lunes, 26 de junio de 2023

Protervidad, soberbia, codicia, lascivia y fanatismo religioso de los reyes.

Con los reyes nació la tiranía.  - Francisco Morarán Quesada, general hondureño -.

Sería el cuento de nunca acabar enumerar los monarcas adúlteros -casi siempre ellos, bastantes veces ellas- que pueblan la Historia de todos los países en que la Casa de Austria y la de Borbón en nuestra nación se destacan, y ello en nuestra católica España. Los Austrias y los Borbones fuero de gran catolicismo "a la carta", que no se puede decir acendrado. Acendrar es "depurar, purificar, limpiar, dejar sin mancha ni defecto (DAE), y nada tan impuro sucio, manchado, defectuoso, como el matrimonio de la realeza española y de la realeza en general. En nuestro país empieza a serlo por la endogamia en que caen "por razón de Estado". Esto entre otras cosas raras, es monarquía. 

En lo que se refiere a la historia de España siempre dejé reflejado en mis escritos sobre la misma la soberbia y falta de humanitarismo, que ha de empezar por   al prójimo, tanto más siendo sus súbditos. Sin embargo, siempre contaron únicamente para utilizarlos en provecho propio , sin dejar de contar el uso de su esposa si ésta les apetecía. Y no ya el monarca sino, descendiendo socialmente, un oficial de él. Un villano había de sufrir toda clase de... "cargas", pero el Alcalde Zalamea no lo entendió así, el rústico labrador Pedro Crespo  dirá a Felipe II:   "Al rey la hacienda y la vida / se ha de dar; pero el honor  / es patrimonio del alma, / y el alma sólo es de Dios. 

Pero los reyes seguirán disponiendo de la vida y del honor de sus súbditos; nadie ignora en nuestros días que Juan Carlos I destrozó el matrimonio de su amante  Marta Gayá con su marido,Juan Mena, ingeniero malagueño, como expone Juan Balansó, aunque en internet se la da  como divorciada cuando conoció al Rey Juan Carlos I. hay estas dos versiones, como referente al Príncipe de Asturias y su conocimiento con la señora, también divorciada, doña Leticia Ortiz Rocasolano se dice que se conocieron en una cena en casa de Erquicia, y otros hablan de que le fue presentada a don Felipe por su amigo el Aventurero científico Kitin Muñoz, que casaría con la princesa Kalina de Bulgaria, quien había tenido con Letizia una aventura de dos meses. Otro equívoco es que cuando conoció al Príncipe Felipe ya se había alejado de su compañero y pareja David Tejera, mientras habla de la ruptura con motivo de tal conocimiento su primo David Rocasolano en su libro 'Adiós princesa', así como que embarazada de él se sometió a un aborto en aras a su nueva relación amorosa. Aquí no hace al caso profundizar en la vida amorosa de la reina Letizia, mas no dejaré de consignar que durante su estancia en México  tuvo con Luís Miguel González, jefe del Diario 'Siglo 21', un affaire corto pero de gran pasión para él, costándole la separación de su esposa. El regreso de Letizia le dejó destrozado,  le costó lágrimas, pero cuando llegó el día de enterarse... Veamos cómo lo refiere una amiga de ella: 

"Recién dada la noticia de que la hispana se convertiría en la futura princesa de Asturias, dicen que el propio Luís Miguel mandó un correo electrónico a todos sus amigos de entonces para pedirles que por ningún motivo hablaran sobre la relación que sostuvo con ella, que lo negaran 

En verdad era un caballero, lo han sido todos los hombres que hay en la vida  de esta mujer fascinante por su belleza física, pero no tanto la de su alma y no correspondió al buen comportamiento de ellos recibió, la primera víctima fue su primer marido que pese a lo corto del matrimonio es la relación amorosa más larga que ha tenido. Pero sigamos con el donjuanismo de los reyes, y dejemos a la actual reina de España con nuestra voluntad de que en este segundo matrimonio, continúen como reyes o sean destronados, juntos los cónyuges, y siguiendo el mandato de tal sacramento, hasta que la muerte los separe.   

Esta circunstancia de romper matrimonios -y aun parejas- no puede ser más vituperable, puesto que se halla abiertamente en pugna con los dos últimos Mandamientos de la Ley de Dios que prohíben desear la mujer de nuestro prójimo y sus bienes.¡Si incurrir en todo ello es ser católico¡, que venga Dios y lo vea.  Los reyes fueron, palpablemente, unos acérrimos practicantes de los siete pecados capitales, amén de quebrantar, también visiblemente, el Decálogo en aras a su imperio, soberbia, prepotencia, que a cometer crímenes de toda índole les llevó. 

El adulterio de los reyes no solamente originó lo que crea tan irregular proceder contra el matrimonio -católico o no católico- : disgustos y problemas familiares, tan llenos de secuelas  sino que en algunos casos dio un viraje a la historia. Por ejemplo,ésta hubiera sido distinta sin el caso de Alfonso XI. Este rey se casó con María de Portugal, a pesar de que, como consigna el P. Enrique Florez de Setién, los que gobernaban al rey no se empeñaron en el desposorio por la mucha cercanía de consanguinidad que había entre los dos, como primos hermanos por parte de padre y de madre conforme muestran las genealogías de las dos Casas Reales, la de Castilla y la de Portugal.

Viraje de la historia de  España motivado por el adulterio de Alfonso XI. 

 La historia es la ciencia de innumerables biografías.- Thomas Carlyle,  filósofo, historiador, matemático... escocés. 

                                                            

Leonor de Guzmán y Alfonso XI - Léase Ikusi.

Alfonso XI tuvo por "amiga" , como la denomina el citado autor de 'Memorias de las Reinas Católica de España', a la bellísima sevillana Leonor de Guzmán, que en fermosura -dice la Crónica- era la más apuesta mujer que había en el reyno. Nació hacia 1310, fue Señora de Medina Sidonia y favorita del Rey a lo largo de veinte años, teniendo de él cinco hijos: Pedro, el cual murió en Guadalajara herido de un halcón a la edad de ocho años, llevándole a enterrar a Toledo; Sancho, Enrique y Fabrique y Fernando. De Sancho dice el P. Florez que "fue conde de Alburquerque y otros muchos lugares [los reyes repartían las localidades entre sus hijos legítimos bastardos]. No murió a manos de su hermano por haberse retirado a Aragón. Casó con doña Beatriz, infanta de Portugal, hija del rey don Pedro [Pedro I de Portugal coetáneo de Pedro I de Castilla] y de doña Inés de Castro[sí, la de 'reinar después de morir']. Murió en Burgos en marzo de 1374 , dejando embarazada a su mujer de una hija; Doña Leonor Urraca que fue reina de Aragón,muerte de Fernando I.

Alfonso XI tuvo con su esposa dos hijos: Fernando y Pedro; el primero nació en Valladolid y murió en Toro al año siguiente. Nació Pedro, llamado a ser tan relevante en la historia, en Burgos el 30 de agosto de 1334. El rey de Castilla vivió siempre alejado de su esposa y al lado de su amante. Por esta conducta estalló la guerra con Portugal, dado lo disgustado que por la misma se encontraba su suegro, pero la contienda no pudo seguir adelante porque un peligro común hizo necesaria la unión de los dos reyes.: la pretendida invasión de los benimerines acaudillada por Habel-Hasán, rey de Fez que se hizo dueño de la plaza de Gibraltar.  Fallecería en esta defensa el 26 de marzo, Viernes Santo de1350 debido a la peste negra 

Su muerte en unión con la rivalidad existente entre la esposa y la amante abocó al cambio de la dinastía de Castilla por la de Trastámara; recordemos las contiendas de Pedro I de Castilla con sus hermanastros -y aquí sería digresión entrar en detalles- el asesinato en Montiel del rey castellano por el que pasó a ser Enrique II de Trastámara (a) el Fratricida. Esta dinastía caerá en una simbiosis de ambas Casas en el hijo del asesino, Juan I, que viéndose en guerra con el duque de Lancaster, marido de Constanza, hija de Pedro I de Castilla con , el cual se creció tras la derrota que el rey castellano sufrió en Aljubarrota, salvando su vida en dicha batalla gracia al caballo que le dio para huir el abuelo del cardenal Mendoza, lo que implicó la muerte de éste. Los ingleses invadían España y como solución para poner fin a la guerra con el Príncipe de Gales acordaron ambos el matrimonio del príncipe Enrique, hijo de Juan I con Catalina de Lancaster, nieta de Pedro I, hija de Constanza de Castilla y del referido Juan de Gante que desde ese momento pasaron a ser Príncipes de Asturias. Sabido es que Pedro I tuvo con Isabel de Padilla dos hijas: Constanza e Isabel; ésta segunda casada con el duque de York.

                                                            

Catalina de Lancaster

Enrique III, el Doliente

  

 

 

 

 

 

 


 

 

Como quiera que en Inglaterra el primogénito ostentaba el título de Príncipe de Gales (existente desde el enlace de don Eduardo, hijo de Enrique III, con la infanta Leonor, hija de don Fernando, a partir del anunciado matrimonio tomaron el título de Príncipes de Asturias, quedando ya fijado para los herederos de la corona de España. Fundidas ambas ramas, la legítima y la bastarda, con estas capitulaciones, dio e rey don Juan a su nuera, doña Catalina, la ciudad de Soria y las localidades de Atienza, Almazán Deza y Molina. A la duquesa Constanza le donó, Guadalajara, que entones no era ciudad (la hizo tal Enrique IV el Impotente, Medina y Olmedo por los días de su vida  Los duques renunciarían al Reino de Castilla a favor de rey don Juan y de su hijo don Enrique.  Vemos que se reparten las localidades como meras propiedades, bien pregunta Ovidio: ¿no sabes que los reyes tienen las manos muy largas? De esto  han venido dando fe hasta nuestros días, y por ello se halla don Juan de Borbón y Borbón exiliado. 

"""Realmente""" los reyes son  como regla general y con contadas, raras, excepciones, seres abyectos, y no es que lo diga yo  o cualquier otra persona, tal o cual personaje, sino que la historia lo muestra y demuestra   "Para los reyes -Antoine de Saint  Exupéry dixit- el mundo está muy simplificado. Todos los hombres son súbditos". Son execradas la Revolución francesa, que no fue hecha por el pueblo sino por la burguesía, y la Revolución rusa, ¿pero en qué condiciones vivía la sociedad, sobre todo el pueblo ruso?, ¿Cómo gobernaban Luís XVI y María Antonieta y, no digamos, el zar Nicolás II y  Alejandra Fiódorovna Románova? Son, sí, crímenes horrendos y no por tratarse de la realeza sino, simplemente, como tales. No deja, empero, de tener algún sentido la frase de Robespierre: 'el rey debe morir  para que el país para vivir'. Extendiendo esta cuestión, digamos que la institución de la  monarquía ha de desaparecer para mejor vivir económicamente el país, constituye una gran carga en su economía. .¡Y encima hacen daño los reyes con ... otros abusos. Tienen las tres egos: egocentrismo, egoísmo, egolatría.  

Se ha manifestado la carencia de corazón de los reyes,  Y C. Tellier dirá : 'He leído, no s´é dónde, que Dios hizo el corazón de los reyes; mas un perro se lo llevó. Y no queriendo recomenzar su labor, puso una piedra en lugar de corazón. Esto me parece bastante verosímil'. Recordemos finalmente, la obra 'De rege et regis institucione' en la que el P. Juan de Mariana justifica la revolución e incluso la ejecución de un rey si actúa con tiranía. ¡Actuaron tantos con tiranía hasta que cesó lo rey absoluto! En España en último fue Fernando VII el Felón. Ya he tratado en mi blog  sobre este rey desleal y súper golfo. En lo que afecta a este tema, con enclave en la pequeña pero que no deja de ser muy importante por su influencia en la grande, quizá escriba algún articulo más.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                

sábado, 20 de mayo de 2023

Luís I y Luisa Isabel de Orleans, mademoiselle de Montpensier

 Efímero e irrisorio reinado. E irrisorios monarcas.

En cualquier caso, el caso -y perdón por la redundancia- de Luís de Borbón y de Luisa Isabel de Orleans no habla bien de la monarquía con tantas costumbres pésimas como puede observarse en este reinado en el que el ridículo es súper abundante. Por otra parte,causan grima el pobre Luís y su esposa, por carente de educación que ésta fuera. ¿Cómo se puede casar a un chaval de 14 años y a una 1722 niña de 12? y esto tan disparatado y hasta inmoral ocurrió en Lerma (Burgos) el 20 de noviembre de 1722  ¿Cómo es Luís a esta edad? 'Es alto, delgado, rubio, endeble, pero sano'. El rostro no es bello, Ama la caza, tira bien y baila de maravilla. Bueno, pues ya tiene bastante preparación para ... divertirse, que suele ser la meta de los reyes. Juan Eslava Galán, apud 'Historia de España contada para escépticos' le describe así: 'delgado,rubio,gran nariz borbónica, bailón, juerguista y compulsivo cazador, había salido tan lelo como su padre'. Y de la esposa dice:'La esposa que buscaron a Luís no enmendaba el cuadro. Era una francesa poco agraciada y algo contrahecha, pero tan desinhibida y graciosa que ventoseaba y eructaba en público con el consiguiente quebranto de la  rígida etiqueta palaciega. 

                                                                      

Luisa Isabel de Orleans y Luís I de Borbón
 

Antes de entrar en escenas verdaderamente burlescas y vejatorias a que fue sometido el  juvenil matrimonio, diré que el memorialista, duque de Saint-Simón, tras cumplir su misión, tenía que regresar a Francia tuvo esta escena de despedida, descrita por él mismo: 

'Estaba Luisa Isabel bajo un dosel. en pie, las damas a un lado, los grandes del otro, Hice mis tres reverencias, y después mi cumplido. Me callé luego, pero en vano, porque no respondió ni una sola palabra. Tras algunos momentos de silencio, quise darle tema  para contestarme y le pregunté si algo deseaba para el rey, para la infanta y para madame, el duque y la duquesa de Orleans. Me miró y soltó un eructo estentóreo. Mi sorpresa fue tan grande, que quedé confundido. Un segundo eructo estalló tan ruidoso como el primero. Perdí la serenidad y no pude contener la risa; y mirando a la derecha e  izquierda vi que todos tenían su mano sobre la boca y que sacudían sus hombros. Finalmente un tercer eructo, más fuerte aún que los dos primeros, descompuso a todos los presentes y a mí me puso en fuga con cuantos me acompañaban, con carcajadas tanto mayores cuanto que forzaron las barreras que cada uno había intentado oponerles. Toda la gravedad.  española quedó desconcertada, todo se desordenó, nada de reverencias, cada uno retorciéndose de risa, salió corriendo como pudo, sin que la princesa perdiese   ni  un átomo de su seriedad'..

Era una niña mal educada, abandonada por sus padres, Felipe, duque de Orleans, regente de Francia, y Francisca María de Borbón , siendo la quinta hija de las siete que tuvieron y sólo un varón. <El ambiente descuidado en que crecieron las chicas Orleans, en manos de ayas y camaristas poco recomendables impedía presentarlas ante la Cortes europeas como paradigmas de princesas bien educadas>, (Balansó). Pero si Luisa Isabel se burlaba del protocolo, motivo no le faltaba para hacerlo ante ciertas personas empezando por el rey, su suegro.. La princesa no puede ver a sus suegros; aunque niña y mal educada dentro de su edad, pudo calarles, tal vez. Felipe e Isabel de Farnesio se instalaron en La Granja y dejaron solos a los príncipes en el palacio del Buen Retiro. Era lógico y natural que se riera de su suegro; cuenta Carlos Fisas, tomándolo de Gonzalo de Reparaz, Los Borbones de España, que "Felipe estaba siempre deplorablemente vestido. Un documento de 13 de julio de 1722 nos revela que no se había  mudado de ropa desde hacía un año. 

                                                               

Luís I por Jean Ranc - 1724. Museo el Prado.
 

Proclamó rey a su primogénito el 15 de febrero de 1724. Luís I y su esposa son los reyes más jóvenes que ha habido en España Él tiene 17 años, ella 14. ¡Pobre España con los Reyes padres y los Reyes hijos! El nuevo rey, aunque más sensato que su mujer, no hacía nada por cultivarse, otro rey que se dedica a la caza. ¿Son reyes o 'Tartarín de Tarascón', de la novela de Alfonso de Daudet? María Isabel estaba podría estar peor escolarizada que su marido, ya que a los cuatro años tuvieron que sacarla del colegio por lo que alborotaba con sus caprichos y pataleta.,Siguió dando la nota, todo eran comentarios de los altos cargos palatinos. Puede incluirse en estos caprichos que gustaba de exhibir su cuerpo 'en transparente negligé ante criados y visitantes'. Fue llamada por los cortesanos <la Reina Loca>

Llegó Luís a escribir a su padre."Voy a contar a Vuestras Majestades  que la reina, cuando fue anoche a cenar, estaba tan extraordinariamente alegre que me parece que se encontraba borracha. Esta mañana se ha ido a lavar pañuelos. Ha asistido a misa porque yo he esperado media hora  para que se vistiese. Después ha comido varias porquerías, y luego se ha puesto en camisa y en esta guisa se ha asomado a la galería de cristales en donde veían desde todas partes lavar los azulejos. De suerte que no veo otro remedio que encerrarla, porque el mismo caso hace de lo que le dice el rey como si se tratara del cochero"'. 

Ya antes se había dado el evento que todos los que tratan de esta página de la historia ponen en solfa, y es que hallándose en la huerta de palacio  -lo tomó de Juan Balansó- con un trae más que ligero, sin medias ni enaguas, y subida a una escalera a coger fruta, tuvo miedo de caerse y pidió socorro a grandes voces, Faucault de Magni, mayordomo de semana, fue hacia ella y la ayudó a descender sin poder evitar apartar su vista de ciertas interioridades reales que bien a mano se alcanzaban, según subrayó su cronista comprensivo. Aquel mismo día se quejó la reina a su marido de que el servidor había intentado ultrajarla, con lo que Luís se vió en la necesidad de desterrarlo, pero a continuación, harto de reprender a su mujer inútilmente, decidió cortar por lo sano. 

Luís ordenó su reclusión en el palacio de los Austrias y él se marchó a vivir al del Buen Retiro. "Acostumbrado a las locuras de Felipe V -leemos en Ricardo de la Cierva- que se habían redoblado en La Granja el pobre rey Luís no andaba a la zaga a su esposa enclaustrada. Desatendía por completos los asuntos de Estado [pensaría que daba igual para el poder que tenía], saltaba las tapias con sus amiguetes dedicando la noche a conquistar Manolas y robar melones en el huerto vecino. 

Ante tal desbarajuste, la Corte se divide en tres partidos: el italiano con Isabel de Farnesio; el español, pro Luís, y el francés en torno al infante don Fernando, que daba cada vez mayores muestras de sensatez. En este intervalo la Farnesio recibe la buena nueva de de que Carlos de Austria concede a su hijo Carlos los ducados de Parma y Toscana. .      

Reinado relámpago y muerte de sus reyes.  

La historia de España es una sucesión de ocasiones perdidas. -A. Pérez Reverte -.

El reinado de Luís I no sólo fue efímero, sino como tal muy relativo, digamos que encarnó un rey de ensayo, cuya tarea no culminó por truncarla la muerte. Por lo loco que estuviera Felipe V, no le cedió las riendas del gobierno; como escribe Moreno,en su Historia de España: "no llegó a reinar verdaderamente, pues siempre estuvo gobernado por un alto Consejo que le había elegido su padre, y por las indicaciones directas de éste. 

He indicado la fecha de proclamación del más joven rey de España, y ahora consigno la de su muerte: 31 de agosto de 1724.  A la vista de la de su coronación y la de su muerte vemos el cómputo cronológico de su reinado  229 días   Con poco "reinado" y corta vida falleciendo de viruelas. Pese a ... "la manera de ser" de ambos cónyuges, cumplió Luisa Isabel como buena esposa durante la enfermedad de su marido cuidándolo solícitamente, tanto es así que se contagió de la enfermedad aun cuando ella la venció. Fue su muerte muy sentida por los españoles, que le llamaban <el Liberal> o <el Bien Amado> y era el primer Borbón nacido en España. No tuvo buena suerte en la vida, pierde a su madre de niño y sufrió a dos mujeres: su madrastra y su esposa. Por añadidura a su padre.

La reina viuda y sin descendencia hubo de regresar a Francia por deseo de Isabel de Farnesio, era persona non grata en España. Residió dos años en un convento  Murió el 16 de junio de 1742 a la edad de 32 años en el palacio de Luxemburgo (París) y fue sepultada en la iglesia de San Sulpicio.  

                                                                 

Jean Ranc 1724. Museo del Prado.
 

Es este un reinado muy poco conocido, aun por los amantes de la historia, en detalle, y ello, obviamente, por hallarse, como he dicho y vemos, enclavado  en el de Felipe V, mas no por ello deja de contar con bastante bibliografía  

                             

viernes, 5 de mayo de 2023

Época de Felipe V "El animoso" - Luís I y Luisa Isabel de Orleans, Mademoiselle de Montpensier. Primera parte.

España ha sido siempre un país sometido a reyes, a veces malvados, curas fanáticos y ministros corruptos. 
- A. Pérez Reverte -

Familia de Felipe V 'El Animoso'.

A este príncipe le metió su padre en las fáciles andanzas de de reinar, y las no fáciles de gobernar, y en aquella época los reyes gobernaban -o lo hacían equis súbditos por ellos pero, si lo efectuaban bien, el merito recaía en los monarcas- se sentía más atraído por Francia que por España. No se le puede felicitar a Felipe V por su amor a España -a veces hay señales que constituyen engañifa-, no sólo siempre se sintió francés , sino que no le importó en absoluto que ocupara el trono un muchacho que estaba en la adolescencia. Y como reina una niña de trece años. 

Bueno, si en la más tierna infancia les hacían altas jerarquías de la Iglesia, ¿qué puede extrañar de las salidas de los reyes? Cualquier disparate tiene su asiento. de facto, siendo lo más triste que también lo tiene de jure. Fue, por otra parte, una concesión de la corona muy relativa, pues dada la poca edad de los sucesores en vida no puede decirse aquello de<el Rey ha muerto, ¡viva el Rey!> ; su padre, el Rey,le nombró un Consejo de Despacho compuesto por personas adictas a él y,sobre todo, a Isabel de Farnesio, que dominaba  la voluntad de su esposo  y, por tanto,toda situación. Este tejemaneje de Felipe V no es juego limpio, ya que ante todo quería ser rey de Francia pero sin dejar de serlo en España  Fue un simulacro, maniobra, su abdicación el 15 de enero de 1724, y hubiese sido un camelo, burla, de haber conseguido el matrimonio Borbón reinar en ambos países.

En Francia van falleciendo los herederos del trono francés: el 18 de febrero de1712 muere el hermano mayor de Felipe V, el duque de Borgoña y delfín de Francia. Tres semanas después fallece el nuevo delfín, hijo del anterior y duque de Bretaña. Para su derecho al trono sólo se interpone Luís. el cuarto delfín de Luis XIV, el cual tiene catorce años de edad y por la precariedad de su salud se supone que el trono francés quedará pronto vacante. El Rey Sol muere en 1715, instaurándose una regencia ostentada por Felipe de Orleans , que gobierna en nombre del rey Luís XV. El rey de España relamiéndose de la perspectiva de que nuera el futuro rey francés y herede la corona, con vistas a la da el paso que vemos. Pero el que quería ser rey de Francia sin dejar de serlo de España, ¿qué hubiera hecho con Luís I de España?

                                                   

Luís XIV de Francia, 'El Rey Sol
 

"Los reyes de España se mueven intensa y secretamente -escribe Ricardo de la Cierva- para procurarse la Regencia de Francia en cuanto desapareciera el anciano Luís XIV, que prefería como Regente y como sucesor a su nieto Felipe de España". Como éste insistía e insistía en la posesión de ambas Coronas, Inglaterra quiso acelerar con urgencia la paz en Europa, y exigió a Luís XIV que entrega a Felipe XV la sucesión de Francia si el pobre delfín se mostraba incapaz. Las dos coronas borbónicas debían quedar separadas; los Borbones de Francia tendrían que renunciar al trono español y los de España al francés. 

Ante la guerra en Europa y sus vicisitudes se impuso que el rey de Francia tuviera que aceptar las condiciones de los británicos -el Rey Sol quedó nublado, tuvo que pasar por el aro-. El 9 de noviembre de 1712 emite Felipe V su renuncia ante las Cortes por sí y por su descendientes al trono de Francia. Se halla presente un embajador extraordinario de Inglaterra: Lexington. Mientras en el Parlamento de París el Delfín y los duques de Berry y de Orleans renuncian al trono de España. Luís XIV fue mejorando, y, con todo ello, adiós las ilusiones de Felipe V  

Siguiendo las miserias de estos Borbones me centraré en la segunda parte de este artículo, es decir, el efímero reinado de lo dos adolescentes, el cual fue  ilimitadamente jocoso por si ya no lo fuera bastante el de Felipe V, tanto cuerdo como cuando perdió el juicio y llegó a creerse una rana.                                             

Felipe V se creía una rana y apenas se aseaba.

Esta "rana" y la Farnesio no fueron enterrados en el Panteón Real del Monasterio de El Escorial, sino en el Palacio de la Granja al que se retiró ella cuando Fernando VI subió al trono -1746-. Había manipulado a los Príncipes de Asturias y su hijastro la perdonó pero no olvidó, e Isabel tuvo que retirarse al mencionado palacio segoviano.

domingo, 16 de abril de 2023

LA INQUISICIÓN ESPAÑOLA

"La Inquisición, como es sabido, es una invención admirable y sumamente cristiana para hacer al Papa y a los monjes más poderosos y para convertir en hipócrita a todo un reino". -Voltaire -.

Veamos primeramente la etimología de la palabra inquisición. Viene el latín inquisitio-nis, de la tercera declinación, y según en DAE significa "Tribunal eclesiástico establecido para inquirir y castigar los delitos contra la fe. | 2. Cárcel destinada a los reos pertenecientes al antiguo tribunal eclesiástico de la Inquisición-En el Diccionario Ideológico de la lengua española, de Emilio Casares, viene a ser lo mismo.  E igualmente en el Diccionario de Uso del Español, de María Moliner,; en éste se refiere que "por extensión se aplica a los procedimientos de mando o de castigos muy severos o duros y a quien los usa: un juez, un jefe, un padre inquisitorial   Tiene, pues, un tinte de crueldad. 

'Mucho se ha escrito -así inicia Julio Caro Baroja su obre 'El Señor inquisidor y otras vidas por oficio' - acerca de la Inquisición española y más aún sobre la Inquisición en general  Para cantidad de personas -sigue diciéndonos- la existencia prolongada del Santo Oficio ha sido el obstáculo más difícil de salvaren un examen objetivo del Catolicismo. Evidentemente malparados salen los católicos, entre ellos los Reyes Católicos  y su bisnieto Felipe II, auténticos fanáticos. De este rey apunta el citado sobrino del novelista Pío Baroja, que sigue siendo conocido como 'el Prudente' con beneplácito de muchos . Si se le hubiera llamado "el Laborioso", "el  Escrupuloso", "El Religioso" , etcétera, creo yo que hubiera quedado mejor definido y caracterizado, porque aquel rey no tuvo prudencia, es decir, la capacidad discernir lo que realmente convenía en cada caso, en ocasiones memorables y decisivas, como la de la Gran Armada ... 

La  calidad cristiana de los reyes, por mucho que alardeen de su fe -hacen bien; de su caridad no pueden alardear, ni mucho menos- hay que ponerla bajo mínimos. Ya la consigné en otra parte , pero nunca se dirá lo bastante, Es incontrovertible que con poca conciencia, o sin ella, no se no se puede tener fe, lo que ocurre es  que se puede simular aun cuando nuestras obras se hallen en pugna con esta virtud teologal Centrándonos en Fernando de Aragón e Isabel de Trastámara se puede añadir que más se atuvo ella a la ética y a la moral que él, pero es notorio que la medio hermana de Enrique IV no siempre con conciencia, caridad. Entre otros hechos, la implantación de la Inquisición no la revela, ni mucho menos, como humanitaria, pese a las Leyes de Indias. Otra cosa es que se exagere en la Leyenda Negra.  A este fin se manifiesta así el dramaturgo, novelista y biógrafo Augusto Martínez Olmedilla en la biografía de Isabel la Católica: 

Se ha censurado a estos monarcas la intransigencia religiosa, pero téngase en cuenta que la Inquisición existió en toda Europa con las mismas características que en España, aunque con eficacia menor, puesto que aquí se pudieron evitar las guerras de religión, que costaron a otros países millones de víctimas, junto  a las cuales las inmoladas inquisitorialmente aquí representa un porcentaje mezquino. Y en cuanto a la persecución de los judíos,compárese con lo que hemos presenciado en los últimos tiempos y seguimos presenciando todavía. Se trata, sin duda, de hechos dignos de lamentación, pero que no deben cargarse, como es costumbre,a la cuenta de nuestra leyenda negra. 

El libro está publicado en 1945 y tanto las circunstancias políticas in illo tempore como las propias del autor en tal aspecto, no le permitían ser totalmente objetivo. Además era época de exaltación de Isabel y Fernando, de la ilusoria idea imperialista del régimen franquista. 'Los portavoces de los franquistas -expone literalmente Fernando Díaz-Plaja  en su 'Otra historia de España'- llevaron a alturas increíbles los nombres de Isabel y Fernando, cuya obra, se decía, íbamos a continuar tras la guerra civil'. 

Martínez Olmedilla ha establecido paralelismo entre aquella conducta con los judíos y la habida en la Segunda Guerra Mundial. Y en cuanto a F. Díaz-Plaja, en su citada obra, vemos que concuerda en que no es pertinente la comparación:

Cuando se habla de expulsión de lo judíos se usa, como es costumbre en la historia de España, una fórmula tan enfática como inexacta. No se expulsó a un pueblo, sino a un concepto religioso,. Las medidas raciales de los últimos años han contribuido a confundir el problema comparando esa expulsión con la de con la del Tercer Reich, por ejemplo, Hitler intentó acabar con una raza, y todos los perseguidos lo fueron por tener abuelos de sangre judía  y nombres judaicos. / Los Reyes Católicos expulsaron una creencia, no a un pueblo (ya se dijo), porque de haberlo hecho así tenían que haber empezado por echar a su tesorero, Santángel, y a su inquisidor, Torquemada, ambos de sangre hebraica, pero cuyos antepasados se habían convertido.

 Para todo historiador ecuánime, no tendencioso -o cronista obligado al vencedor- es incuestionable que "Isabel había subido al trono por procedimiento nada jurídico", por decirlo con expresión del recién citado historiador. Fue, como es notorio, manu militari, es decir, por la razón de la fuera, no por la fuerza de la razón. Siempre existió el partido juanista, "pero que se veía reducido al silencio con aquellos instrumentos del reino de que se habían valido los Reyes Católicos para acallar toda protesta: la Inquisición, la Santa Hermandad y el ejército permanente", según clave dada por el viejo texto de "Historia de España y de las Repúblicas Latino-Americanas -tomo IX-, de Alfredo Opisso. Dedica un capítulo a 'Juicios sobre el reinado de los Reyes Católicos'. Hay pocos elogios y muchas censuras aducidos, y el propio historiador opina:

Tampoco se puede negar que fueron muchas las injusticias e ingratitudes cometidas: la acción realizada contra doña Juana de Castilla será siempre un punto negro en la historia de los Reyes Católicos, de igual manera que la falta de cumplimiento de las palabras dadas al duque de Calabria y a César Borgia, prescindiendo de lo que fuese éste. No hablemos dela expulsión de judíos y moros. Y recordemos las amarguras de Colón y del Gran Capitán, muertos en el olvido, y de Cisneros, víctima del despego del Rey Católico, después de Orán. 

Personalmente, y a pesar de su dictado de Católico (bien que conferido por un pontífice tan poco autorizado como Alejandro VI) no fue don Fernando un modelo de virtudes, ya que, aparte de su empecatada pasión por el juego [la heredaría Felipe II], dejó cuatro hijos naturales, habidos con cuatro señoras diferentes. 

Inquisición de la Iglesia y de la Monarquía. 

La fe es como el amor: no puede ser impuesta por la fuerza - Schopenhauer -

Fue primero la Inquisición papal creada por Gregorio IX para persecución de la herejía y que confió a los dominicos. Envió jueces, por regla general pertenecientes a esta Orden, a varias partes de Europa  Procedía de  la Inquisición episcopal en la que el obispo de cada diócesis era el encargado de perseguir a los herejes de su demarcación. Así era en la Edad Media; en la Edad Moderna la Inquisición pasa a estar bajo la autoridad de los Reyes Católicos en los dominios de su monarquía, queda a su directo control, es llamado 'el Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición, teniendo lugar su abolición en "la Pepa", Cortes de Cádiz de 1812, aunque definitivamente no se abolió hasta julio de 1834, regencia de la reina gobernadora viuda de Fernando VII. (La que como viuda tanto dio que decir, consignemos entre paréntesis, y a la que dediqué un artículo en este blog).                                                           

Escudo de la Inquisición española.

La rama de olivo simboliza el perdón a los arrepentidos. La leyenda en latín  que rodea al escudo dice en castellano:'Álzate, oh Dios, a defender tu causa, salmo73.

Partiendo de de las premisas apuntadas por nuestro historiador Díaz-Plaja en cuanto que "la religión era entonces -Edad Media-  parte consustancial de la vida diaria, no un elemento ético o de conciencia" podemos concebir la intransigencia religiosa, y que de ésta arrancara  la Inquisición española como tribunal fundado en 1478 por los reyes -repito- susodichos., tomando -reitero- como modelo la Inquisición de la Iglesia. El inquisidor, más que inquirir, lo que hacía era maltratar a los súbditos del rey respaldado por éste. ¡Vergüenza de Monarquía y vergüenza de la Iglesia!   Fue una verdadera checa, ya he dedicado un artículo a sus utensilios de tortura. Gran espíritu criminal tenía el inquisidor, sujeto corroído de sevicia; era soberbio y ambicioso, cualquier jerarquía le parecía poco, así, y según refiere Luís Pinedo,cuando fray García de Loaysa, cardenal y arzobispo de Sevilla, obtiene la  "Inquisición general" y fueron unos caballeros a contestó avinagrado: 'Mas sea mucha enhoramala que se me da oficio con que os queme'. 

Estos clérigos tan relevantes pero tan imperfectos en sentimientos y costumbres  eran en tiempos de Carlos V y Felipe II muy dados a lo suntuoso y apegados a este mundo, así del gran inquisidor y arzobispo de Toledo cardenal Quiroga, muy amante de los bienes de este mundo, se cuenta la anécdota de que al oír decir " triste cosa es morirse un hombre y no ir al cielo". Replicó: "Y aunque vaya". Se encargaban para su vivienda -de Aquí y de Allá- suntuosos palacios y mausoleos; citaré como ejemplo  al cardenal Espinosa, natural de Marín Muñoz de las Posadas (Segovia), que en el orden religioso correspondía entonces al  obispado  de Ávila. Tras ostentar múltiples cargos religiosos y políticos en ascenso vertiginoso -detalle en que hic et nunc, aquí y ahora, no voy a entrar-. fue en el reinado de Felipe II, que le tenía en alta estima, presidente del Consejo de Castilla e Inquisidor general, cargo éste que obtuvo  a instancia del propio rey al Pontífice Pío V. Por Bula de 9 de septiembre de 1565 era designado don Diego Espinosa Arévalo Inquisidor General.  

Es una ironía de la hez de la humanidad decir, como lema de la Monarquía, que el rey viene de Dios [A Deo rex, a rege lex, 'de Dios, el rey, del rey la ley]. Exclusivamente no. Otra cosa es que en cuanto al Creacionismo pueda ser. En exclusiva no vienen de Él ni los Reyes Católicos, que reitero eran muy imperfectos como personas, cual igualmente como Papa su protector Rodrigo Lanzol de Borja quien indicó como motivo del título otorgado a Fernando la pacificación de los distintos reinos de España. Atestigua, entre otras cosas, la mala conducta con que ambos se comportaron en sus respectivas vidas, por no parar mientes en  otras cuestiones,  el hecho de que el rey tuvo, como ya he dicho, cuatro hijos naturales, y el Papa, ocho. Los reyes estaban empecinados en la Inquisición, Santo Oficio, y no digamos el clero, tanto es así que ningún inquisidor llegó a repugnar de los Reyes Católicos ni de monarca alguno. Anulada la Inquisición española por la Revolución francesa al ser destronado Carlos IV por Napoleón, cuando éste es derrotado en España por Wellington y nuevamente es implantada la monarquía, el felón Fernando VII lo hace, a su vez, de la Inquisición.

