viernes, 6 de marzo de 2026

Trata de desvirtuar lo que de justa tuvo la sentencia que le fue aplicada

 
 Hojeando sus páginas.

Con gran habilidad se descarga de los delitos que le fueron imputados. busca su irresponsabilidad. 
 
"Con el tiempo ya he comprendido que mi destino estaba más que sellado. 

Sé que esta es mi visión de los hechos, pero así es como lo viví, no puedo contarlo de otra manera, y y ninguna reflexión posterior me ha hecho cambiar de opinión. Había demasiado ruido mediático  Demasiado. Había un fiscal con motivación de carrera. Un juez instructor, José Castro, que formaba parte de la lista de candidatos a las municipales por Podemos. Había una figura pública que simbolizaba una institución sobre la que poner el foco. Y había un sistema judicial que, en este caso, estaba siendo claramente iniciado por el eco de los medios. 
 
El 29 de diciembre de 2011el juez José Castro levantó el  secreto de sumario y me imputó formalmente por presuntos delitos relacionados con evasión de impuestos, fraude fiscal, prevaricación, falsedad documental y malversación de caudales públicos". 
 
No son presuntos delitos los juzgados judicialmente, mas él parece ignorarlo. Rechaza de plano la sentencia, la considera  injusta, Por otra parte, escribe: "... disponiendo de tantos atenuantes comprobados no se entiende, o yo no lo puedo entender, si no es por la necesidad de que ingresara en la cárcel sí o sí. Para contentar a la prensa, a los jueces al fiscal, a la Casa Real y a una parte de la opinión pública", Proclama taxativamente. 
 
No merecía esa condena y, en ese aspecto, tengo la conciencia muy tranquila. 
 
Durante todos los años de vida del Instituto Nóos, se ejerció una labor empresarial valiosa , seria y bien intencionada. Puede que se cometieran errores, como pude suceder en cualquier organización compleja, Pude que hubiera fallos. Pero ninguno de ellos justifica esa sentencia. Y, desde luego, no justificaba que yo acabara en la cárcel 
Al decir esto, no es mi intención presentarme como una víctima ni excusarme mediante un relato sesgado de los hechos, al contrario, no me tiembla el pulso al asumir con honestidad mi parte de responsabilidad. 
 
Apunta que uno de sus mayores defectos ha sido siempre ser muy confiado, pensar que todo el mundo actúa de buena fe, de modo correcto, y reconoce que delegó mucho, creyendo que las cosas se pueden dejar en manos de otros, manifiesta literalmente: "Yo confié demasiado.  Delegué mucho y no de la mejor forma. Y no supervisé lo suficiente. Como directivo, como responsable máximo de Instituto Nóos, eso es algo que tengo que asumir". Reafirma que "no hubo ni los delitos, ni la intencionalidad que se me quisieron atribuir. / Esta es mi verdad. / Y si hay algo que tenga absolutamente claro es lo siguiente, si yo me llamara Pérez o Gutiérrez o López no habría pisado la cárcel".

Una noche de sábado en el canal 6, programa  _Xplica
Pero me llamo Iñaki Urdangarín".
Indica que duró el proceso siete años, durante los cuales era rechazado de todo trabajo, en parte alguna era admitido  y vivieron del sueldo de Cristina, pues Juan Carlos I no empezó a ayudar  a su hija y nietos hasta que comenzó su condición de emérito. 
 
Llegó la fecha de ingreso en prisión. 

Como es notorio fue un lunes 18 de junio de 2018, condenado a cinco años y diez meses. Hace minuciosa descripción de su angustiosa estadía en ella, y señala los atenuantes de las visita de los amigos, los abogados y la familia. Escribe.
 
Quiero hacer un pequeño inciso para dar el reconocimiento que se merecen a mi hermana Ana y a Cristina por el trabajo que ímprobo que  realizaron al gestionar el tema de la agenda de visitas. Todos los papeles administrativos, los permisos, la coordinación de las agendas de todos, los contactos, la organización... , que todo el mundo pudiera venir a verme, que no quedara jamas un solo hueco sin llenar. 

Y quiero también agradecer especialmente a dos personas de la familia de Cristina el hecho de que formaran parte de esas visitas . Su hermana, doña Elena, y su prima, doña Cristino Borbón Dos Sicilias, acudieron igualmente a prisión para ofrecerme apoyo, compañía y palabras de ánimo durante todo mi tiempo de condena. Ellas son,junto a doña Sofía, esa parte de la familia real que intentó sostenerme de la mejor forma que estaba en sus manos, algo que siempre aprecié y que siempre apreciaré por lo mucho que significó para mí. 
 
¡Pero, no obstante, ya son EX como cuñada, prima política y suegra, respectivamente! Y es que al fondo late en él gran resentimiento. Hay que ver un URDANGARÍN consciente de que él ha sido el que pagó los vidrios rotos,el que pago el pato, de su familia política. 
 
Volveremos a su libro, para encontrarnos una vez más con su persecución por la Justicia, su ex esposa la infanta Cristina -¡desafortunados ex duques de Palma!-  y su actual pareja. 
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario