestra Historia. (Segunda Parte)

Alfonso X de Castilla y León, sobresalió más como sabio -bien merecido que así se le llame- que como rey, su política no fue muy acertada, no obstante quiso realizar la idea de su padre, internarse en África, pero desavenencias con los reyes de Navarra y de Portugal dieron con ello al traste. Por otra parte, aspiraba al trono del Imperio de Alemania, ya que su madre, Beatriz de Suabia, correspondía a la familia real que que acababa de extinguirse. Con este motivo tiene que efectuar continuos desplazamientos para lo que impone al reino onerosos impuestos y desquicia la economía, lo que generó descontento en el pueblo. A ello se suma que conociendo el rey de Granada esta situación, inició una invasión ayudado por Benémerines. El infante don Fernando de la Cerda, que por ausencia del rey gobernaba Castilla, salió al encuentro de ellos y murió en el camino, acudiendo entonces el infante don Sancho. Por este hecho fue reconocido como heredero, contra sus sobrinos, los hijos del primogénito, su hermano. según ya indiqué en la primera parte de este artículo; se contradijo así lo prescrito por Alfonso X. Éste al volver de Alemania convocó Cortes en Sevilla disponiendo disgregar de sus Estados el reino de Jaén para dárselo al mayor de los infantes de la Cerda, pero don Sancho se opuso y surgió la guerra civil, viéndose el monarca castellano-leonés reducido a Sevilla. Se dice que la amargura de tal acontecimiento aceleró su muerte, acaecida en Sevilla el 4 de abril de 1284, dejando desheredado a Sancho. 

A decir de Sainz de Robles, Alfonso el Sabio fue un hijo dócil, un padre débil, un rey discreto y un espíritu solicitado por todas las sugestiones de la sabiduría y solícito de todas las manifestaciones de la cultura. No dejó de contribuir a la Reconquista: ocupó Jerez (1253), arrasó Rabat de Salé (1260), y conquistó Cádiz (1262). En 1243 por enfermedad de su padre se encargó de la conquista de Murcia; firmó el Tratado de Almiraz (1240) con Jaime I de Aragón, que sería su suegro. Las ciudades de Villena, Alicante, Elche, Orihuela, Murcia, Lorca y Cartagena fueron incorporadas a la Corona de Castilla. 

Contrajo matrimonio con Violante de Aragón  el 29 de enero de 1249 en Colegiata de Valladolid, y dos año y medio después sucede a su padre. A punto estuvo la reina de ser repudiada por estéril, y, sin embargo, le dio once hijos en este orden de nacimientos: Berenguela,1253; Beatriz,1254; Fernando de la Cerda,1255; Leonor,1256; Sancho IV el Bravo !21258;, Constanza,1259; Pedro 1269; Juan,1262;  Isabel de Castilla,1263 muerta al año; Violante de Castilla, 1265;Jaime de Castilla, 1267. Su fecundidad en hijos del espíritu, que luego veremos, no le restaba para los hijos de la carne. Por supuesta esterilidad de su esposa concertó boda con con la hija del rey de Noruega, Cristina,, pero la reina se mostró fecunda y entonces se la destinó a su hermano Felipe que dejó la Iglesia -cuando era elegido como electo arzobispo de Sevilla- por casarse con ella.      

Alfonso X  durante su matrimonio tuvo dos más al margen del mismo, llamados Martín Alfonso y Urraca Alfonso. Se ignora la madre. Acostumbra el P. Florez en su 'Memorias de las reinas católicas', tras hablar de la esposa del rey, realizarlo también de las amantes de éste a las que denomina 'amigas'. En cuanto a éstas con referencia a Alfonso X habla de dos: Doña María Daulada y doña Mayor Guillén de Guzmán. Esta relación con el infante heredero  fue con beneplácito de la familia de ella. En 1255 le donó un señorío que comprendía Alcocer, Cifuentes,Viana de Mondejar Plazuelos, Salmerón y Valdeolivas. Tuvo el infante Alfonso con ella una hija, Beatriz de Castilla, que casó con el rey de Portugal. En su generosidad,  Alfonso consiguió de su padre donar la villa de Elche a su hija. Falleció la Guillén de Guzmán en 1262 y fue enterada en el monasterio de las Clarisas fundado por ella próximo a Alcocer. Durante la guerra civil de 1936 desapareció el sepulcro y la escultura hecha por encargo del rey Alfonso.   

Queda visto que el destino de las reinas era dar hijos al rey, a quien  no preocupaba el gasto que supone una familia numerosa -algunas murieron en el intento de esta misión- ; las reinas se pasaban la vida embarazadas. No cabe duda que los reyes cumplen al pie de la letra el precepto divino de 'creced y multiplicaos'.        
                                                                         
Pros y contras de aquel tiempo. 

No todo era el apogeo de la Reconquista y el florecer de la cultura en el siglo XIII. Si en el siguiente surgió la llamada peste negra que se extendió a todo el mundo y que en algunos sitios ocasionó una mortandad de un setenta y cinco por ciento, en el anterior no faltaron devastadoras epidemias. Entre otra bibliografía, podemos parar mientes en Alfredo Opisso, en su 'Historia de España y de las Repúblicas Latino-Americanas, tomo VII. Lo expone así:
Eran frecuentes en aquellos siglos las epidemias más mortíferas, viéndose no pocas veces obligados los ejércitos a levantar los sitios o cesar en las campañas a causa de las mortandades. | En 1213 después de la gran batalla de las Navas de Tolosa y a consecuencia de los millares de cadáveres que quedaron insepultos infestando la atmósfera, se desarrolló una terrible peste que dejó desplomados muchos lugares, aparte de lo cual se cebó de tal manera el hambre en los infelices habitantes, que morían de inanición a millares, y lo mismo los animales, obligando esta falta de mantenimientos a levantar el sitio de Baeza. | No menor fue la mortandad habida en Mallorca después de la conquista de la misma por D. Jaime I, y como quedara la isla casi desierta hubo que enviar pobladores de Cataluña.
Alude también a 'la peste que se desarrolló en el ejército francés sitiador de Gerona en tiempos de Pedro el Grande.
Dícese que el contagio era ocasionado por una plaga de moscas venenosas cuya picadura era rápidamente mortal, y así perecieron cuarenta mil invasores. | Las enfermedades que más estragos causaban era el fuego de San Antón, la lepra y, probablemente, el tabardillo o tifus exantemático, siendo asimismo muy frecuente las epizootias.
Lo que no hicieron las moscas contra el ejército de Felipe III de Francia al conquistar Gerona, en 1285), lo realizó al verse libre del problema de política interior. Fue una conquista efímera la del vencedor de Sicilia: la flota aragonesa al mando del invicto Roger de Lauria le destrozo al francés y dio la victoria a Pedro III el Grande ¡Ay de la batalla de Formigues para los franceses! 

Las letras.

Gonzalo de Berceo -1290-1264- es cronológicamente el primer poeta del mester de clerecía, pertenece a la diócesis de Calahorra. De él se conocen: 'Vida de Santo Domingo de  Silos - Las buenas mañas de Sn Millán de la Cogolla - El martirio de San Lorenzo - El sacrificio de la Misa - Loores de Nuestra Señora - De los designios que aparecieron antes antes del juicio - Miráculas de la gloriosa - Vida de Santa - Duelo de la Virgen'. Fue monje del monasterio de San  Millán de la Cogolla, donde murió. 

De lleno entra en las letras la Orden de Predicadores: Santo Tomás de Aquino,Consejero de San Luís rey de Francia, número uno de la enseñanza escolástica con su fundamental obra ''Summa teológica' o ''Brevis Summa de Fide', obra póstuma e inacabada por imperativo de la muerte.  No tanto es llenarse de gloria con los inquisidores; Santo Domingo de Guzmán pretendió y consiguió que la Inquisición se confiara a su Orden, pero el Concilio de Letrán (1179) había prohibido que el clérigo ordenara matar, había de ser el gobernador civil el que se encargara de quemar al hereje a vista pública, mas no dejaba de asistir al horrendo acto el inquisidor ordinario, o sea, el obispo o quien en su nombre asistía y sentenciaba las causas del reo. Desde estos obispos al Inquisidor General, o Supremo, encargado de Gobierno del Consejo de la Inquisición, de todos sus tribunales, los hubo de triste memoria. Como paradigma puede citarse, y cito, a aquel confesor de de Isabel la Católica, el sanguinario Tomás de Torquemada. Hicieron mejor servicio a la civilización los frailes mendicantes creando sus conventos no en despoblados, como las Órdenes anteriores,  sino en poblaciones, contribuyendo indirectamente a la creación de la ciudad 

Contemporáneo de Santo Tomás -veinticinco años mayor aun cuando le sobrevivirá seis, concretamente nació en 1200 y falleció en 1280- es Alberto Magno, teólogo, filósofo, geógrafo, y que nos sorprende como químico con su descubrimiento del arsénico, entrando también en la ciencia; es un polímita. Enseñando en la Sorbona de París tiene como discípulo predilecto a Santo Tomás de Aquino. Por su dedicación a materias científicas se ha escrito de él:' Es preciso destacar que San Alberto estudia, investiga, analiza todo en función de la Santa Predicación; por eso utiliza tanto las Ciencias Naturales, Biología, Botánica, Química, Zoología, Arqueología, como la Filosofía y la Teología. 

Otro cerebro, en la acepción de 'persona sobresaliente en actividades culturales, científicas o técnicas' (DAE) del siglo a que venimos refiriéndonos es el ilustre mallorquín, escritor  poeta, Ramón Llull, Doctor Iluminado. Nació a esta magnitud mística al ver el pecho enfermo de doña Eleonora Claramund otros la llaman Blanca Castelo. Se llamara de una u otra manera, o de ninguna de las dos, esta dama transformó a Raimundo Lulio que siempre fue dado al galanteo. Se había criado en el palacio de rey Jaime II, del que fue menestral y amigo, y contraído matrimonio con Blanca de Picasy, de ilustre abolengo, frenando el matrimonio, con varios hijos, su espíritu donjuanesco, pero un día halló casualmente a esta señora de extraordinaria belleza y sucumbió a su encanto. Ella no daba pie a su pasión, mas él en su asedio llegó a penetrar a caballo en un templo en que se refugió. Para dar fin a esta violenta situación le citó en u lugar reservado y al acudir tan pronto se encontraron solos desciñe su túnica y le muestra su pecho muy corroído por repugnante cáncer hediondo. De aquí parte, según la leyenda, el sabio y el santo, asombroso en ambas facetas..

De su producción literaria la obra más conocida es es 'Blanquerma', novela utópica que plantea un cristianismo ejemplar, la cual intercala el 'Cántico del amigo y del amado', que en opinión de Menéndez Pelayo  es  'joya de nuestra literatura mística, digna de ponerse al lado de los angélicos cantos de San Juan de la Cruz.       
                                                                        
Raimundo Lulio recoge en Blanquerma' sus experiencias de ermitaño y hace el más cumplido elogio de la soledad, describe la naturaleza con inefable hechizo, traza un plan completo para la reforma de la Iglesia,, de la v ida monástica y de la sociedad; habla de estudios y nos arrebata con las elevaciones místicas a las que ascendió, cuyos recuerdos palpitan en la presente obra, la más característica de la producción luniana.
                   (Del anuncio de la obra en La Casa del Libro) 




La obra está dividida en cinco partes, "en memoria de las cinco llagas que en el árbol de la cruz recibió nuestro Señor Jesucristo". Nuestro citado crítico santanderino  aconseja sobre esta novela: 'Que no abra este libro quien no tenga el ánimo educado para sentir lo primitivo, lo rústico y lo candoroso. Nunca se vio mayor simplicidad de palabra cubriendo más altos y trascendentales sentidos'. Sí, es enorme el contraste que forma lo seguido en Blanquerma con la humanidad que nos circunda y que Rubén Darío pintó en su poema 'Los motivos del lobo. El santo seráfico hizo  dócil al hermano lobo, pero hubo de volver al monte, tornarse enemigo, y cuando Francisco le pide motivos, la fiera le responde: 

-- 'Yo estaba tranquilo, allá en el convento, / al pueblo salía, / y si algo me daban estaba contento/ y manso comía. / Mas empecé a ver que en todas las casas/ estaban la envidia, la saña, la ira, y en todos los rostros ardían las brasas / de odio, de lujuria, de infamia y mentira. / Hermanos a hermanos se hacían la guerra, / perdían los débiles, ganaban los malos,  / hembra y macho eran como perro y perra, / y un buen día todos me dieron de palos. /  Me vieron humilde, lamía las manos / y los pies. Seguía tus sagradas leyes; /todas las criaturas eran mis hermanos, / los hermanos hombres, los hermanos bueyes,/ hermanas estrellas y hermanos gusanos. / Y así, me apalearon y me echaron fuera. / Y su risa fue como un agua hirviente, / y entre mis entrañas revivió la fiera, / y me sentí lobo malo de repente; / mas siempre mejor que esa mala gente.  (Valga esta digresión como homenaje al ya citado santo de este siglo XIII)         
Viene el propio monarca Alfonso X a coronar la cultura siendo un importante participante de ella, cuyo afán de saber le venía por herencia materna; su  madre era una erudita instruida en la culta Corte siciliana de Federico II Hohenstaufen.  Escribió Alfonso X el Sabio acera de los asuntos más diversos; sus obras principales son: 'Tablas astronómicas, Crónica General de España, Cantigas, y  las Partidas'. En cuanto a esta obra nos da su estructura Federico Carlos Sainz de Robles:
... es el intento de sistematización del Derecho más formidable en los tiempos medios. Tres eran los fines que se proponía el Rey Sabio al publicar este código: realizar la reforma -anhelada por su padre San Fernando- de unificar la legislación; auxiliar a los gobernantes en sus funciones, y dar medios a todos sus súbditos de conocer el derecho y la razón. / La partida primera atañe al derecho eclesiástico y cristiana religión; la segunda se ocupa de los emperadores, reyes y otros grandes señores de la tierra; la tercera trata de la justicia y de su administración ; la cuarta habla del humano ayuntamiento matrimonial y del parentesco que ha entre los hombres para amarse mucho; la quinta se refiere a empréstitos y compras y cambio de todos los otros pleitos y posturas que hacen los hombres entre sí; la sexta alude a testamentos y herencias; la séptima trata de las de las acusaciones y malos hechos que hacen los hombres y de las penas y escarmientos que han de recibir por ellas.
Nuestro autor, y en general, considera gran valor jurídico a las Partidas, texto de Derecho único en Europa.        

 Gloria aparte, las Letras no estaban bien pagadas, como expone el citado Alfredo Opisso.
Las profesiones liberales estaban bien retribuidas ; por ser raros los médicos buenos constituían un verdadero lujo, solo al alcance de príncipes y magnates.[...] Los militares estaban asimismo muy bien pagados; en cambio los cultivadores de las ciencias y las letras cobraban cantidades irrisorias, y aun  se contentaban como Gonzalo  de Berceo con un vaso de bon vino. La literatura y la ciencia era artículos de lujo y solo podían dedicarse a ellas los que contaban con hacienda patrimonial y los monjes [...] A fines de siglo, cuando empezaba a desvanecerse las prevenciones aristocráticas respecto de algunos oficios manuales, era ya muy raro el palacio o castillo que franqueaba sus puertas a la gente de pluma.
Sancho rechazaba de plano a su padre la constante afición que tenía al estudio, sosteniendo que le distraía de las ocupaciones del gobierno. Y, sin embargo, el no dejó de contribuir grandemente. Hizo una versión de la 'Estoria de España de Alfonso X el Sabio. Compuso el libro 'Castigos y documentos del rey don Sancho', que es una colección de sentencias educativas para un príncipe heredero. Se preocupó por la traducción de la enciclopedia 'El libro del tesoro'.  

Sancho IV de Castilla, el Bravo. contrajo matrimonio con su tía María de Molina en 1281  y tuvo otra retahíla de vástagos: Isabel de Castilla, 1283; Fernando IV de Castilla, 1265; Alfonso de Castilla, 1286; Enrique de Castilla, 1288; Pedro de Castilla, 1290; Felipe de Castilla, 1292; Beatriz de Castilla, 1293. De su relación extramatrimonial con María Alfonso Téllez de Meneses, Señora de de Ucedo, prima segunda de la reina, nació Violante Sánchez de Castilla y Teresa Sánchez de Castilla. Con una ignorada tuvo a Alfonso Sánchez de Castilla. Es de suponer que de no morir el 25 de abril de 1295 hubiera continuado la relación de hijos legítimos, por lo menos, pues solo tenía 36 años de edad. Quedó María de Molina, 'Doña María la Grande', como la llama el P. Florez, de 'Reina madre gobernadora'. Le sobrevivió veintiséis años. Falleció en 1321 a la edad de 56 años.


Sancho IV hizo frente a su hermano el infante Juan, que no tuvo  escrúpulo de unirse a los moros para guerrear con él,y al Señor de Vizcaya, don Lope e Haro. Fingió deseos de reconciliación y los llamó a Cortes a celebrar en Alfaro (La Rioja) ; en ellas se dirigió contra don Lope y le mató de un golpe de maza. El infante se salvó de la muerte por la aparición de la reina, dándose a la fuga. Luchó después  contra la plaza de Tarifa,  cuya defensa encomendó Sancho a don Alonso Pérez de Guzmán, que por su lealtad pasó a ser llamado Guzmán el Bueno, al preferir que el infante don Juan degollase a su hijo antes que rendir la plaza. Esto ocurrió en 1294, como queda reflejado un año antes de morir este último rey del siglo XIII.

jueves, 11 de julio de 2019

Un recorrido por el siglo XIII de nuestra Historia. (Primera parte)

El siglo XIII, en el cual empieza la llamada
Segunda Edad Media, prolongada hasta
los Reyes Católicos, es, al par que aurora
de una nueva civilización, el glorioso remate
de la que por espacio de tantas centurias se
había ido formando lentamente para salir de
la rudeza a que volvieron las naciones después
de la invasión de los bárbaros.
                - Alfredo Opisso -
  
Nos recuerda este siglo algo tan  nefasto como la victoria  almohade contra el reino de Castilla en la Batalla  de Alarcos donde Alfonso VIII fue vencido por Yusuf. Fue un enorme infortunio para la Reconquista, pero que se superó con creces diecisiete años después en la Batalla de las Navas de Tolosa.  Medió entre una y otra del 19 de julio de 1195 al 16 de Julio de 1212 en que Castilla con el reino de Navarra,  la Corona de Aragón y las Órdenes Militares del Temple  Santiago y Calatrava y Hospitalarios, además de  otros cuerpos de combatientes infligieron una decisiva derrota a Muhammad Al Nasir,  llamado por los cristianos 'El Miramamolin. 

Europa temió el desastre de Castilla,  y el Papa Inocencio  III lo dio carácter de Cruzara, y aconsejó a los reinos peninsulares que se dejaran de rencillas entre ellos y se unieran contra el moro. A partir de entonces la Reconquista  se aceleró en venideros monarcas.  Poco sobrevivió Alfonso VIII a la batalla, pues murió en octubre de 1214 a la edad de 58 años. Y aún menos Pedro II de Aragón que fallece en septiembre de 1213, y joven, 35 años. El hecho sobresaliente de aquella batalla es el realizado por el hercúleo monarca navarro Sancho VII El Fuerte, traspasando la guardia de negros encadenados del Sultán que tuvo que huir precipitadamente.  Son las cadenas que España tiene en su escudo.   Ha ocurrido lo mejor, y es que los cinco reinos cristianos han aprendido la conveniencia de unirse en la lucha  contra el invasor. 

Alfonso VIII deja por sucesor a Enrique I. Deja también dos hijas, la infanta doña Berenguela que fue madre del rey San Fernando, y la infanta doña Blanca que lo fue de otro rey, San Luís, rey de Francia. Berenguela casó con su primo hermano y fue disuelto su matrimonio. Dejó el reino a sus dos hijas, doña Sancha y doña Dulce,  nacidas de su primer matrimonio.  En su segundo matrimonio nació Fernando que reinará en Castilla. 

Enrique I de Castilla muere el 6 de junio de 1217 a consecuencia de caerle sobre la cabeza una teja, estando jugando con otros niños en el palacio del obispo de Palencia. Pretendió el conde Álvaro Núñez ocultar el hecho llevándose el cadáver al castillo de Tariego,  más ello no impidió que Berenguela se enterase. Pasó a ella el trono de Castilla,  pero el 2 de  julio le cedió a su hijo Fernando.  Enrique I empezó a reinar á la edad de once años bajo la tutela de su madre doña Leonor y al morir esta bajo la de doña Berenguela, su hermana, que tuvo problemas por la mala administración de D. Álvaro de Lara, y de no morir Enrique hubiera estallado una guerra civil. Las Cortes de Castilla proclamaron reina a Berenguela, que, como ya he dicho, no tardó en abdicar la Corona en su hijo Fernando habido de D  Alfonso de León, del que estaba divorciada 

Alfonso IX malmetido por D. Álvaro de  Lara  se sublevó  contra su coronación  pero hijo y madre le frenaron por dos veces, y  muerto Lara quedó Fernando en pacífica posesión del reino y en buena relación con su padre. Al morir Alfonso IX deja como sucesoras a sus hijas doña Teresa y doña Dulce, pero ambas renunciaron al ver que la nobleza de Asturias y Galicia reconocían el derecho de don Fernando. En él quedaron unidas en una Corona Castilla y León 

Fernando III el Santo contrajo matrimonio con Beatriz de Suabia, cuyo acontecimiento el P. Florez describe así:
Llegaron en fin a Vitoria donde la reina doña Berenguela había pasado a recibirlos con una con una lucida corte de señores y señoras que condujeron a la novia a Burgos, donde el rey San Fernando la esperaba, con mayor número de grandes y los principales de todas las ciudades. Entró doña Beatriz en Burgos a fin de noviembre, en cuyo día 27 celebró misa solemne el obispo don Mauricio en la real iglesia de las   Huelgas, bendiciendo las armas con que el rey había de armarse caballero, según el estilo de aquel tiempo [...] al tercer día, fiesta de San Andrés, se celebró solemnemente el casamiento con la reina doña Beatriz en la catedral de Burgos    
 y el primogénito fue Alfonso, nacido el 23 de noviembre de 1221 y que sucedió a su padre. Tuvieron familia numerosa, aunque el último hijo murió al poco de nacer. Murió la reina el 5 de noviembre de 1235 en Toro (Zamora)

En 1237 casó el rey en segundas nupcias con Juana de Ponthieu, cuya elección hizo su madre Berenguela -como había hecho la de su primera esposa- y a través de su hermana Blanca, reina de Francia, como dije antes. Veamos su etopeya y prosopografía en 'Memorias de las Reinas Católicas de España', del P. Enrique Florez de Setien. 
La reina madre dispuso que trajesen a a Burgos a la novia, y allí se celebraron las bodas  con una gran Corte muy sobresaliente y de festejos lucidos. La Crónica General lo cuenta así: <La dicha doña Juana fue recibida del Rey a la costumbre de los Reyes, et fechas sus bodas muy honradas. Et fue alzada del Rey por Reyna ante toda la Corte, et otorgáronlo todos. Mas diz que fue grande de cuerpo, et fermosa además, et guisada en todas buenas costumbres, et por tal se probó ante todos los omes buenos que la conocen.  
El arzobispo de Toledo, que cerró su historia con esta reina, dice que fue doña Juana tan sobresaliente en hermosura, agrado y modestia, que no solo cayó muy en gracia al rey por sus virtudes, sino que se hizo muy acepta delante de Dios.
Como estamos viendo los  reyes que hubo en León y Castilla en el siglo XIII fueron Enrique I, Doña Berenguela, Fernando III el Santo, Alfonso X el Sabio y Sancho el Bravo. Los de más relieve el Santo y el Sabio. En un viejo texto se pide en cuanto al belicoso santo, no todo espada.

Debe colocarse a Fernando III entre los monarcas más sabios y prudente que hayan ocupado jamás el solio de Castilla. Aunque celosísimo católico, mostró la más admirable tolerancia así con los musulmanes como con los judíos, permitiendo a unos y a otros la celebración de su culto en mezquitas y sinagogas; sí, cumpliendo con un deber de conciencia, procuró la conversión de los infieles, jamás la impuso, en lo cual no hizo más que seguir los sapientísimos consejos de de su insigne madre la grande doña Berenguela.
A él se debe el gran avance de la Reconquista. Inició su reinado conquistando Baeza y alguna otra plaza. Enseguida Córdoba -29 de junio de 1236- con Zafra, Aguilar, Cabra, Osuna, Marchena y Cazalla.  Jaén, Murcia y Sevilla -29 de diciembre de 1248- siguiendo Jerez, Medina Sidonia, Arcos, Rota, Lebrija y Sanlúcar, obligando al rey de Granada a reconocerse como tributario. El final de su afán guerrero fue pensar internarse en África en expedición guerrera, pero murió de hidropesía en Sevilla el 30 de mayo de 1252, siendo enterrado en la catedral. Ésta, tras la conquista, pasó de mezquita a iglesia de Santa María y catedral, y mandó el rey construir la Capilla Real. En ella están también su primera mujer, Alfonso X y Pedro I de Castilla. (Al morir fue enterrada Beatriz de Suabia en el Monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas, en Burgos, y en 1279 su hijo Alfonso el Sabio la trasladó a la catedral de Sevilla, Capilla Real).   