Este "santo oficio" de la Iglesia cuando se conjuntó con la Monarquía estaba muy bien pagado, como veremos en otro artículo; lo que no hay posibilidad de ver es la santidad que había en él. Se mataba ¡y de que manera! De ello  -repito- ya he hablado en otro artículo. Repetiré el tema  sine die, haciendo hincapié no sólo, como he dicho, en lo económico sino también en las injusticias que cometió. No dejaré de tratar del gran criminal de la Iglesia católica

                                                               

Torquemada  (1420-1498)
 

Tomas de Torquemada primer inquisidor general de Castilla y Aragón, que es decir Isabel de Trastámara y Fernando II de Aragón, Era el confesor de la Reina. No podía tener un confeso peor, era un fanático Se inició como tal al ser coronada Isabel I de Castilla (1474) siendo nombrado uno de los tres confesores del matrimonio; estaba destinado como prior en en convento de Santa Cruz la Real de Segovia.

domingo, 12 de marzo de 2023

Amadeo I de Saboya y María Victoria del Pozzo.

La reina más culta de la Historia de España y con su marido se perdió la oportunidad de hacer del nuestro un país demócrata cien años años antes -'La reina de las lavanderas', novela de Carmen Gallardo -..  

Encaja su reinado cronológicamente del 2 de enero de 1871 al 11 de febrero de 1873 , sucedió la regencia del general Serrano, y le sucedió la Primera República.  Fue presentado por el general Juan Prim, el héroe de la guerra de África, y elegido por votación en las Cortes. Prím no vió a su protegido, pues en la víspera de su llegada fue asesinado en le calle del Turco -hoy Marqués de Cubas. En la iglesia de Nuestra Señora Atocha hay una inscripción en la que se puede leer: "Aquí en su entrada en Madrid el Rey Amadeo I visitó el cadáver de Prím". El templo fue quemado en la Guerra Civil de 1936 y reconstruido en la década de los cincuenta.                                         

 
 

De no haber sido asesinad Prím, contando con su apoyo quizá su reinado no hubiera sido efímero. Tuvo la nobleza de abdicar al verse como persona non grata, sobre todo para un sector de españoles. Léase a este respecto la novela del P. Coloma, titula 'Pequeñeces'. ¡Esa puñetera Currita de Albornoz! ¡Esos aristócratas soberbios, mimados, parásitos y viciosos! No hubo empatía con un matrimonio tan sencillo y demócrata como eran aquellos reyes, nada protocolarios; la clasista aristocracia no podía llevarse bien con ellos y se confabularon contra Amadeo de Saboya y su esposa. Ingratitud evidente, ya que, lejos de beneficiarse económicamente de la Corona, la reina hace caridad con sus propias rentas, según podemos ver en la biografía 'Amadeo I, el rey efímero', del conde Romanones. Cuando el marqués de Dragonetti le advertía que se estaban acabando lo fondos, a causa de las constantes sumas que la reina repartía -no había solicitud de la gente humilde que no fuese atendida-, ella le contestaba imperturbable: "Telegrafía a mi administrador en Turín y que envíe más dinero" También evidencia que no iban al negocio  el hecho de que el rey Amadeo dijo: "Todo lo que hemos adquirido en España que se quede a beneficio de la nación y ojalá otros puedan triunfar donde nosotros no lo hemos conseguido"    

De su sencillez -rara avis, y más en los monarcas- puede darnos idea el siguiente proceder que chocaba con el pueblo debido al concepto reverencial que de la monarquía tenía. Amadeo se levanta al amanecer, hace gimnasia, se lanza a chapotear en la heladas aguas del Manzanares, viaja en tranvía y acude a desayunar al Café Suizo. María Victoria visita conventos, asilos y hospitales sin previo aviso, acompañada tan solo por una dama de honor, y si penetra a rezar en alguna iglesia toma ella misma un reclinatorio y se coloca entre el público.                                       


La mayor parte de las habitaciones del alcázar permanecen cerradas, Cuando Isabel II, en París, supo que los Saboyas y sus hijos ocupaban en el palacio de Oriente un total de siete habitaciones , dicen que exclamó: "¡pobres jóvenes, no van a poder moverse!" (Juan Balansó). Si os reyes fueran como éstos , tan demócratas y altruistas, que "realmente" quieren servir, y no servirse, nadie tendría inconveniente -yo desde luego- en ser monárquico. 

No todo ejemplar, edificativo, plausible, en Amadeo de Saboya.

Fue, cual rey, mujeriego. Vino solo a Madrid, su mujer se quedó por el momento en Turín con los dos hijos que tenía el matrimonio -en Madrid nacería un tercero- y, aunque estaba muy enamorado de su mujer, se enamoró apenas de su llegada de una belleza madrileña con la que entabló una importante relación, al extremo de que cuando tres meses después llegó su esposa la obligó a pasar por la plaza de consentidora. Sí, como Alfonso XII y su hijo Alfonso XIII con sus respectivas cónyuges, las tres tuvieron que soportar el desaire de comprobar que todo el mundo estaba enterado de la infidelidad conyugal. 

La tal belleza madrileña era Adela Larra Vertoret, hija de Larra y de su esposa. Mariano José de Larra se hizo célebre por sus artículos y aumentó su celebridad con el suicidio a que le llevó la bella sevillana Dolores Armijo cuando decidió dejarle como amante y volver con su marido que la perdonaba. El amor, más bien la vanidad y la soberbia no lo resistió y de la calle de Santa Clara, número 3, donde residía separado de su mujer, Pepita Vertoret, pasó tras darse un pistoletazo en la sien, su cadáver a la iglesia de Santiago. En su entierro en la Sacramental de San Nicolás leyó un joven desconocido un poema en el homenaje que se le rindió y con esta composición nació como poeta. Se llamaba José Zorrilla, por lo que un día, ya en plena fama y gloria, recordó y escribió: Nací como una planta maldecida al pie del sepulcro de un malvado. Este malvado tenía dos hijas: Adela y Baldomera, las cuales también se hicieron célebres , aunque por otros... "artículos". Por amor Adela que salió tan libre como su padre

Tenía un pasado turbio que dio mucho que hablar, aunque fuera lo que se llama una cocotte, era más de diez años mayor que  quien sería su amante regio, constante en lo que cabe en un veleidoso. El amante estaba casado, lo que para muchas mujeres, y más para las de carácter liberal, no constituye el mas ligero impedimento, y para ninguna si de un rey se trata. Y Amadeo de Saboya acababa de estrenarse como tal. Salvo el placer sexual que encontraba en Adela, la convirtió ante todo en un paño de lágrimas, ella lo soportaba, pero el asunto fue declinando por parte de ambos, él se encaprichó de una cantante de ópera, y ella retomaba sus costumbres non sanctas. Se habló del desvío de dinero público para que la prensa silenciara esta historia, lo que se sabe es que la dama de las patillas, alias por el que era conocida,recibió dinero y un pasaporte para que abandonara España hasta que cesasen los murmullos. 