Redujo a la nobleza, pero ésta volvió a desenfrenarse al querer Alfonso X continuar las reformas políticas y sociales de su padre contra los "intereses creados" de la nobleza y el clero que luchaba contra la merma de sus privilegios. Trató de robustecer el poder real, y lo único que consiguió fue afianzar el derecho, por herencia, a la sucesión, a la corona a favor del primogénito varón o hembra, con lo que se evitaba problemas de tal índole. No obstante, como ironía del destino, hubo de aceptar violar lo por él establecido, ya que contra el derecho de los hijos del infante Fernando de la Cerda, su primogénito, tuvo que jurar como sucesor a su hijo segundo Sancho IV, que ya había reconocido la nobleza, el clero y el pueblo. 

Frente a su incuestionable grandeza y virtudes, argumenta del siguiente modo Marcelino Menéndez y Pelayo:
Rasgos hay en la vida de San Fernando que resultan durísimos para nuestro sentir moderno; guerras de tal, devastación y exterminio; pena de fuego aplicada de continuo a los herejes:rasgos en que no conviene ni insistir demasiado ni defenderlos con razones sofísticas, ni menos disimularlos con interesada cautela. Pero quien tenga en cuenta la diferencia de los tiempos, las costumbres jurídicas a las que el Santo Rey se atemperó, y no olvide el principio de que la santidad no excluye errores de juicio, aunque implique virtud en grado heroico, no podría menos de exclamar leyendo la historia de San Fernando: <Admirable es Dios en sus santos.>
Y de admirar al Santo pasa a destacadas figuras del siglo: 
Grande y providencial en todas partes el siglo XIII, presenta en España de un modo tan evidente las huellas de un designio y ley superior, que es imposible dejar de reconocer la acción eficaz de la mano divina que reúne en el espacio de cien años al vencedor de las Navas; al conquistador de Córdoba y de Sevilla; al conquistador de Mallorca, de Valencia y de Murcia; al fundador de la Orden de Predicadores; al grande Arzobispo de Toledo, padre de la historia nacional; al primer poeta español de nombre conocido; al Rey legislador, astrónomo y sabio; que descorre y hace patentes los arcanos del firmamento, mientras deposita y hace germinar la semilla de la filosofía moral en el corazón de su pueblo.
La conquista de Mallorca fue por Jaime I de Aragón en 1229, aunque hasta 1231 resistieron los musulmanes en las montañas. En 1238,  Valencia. y en 1265-66 Murcia fue conquistada por Alfonso X el Sabio. 

Las dos figuras eminentes del siglo: Santo Domingo de Guzmán, y el otro ilustre dominico San Raimundo de Peñafort. El clero fue, aunque no siempre, la antorcha del saber; los conventos y las catedrales sedes de la enseñanza hasta que aparecieron las Universidades. En cuanto al clero, tenido por culto, no deja de darse el caso de que al principio de la Reconquista era tan iletrado como el pueblo. Según Carlomagno, entre mil sacerdotes españoles no se encontraba uno que supiera escribir una carta. Por otra parte, Pérez de Ayala, en su Rimado de Palacio, le muestra de muy bajo nivel intelectual in illo tempore, destruyendo en cambio muchos libros en varios autos de fe. Y recuerda la destrucción que hizo el obispo Lope Barrientos con la biblioteca del marqués de Villena. Este clérigo relevante más pertenece  al siglo XIV, pues nació en 1382. El cronista López de Ayala corresponde al siglo XIV y siete años del XV; escribió las crónicas de Pedro I de Castilla, Enrique II de Trastámara, Juan I, y dejó inacabada la de Enrique III. 

En este siglo décimo tercero surgen las Universidades; Sainz de  Robles, en su 'Diccionario de la Literatura, lo expone así:
Las tres primeras Universidades "verdad" que tuvo España fueron las de Palencia, Salamanca y Valladolid. La Universidad de Palencia fue fundada -carácter episcopal- el año 1212, por don Tello Téllez de Meneses. La Universidad de Salamanca lo fue -carácter real- por don Alfonso IX de León, el 1215. La Universidad de Valladolid -carácter municipal-, el año 1260 por una resolución del concejo. A la de Palencia otorgó en Pontífice Urbano VI los mismos privilegios de que gozaba la de París.[...] 1254: Alfonso X el Sabio crea en Sevilla unas Escuelas generales de latino y de arábigo, denominaciones que piensa De la Fuente representen:: El Latino, las letras; lo arábigo, las ciencias. A estos Estudios alfonsinos se los calificó en un Breve de Alejandro IV -1260-  de "Estudium Generale literarium".     
Otorgó Fernando III el Santo grandes privilegios a la Universidad de  Salamanca. y, aparte de sus conquistas a favor de la cruz, obsequió a Dios con la catedral de Burgos y la de Toledo, ambas de ese estilo arquitectónico que va del siglo XIII al XV, el gótico. Destaca en su reinado, asimismo, la fundación, en Italia, de la Orden de los Franciscanos por Francisco de Asís que con su hermana Clara crea también las Clarisas. Paralela es la Orden de los Dominicos fundada por el ya citado Domingo de Guzmán, nacido doce años antes en Caleruega (Burgos), 1170, probablemente el día de la festividad de San Juan  Bautista. Consiguió del Para Inocencio III en 1215 fundar una nueva Orden -morirá seis años después-. Este Pontífice proclamó una guerra santa contra los albigenses, o cátaros, herejía del sur de Francia, sin que llegara la paz hasta 1237, estableciéndose enseguida el tribunal de la Inquisición para extirparla. Santo Domingo combatió contra ella con su predicación. Raimundo de Peñafort (1175, o 77-1275) fue el tercer Maestro General de la Orden y consiguió bulas papales a favor de la misma. De él y del mallorquín Raimundo Lulio (1232-1315, o 16) el Doctor Iluminado, hablaré en la segunda mitad de este siglo XIII que corresponde a Alfonso X el Sabio y a Sancho IV el Bravo. Me ocuparé también de recordar a Gonzalo de Berceo (1190-1264) de singular relieve  en la Literatura.

Para unos autores figura Fernando III el Santo como el creador del Consejo de Castilla para el que  nombró doce prestigiosos jurista, pero otros historiadores sostienen que la institución oficial corresponde a últimos del siglo XIV, concretamente a 1385 y como obra de Juan I de Trastámara tras la desastrosa batalla de Aljubarrota. Esta institución es fortalecida por los Reyes Católicos; colocaron un presidente eclesiástico, dos o tres nobles y ocho o nueve letrados. El Decano del Consejo de Castilla fue presidente  del Consejo de la Mesta a partir de 1500.  

Muy generoso fue el Cielo con este rey,  que lo fue sin dejar de ser santo,  y que fue santo sin dejar de ser rey y de los más belicosos; le concedió una madre ejemplar y dos esposas.  La segunda no rehuía acompañarle en campaña.  En 'Reinas de España' nos dice el P. Florez:
El santo le pegaba  bien su fineza,  no solo con reciproco amor, sino dándole heredamientos en todas las conquistas,  y como éstas eran muchas, crecieron notablemente los estados de doña Juana.  Por una escritura de Calatrava se sabe que dicha Orden tenía en guarda veintiséis Privilegios de la reina,  que eran de varios  heredamientos: de Carmona, Luc, Zuferos, Zuferet, Fellin, Marchena,, de la heredad de Jaén,  con la torre de Mondejar de la heredad de Córdoba, que fue de la reina doña Berenguela ; de Arjona y Baños de Córdoba , concedido todo esto por por Privilegios del santo rey, su marido.  
Con ambas esposas tuvo numerosa descendencia, aspecto en que no he entrado ni voy a entrar. Lo hace minuciosamente, e indicando los matrimonios de todos los hijos de Fernando III, el susodicho fraile agustino; precisamente es autor de 'Elogios del Santo Rey Don Fernando III'.