                                         

Adela Larra Vertoret

 

De Baldomera conocido es el hecho de su negocio de inversiones; de haber vivido en nuestro tiempo hubiera sido colega de Javier de la Rosa, Mario Conde y tantos otros que menciona Fernando Vizcaíno Casas en su novela 'Alibabá y los cuarenta ladrones'. En un reclamo de inversores no vaciló en la engañifa de ofrecer unos beneficios del treinta por ciento de interés mensual. Claro, la que se benefició fue ella, pues se fugó con todas las cantidades recibidas de los incautos depositantes

A los tres años de su abdicación y de su vuelta a Italia, murió la ex reina, que pese a la animadversión hacia ellos, dejó un buen recuerdo. Falleció en San Remo con la amargura que la había dejado cuanto había sufrido como reina, y minada por la tuberculosis a lo ventinueve años. Amadeo un año después contrajo matrimonio con Leticia Bonaparte, veinticuatro años más joven que él, de cuya unión conyugal tuvo un hijo. Este  segundo matrimonio fue breve como su reinado; ya que murió en su ciudad natal (Turín) el 18 de febrero de 1890 a los 44 años de edad. 

Había visto la Primera República, con sus cuatro presidentes: -Estanislao Figueras, Francisco Pi y Margall, Nicolás Salmerón y Emilio Castelar-, la Restauración, el reinado de Alfonso XII y parte de la Regencia de María Cristina. (Ya que he mencionado al tercer presidente de la  República española del siglo XIX, recordemos que es antítesis del dictador Francisco Franco, son visiblemente antagónicos: el militar no se inmutaba al firmar una sentencia de muerte, las firmó en gran cantidad desde la guerra y hasta su muerte, mientras que Salmerón prefirió dimitir antes que firmar una sentencia de muerte). 

Difícil pero certero, perfecto el primer matrimonio.

Conseguida bajo la Casa de Saboya la unificación de Italia, no gozaba de simpatía de las dinastías de Europa : los Habsburgos no perdonaban la expulsión de sus archiduques de los tronos de Módena y Toscana, ni los Borbones el exilio de su dinastía  en las Dos Sicilias y Parma. Ante esta situación de hostilidad, Víctor Manuel II, el primer rey de Italia, tuvo que casar a su heredero, Humberto, con una prima hermana, Margarita de Saboya. A una de sus hijas con el rey "ilegítimo" de Portugal, y a la otra con Bonaparte. La elección, pues, para Amadeo, su segundo hijo, duque de Acosta, se le presenta dificilísima, mas aquí se le apareció la suerte de cara con el flechazo instantáneo entre una patriota italiana y Amadeo. Entroncar con la única heredera -había muerto la otra hija- de los príncipes de la Cisterna -él había fallecido en 1864- le llenaba de satisfacción al rey por los caudales de dicha familia, y en su contento concedió el rango de alteza a su futura nuera, haciéndole 

extensivo a la suegra. 

El portentoso, pasmoso, cerebro de María Victoria. 

En cuanto a verse, se habían apenas entrevistado e Turín  paseando por el Prado de San Mauro, o en la misa de seis celebrada en el oratorio de San Felipe Neri. Una vez ella le sonrió, lo que traducido a lenguaje del cortejo quería decir que no le desagradaba, Amadeo tomó buena nota. Pero su noviazgo había sido inexistente. Cuando al fin tuvieron ocasión de tratarse, María Victoria confió a su prometido que le atraía la Economía, el Derecho Internacional, y el Álgebra y disfrutaba haciendo ecuaciones.. A mayor abudamiento, leía y escribía en latín y en griego , hablaba correctamente el francés y el ingles e iba a comenzar el alemán y el español, pues le gustaba leer los libros de cada país en su propia lengua. Amadeo se quedó mudo; él era fundamentalmente un militar, poco inclinado por las ciencias y menos por la literatura. ¡Tremendo contraste! No existía en orden a la belleza física, pues él era alto, esbelto, de cabellos y ojos negros, recia y blanca dentadura. Como militar era valiente, quedando demostrado en el atentado que tuvo                                        

Los Reyes Amadeo de Saboya y María Victoria. (Importante nota biográfica la que lleva esta fotografía, ¡se ha escrito tanto acerca de ellos!

Si en el orden cultural eran opuestos, no así referente a buenos sentimientos y generosidad, como en ambos hemos vistos, pero también en contraste en cuanto a virtud cifrado en el ya mencionado donjuanismo de él. En cuanto a la generosa reina no todo fue desagradecimiento, ingratitud hacia ella, puesto que en el epitafio de su tumba en la Basílica de Superga (Turín) podemos leer: 'En prueba de respetuoso cariño, a la memoria de doña María Victoria, las lavanderas de Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante, Tarragona A la Señora'..                                                            

'Monumento fúnebre de María Victoria, Reina de España'

 Corrobora el agradecimiento de este humilde sector social esta novela en la que su autora saca al introito que;

Cuando murió su padre-el de María Victoria- su madre perdió el juicio y se negó a enterrarlo . Pasó las noches velando el cuerpo de acompañada de sus dos hijas. La menor murió un mes después de tifus y de pena. La mayor vivió en el luto y el silencio hasta que se casó con el príncipe Amadeo de Saboya.    . 

                                                           

 

Aun cuando voy a poner ya punto final, no deja de haber en este escrito algunas lagunas biográficas ya reseñas en otro articulo de mi blog y otro en papel. Es algo que impone la extensión de un artículo. Pero traté de dejar una imagen diáfana de estos monarcas y de su reinado, el cual denomina el historiador e hispanista  británico Raymond Carr, <La monarquía artificial>.